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Última rumba en La Habana es una novela del escritor y periodista disidente afrocubano Fernando Velázquez Medina nacido en La Habana en 1951.

Última rumba en La Habana
Género Novela Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación 2001 Ver y modificar los datos en Wikidata

Publicada en Nueva York en diciembre del 2001, por el periódico hispano Hoy, de la cadena Tribune, con una portada diseñada por el artista colombiano Juan Arango.

Enmarcada dentro del llamado realismo sucio latinoamericano, (encabezado por el célebre y también cubano Pedro Juan Gutiérrez), por el crítico y poeta español Pablo Martínez Zarracina, en un artículo sobre literatura cubana publicado en El Norte de Castilla con el título Letras convulsas (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., es considerada uno de los referentes de esta corriente junto a Trilogía sucia de La Habana de Gutiérrez. El autor fue entrevistado en canales de televisión tanto de la Gran Manzana como en Miami y varios diarios hispanos, como La Opinión de Los Ángeles citaron el libro en sus páginas culturales.

En junio del 2009 el conocido periodista chileno Pedro Scharwze publicó una nota sobre Última rumba en La Habana con motivo de su reedición (una edición y tres reimpresiones, worldcat.org)) en España por la editorial canaria Baile del Sol, con una portada de la artista gráfica cubana Yailén Rivera, sobre una idea de su padre el pintor Jesús Rivera.

Autores tan disímiles como el académico y novelista español Antonio Muñoz Molina (en la contratapa del libro y en su blog personal antoniomunozmolina.com, con el título de "Amigos cubanos"), el poeta cubano Raúl Rivero en el diario El Mundo de Madrid, los narradores cubanos Norberto Fuentes en el diario ABC, Teresa Dovalpage (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., en la revista Otrolunes, Félix Luis Viera en la Revista Crítica, de la Universidad Autónoma de Puebla y Antonio Benítez Rojo en la contratapa de Última rumba...; el colombiano Plinio Apuleyo Mendoza en el prólogo a la primera edición del 2001, o el crítico español Pío Serrano, en el número de enero del 2010 de la Revista Hispanocubana de Madrid, han alabado esta novela. La investigadora española Beatriz Calvo, en el libro Guayaba sweet: Literatura cubana en Estados Unidos (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión). situó a Última rumba en La Habana junto a una obra de Daína Chaviano y otra de Zoe Valdés, entre los libros más destacados de escritores exiliados sobre la situación de la mujer en Cuba. El poeta mexicano Raúl Caballero publicó un artículo sobre ella en el Nuevo Herald de Miami, cuyo título lo dice todo: Nueva vertiente de la literatura cubana. En septiembre del 2011, el importante novelista cubano residente en México, Félix Luis Viera, publicó una entrevista a Velázquez Medina en la revista digital cuabencuentro.com. Última rumba en La Habana fue traducida al italiano por el conocido escritor Marino Magliani para la editorial Il Canetto, de Génova y presentada el 12 de mayo de 2014 por Magliani y el pintor Mario E. R. Bianco, en la biblioteca cívica de Turín en el marco del Salón del libro de esa ciudad. Última rumba en La Habana fue finalista del Premio Mario Lacruz para primera novela, cuyo jurado estuvo presidido por el Premio Cervantes Juan Marsé.

Índice

ArgumentoEditar

El libro trata de la vida de una estudiante de arquitectura devenida en "jinetera", las tristemente famosas prostitutas cubanas, que atienden sólo a extranjeros, quien cuenta en un largo monólogo, fragmentos de su vida, comenzando con sórdidos y violentos episodios de su niñez en el barrio habanero de Jesús María. Con una visión nihilista de la sociedad cubana, el autor persigue a su personaje tanto por los barrios populares como por los de la alta jerarquía cubana, los hoteles de lujo y la cárcel. Un viaje por el paraíso perdido que nunca existió. El discurso es roto en ocasiones por inserciones de cuentos, poemas, conversaciones telefónicas imaginarias y otros recursos, estando entre los más notables letras de canciones intercaladas como si fueran refranes o dichos populares.

PersonajesEditar

Se destaca a lo largo del texto la mención reiterativa del nombre de Delfín, el primer amor adolescente de la protagonista, por quien ésta llegó hasta el asesinato. También se destacan La Manca, una amiga del personaje principal y Juan El Muerto, de fugaz aparición pero importante por ser la víctima del asesinato que comete la prostituta cuando era niña. Como ocurre en “Manhattan Transfer”, de John Dos Passos, pululan por la novela decenas de personajes que entran y salen, como si fueran extras en una película, sobresaliendo algunos personajes reales de la intelectualidad y la disidencia cubanas.

TemaEditar

La novela ahonda en la amoralidad y espíritu de transgresión que florece en una juventud que enfrenta una sociedad amoral, contando tres días en la vida de una prostituta cubana que culminan con el alzamiento popular que tuvo lugar en La Habana en agosto de 1994. El extraordinario sentido de extrañamiento, el racismo inherente a toda dictadura, la falta de esperanza y el impulso irracional de abandonar el país a como dé lugar, junto a los referentes culturales y lingüísticos utilizados, crean una atmósfera alucinante que culmina con un estallido de violencia contado por un personaje anónimo, innombrado, como la protagonista de la cual nunca se conoce el nombre real.

RecepciónEditar

Aunque el libro fue recibido con un gran silencio en la comunidad cubana, sobre todo en los diarios de Miami con influencia cubana, no ocurrió igual entre intelectuales latinoamericanos residentes en Estados Unidos. La revista literaria dominicana Abecedario entrevistó al autor. El diario La Opinión de Los Ángeles publicó una reseña elogiosa y otros diarios, como el Hoy de Nueva York y La estrella de Dallas reseñaron el libro, siendo citado el autor en la página digital Rinconete, del Instituto Cervantes, como uno de los nuevos escritores del boom cubano. También el periódico ABC de Madrid publicó un artículo (Raúl Rivero, el rehén deseado) en que el conocido escritor Norberto Fuentes ubicaba al autor de Última rumba en La Habana entre los más relevantes literatos exiliados. Con estos apoyos, el libro vendió diez mil ejemplares, no obstante que un sector de la comunidad exiliada cubana tildó la obra de ‘pornográfica’. Con posterioridad el destacó escritor (finalista del Premio Pulitzer) investigador y Profesor Gustavo Pérez Firmat, catedrático de Columbia University situó al autor entre las figuras actuales de la literatura cubana, en una reseña sobre el centenario de la novela clásica cubana Las honradas" de Miguel de Carrión: (http://dadun.unav.edu/bitstream/10171/40403/1/R3%20Gustavo%20P%C3%A9rez%20Firmat.pdf) En septiembre de 2017 la investigadora italiana Roberta Tennenini, discípula de la Universidad de Turín -donde enseñó Umberto Eco- y profesora de la Universidad Jean Jaures, de Toulusse, Francia, publicó este análisis sobre "Última rumba en La Habana" en la Revista de Estudios Hispánicos Pasavento y en la página de la Universidad de Alcalá de Henares. Abajo el enlace: http://www.pasavento.com/pdf/10_13_tennenini.pdf