Página/12

Página/12
Tipo Diario
País Bandera de Argentina Argentina
Sede Buenos Aires
Fundación 26 de mayo de 1987, 24 años
Fundador Jorge Lanata, Osvaldo Soriano, Horacio Verbitsky, otros
Ideología política Centro izquierda, Progresismo, Socialdemocracia
Idioma castellano
Tirada 17.000[1]
Editor Editorial La Página S.A.
Director Ernesto Tiffenberg
Sitio web www.pagina12.com.ar

Página/12 es un diario argentino, editado en la Ciudad de Buenos Aires, fundado el 26 de mayo de 1987 con una línea editorial de tendencia progresista. Es dirigido por Ernesto Tiffenberg y su columnista estrella es Horacio Verbitsky.

Según encuestas propias del diario, el 58% de su público tiene entre 18 y 52 años y pertenecen al nivel socioeconómico medio y medio alto: AB y C1/C2.[2]

Historia

El nombre del matutino proviene del hecho de que sus ediciones preliminares de muestra y desarrollo, tenían 12 páginas. El escritor y periodista Osvaldo Soriano, al ver el número "0" editado, expresó que con sólo 12 páginas no era un diario, sino un pasquín. El nombre ya se había adoptado, con lo que se optó por dejar en la página número 12 de las ediciones siguientes un reportaje central.[cita requerida]

Otra versión es que el diario iba a llamarse Reporter pero cuando fueron al Registro de la Propiedad de marcas, les dijeron que no podían porque ya estaba registrado. Entonces contaron la cantidad de páginas lo que determinó el nombre.

Con un diseño austero, una tirada diaria de 10.000 ejemplares y un tamaño de 16 páginas que crecerían al doble en pocas semanas, marcó desde el comienzo su diferencia con el resto de la prensa por su orientación progresista, sus notas extensas (ocupaban más de una página en promedio) y ricas en análisis. Inspirado en el diario francés Le canard enchaîné, el estilo contrastaba con los diarios convencionales, en los que se privilegiaba la variedad de la información sobre su desarrollo.

La redacción incluía un buen número de periodistas de la talla de Horacio Verbitsky, los escritores Tomás Eloy Martínez, Osvaldo Soriano y José María Pasquini Durán. Juan Gelman, Eduardo Galeano, Osvaldo Bayer, Rodrigo Fresán, Alan Pauls, Juan Forn, Eduardo Berti, Ernesto Tenembaum, Homero Alsina Thevenet, José Pablo Feinmann, Juan Sasturain y Miguel Repiso (Rep) quien desde que el número uno salió a la calle se encarga de ilustrar la Contratapa y varias de las secciones del diario, han sido colaboradores habituales. Jorge Lanata fue su primer director, reemplazado por Ernesto Tiffenberg.

Página/12 instauró un estilo que otros imitarían en cuanto a promoción de la lectura. Muchas de sus ediciones dominicales de la década del 90 incluyeron un libro de regalo. De este modo, se hizo cargo de difundir un enorme acervo de literatura universal al mismo tiempo que textos de autores como Haroldo Conti o Rodolfo Walsh quienes, al igual que sus obras, habían resultado víctimas de la dictadura militar.

Evolución histórica

Durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, el diario se mostró crítico con su programa de gobierno, lo que llevó al entonces presidente a calificarlo de "su principal opositor". [cita requerida] El periodismo de investigación que desarrollaba denunció muchas organizaciones de corrupción gubernamental como los titulados Swiftgate, el Narcogate, el Yomagate, el Milkgate, entre otros.

En 1994, ya con Tiffenberg como director, los problemas financieros derivaron en el despido de más de sesenta trabajadores. Se rumoreó que la acción respondía a los intereses del Grupo Clarín, que había adquirido en secreto la mayoría del paquete accionario. Años después, Lanata confirmaría esa versión, que fue desmentida tanto por el Grupo Clarín como por los responsables de Página/12.

Lanata contó muchas veces la negociación que debió llevar a cabo con Héctor Magnetto, del diario Clarín.[3] Magnetto le dirá a su biógrafo que la transacción se debió a un préstamo de dinero para salvar al diario de la quiebra.[4] Cuando la deuda fue saldada, la relación con Clarín y su conexión entre líneas editoriales finalizó.

En 1998, le seguiría otro éxodo, protagonizado por periodistas que se incorporaron a la revista XXIII que dirigía Lanata.

En 2002, la iniciativa del propietario Fernando Sokolowicz de asociarse al empresario Daniel Hadad para comprar el Canal 9, por entonces Azul TV, provocó el airado rechazo de sus colaboradores, que afirmaron en un comunicado su decisión de "impedir cualquier intento de que las ideas que profesan el señor Hadad o sus mandantes hagan pie en éste espacio".

En 2003, Página/12 era el segundo entre los medios que más pauta oficial recibían, después de Clarín, y por delante de La Nación, según informa Poder Ciudadano.[5]

El 23 de octubre de 2004, el editor de la sección económica, Julio Nudler, protestó ante lo que consideró la censura editorial de uno de sus artículos.[6] El diario adujo que era lógico que apoyasen políticas de un gobierno con el que coinciden en aspectos ideológicos. Horacio Verbitsky terminaría publicando la nota dentro de su doble página, pero junto a un artículo donde argumentaba que lo escrito por Nudler estaba plagado de errores, y que por lo tanto era lógico el rechazo del matutino.[7]

Propietarios

Sobre la cuestión de la propiedad del diario, Jorge Lanata sostiene que uno de los actuales dueños del diario es el empresario kirchnerista Rudy Ulloa.[8]

Secciones

En la actualidad tiene las secciones:

Suplementos

Otros

Controversias

El 7 de octubre de 2011, Página/12 sostuvo en un artículo[9] que el candidato del PRO, Pablo Walter, era hijo de un coronel que estaba involucrado en la desaparición de 23 empleados de la Caja de Ahorro durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional, información que resultó incierta porque su padre -del mismo nombre que el militar- nada tenía que ver con ese organismo. La periodista que firmó la nota, Victoria Ginzberg, no había intentado chequear la información con el interesado.[10][11]

Una tira publicada el 19 de enero de 2012, firmada por Gustavo Sala y titulada “Una aventura de David Gueto, el DJ de los campos de concentración. En: FieSSta”, en la que aparece una parodia de un campo de concentración en el que se ve a un disc-jockey y a prisioneros que son invitados a bailar mientras Hitler los insta a moverse ya que “si están relajados, los jabones salen mucho mejor” provocó la enérgica reacción de la AMIA que la consideró una burla al Holocausto, y su presidente afirmó que la caricatura demostraba “una actitud cobarde de la más baja calaña” y que se merece una “absoluta descalificación y la denuncia correspondiente”.[12]

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos