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Amontillado servido con aceitunas.

El amontillado es un vino generoso propio del Marco de Jerez, en Cádiz y de Montilla-Moriles, en Córdoba, Andalucía (España). Por sus características enológicas se halla entre el fino y el oloroso.[1]​ Su nombre proviene de la región vitivinícola de Montilla, lugar donde nació en el siglo XVIII.

CaracterísticasEditar

El Amontillado es un vino singular, que combina la crianza bajo velo de flor, propia del Fino y la Manzanilla, a lo largo de los primeros años en las criaderas, pero que en un momento dado se desvían y se encabezan hasta 18 a 20 grados, con lo que el velo de flor desaparece y el vino se expone a una crianza oxidativa, mediante procesos físicos químicos, que lo oscurecen paulatinamente. Elaborado con uva palomino, esa fusión de crianzas hace de los Amontillados vinos extraordinariamente complejos e interesantes.

Los vinos amontillados son de elevada graduación alcohólica —entre 16º y 22º— y se producen actualmente en la D.O. Montilla-Moriles y dan lugar a esta denominación, pero también en las D.O. Jerez y D.O. Condado de Huelva.

En cuanto al consumo, estamos ante un vino recio, para acompañar carnes o chatear fuerte.

También se puede tomar con quesos fuertes: quesos curados y quesos azules o con un puro habano en la sobremesa.

LiteraturaEditar

El escritor Edgar Allan Poe hizo famoso esta variedad de vino con su cuento El tonel de amontillado o El barril de amontillado.

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar