Almohada

pieza mullida en la que se apoya la cabeza durante el sueño
Pareja apoyada en cabeceras (Toulouse-Lautrec).

Una almohada o cabecera[1]​ es una pieza mullida en la que se apoya la cabeza durante el descanso. La almohada se coloca sobre el colchón, en la parte superior de la cama y se viste a juego con ésta o a veces simplemente se lo coloca y se apoya la cabeza del interesado. Su objeto es mantener recta la columna vertebral rellenando la concavidad del cuello para relajar la nuca, evitar tensiones musculares, disminuir el estrés acumulado durante el día y ayudar a conseguir un sueño agradable.

EtimologíaEditar

Su nombre proviene del árabe andalusí مخدة mujadda, con adición del artículo determinado al-, esto es: المخدة al-mujadda, que viene del árabe estándar mijadda: almohadón o cojín. La raíz de esta palabra es jadd (lado o mejilla), así que se relaciona semánticamente con el hecho de apoyar la mejilla o descansar de lado.

HistoriaEditar

 
Almohada de finales del s. XVII o principios del XVIII

Al principio fueron usadas por la clase alta, y han sido encontradas en tumbas del Egipto Antiguo.

La dificultad de tintes sofisticados y técnicas de costura conduce al desarrollo de estas como una forma de arte, con modelos sumamente decorados originarios de China, los cuales llegaron siglos después a la Europa Medieval. Con la Revolución industrial llegó la fabricación en serie de piezas textiles decoradas, que acabaron por extenderse a este rubro. Las almohadas tradicionales chinas son cajas hechas con materiales duros como piedra, madera, metal o porcelana en vez de rellenas de tela.[2]

ComposiciónEditar

 
Funda de almohada

Un modelo estándar consta de tres piezas:

  • Un material interior blando que le da su característica consistencia.
  • Una funda interior cosida, que puede ser de algodón o fibra.
  • Una funda exterior que, si lleva cremallera, se puede retirar para el lavado.

A ellas, se suele añadir como parte de la ropa de cama una funda externa lavable.

Las medidas coinciden con el ancho habitual de las camas, siendo las más habituales las siguientes: 67 cm, 80 cm, 90 cm, 105 cm, 135 cm, 170 cm.

TiposEditar

Por el material de fabricación del núcleo interior, los diferentes tipos de almohadas.[3]​ se pueden distinguir:

  • De fibra, las más habituales.
  • De pluma, cuyo relleno lo forman plumas de ave, generalmente de oca.
  • De látex.
  • De Memory foam.

Por su forma se pueden distinguir:

  • Tradicional. La almohada tradicional es una pieza estrecha y larga.
  • Mariposa cervical. Tiene forma de mariposa y parece estar indicada para personas con dolencias cervicales.
  • Cervical. Modelo corto con forma cóncava y resaltes en su superficie que también parece destinarse a personas con problemas cervicales.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Diccionario de la Real Academia Española, cabecera
  2. Almohadas de porcelana Archivado el 16 de marzo de 2006 en la Wayback Machine.
  3. Maria Medina (13 de agosto de 2017). «Mejores Tipos de Almohadas». 

Enlaces externosEditar