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Amada Díaz Quiñones (1867-1962) Fue bautizada como Deonicia Amancise de Jesús el 8 de abril de 1867,[1]​ fue la primera hija de Porfirio Díaz. Nació el 7 de abril de 1867 de la relación entre Porfirio Díaz y Rafaela Quiñones, de quien prácticamente sólo se sabe su nombre y que era una indígena del Municipio de Huamuxtitlán en el estado de Guerrero.
En 1879, cuando cumplió los 12 años se mudó a vivir con su padre, ya que hasta este momento Rafaela le cedió la patria potestad que él había pedido desde 1871.
Sufrió una gran depresión desde que exiliaron a su padre (1911) hasta la muerte de su esposo (1918).

Amada Díaz Quiñones
Información personal
Nombre de nacimiento Deonicia Amancise de Jesús
Nacimiento 7 de abril de 1867
Huamuxtitlán, Guerrero, México
Fallecimiento 22 de agosto de 1962 (95 años)
Nacionalidad Mexicana
Familia
Padres Porfirio Díaz (1830 - 1915) y Rafaela Quiñones
Cónyuge Ignacio de la Torre y Mier (1866 - 1918)

Índice

Vida con los Díaz OrtegaEditar

 
Porfirio Díaz en 1867, año de nacimiento de su hija Amada

Porfirio Díaz tuvo 8 hijos con su primera esposa, Delfina Ortega: Porfirio Germán Díaz, Camilo Díaz, Laura Delfina de la Luz Díaz, Deodato Lucas Porfirio Díaz, Luz Aurora Victoria Díaz, Camilo Díaz y Victoria Francisca Díaz. Solo Deodato Lucas Porfirio, “Porfirito”, y Luz Aurora Victoria, “Luz”, llegaron a edad adulta.[2]
Vivieron en Moneda 1, cerca del padre de Delfina, Manuel Ortega. Cuando Don Porfirio llevó a Amadita, como le decían, con Doña Delfina, ésta le mostró tanto amor como a sus hijos biológicos.

 
Carmen Romero Rubio, segunda esposa de Díaz, fue una buena amiga de Amada

El 8 de abril de 1880 falleció Delfina Ortega y con esto, el presidente Porfirio Díaz se hizo cargo de sus hijos: Amada, de 13 años; Porfirio, de 7; y Luz, de 5, hasta que se casó con Carmen Romero Rubio, en noviembre de 1881. La nueva Sra. de Díaz, de 17 años de edad, fue una buena amiga para Amada y una verdadera madre para los hijos pequeños del general.

Romance y matrimonioEditar

 
La estatua de El caballito enfrente de Reforma 1, la casa de Amada Díaz y su esposo, Ignacio de la Torre y Mier
 
Ignacio de la Torre y Mier sufrió las burlas de la prensa por asistir a una fiesta de homosexuales

Amada Díaz tuvo dos pretendientes: Fernando González Mantecón, hijo del expresidente Manuel González, e Ignacio de la Torre y Mier, miembro de una familia acaudalada y que se hizo famoso hasta que lo encontraron en una fiesta de homosexuales, a quien conoció en un baile de primavera de 1887. Pronto se hicieron novios. El 16 de enero de 1888 el arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos los casó.
En 1892, se mudaron a una mansión que él mandó edificar, ubicada en Plaza de la Reforma 1, frente a la unión de la Avenida Bucareli, Paseo de la Reforma y Avenida Juárez, en frente de donde estaba la estatua de Carlos IV, "El caballito". La mansión fue confiscada durante la época de la revolución por los constitucionalistas y la ocupó la tropa del General Pablo González Garza.[3]
El 25 de mayo de 1911, luego de la renuncia de Porfirio Díaz y Ramón Corral a la presidencia y vicepresidencia, respectivamente, Amada y su esposo acompañaron a don Porfirio y su familia al andén de San Lázaro para que tomara su tren a Veracruz, y de ahí partieran el exilio. El matrimonio De la Torre-Díaz permaneció en la Ciudad.

DepresiónEditar

Tiempo después hicieron prisionero a Ignacio de la Torre y Mier, por órdenes de Venustiano Carranza, por ser presunto cómplice en el asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, ya que él fue el que mandó un taxi para que los trasladaran fuera de Palacio Nacional el 22 de febrero de 1913.[4]​ Amada iba a visitarlo diario hasta que Emiliano Zapata lo tomó como su prisionero personal y lo llevaba a donde él iba. Sus compañeros de la prisión y la tropa de Emiliano Zapata se dieron cuenta que Ignacio de la Torre y Mier era homosexual y abusaron de él, hasta el punto en que le destrozaron la cavidad anal. Cuando Emiliano Zapata lo tomó como prisionero, le fueron expropiadas las haciendas que se ubicaban en Yautepec y Cuautla. En 1913, Amada visitó a su padre en Europa, del cual había estado recibiendo cartas y siguió recibiéndolas hasta 1915, cuando él falleció.[5]​ A finales de 1917, Ignacio de la Torre y Mier aprovechó que los carrancistas tomaron Cuautla y liberaron a los presos por lo que huyó a Puebla, y disfrazado salió del país hacia Nueva York. El 1 de abril de 1918 murió y le dejó muchas deudas a Amada, por lo que tuvo que vender otras propiedades que poseía para poder saldarlas.

Épocas posterioresEditar

Los carrancistas le devolvieron a Amada algunas de sus propiedades y ella le vendió la Plaza de Toros de la Condesa a Maximino Ávila Camacho.
Existe un libro llamado El álbum de Amada Díaz, escrito por Ricardo Orozco, donde se cuenta cómo sobrevivió a los conflictos económicos y personales y cómo fueron sus días hasta que falleció el 22 de agosto de 1962, a los 95 años en la ciudad de México.

ReferenciasEditar

  1. Alfonso Diez (Mayo de 2011). «Quién era la madre de Amada». Consultado el 1 de abril de 2015. 
  2. Gobierno del Estado de Oaxaca. «NOTAS SOBRE LA VIDA PRIVADA DE DON PORFIRIO DÍAZ (TERCERA PARTE)». Archivado desde el original el 20 de abril de 2015. Consultado el 2 de abril de 2015. 
  3. Rafael Fierro Gossman (7 de noviembre de 2012). «La casa De la Torre y Mier / Díaz». Consultado el 1 de abril de 2015. 
  4. Alfonso Diez (julio de 2011). «La bisabuela mexicana de Alberto II de Mónaco». Consultado el 14 de abril de 2015. 
  5. Pamela Romero Pereyra (24 de noviembre de 2009). «La princesa del porfiriato». Consultado el 2 de abril de 2015.