Accidente geográfico

unidad geomorfológica

Un accidente geográfico es una unidad geomorfológica. También podemos definirlo como una de las diferentes formas que tiene el terreno de la Tierra.[1]​ Los accidentes geográficos se clasifican por características tales como elevación, pendiente, orientación, estratificación, formación rocosa y tipo de suelo. Ejemplos de accidentes geográficos son los montes, acantilados, valles, (etc).[2]​Los océanos y continentes son los accidentes de orden máximo. Los elementos de los accidentes geográficos son aquellas partes que pueden identificarse en ellos, observándose en varios de ellos. Los elementos genéricos de los accidentes geográficos se pueden extraer de un modelo de elevación digital usando algunas técnicas automáticas o semiautomáticas en las que los datos han sido recopilados por satélites modernos y cámaras de vigilancia aérea estereoscópicas.

Cono de Arita en Salta (Argentina).
Acantilados en Moher (Irlanda).

Los accidentes geográficos elementales son las divisiones homogéneas más pequeñas de la superficie terrestre, a una escala y resolución dadas. Son zonas con propiedades morfométricas relativamente homogéneas, limitados por líneas de discontinuidad. Una meseta y/o colina puede observarse a diversas escalas entre pocos cientos de metros hasta cientos de kilómetros. Por tanto, la distribución espacial de los accidentes geográficos es a menudo difusa y dependiente de la escala, como en el caso de los suelos y estratos geológicos.

Varios factores, desde la tectónica de placas a la erosión y la sedimentación, pueden generar y alterar accidentes geográficos. Factores biológicos también pueden influir en ellos, como es el caso de las plantas en el desarrollo de las dunas y los saladares y de los corales y algas en la formación de arrecifes.

Muchos de los términos no se aplican únicamente a características de la Tierra, pudiendo ser utilizados para describir características de la superficie de otros planetas y objetos parecidos en el universo.

Jerarquía de clasesEditar

 
Torres kársticas formas del terreno a lo largo del Río Lijiang, Guilin, China.

Océanos y continentes ejemplifican las formas del terreno de más alto nivel. Los elementos del relieve son partes de un relieve de alto nivel que pueden identificarse y definirse sistemáticamente, como las cimas de las colinas, los hombros, las laderas, las pendientes y las laderas traseras.

Algunos elementos genéricos del relieve son: fosas, picos, canales, crestas, pasos, charcas y llanuras.

El terreno (o relieve) es la tercera dimensión o dimensión vertical de la superficie terrestre. La topografía es el estudio del terreno, aunque la palabra se utiliza a menudo como sinónimo del propio relieve. Cuando el relieve se describe bajo el agua, se utiliza el término batimetría. En cartografía, se utilizan diferentes técnicas para describir el relieve, incluyendo curvas de nivel y red irregular triangulada.

Las formas del terreno elementales (segmentos, facetas, unidades de relieve) son las divisiones homogéneas más pequeñas de la superficie terrestre, a la escala/resolución dada. Son áreas con propiedades morfométricas relativamente homogéneas, delimitadas por líneas de discontinuidad. Una meseta o una colina pueden observarse a distintas escalas que van desde unos cientos de metros hasta cientos de kilómetros. Por tanto, la distribución espacial de las formas del relieve suele depender de la escala, como ocurre con los suelos y los estratos geológicos.

Una serie de factores, que van desde la tectónica de placas hasta la erosión y la deposición, pueden generar y afectar a los accidentes geográficos. Los factores biológicos también pueden influir en los accidentes geográficos; por ejemplo, hay que tener en cuenta el papel de la vegetación en el desarrollo de los sistemas de dunas y marismas, y la labor de los corales y las algas en la formación de los arrecifes.

Las formas de la tierra no incluyen los elementos creados por el hombre, como los canales, los puertos y muchos puertos; ni los accidentes geográficos, como los desiertos, los bosques y los pastizales. Muchos de los términos no se limitan a referirse a las características del planeta Tierra, y pueden utilizarse para describir las características de la superficie de otros planetas y objetos similares en el Universo. Algunos ejemplos son las montañas, las colinas, los casquetes polares y los valles, que se encuentran en todos los planetas terrestres.

El estudio científico de las formas del terreno se conoce como geomorfología.

En la terminología onomástica, los topónimos (nombres propios geográficos) de los objetos individuales del relieve (montañas, colinas, valles, etc.) se llaman orónimos.[3]

TiposEditar

Por inclinaciónEditar

Accidentes fluvialesEditar

Accidentes montañosos y glaciaresEditar

Accidentes volcánicosEditar

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Hargitai Hetal. (2015) Classification and Characterization of Planetary Landforms. In: Hargitai H (ed) Encyclopedia of Planetary Landforms. Springer. DOI 10.1007/978-1-4614-3134-3 https://link.springer.com/content/pdf/bbm%3A978-1-4614-3134-3%2F1.pdf
  • Page D (2015) The Geology of Planetary Landforms. In: Hargitai H (ed) Encyclopedia of Planetary Landforms. Springer.

Enlaces externosEditar