Acogimiento familiar

Medida de protección infantil

El acogimiento familiar es una medida de protección de la infancia de carácter temporal o permanente, mediante la cual se ofrece un entorno familiar adecuado a los menores que, por distintas circunstancias, han pasado a ser tutelados por la administración correspondiente, hasta su mayoría edad, o puedan volver con sus familias biológicas o mientras se formaliza el proceso de adopción.[1]

A diferencia de la adopción plena, el acogimiento permite que el niño/a siga manteniendo el vínculo de unión jurídico y afectivo con su familia biológica, lo que significa que las familias de acogida no se convierten en padres totales del menor y en algunos casos el niño/a podrá seguir teniendo contacto con su familia biológica, ya sean padres, abuelos, tíos, etc.

Familias acogedorasEditar

Las familias de acogida precisan de una formación específica, tales como información sobre la temporalidad de la estancia, la posibilidad de que siga manteniendo relación con su familia biológica y el respeto que debe existir hacia los antecedentes personales del menor.

Estas familias ejercen el cuidado del niño/a debiendo de comprometerse a proporcionar no sólo su sustento sino también una formación personal y educativa, hasta que el menor alcance la mayoría de edad (18 años) pueda regresar con un pariente biológico. Normalmente la administración mantiene el contacto y vela porque estas familias cumplan su labor y los asesoran en este proceso.

El apoyo de las distintas administraciones es imprescindible para un correcto desarrollo del menor acogido y de la familia de acogida. Pero en muchas ocasiones no es suficiente por lo que adquieren importancia las distintas asociaciones de familias de acogida que en muchas comunidades autónomas ayudan y colaboran en las tareas de difusión, apoyo y formación entre otras tareas asumidas.

Una revisión sistemática, hecha en 2017, en la que se examinó 102 estudios realizados en Estados Unidos, Europa, Australia e Israel, presentó como conclusión que los niños colocados al cuidado de parientes tienen mejor salud mental y conductual que los niños en hogares temporales.[2]


Modalidades de acogimientoEditar

  • Acogimiento familiar de urgencia.
  • Acogimiento familiar temporal.
  • Acogimiento familiar permanente.
  • Acogimiento especializado o profesionalizado.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Caparrós, Neus (2001). «4». En Ediciones Rialp, 2001, ed. El acogimiento familiar: aspectos jurídicos y sociales Volumen 29 de Documentos del Instituto de Ciencias para la Familia. https://books.google.es/books: Rialp. p. 86. ISBN 9788432133541. Consultado el 8 de enero de 2017. 
  2. Campbell Collaboration (2017). «La salud y bienestar de los niños colocados al cuidado de parientes es mayor en comparación con la de los niños colocados al cuidado de hogares temporales.». Oslo: The Campbell Collaboration. Consultado el 24 de marzo de 2021. 

Enlaces externosEditar