Abrir menú principal

La Anarquía inglesa (conocida también como La Anarquía) fue una guerra civil en Inglaterra y Normandía entre 1135 y 1153, que dio lugar a un desplome generalizado de la ley y el orden. El conflicto fue una crisis de sucesión provocada por la muerte accidental de Guillermo Adelin, único hijo legítimo de Enrique I, en un naufragio en 1120. Los intentos de Enrique I de instalar a su hija Matilde como su sucesor no tuvieron éxito; a su muerte en 1135, su sobrino Esteban de Blois se apoderó el trono inglés con la ayuda de su hermano Enrique de Blois, obispo de Winchester. Los primeros años de reinado de Esteban estuvieron marcados por feroces combates con los barones ingleses, los líderes galeses rebeldes y los invasores escoceses. Después de una gran sublevación en el suroeste de Inglaterra, Matilde invadió en 1139 con la ayuda de su medio hermano, Roberto de Gloucester.

La Anarquía
BattleOf Lincoln.jpg
Ilustración casi contemporánea de la batalla de Lincoln; Esteban (cuarto desde la derecha) está escuchando a Balduino de Clare entonando un discurso de batalla (a la izquierda).
Fecha 1/22 de diciembre de 1135-6 de noviembre de 1153
Lugar Inglaterra y Normandía
Resultado Tratado de Wallingford: Esteban permanece en el trono inglés, pero con Enrique es designado heredero de la Corona
Beligerantes
Fuerzas leales a Esteban de Blois
Fuerzas leales a Matilde y Enrique Plantagenet
Comandantes
Esteban de Inglaterra
Matilde de Boulogne
Matilde de Inglaterra
Roberto de Gloucester
Godofredo Plantagenet
Enrique Plantagenet

Ninguno de los bandos logró una ventaja decisiva durante los primeros años de la guerra; Matilde llegó a controlar el sudoeste de Inglaterra y gran parte del valle del Támesis, mientras que Esteban mantuvo el control del sudeste. Los castillos de la época eran fácilmente defendibles y gran parte de la lucha era de carácter desgastante, ya que comprendía asedios, incursiones y escaramuzas entre ejércitos de caballeros y soldados de infantería, muchos de ellos mercenarios. En 1141, Esteban fue capturado después de la batalla de Lincoln, lo que causó un colapso en su autoridad sobre la mayor parte del país. Sin embargo, a punto de ser coronada como reina, Matilde se vio forzada a retirarse de Londres por multitudes hostiles; poco después, Roberto de Gloucester fue capturado en el tumulto de Winchester y ambos bandos acordaron intercambiar a sus respectivos cautivos. Esteban entonces casi captura de Matilde en 1142 durante el asedio de Oxford, pero ella escapó del castillo de Oxford cruzando el helado Támesis para salvarse.

La guerra se prolongó durante muchos años más. El marido de Matilde, Godofredo V de Anjou, conquistó Normandía, pero en Inglaterra ninguno de los dos bandos pudo alcanzar la victoria. Los barones rebeldes comenzaron a acumular cada vez más poder en el norte de Inglaterra y en Anglia Oriental, con una devastación generalizada en las regiones de combates importantes. En 1148, Matilde regresó a Normandía y dejó la campaña en Inglaterra a su pequeño hijo Enrique FitzEmpress. Esteban intentó sin éxito que su propio hijo Eustaquio fuese reconocido por la Iglesia como el próximo rey de Inglaterra. A principios de los años 1150, los barones y la Iglesia en su mayoría querían la paz a largo plazo.

Cuando Enrique FitzEmpress volvió a invadir Inglaterra en 1153, las fuerzas de ambas facciones no estaban dispuestas a luchar. Después de una campaña limitada y el asedio de Wallingford, Esteban y Enrique acordaron una paz negociada, el Tratado de Winchester, en el que Esteban reconoció a Enrique como su heredero. Esteban murió al año siguiente y Esteban FitzEmpress (ya Enrique II) ascendió al trono, el primer rey angevino de Inglaterra, comenzando un largo período de reconstrucción. Los cronistas describieron el período como uno en el que «Cristo y sus santos estaban dormidos» y los historiadores victorianos nombraron al conflicto «la Anarquía» debido al caos, aunque los historiadores modernos han cuestionado la precisión del término y de algunos relatos contemporáneos.

Índice

AntecedentesEditar

El Barco BlancoEditar

 
Enrique I llorando la muerte de su hijo Guillermo Adelin en el Barco Blanco. Ilustración de principios del s. XIV.

Los orígenes de «la Anarquía» están en una crisis de sucesión que involucró Inglaterra y Normandía. En los siglos XI y XII, el noroeste de Francia era controlado por varios duques y condes, frecuentemente en conflicto entre sí por tierras valiosas.[1][2][3]​ En 1066, uno de estos hombres, el duque Guillermo II de Normandía (llamado en Inglaterra, Guillermo I «el Conquistador»), lideró un ejército para conquistar el rico reino anglosajón de Inglaterra y avanzó hacia el sur de Gales y el norte de Inglaterra en los siguientes años. La división y el control de estas tierras después de la muerte de Guillermo resultaron problemáticas y sus hijos lucharon en múltiples guerras por el botín.[4]​ Su hijo Enrique I tomó el poder después de la muerte de su hermano mayor Guillermo Rufo y posteriormente invadió y capturó el Ducado de Normandía, controlado por su hermano mayor Roberto Curthose, quien fue derrotado en la batalla de Tinchebray.[5]​ Enrique I pretendía que sus tierras fueran heredadas por su único hijo legítimo, Guillermo Adelin, de diecisiete años.[6]

En 1120, el panorama político cambió drásticamente cuando el Barco Blanco se hundió en su camino del puerto de Barfleur a Inglaterra; murieron alrededor de trescientos pasajeros, entre ellos Adelin.[7][8][i]​ Con Adelin muerto, la herencia del trono inglés quedó en entredicho. Las reglas de sucesión en Europa occidental en ese momento eran inciertas; en algunas partes de Francia, la primogenitura masculina —en la cual el hijo mayor heredaría el título— se estaba volviendo más popular.[10]​ En otras partes de Europa, como Normandía e Inglaterra, la tradición era dividir las tierras, el hijo mayor tomando las tierras patrimoniales —generalmente consideradas como las más valiosas— y los hijos menores con particiones o fincas más pequeñas o recientemente adquiridas.[10]​ El problema se complicó aún más por la secuencia de sucesiones anglonormandas inestables durante los sesenta años anteriores: no habían sucesiones pacíficas sin oposición.[11][12]

De esta manera, Enrique I solo tenía una hija legítima, Matilde, pero los derechos femeninos de herencia no estaban claros durante este período.[13][14]​ A pesar de que Enrique I tomó una segunda esposa, Adela de Lovaina, era cada vez más improbable que tuviera otro hijo legítimo y, en cambio, miró a Matilde como su pretendida heredera.[15][8]​ Matilde obtuvo el título de emperatriz del Sacro Imperio a través de su matrimonio con el emperador teutón Enrique V, pero su marido murió en 1125 y ella se volvió a casar en 1128 con Godofredo V, conde de Anjou, cuyas tierras limitaban con el Ducado de Normandía.[16][17][18]​ Godofredo V era impopular entre la élite anglonormanda: como gobernante angevino, era enemigo tradicional de los normandos.[19]​ Al mismo tiempo, las tensiones continuaron creciendo como resultado de las políticas internas de Enrique I, en particular el alto nivel de ganancias que recaudaba para pagar sus guerras.[20]​ Sin embargo, el poder y la reputación del rey inglés restringieron el conflicto.[21][22]

Enrique I intentó establecer una base de apoyo político para Matilde tanto en Inglaterra como en Normandía y exigió que su corte tomara juramento, primero en 1127 y luego nuevamente en 1128 y 1131, para reconocer a Matilde como su sucesora inmediata y reconocer a sus descendientes como legítimos gobernantes después de ella.[23][19]​ Esteban fue uno de los que tomaron este juramento en 1127.[24][19][25]​ No obstante, las relaciones entre Enrique I, Matilde y Godofredo V se tornaron cada vez más tensas hacia el final de la vida del rey inglés. Matilde y Godofredo V sospecharon que carecían de apoyo genuino en Inglaterra y propusieron a Enrique I en 1135 que debía entregar los castillos reales en Normandía a Matilde mientras aún vivía e insistir en que la nobleza normanda jurara fidelidad inmediata a ella. Esto habría dado a la pareja una posición mucho más poderosa después de la muerte de Enrique I,[26]​ pero el rey inglés rechazó la idea enfurecido, probablemente por la preocupación de que Godofredo V intentaría tomar el poder en Normandía antes de lo previsto.[27][28]​ Una nueva rebelión estalló en el sur de Normandía y Godofredo V y Matilde intervinieron militarmente en nombre de los rebeldes.[10]​ En medio de esta confrontación, Enrique I enfermó inesperadamente y murió cerca de Lyons-la-Forêt.[19]

SucesiónEditar

 
Coronación de Esteban. Miniatura de Historia Anglorum por Mateo de París (c. s. XIII).

Después de la muerte de Enrique I, el trono inglés no fue ocupado por su hija Matilde, sino por Esteban de Blois, lo que finalmente resultó en una guerra civil. Esteban era hijo de Esteban II Enrique de Blois —uno de los poderosos condes del norte de Francia— y Adela de Normandía, hija de Guillermo II de Normandía. Esteban y Matilde eran primos hermanos. Sus padres se aliaron con Enrique I, mientras Esteban, como hijo menor sin tierras propias, se volvió cortesano del rey inglés, viajaba como parte de su comitiva y servía en sus campañas.[29]​ A cambio recibió tierras y se casó con Matilde de Boulogne en 1125, hija y única heredera del conde de Boulogne, que poseía el importante puerto continental de Boulogne y vastas propiedades en el noroeste y el sudeste de Inglaterra.[30]​ Hacia 1135, Esteban ya era una figura bien establecida en la sociedad anglonormanda, entanto su hermano menor Enrique de Blois también había ascendido en la jerarquía eclesiástica, ocupó el cargo de obispo de Winchester y era el segundo hombre más rico de Inglaterra después del rey.[31]​ Enrique de Blois estaba ansioso por revertir lo que percibía como una intromisión de los reyes normandos en los derechos eclesiásticos.[32]

Cuando las noticias comenzaron a extenderse sobre la muerte de Enrique I, muchos de los posibles reclamantes del trono no estaban en condiciones de responder. Godofredo V y Matilde estaban en Anjou, apoyando torpemente a los rebeldes en su campaña contra el ejército real, que incluía a varios partidarios de Matilde como Roberto de Gloucester.[10][33]​ Muchos de estos barones habían jurado permanecer en Normandía hasta que el difunto rey fue enterrado adecuadamente, lo que les impidió regresar a Inglaterra.[34]​ No obstante, Godofredo V y Matilde aprovecharon la oportunidad para marchar hacia el sur de Normandía y tomar varios castillos clave; allí se detuvieron, incapaces de avanzar más.[35]​ El hermano mayor de Esteban, Teobaldo, quien había sucedido a su padre en el condado, estaba aún más al sur, en Blois.[36]

Sin embargo, Esteban se encontraba convenientemente ubicado en Boulogne y, cuando le llegaron noticias de la muerte de Enrique I, partió a Inglaterra, acompañado por sus militares. Roberto de Gloucester había guarnecido los puertos de Dover y Canterbury y algunas versiones sugieren que rechazaron el acceso de Esteban cuando llegó por primera vez.[37][38]​ No obstante, Esteban probablemente desembarcó en su propia finca en las afueras de Londres el 8 de diciembre y, durante la semana siguiente, comenzó a tomar el poder en Inglaterra.[38][39]

Las multitudes en Londres reclamaron el derecho tradicional de elegir al rey de Inglaterra y proclamaron a Esteban el nuevo monarca, creyendo que otorgaría a la ciudad nuevos derechos y privilegios a cambio.[40]​ Enrique de Blois dio el apoyo en nombre de la Iglesia: Esteban pudo avanzar a Winchester, donde Roger, quien era tanto el obispo de Salisbury como el lord canciller, ordenó que el tesoro real le fuera entregado.[41]​ El 15 de diciembre, Enrique presentó un acuerdo según el cual Esteban otorgaría amplias libertades y derechos a la Iglesia, a cambio de que el arzobispo de Canterbury y el legado papal apoya su sucesión al trono.[42]​ Estaba el pequeño problema del juramento religioso que Esteban había tomado para apoyar a Matilde, pero Enrique argumentó convincentemente que el difunto rey inglés se había equivocado al insistir en que su corte tomara el juramento.[43][39]​ Además, el difunto rey inglés solo había insistido en ese juramento para proteger la estabilidad del reino y, a la luz del caos que entonces podría sobrevenir, Esteban estaría justificado de ignorarlo.[43]​ Enrique también pudo convencer a Hugo Bigod, mayordomo real del difunto rey, para jurar que Enrique I había cambiado de opinión sobre la sucesión en su lecho de muerte y había nominado a Esteban en su lugar.[43][ii]​ La coronación se celebró una semana después en la abadía de Westminster el 22 de diciembre.[45][iii]

Mientras tanto, la nobleza normanda se reunió en Le Neubourg para discutir la posibilidad de declarar rey a Teobaldo, probablemente después de la noticia de que Esteban estaba reuniendo apoyo en Inglaterra.[47]​ Los normandos argumentaron que el conde, como nieto mayor de Guillermo I «el Conquistador», contaba con más derecho a gobernar el Reino de Inglaterra y el Ducado de Normandía, preferiblemente mejor que Matilde.[36]​ Teobaldo se reunió con los barones normandos y Roberto de Gloucester en Lisieux el 21 de diciembre, pero sus conversaciones se vieron interrumpidas por las repentinas noticias desde Inglaterra de que la coronación de Esteban iba a ocurrir al día siguiente.[45][37]​ Teobaldo ya había aceptado la propuesta de los normandos de ser rey, solo para descubrir que su apoyo anterior inmediatamente menguó: los barones no estaban preparados para apoyar la división de Inglaterra y Normandía al oponerse a Esteban, quien posteriormente compensó financieramente a Teobaldo y este, a cambio, permaneció en Blois y apoyó la sucesión de su hermano.[37][48][iv]

Camino a la guerra civilEditar

Nuevo régimenEditar

Esteban tuvo que intervenir en el norte de Inglaterra inmediatamente después de su coronación.[44]David I de Escocia —hermano de la primera reina de Enrique I y tío materno de Matilde— invadió el norte tras la noticia de la muerte de su cuñado, llevándose Carlisle, Newcastle y otras fortalezas clave.[44]​ El norte de Inglaterra era un territorio en disputa en ese momento, con los reyes escoceses reclamando tradicionalmente Cumberland; David I también reclamaba Northumbria en virtud de su matrimonio con la hija del exconde anglosajón Waltheof.[51]​ Esteban marchó rápidamente hacia el norte con un ejército y se encontró con David I en Durham.[52]​ Se llegó a un acuerdo según el cual David I devolvería la mayor parte del territorio que había ocupado, con la excepción de Carlisle. A cambio, Esteban confirmó las posesiones del hijo de David I, el príncipe Enrique, en Inglaterra, como el condado de Huntingdon.[52]

Al regresar al sur, Esteban celebró su primera corte real en la Pascua de 1136.[53]​ Varios nobles se reunieron en Westminster para el evento, entre ellos muchos de los barones anglonormandos y la mayoría de los altos funcionarios de la iglesia.[54][55]​ Esteban emitió una nueva carta real en la que confirmaba las promesas que había hecho a la iglesia y prometió revertir las políticas de Enrique I sobre los bosques reales y reformar cualquier abuso del sistema legal real.[56]​ Esteban se describió a sí mismo como el sucesor natural de las políticas de Enrique I y reconfirmó los siete condados existentes en el reino en sus poseedores existentes.[57]​ La corte en Pascua fue un evento lujoso y se gastó una gran cantidad de dinero en el evento en sí, ropa y regalos.[58]​ Esteban repartió concesiones de tierras y favores a los presentes y dotó a numerosas fundaciones eclesiásticas de tierras y privilegios.[59][60]​ Sin embargo, el acceso de Esteban al trono aún tenía que ser ratificado por el papa y Enrique de Blois aparentemente fue el responsable de asegurar que los testimonios de apoyo fuesen enviados tanto por el hermano mayor de Esteban, Teobaldo, como por el rey francés Luis VI, para quien Esteban representaba un balance útil para el poder angevino en el norte de Francia.[61]​ El papa Inocencio II confirmó por carta a Esteban como rey más tarde ese año y los asesores del rey inglés la circularon por Inglaterra para demostrar la legitimidad de Esteban.[62]

 
Esteban con un ave de caza. Miniatura del s. XIV.

Los problemas continuaron en el reino de Esteban. Después de la victoria galesa en la batalla de Llwchwr en enero de 1136 y la exitosa emboscada de Richard FitzGilbert de Clare en abril, el sur de Gales se alzó en rebelión, comenzando en Glamorgan oriental y extendiéndose rápidamente por el resto del sur de Gales durante 1137.[63][64]Owain Gwynedd y Gruffydd ap Rhys lograron capturar territorios considerables, como el castillo de Carmarthen.[51]​ Esteban respondió enviando a Gales al hermano de Richard, Baldwin, y al marcher lord Robert FitzHarold de Ewyas para pacificar la región. Ninguna de las misiones fue particularmente exitosa y, hacia fines de 1137, el rey inglés parece haber abandonado los intentos de sofocar la rebelión. El historiador David Crouch sugirió que Esteban efectivamente «se retiró de Gales» alrededor de este tiempo para concentrarse en sus otros problemas.[65]​ Mientras tanto, Esteban había sofocado dos revueltas en el sudoeste dirigidas por Balduino de Redvers y Roberto de Bampton; Balduino fue liberado después de su captura y viajó a Normandía, donde se convirtió en ferviente crítico del rey inglés.[66]

Godofredo V de Anjou invadió a principios de 1136 y, después de una tregua temporal, continuó la ocupación nuevamente ese mismo año y atacó y quemó propiedades en lugar de tratar de administrar el territorio.[67]​ Los acontecimientos en Inglaterra impidieron que Esteban pudiera viajar a Normandía, así que Galerano de Beaumont —nombrado por el rey inglés como el teniente de Normandía— y Teobaldo lideraron los esfuerzos para defender el ducado.[61][68]​ Esteban regresó al ducado en 1137, donde se reunió con Luis VI y Teobaldo para acordar una alianza regional informal, probablemente intermediada por Enrique de Blois, para contrarrestar el creciente poder angevino en la región.[69]​ Como parte de este acuerdo, Luis VI reconoció al hijo de Esteban, Eustaquio, como duque de Normandía a cambio de que Eustaquio jurara lealtad al rey francés.[67]​ Sin embargo, Esteban tuvo poco éxito en la recuperación de la provincia de Argentan a lo largo de la frontera de Normandía y Anjou, que Godofredo V había tomado a fines de 1135.[70]​ Esteban formó un ejército para retomarlo, pero las fricciones entre sus fuerzas mercenarias flamencas dirigidas por Guillermo de Ypres y los barones normandos locales dieron lugar a una batalla entre las dos mitades de su ejército.[70][71]​ Las fuerzas normandas luego desertaron del rey inglés, lo que obligó a Esteban a renunciar a su campaña.[72]​ Acordó otra tregua con Godofredo V, prometiéndole pagar 2000 marcos anuales a cambio de la paz a lo largo de las fronteras normandas.[67][v]

Los primeros años de Esteban como rey pueden interpretarse de diferentes maneras. Desde una perspectiva positiva, estabilizó la frontera norte con Escocia, contuvo los ataques de Godofredo V contra Normandía, estuvo en paz con Luis VI, disfrutó de buenas relaciones con la Iglesia católica y contó con el amplio apoyo de sus barones.[75][76]​ Sin embargo, hubo importantes problemas sin resolver. El norte de Inglaterra estaba ahora controlado por David I y el príncipe Enrique, Esteban había abandonado Gales, los combates en Normandía habían desestabilizado considerablemente al ducado y un número creciente de barones consideraba que Esteban no les había otorgado las tierras ni los títulos que consideraban merecidos o se les debía.[67][77][48]​ Esteban también se estaba quedando rápidamente sin dinero: el considerable tesoro de Enrique I había sido vaciado en 1138 debido a los costos de dirigir la lujosa y generosa corte de Esteban y la necesidad de reclutar y mantener sus ejércitos mercenarios combatiendo en Inglaterra y Normandía.[78]

Primeros enfrentamientosEditar

La lucha estalló en varios frentes durante 1138. Primero, Roberto de Gloucester se rebeló contra el rey inglés y comenzó a descender la situación en una guerra civil en Inglaterra.[78]​ Hijo ilegítimo de Enrique I y hermanastro de Matilde, Roberto era uno de los barones anglonormando más poderosos, que controlaba propiedades en Normandía, así como el condado de Gloucester.[79]​ En 1138, renunció a su lealtad a Esteban y declaró su apoyo a Matilde, lo que desencadenó una sublevación regional en Kent y el sudoeste de Inglaterra, aunque Roberto permanecía en Normandía.[80][81]​ Matilde no había sido particularmente activa en afirmar sus derechos al trono desde 1135 y, en muchos sentidos, Roberto fue quien tomó la iniciativa al declarar la guerra en 1138.[82][83]​ En Francia, Godofredo V de Anjou se aprovechó de la situación al volver a invadir Normandía. David I de Escocia también ocupó el norte de Inglaterra una vez más y anunció que apoyaba el reclamo de su sobrina Matilde al trono inglés, mientras avanzaba al sur hacia Yorkshire.[84][vi]

En respuesta a las revueltas y las invasiones, Esteban emprendió rápidamente varias campañas militares y se centró principalmente en Inglaterra en lugar de Normandía. Su esposa Matilde fue enviada a Kent con barcos y recursos de Boulogne, con la tarea de retomar el puerto clave de Dover, bajo el control de Roberto.[79]​ Un pequeño número de los caballeros domésticos de Esteban se enviaron al norte para ayudar en la lucha contra los escoceses, donde las fuerzas de David I fueron derrotadas más tarde ese año en la batalla del Estandarte en agosto por las fuerzas de Thurstan, arzobispo de York.[85][33]​ Sin embargo, a pesar de la victoria inglesa, David I todavía ocupaba la mayor parte del norte.[85]​ Esteban se dirigió personalmente hacia el oeste en un intento por recuperar el control de Gloucestershire; primero avanzó hacia el norte en las Marcas Galesas y tomó Hereford y Shrewsbury antes de dirigirse al sur hacia Bath.[79]​ La ciudad de Brístol resultó demasiado fuerte para Esteban, quien se contentó con asaltar y saquear el área circundante.[79]​ Aparentemwnte, los rebeldes estaban esperando a que Roberto interviniera con apoyo, pero él permaneció en Normandía durante todo el año, tratando de convencer a Matilde de que invadiera a Inglaterra.[86]​ Dover finalmente se rindió a las fuerzas de la consorte de Esteban más adelante ese año.[87]

La campaña militar de Esteban en Inglaterra había progresado bien y el historiador David Crouch la describió como «un logro militar de primer rango».[87]​ El rey inglés aprovechó la oportunidad de su ventaja militar para forjar un acuerdo de paz con Escocia.[87]​ Su esposa Matilde fue enviada a negociar otro acuerdo entre Esteban y David I, llamado el Tratado de Durham; Northumbria y Cumbria serían otorgadas efectivamente a David I y su hijo Enrique a cambio de su lealtad y paz futura a lo largo de la frontera.[84]​ Desafortunadamente, el poderoso Ranulfo, conde de Chester, se consideraba el poseedor de los derechos tradicionales de Carlisle y Cumberland y estaba extremadamente disgustado de verlos entregados a los escoceses, un problema que tendría grandes implicaciones en la guerra.[88]

Preparativos para la guerraEditar

 
Torre del homenaje del castillo de Goodrich, ejemplo del estilo de la fortificación que poco a poco comenzó a remplazar el diseño del castillo de mota castral de madera a fines de los años 1130. Fotografía de finales del s. XIX.

Hacia 1139, una invasión de Inglaterra por Roberto y Matilde parecía inminente. Godofredo y Matilde habían asegurado gran parte de Normandía y, junto con Roberto, estuvieron durante los primeros meses movilizando fuerzas para una expedición a través del canal de la Mancha.[89]​ Matilde también apeló al papado a comienzos de año y presentó su demanda legal contra el trono inglés; como era de esperar, el papa declinó revertir su apoyo anterior a Esteban, pero, desde la perspectiva de Matilde, el caso útilmente estableció que las reclamaciones de Esteban estaban en disputa.[90]

Entretanto, Esteban se preparó para la invasión angevina con la creación de varios condados adicionales.[91]​ Solo un puñado de condados existían del reinado de Enrique I y estos habían sido en gran parte de naturaleza simbólica. Esteban creó muchos más y los puso a cargo de hombres que consideraba comandantes militares leales y capaces y en las zonas más vulnerables del país, donde asignaba nuevas tierras y poderes ejecutivos adicionales.[92][vii]​ Esteban aparentemente tenía varios objetivos en mente, como garantizar la lealtad de sus partidarios clave al otorgarles estos honores y mejorar sus defensas en partes cruciales del reino. Fue muy influenciado por su principal consejero, Galerano de Beaumont, hermano gemelo de Roberto de Leicester. Los gemelos Beaumont y sus hermanos menores y primos recibieron la mayoría de estos nuevos condados.[94][59]​ Desde 1138, Esteban les otorgó los títulos de conde de Worcester, Leicester, Hereford, Warwick y Pembroke, lo que creó un amplio bloque de territorio —en especial cuando se combinaban con las posesiones del nuevo aliado de Esteban, el príncipe Enrique de Escocia, en Cumberland y Northumbria— para actuar como una zona colchón entre el sur-oeste con problemas, Chester y el resto del reino.[95]

El rey inglés tomó medidas para eliminar a un grupo de obispos que consideraba una amenaza para su gobierno. La administración real bajo Enrique I había sido dirigida por Roger, obispo de Salisbury, con el apoyo de sus sobrinos —Alexander y Nigel, obispos de Lincoln y Ely, respectivamente— y su hijo —Roger le Poer, el lord canciller—.[96]​ Estos obispos eran poderosos terratenientes y gobernantes eclesiásticos y habían comenzado a construir nuevos castillos y aumentar el tamaño de sus fuerzas militares, lo que llevó a Esteban a sospechar que estaban a punto de desertar a favor de Matilde. Roger y su familia también eran enemigos de Galerano, a quien no le gustaba su control de la administración real.[97]​ En junio de 1139, Esteban celebró su corte en Oxford, donde estalló una pelea entre Alan de Bretaña y los hombres de Roger, un incidente probablemente creado deliberadamente por Esteban,[97]​ quien respondió exigiendo que Roger y los demás obispos entregaran sus castillos en Inglaterra. Esta amenaza fue seguida con el arresto de obispos, con la excepción de Nigel, quien se había refugiado en el castillo de Devizes; el obispo se rindió después de que Esteban sitiara el castillo y amenazara con ejecutar a Roger le Poer.[98]​ Los castillos restantes fueron entregados al rey inglés.[97][viii]​ El incidente eliminó con éxito cualquier amenaza militar de los obispos, pero también puede haber dañado la relación de Esteban con el clero principal y, en particular, con su hermano Enrique.[100][101][ix]​ Ambos bandos estaban listos para la guerra.

CaracterísticasEditar

Tecnología y tácticasEditar

 
Los caballeros en los años 1140 aún se parecían a los del siglo anterior. Detalle del tapiz de Bayeux (c. 1070).

La guerra anglonormanda durante la guerra civil se caracterizó por campañas militares de desgaste, en las cuales los comandantes intentaron apoderarse de los castillos enemigos importantes para permitirles la toma del control del territorio de sus adversarios y finalmente obtener una victoria estratégica lenta.[106]​ De vez en cuando se libraban batallas campales entre los ejércitos, pero se consideraban emprendimientos altamente arriesgados y generalmente los comandantes prudentes las evitaban.[106]​A pesar del uso de impuestos feudales, la guerra normanda tradicionalmente dependía de gobernantes que recaudaban y gastaban grandes sumas de efectivo.[107]​ El costo de la guerra había aumentado considerablemente en la primera parte del siglo XII y el suministro adecuado de dinero en efectivo estaba resultando cada vez más importante en el éxito de las campañas.[108]

Los grupos de Esteban y Matilde se componían de pequeños cuerpos de caballeros llamados familia regis; este círculo interno formaba la base de un cuartel general en cualquier campaña militar.[109]​ Los ejércitos del período eran todavía similares a los del siglo anterior y consistían de cuerpos de caballeros montados y armados, apoyados por infantería.[110]​ Muchos de estos hombres habrían usado túnicas largas con armadura de anillos, con yelmos, grebas y protección para los brazos.[110]​ Las espadas eran comunes junto con lanzas para caballería; los ballesteros se habían vuelto más numerosos y los arcos largos se usaban ocasionalmente en la batalla junto con el arco corto previo.[110]​ Estas fuerzas se formaban por levas feudales traídas por nobles locales durante un período de servicio limitado en una campaña o mercenarios, flexibles, cada vez más solicitados y con frecuencia más hábiles, aunque caros.[111]

Los normandos habían desarrollado la construcción de castillos por primera vez en los siglos X y XI y en la ocupación de Inglaterra después de 1066 los habían utilizado. La mayoría de los castillos tomaron la forma de terraplén y montas castrales de madera o construcciones de trazado circular; edificados fácilmente con mano de obra local y recursos, fueron resistentes y fáciles de defender. La élite anglonormanda se hizo experta en construir estratégicamente estos castillos a lo largo de ríos y valles para controlar poblaciones, comercio y regiones.[111]​ En las décadas previas a la guerra civil, comenzaron a introducirse nuevos torreones en piedra. A diferencia de los diseños más tradicionales, estos requerían costosos trabajadores calificados y solo podían construirse lentamente durante muchas temporadas. A pesar de que estos escudos cuadrados demostrarían más tarde tener vulnerabilidades, los balistas y las manganas utilizados en los años 1140 fueron significativamente menos poderosos que los diseños de lanzapiedras posteriores, lo que daba a los defensores una ventaja sustancial sobre los atacantes.[112]​ Como resultado, los comandantes preferían asedios lentos para matar de hambre a los defensores o las operaciones mineras de socavar los muros, en lugar de ataques directos.[106]

 
El castillo de Pickering (a la derecha) y los restos del «castillo contrario» de los años de la guerra civil (arriba, a la izquierda).

Ambos bandos respondieron construyendo nuevos castillos, a veces creando sistemas de fortificaciones estratégicas. En el sudoeste, los partidarios de Matilde edificaron una serie de castillos para proteger el territorio, generalmente diseños de mota castral como los de Winchcombe, Upper Slaughter o Bampton.[113]​ Del mismo modo, Esteban construyó una nueva cadena de castillos protegidos por pantanos en Burwell, Lidgate, Rampton, Caxton y Swavesey, cada uno separado por 10 a 15 km de distancia, para proteger las tierras del rey inglés alrededor de Cambridge.[114]​ Muchos de estos castillos se denominaron «adulterinos» o no autorizados porque, en el caos de la guerra, ningún permiso real se había otorgado a los señores feudales para la construcción.[115]​ Los cronistas contemporáneos vieron esto como una cuestión preocupante; Roberto de Torigni documentó que se habían construido hasta 1115 castillos de ese tipo durante el conflicto, aunque esto probablemente era una exageración ya que sugirió una cifra alternativa de 126.[115][116]

Otra característica de la guerra fue la creación de muchos «castillos contrarios»,[117]​ utilizados en conflictos ingleses durante varios años antes de la guerra civil y que implicaban la construcción de un castillo básico durante un asedio, junto con el objetivo principal de ataque.[118]​ Habitualmente, estos se construían con un diseño de trazado circular o mota castral de entre 200 y 300 yardas (180-270 m) de distancia del objetivo, justo lo más lejos del alcance de un arco.[118]​ Los castillos contrarios podían usarse para actuar como plataformas de disparo para máquinas de asedio o como bases para controlar la región por su cuenta.[119]​ La mayoría de los castillos contrarios fueron destruidos después de su uso, pero en algunos casos sobrevivieron los terraplenes, como los castillos contrarios llamados Jew's Mount y Mount Pelham construidos por Esteban en 1141 frente al castillo de Oxford.[120][121]

LíderesEditar

El rey Esteban era extremadamente rico, bien educado y querido por sus pares; también se le consideraba un hombre capaz de una acción firme.[122]​ Sus cualidades personales como líder militar se enfocaban en su habilidad en combate personal, sus capacidades en guerra de asedio y una notable capacidad para movilizar rápidamente fuerzas militares a distancias relativamente largas.[123][124]​ No obstante, los rumores sobre la cobardía de su padre durante la primera cruzada continuaron circulando y el deseo de evitar la misma reputación pudo haber influido en algunas de sus acciones militares.[125]​ Esteban recurrió en gran medida a su esposa Matilde durante el conflicto, tanto para liderar las negociaciones como para mantener su causa y su ejército mientras estuvo preso en 1141; su consorte dirigió la casa real durante este período en asociación con el líder mercenario del rey inglés, Guillermo de Ypres.[126][127]

La facción de Matilde carecía de un líder de guerra equivalente a Esteban. Matilde tenía una base sólida en el gobierno desde su época de emperatriz del Sacro Imperio, donde había presidido casos judiciales y actuado como regente en Italia con el ejército imperial en campaña.[128]​ No obstante, Matilde, por condición de mujer, no podía dirigir personalmente a las tropas en la batalla.[129]​ También, era menos popular entre los cronistas contemporáneos que Esteban; en muchos sentidos, heredó de su padre su forma de expresarse, ya que exigía en voz alta a los miembros de su corte, también, cuando era necesario, amenazaba y tenía un temperamento aparentemente arrogante.[130]​ Esto se consideró particularmente inapropiado ya que era una mujer.[131]​ Su esposo, Godofredo V de Anjou, desempeñó un papel importante en apoderarse de Normandía durante la guerra, pero no cruzó a Inglaterra. El matrimonio de Godofredo V y Matilde no fue sencillo; casi había colapsado por completo en 1130.[132]

Por tanto, durante la mayor parte de la guerra los ejércitos angevinos fueron enviados a la batalla por un puñado de nobles de alto rango. El más importante de ellos fue Roberto de Gloucester, medio hermano de Matilde. Era conocido por sus cualidades de estadista, su experiencia militar y su capacidad de liderazgo.[79]​ Roberto había intentado convencer a Teobaldo de tomar el trono en 1135; no asistió a la primera corte de Esteban en 1136 y tardaron varias citaciones para convencerlo de asistir a la corte en Oxford más tarde ese año.[80]​ Miles de Gloucester fue otro líder militar talentoso hasta su muerte en 1143; hubo algunas tensiones políticas entre él y Roberto, pero ambos pudieron trabajar juntos en las campañas.[133][134]​ Uno de los seguidores más fieles de Matilde fue Brian FitzCount que, al igual que Miles, era un marcher lord de Gales. FitzCount aparentemente estuvo motivado por un fuerte deber moral de mantener su juramento a Matilde y demostró ser crucial en la defensa del corredor del Támesis.[135][136]

Guerra civilEditar

Primera etapaEditar

 
Mapa político de Gales y el sur de Inglaterra en 1140; las zonas bajo el control de Matilde en azul, de Esteban en rojo y galeses indígenas en gris.

La invasión angevina finalmente llegó en 1139. Balduino de Redvers cruzó de Normandía a Wareham en agosto en un intento inicial de capturar un puerto para recibir al ejército invasor de Matilde, pero las fuerzas de Esteban le obligaron a retirarse al sudoeste.[137]​ Sin embargo, al mes siguiente, la reina madre Adela invitó a Matilde a desembarcar en Arundel y, el 30 de septiembre, Roberto de Gloucester y Matilde llegaron a Inglaterra con 140 caballeros.[137][33][x]​ Matilde se alojó en el castillo de Arundel, mientras Roberto marchó hacia el noroeste en dirección a Wallingford y Brístol, esperando obtener apoyo para la rebelión y unirse a Miles de Gloucester, quien aprovechó la oportunidad para renunciar a su lealtad al rey.[133][33]

Esteban rápidamente se desplazó hacia el sur y sitió Arundel, atrapando a Matilde dentro del castillo.[139]​ Entonces, el rey inglés acordó una tregua propuesta por su hermano, Enrique de Blois; no se conocen los detalles del acuerdo, pero como resultado Matilde y sus caballeros guardianes fueron liberados del asedio y escoltados al sudoeste de Inglaterra, donde se reunieron con Roberto de Gloucester.[139][127]​ Las razones de la liberación de Matilde siguen sin esclarecerse: Esteban pudo haber pensado que era lo mejor para él liberar a Matilde y concentrarse, en su lugar, en atacar a Roberto, ya que a este último lo consideraba su principal oponente en este punto del conflicto.[139]​ Esteban también se enfrentó a un dilema militar en Arundel: el castillo de Arundel se consideraba casi inexpugnable y Esteban pudo haber estado preocupado de arriesgarse demasiado en mantener a su ejército ocupado en el sur mientras Roberto vagaba libremente por el oeste.[140]​ Otra teoría es que Esteban liberó a Matilde como un gesto de caballería; Esteban tenía una personalidad generosa y cortés y normalmente no se esperaba que las mujeres fueran blanco de la guerra anglonormanda.[141][xi]

Aunque hubo pocas deserciones nuevas para Matilde, sus enemigos ahora controlaban un bloque compacto de territorio que se extendía desde Gloucester y Brístol hacia el sur en Wiltshire, hacia el oeste en las Marcas Galesas y al este a través del valle del Támesis hasta Oxford y Wallingford, lo que amenazaba a Londres.[143][144]​ Matilde había establecido su corte en Gloucester, cerca de la fortaleza de Roberto en Brístol, pero lo suficientemente lejos para que ella permaneciese independiente de su medio hermano.[145][146]​ Esteban empezó a reclamar la región:[147][148]​ comenzó atacando el castillo de Wallingford, retenido por el amigo de infancia de Matilde, Brian FitzCount, solo para encontrarlo muy bien defendido.[149]​ El rey inglés dejó algunas tropas para bloquear el castillo y continuó hacia el oeste en Wiltshire para atacar Trowbridge y tomó los castillos de South Cerney y Malmesbury en el camino.[150]​ Mientras tanto, Miles de Gloucester marchó hacia el este, atacó las fuerzas de retaguardia de Esteban en Wallingford y amenazó con un avance hacia Londres.[151]​ Esteban se vio obligado a abandonar su campaña en el oeste y regresó al este para estabilizar la situación y proteger su capital.[152]

 
Penique de plata del príncipe Enrique de Escocia, acuñado a su nombre en Corbridge (Northumberland) después de su acuerdo de paz con Esteban.

A comienzos de 1140, Nigel, obispo de Ely, cuyos castillos Esteban había confiscado el año anterior, se rebeló contra el rey inglés también.[152]​ Con la esperanza de apoderarse de Anglia Oriental, Nigel estableció su base de operaciones en la isla de Ely, entonces rodeada de tierras pantanosas protectoras.[152]​ Esteban respondió rápidamente y llevó consigo un ejército a los pantanos y, usando botes atados juntos, formó una calzada que le permitió hacer un ataque sorpresa en la isla.[153]​ Nigel escapó a Gloucester, pero sus hombres y su castillo fueron capturados, lo que restauró temporalmente el orden en el este.[153]​ Los soldados de Roberto de Gloucester retomaron parte del territorio que Esteban había tomado en su campaña de 1139.[154]​ En un esfuerzo por negociar una tregua, Enrique de Blois celebró una conferencia de paz en Bath, en la que Matilde fue representado por Roberto y Esteban por su consorte.[155]​ La conferencia fracasó después de que Enrique y el clero insistieron en que deberían establecer los términos de un acuerdo de paz, que los representantes de Esteban consideraron inaceptable.[156]

Ranulfo de Chester estaba molesto porque Esteban regaló el norte de Inglaterra al príncipe Enrique de Escocia.[88]​ Ideó un plan para enfrentar el problema emboscando a Enrique mientras viajaba desde la corte del rey a Escocia después de Navidad.[88]​ Esteban fue informado de este plan, por lo que escoltó a Enrique al norte, pero este gesto fue la gota que colmó el vaso para el conde de Chester.[88]​ Ranulfo había afirmado previamente que tenía los derechos sobre el castillo de Lincoln —propiedad de Esteban— y, con la excusa de una visita social, se apoderó de la fortificación en un ataque sorpresa.[157]​ Esteban marchó hacia el norte a Lincoln y acordó una tregua con Ranulfo, probablemente para evitar que se uniera a la facción de Matilde, dentro la cual podría conservar el castillo.[158]​ Esteban regresó a Londres, pero recibió noticias de que Ranulfo, su hermano y su familia permanecían en el castillo con una pequeña tropa de guardia, un objetivo perfecto para un ataque sorpresa.[158]​ Abandonando el trato que acababa de hacer, reunió nuevamente a su ejército y se dirigió hacia el norte, pero no lo suficientemente rápido: Ranulfo escapó de Lincoln y declaró su apoyo a Matilde, por lo que Esteban se vio obligado a sitiar el castillo.[158]

Segunda etapaEditar

Batalla de LincolnEditar

 
Esquema de la batalla de Lincoln: las tropas de Roberto de Gloucester en azul, las de Esteban en rojo.

Mientras Esteban y su ejército sitiaban el castillo de Lincoln a principios de 1141, Roberto de Gloucester y Ranulfo de Chester avanzaron en la posición del rey inglés con una fuerza algo mayor.[159]​ Cuando las noticias llegaron a Esteban, sostuvo un concilio para decidir si dar batalla o retirarse y reunir soldados adicionales: Esteban decidió luchar, lo que resultó en la batalla de Lincoln el 2 de febrero de 1141.[159]​ El rey comandaba el centro de su ejército, con Alan de Bretaña en el flaco derecho y Guillermo de Aumale el izquierdo.[160]​ Las fuerzas de Roberto y Ranulfo eran superiores en caballería y Esteban desmontó a muchos de sus propios caballeros para formar un sólido bloque de infantería; se unió a ellos y luchó a pie en la batalla.[160][xii]​ Esteban no tenía el don de hablar en público y delegó el discurso previo a la batalla a Balduino de Clare, quien pronunció una declaración entusiasta.[162]​ Después de un éxito inicial para las fuerzas realistas, en el que las tropas de Guillermo destruyeron la infantería galesa de los angevinos, la batalla se tornó desfavorable para Esteban.[163]​ La caballería de Roberto y Ranulfo rodeó el centro de Estaban, quien fue rápidamente identificado por el ejército angevino.[163]​ Muchos de los partidarios de Esteban —como Galerano de Beaumont y Guillermo de Ypres— huyeron del campo de batalla en ese momento, pero Esteban siguió luchando, defendiéndose primero con su espada y luego, cuando esta se rompió, con un hacha de guerra prestada.[164]​ Finalmente, fue vencido por los soldados de Roberto y lo sacaron custodiado del campo de batalla.[164][xiii]

Roberto llevó consigo a Esteban de regreso a Gloucester —donde el rey inglés se reunió con Matilde— y luego fue trasladado al castillo de Brístol, tradicionalmente utilizado para mantener presos de alto rango.[166]​ Inicialmente, fue confinado en condiciones relativamente buenas, pero posteriormente se reforzó su seguridad y lo mantuvieron encadenado.[166]​ Matilde entonces comenzó a tomar los pasos necesarios para tomar el trono inglés, lo que requeriría el acuerdo de la Iglesia y su coronación en Westminster.[167]​ Enrique de Blois convocó un concilio en Winchester antes de Pascua en su calidad de legado papal para considerar la opinión del clero. Había hecho un trato privado con Matilde en el que él entregaría el apoyo de la Iglesia católica a cambio de que se le concediera el control de los asuntos eclesiásticos en Inglaterra.[168]​ Enrique le entregó el tesoro real —que resultó estar bastante dilapidado excepto por la corona de Esteban— y excomulgó a muchos de sus enemigos que rechazaron cambiarse de bando.[169][170]​ Sin embargo, el arzobispo Teobaldo de Canterbury no estaba dispuesto a proclamar reina a Matilde tan rápido y una delegación de clérigos y nobles, encabezada por Teobaldo, viajó a Brístol para ver a Esteban y consultarle sobre su dilema moral: ¿Deberían abandonar sus juramentos de lealtad al rey?[168]​ Esteban afirmó que, dada la situación, estaba dispuesto a liberar a sus súbditos de su juramento de lealtad hacia él.[171][172]

El clero se reunió de nuevo en Winchester después de Pascua para declarar a Matilde «señora de Inglaterra y Normandía», como paso previo a su coronación.[171][172]​ Aunque los seguidores de Matilde asistieron al evento, pocos nobles importantes parecen haber participado y la delegación de Londres postergó su asistencia.[173]​ La consorte de Esteban envió cartas para quejarse y exigir la liberación de su esposo.[174]​ No obstante, Matilde había avanzado a Londres para organizar su coronación en junio, donde su situación se volvió precaria.[175]​ A pesar de contar con el apoyo de Godofredo de Mandeville, que controlaba la Torre de Londres, las fuerzas leales a Esteban y la reina consorte permanecieron cerca de la ciudad y los ciudadanos estaban temerosos de dar la bienvenida a Matilde.[176]​ El 24 de junio, poco antes de la coronación planeada, la ciudad se rebeló contra Matilde y Godofredo de Mandeville; Matilde y sus seguidores huyeron justo a tiempo e hicieron una retirada caótica en su camino a Oxford.[177][178]

Entretanto, Godofredo V de Anjou invadió Normandía otra vez y, en ausencia de Galerano de Beaumont —quien todavía luchaba en Inglaterra—, ocupó todo el ducado al sur del Sena y al este del Risle.[179][180][69]​ Esta vez no recibió ayuda del hermano de Esteban, Teobaldo de Champaña, quien parece haber estado preocupado por sus propios problemas con Francia: el nuevo rey francés —Luis VII— había rechazado la alianza regional de su padre, mejoró las relaciones con Anjou y adoptó una postura más belicosa contra Teobaldo, lo que daría lugar a una guerra el año siguiente.[181]​ El éxito de Godofredo V en Normandía y la debilidad de Esteban en Inglaterra comenzaron a influir en la lealtad de muchos barones anglonormandos, que temían perder sus tierras en Inglaterra ante Roberto y Matilde y sus posesiones en Normandía ante Godofredo V.[182]​ Muchos comenzaron a dejar la facción de Esteban. Su amigo y consejero Galerano fue uno de los que decidió desertar a mediados de 1141 y zarpó a Normandía para asegurar sus posesiones ancestrales al aliarse con los angevinos, lo que permitió que el campamento de Matilde se estableciera en Worcestershire.[183]​ El hermano gemelo de Galerano, Roberto de Leicester, igualmente se retiró de la contienda al mismo tiempo. Otros partidarios de Matilde fueron restaurados en sus antiguos bastiones —como el obispo Nigel de Ely— y otros recibieron nuevos condados en el oeste de Inglaterra. El control centralizado sobre la acuñación de monedas se interrumpió, lo que provocó que los barones y obispos locales produjeran sus propias monedas en todo el país.[184]

Tumulto de Winchester y asedio de OxfordEditar

 
Torre St George del castillo de Oxford, donde Esteban casi captura a Matilde.

La consorte de Esteban tuvo un rol fundamental en mantener viva la causa del rey inglés durante su cautiverio. Reunió a los lugartenientes restantes de Esteban que la acompañaban y la familia real en el sudeste, avanzando hacia Londres cuando la población rechazó a Matilde.[185]​ El antiguo comandante de Esteban, Guillermo de Ypres, permaneció con la reina consorte en Londres; Guillermo Martel, mayordomo real, comandaba operaciones desde Sherborne en Dorset, mientras Faramus de Boulogne dirigía la casa real.[186][185]​ La reina aparentemente generó una verdadera simpatía y apoyo de los seguidores más leales de Esteban.[185]​ La alianza de Enrique con Matilde demostró ser efímera, ya que pronto riñeron por el patrocinio político y la política eclesiástica; el obispo se reunió con la consorte de Esteban en Guildford y le dio su apoyo.[187]

La situación de Matilde empeoró por su derrota en el tumulto de Winchester. Después de su retirada de Londres, Roberto de Gloucester y Matilde rodearon a Enrique de Blois en la ciudad de Winchester en julio.[188]​ El castillo real de Winchester estaba ubicado en el lado sudoeste de la ciudad, mientras que un palacio episcopal se ubicaba en el lado sudeste.[xiv]​ Cuando se enteró de las incursiones del obispo, Matilde decidió asediar su castillo, pero Enrique huyó de la ciudad mientras sus soldados se retiraban al castillo de Wolvesey, que pertenecía a la iglesia.[189]​ Matilde y Roberto utilizaron las fortaleza de la ciudad como bases para sus operaciones. El 2 de agosto, los seguidores del obispo incendiaron casas en Winchester, lo que destruyó gran parte de la ciudad, aunque el fuego no llegó a las fortalezas.[189]​ La reina consorte reunió rápidamente un ejército de liberación que consistía de mercenarios contratados por Enrique, un grupo de arrendatarios feudales del condado de Boulogne, la milicia londinense de casi mil hombres, la caballería mercenaria flamenca de Guillermo de Ypres y otros partidarios de Esteban. Establecieron un campamento en el lado este de Winchester y procedieron a bloquear el abastecimiento de las tropas de Matilde.[187][190][189]​ Matilde decidió escapar de la ciudad con Brian FitzCount y Reginaldo de Cornualles, mientras el resto de su ejército, liderado por Roberto de Gloucester, retrasó a las fuerzas reales.[190][191]​ En la batalla posterior, las fuerzas de Matilde fueron derrotadas y Roberto cayó prisionero durante la retirada, aunque Matilde, exhausta, cruzó el río Test y se dirigió a su fortaleza en Devizes.[192][193][194]

Con Esteban y Roberto detenidos, se celebraron negociaciones para acordar una paz general, pero la consorte de Estaban no estaba dispuesta a ofrecer ningún compromiso a Matilde y entretanto Roberto rechazó cualquier oferta para cambiar al bando de Esteban.[192]​ Por otro lado, en noviembre las dos partes simplemente intercambiaron a los dos líderes: Esteban regresó con su consorte y Roberto a Matilde en Oxford.[192][195][196]​ Enrique organizó otro concilio eclesiástico, en el que reafirmó la legitimidad de Esteban para reinar; en la Navidad de 1141 ocurrió una nueva coronación de Esteban y su consorte.[192]​ A comienzos de 1142, Esteban cayó enfermo y en Semana Santa comenzaron a circular rumores de que había muerto.[197]​ Posiblemente esta enfermedad fue el resultado de su encarcelamiento el año anterior, pero finalmente se recuperó y viajó al norte para reclutar nuevas tropas y convenció exitosamente a Ranulfo de Chester para cambiar de bando una vez más.[198]​ Esteban pasó el verano atacando algunos de los nuevos castillos angevinos construidos el año anterior, como los de Cirencester, Bampton y Wareham.[199]

Durante el verano de 1142, Roberto regresó a Normandía para ayudar a Godofredo V en operaciones contra algunos de los seguidores de Esteban que quedaban allí, antes de regresar en otoño.[200]​ Matilde estuvo en la mira de las fuerzas de Esteban y fue rodeada en Oxford,[199]​ una ciudad segura, protegida por muros y el río Isis, pero Esteban lideró un ataque repentino a través del afluente, lideró la carga y nadó parte del trayecto.[201]​ Una vez en el otro lado, el rey inglés y sus hombres irrumpieron en la ciudad y atraparon a Matilde en el castillo.[201]​ El castillo de Oxford era una fortaleza poderosa y, en lugar de asaltarla, Esteban decidió estacionarse para un largo asedio, aunque con la certeza de que Matilde estaba rodeada.[201]​ Justo antes de Navidad, Matilde salió sigilosamente del castillo con un puñado de caballeros, cruzó el río helado a pie y escapó del ejército real para refugiarse en Wallingford; dejó a la guarnición del castillo con la opción de entregarse al día siguiente.[202]​ Matilde estuvo un tiempo con FitzCount antes de restablecer su corte en Devizes.[203]

EstancamientoEditar

 
Mapa de la invasión de Normandía (1142-1143) por Godofredo V de Anjou.

La guerra entre los dos bandos en Inglaterra llegó a un punto muerto a mediados de los años 1140, mientras Godofredo V de Anjou consolidó su control del poder en Normandía.[204][205]​ El año 1143 comenzó precariamente para Esteban cuando fue asediado por Roberto de Gloucester en el castillo de Wilton, un punto de reunión para las fuerzas reales en Herefordshire.[206]​ Esteban intentó romper el asedio y escapar, lo que resultó en la batalla de Wilton.[207]​ Una vez más, la caballería angevina demostró ser demasiado fuerte y, por un momento, pareció que Esteban sería capturado por segunda vez.[208][209]​ No obstante, en esta ocasión Guillermo Martel, mayordomo de Esteban, hizo una feroz defensa de la retaguardia, lo que permitió al rey inglés escapar del campo de batalla.[206]​ Esteban valoró la lealtad de Guillermo lo suficiente como para intercambiar el castillo de Sherborne por su liberación segura: este fue uno de los pocos casos en que Esteban estuvo dispuesto a ceder un castillo para rescatar a uno de sus hombres.[210]

A finales de 1143, se enfrentó a una nueva amenaza en el este, cuando Godofredo de Mandeville, conde de Essex, se alzó en rebelión contra él en Anglia Oriental.[211]​ A Esteban le desagradaba ese barón desde hace varios años, lo que provocó ese conflicto cuando convocaron a Godofredo a la corte, donde el rey le arrestó.[212]​ Esteban amenazó con ejecutar a Godofredo a menos que el barón entregara sus castillos, como la Torre de Londres, Saffron Walden y Pleshey y sus fortificaciones importantes porque estaban en o cerca de Londres.[212]​ Godofredo se rindió, pero una vez libre se dirigió hacia los pantanos del nordeste en dirección a la isla de Ely, desde donde comenzó una campaña militar contra Cambridge con la intención de avanzar hacia el sur, hacia Londres.[213]​ Esto sumado a otros problemas y con Hugo Bigod en abierta sublevación en Norfolk, Esteban carecía de recursos para rastrear a Godofredo en los pantanos y se las arregló para construir una cortina de castillos entre Ely y Londres, como el castillo de Burwell.[214]

Por un momento, la situación continuó empeorando. Ranulfo de Chester se rebeló una vez más en el verano de 1144 y repartió el señorío de Lancaster de Esteban entre él y el príncipe Enrique de Escocia.[215]​ En el oeste, Roberto de Gloucester y sus seguidores continuaron atacando los territorios realistas circundantes, mientras el castillo de Wallingford permaneció como un bastión seguro de los angevinos, demasiado cerca de Londres para la comodidad del rey inglés.[215]​ Mientras tanto, Godofredo V de Anjou terminó de consolidar su control en el sur de Normandía y, en enero de 1144, avanzó a Ruan, capital del ducado, para concluir su campaña.[198]​ Luis VII le reconoció como duque de Normandía poco después.[216]​ En este punto de la guerra, Esteban dependía cada vez más de su casa real inmediata —como Guillermo de Ypres y otros— y carecía del apoyo de los principales barones que podrían haberle proporcionado fuerzas adicionales significativas; después de los eventos de 1141, hizo poco uso de su red de condes.[217][218]

Después de 1143, la guerra se atascó, pero progresó un poco mejor para Esteban.[219]​ Miles de Gloucester, uno de los comandantes angevinos más talentosos, había muerto mientras cazaba en la Navidad anterior, lo que alivió parte de la presión militar en el oeste.[220]​ La rebelión de Godofredo de Mandeville contra Esteban en el este terminó con su muerte en septiembre de 1144 durante un ataque al castillo de Burwell.[221]​ La guerra en el oeste progresó mejor en 1145, cuando el rey inglés recapturó el castillo de Faringdon en Oxfordshire.[221]​ En el norte, Esteban llegó a un nuevo acuerdo con Ranulfo de Chester, pero en 1146 repitió la artimaña que había empleado con Godofredo de Mandeville en 1143: primero invitó a Ranulfo a la corte, antes de arrestarlo y amenazar con ejecutarlo si no entregaba una serie de castillos, como los de Lincoln y Coventry.[215]​ Al igual que Godofredo, en el momento en que Ranulfo fue liberado se rebeló, pero la situación cayó en un punto muerto: Esteban contaba con pocas tropas en el norte para realizar una nueva campaña, mientras que Ranulfo carecía de castillos para apoyar un ataque contra el rey inglés.[215]​ No obstante, en este momento la práctica de Esteban de invitar a barones a la corte y arrestarlos le había llevado a desprestigio y desconfianza cada vez mayores.[222]

Etapas finalesEditar

 
Enrique FitzEmpress y Leonor de Aquitania. Miniatura del s. XIV.

Las condiciones del conflicto en Inglaterra comenzaron a cambiar gradualmente; como sugirió el historiador Frank Barlow, a finales de los años 1140 «la guerra civil había terminado», salvo breves brotes de conflictos armados.[223]​ En 1147, Roberto de Gloucester murió pacíficamente y, al año siguiente, Matilde partió del sudoeste de Inglaterra hacia Normandía; esto contribuyó a reducir los ánimos de la guerra.[223][224][225]​ Se anunció la segunda cruzada y muchos partidarios angevinos, como Galerano de Beaumont, se unieron a la coalición y dejaron la región por varios años.[223]​ Algunos de los barones anglonormandos hicieron acuerdos individuales de paz entre ellos para asegurar sus tierras y ganancias de guerra.[226]​ El hijo de Godofredo V y Matilde, Enrique FitzEmpress, intervino en Inglaterra con un pequeño ejército de mercenarios en 1147, pero la expedición fracasó, sobre todo porque carecía de fondos necesarios para pagar a sus hombres.[223]​ Sorprendentemente, Esteban terminó pagando a los mercenarios de Enrique FitzEmpress, lo que le permitió regresar a casa a salvo; sus razones para hacerlo aún no están claras. Una posible explicación es la cortesía de Esteban a un miembro de su familia extendida; otra es que estaba empezando a considerar cómo terminar la guerra en paz y vio esto como una forma de construir una relación amistosa con Enrique FitzEmpress.[227][223]

Muchos de los nobles más poderosos comenzaron a hacer sus propias treguas y acuerdos de desarme, firmaron tratados entre ellos en lo que normalmente prometían el fin de las hostilidades bilaterales, limitaban la construcción de nuevos castillos o acordaban límites al tamaño de los ejércitos enviados uno contra el otro.[228]​ Por lo general, estos tratados incluían cláusulas que reconocían que los nobles podrían, por supuesto, verse obligados a luchar entre sí por instrucción de sus gobernantes.[229]​ Una red de tratados surgió en los años 1150, lo que redujo, pero no eliminó, el nivel de lucha local en Inglaterra.[230]

Matilde permaneció en Normandía durante el resto de la guerra, ocupada en la estabilización del ducado y la promoción de los derechos de su hijo al trono inglés.[231][225]​ El joven Enrique FitzEmpress regresó a Inglaterra nuevamente en 1149, esta vez con el propósito de formar una alianza septentrional con Ranulfo de Chester.[232]​ El plan angevino requería que Ranulfo renunciara a su reclamo de Carlisle —en manos de los escoceses— a cambio de que se le dieran los derechos sobre el señorío de Lancaster; Ranulfo rendiría homenaje tanto a David I como a Enrique FitzEmpress, quien sería el mayor en jerarquía.[233]​ Después de este acuerdo de paz, Enrique y Ranulfo determinaron atacar York, probablemente con la ayuda de los escoceses.[234]​ Esteban marchó rápidamente hacia el norte, a York, y el ataque planeado fracasó, lo que forzó a Enrique regresar a Normandía, donde fue declarado duque por su padre Godofredo V.[235][234][xv]​ Aunque todavía era joven, Enrique estaba ganando cada vez más una reputación como líder enérgico y capaz. Su prestigio y poder aumentaron aún más cuando inesperadamente se casó en 1152 con Leonor, la atractiva duquesa de Aquitania y recientemente divorciada de Luis VII de Francia. El matrimonio volvió a Enrique en el futuro gobernante de un gran grupo de territorios en Francia.[236]

En los últimos años de la guerra, Esteban comenzó a enfocarse en asuntos familiares y la sucesión.[237]​ El rey inglés dio a Eustaquio el condado de Boulogne en 1147, pero no quedó claro si heredaría Inglaterra.[238]​ La opción preferida de Esteban era coronar a Eustaquio mientras todavía estaba vivo, como era costumbre en Francia, pero esta no era la práctica habitual en Inglaterra, pero el papa Celestino II, durante su breve mandato entre 1143 y 1144, había prohibido alterar esta práctica.[238]​ La única persona que podía coronar a Eustaquio era el arzobispo Teobaldo, quien pudo haber examinado la coronación de Eustaquio como la garantía de una guerra civil más terrible después de la muerte de Esteban; por tanto, el arzobispo rechazó hacerlo sin acordarlo con el entonces papa Eugenio III y el asunto llegó a un punto muerto.[238][239]​ La situación de Esteban se vio agravada por varios pleitos con miembros de la Iglesia sobre sus derechos y privilegios.[240]​ Hizo un nuevo intento de coronar a Eustaquio en la Pascua de 1152 y reunió a sus nobles para jurar lealtad a su hijo y luego insistió en que Teobaldo y sus obispos lo ungieran como rey.[241]​ Cuando Teobaldo se rehusó una vez más, Esteban y Eustaquio le encarcelaron junto a los obispos y rechazaron liberarlos a menos que aceptaran la coronación de Eustaquio.[241]​ Teobaldo escapó de nuevo al exilio temporal en Flandes y fue perseguido hasta la costa por los caballeros del rey inglés, lo que marcó un punto bajo en la relación de Esteban con la Iglesia.[241]

Fin de la guerraEditar

Negociaciones de pazEditar

 
Mapa político de Inglaterra en 1153; el rojo indica esas áreas esteban bajo el control de Esteban, el azul los angevinos, el gris los galeses indígenas, el crema Ranulfo de Chester y Roberto de Leicester, el verde David I de Escocia.

Enrique FitzEmpress regresó a Inglaterra nuevamente a comienzos de 1153 con un pequeño ejército, apoyado en el norte y este de Inglaterra por Ranulfo de Chester y Hugo Bigod.[242][225]​ El castillo de Esteban en Malmesbury fue asediado por fuerzas de Enrique, quien respondió marchando al oeste con un ejército para liberarlo.[243]​ Intentó sin éxito forzar al ejército más pequeño de Enrique a luchar en una batalla decisiva cerca del Avon.[243]​ Ante el clima cada vez más invernal, Esteban acordó una tregua temporal y regresó a Londres, lo que permitió que Enrique viajara al norte a través de las Tierras Medias, donde el poderoso Roberto de Beaumont, conde de Leicester, anunció su apoyo a la causa angevina.[243]​ A pesar de los modestos éxitos militares, Enrique y sus aliados ya controlaban el sudoeste, las Tierras Medias y gran parte del norte de Inglaterra.[244]​ Una delegación de clérigos ingleses se reunió con Enrique y sus asesores en Stockbridge poco antes de Pascua.[245]​ Muchos de los detalles de sus discusiones no están claros, pero parece que los clérigos dieron a entender que, entanto apoyaban a Esteban como rey, buscaban una paz negociada; Enrique reafirmó que esquivaría las catedrales inglesas y no esperaría que los obispos asistiesen a su corte.[246]

Durante el verano, Esteban intensificó el largo asedio del castillo de Wallingford en un intento final de tomar este importante bastión angevino.[247]​ La caída de Wallingford parecía inminente y Enrique marchó hacia el sur, en un intento de liberar el castillo con un pequeño ejército con el que rodearía las fuerzas sitiadoras de Esteban.[248]​ Ante la noticia, Esteban reunió más tropas y marchó desde Oxford; en julio los dos bandos se enfrentaron cerca del Támesis en Wallingford.[248]​ En este punto de la guerra, los barones de ambos bandos parecían ansiosos por evitar una batalla abierta.[248][249][250]​ Como resultado, en lugar de una batalla, los miembros de la Iglesia negociaron una tregua, para disgusto de Esteban y Enrique.[248][249][250]

Después de Wallingford, Esteban y Enrique hablaron en privado sobre el posible final de la guerra; sin embargo, el hijo de Esteban, Eustaquio, estaba furioso por el resultado pacífico en Wallingford. Abandonó a su padre y regresó a su casa en Cambridge para reunir más fondos para una nueva campaña, donde enfermó y murió el mes siguiente.[251][250][225]​ La muerte de Eustaquio eliminó un reclamante obvio del trono y fue políticamente conveniente para quienes buscaban una paz permanente en Inglaterra. No obstante, es posible que Esteban ya había comenzado a considerar pasar por alto el reclamo de su hijo; el historiador Edmund King observó que, por ejemplo, los derechos de Eustaquio sobre el trono no fue mencionado en las discusiones en Wallingford y esto pudo haber aumentado la ira del hijo de Esteban.[252]

Los combates continuaron después de Wallingford, pero de una manera más bien desganada. Esteban perdió las ciudades de Oxford y Stamford, que cayeron en manos de Enrique, mientras el rey inglés seguía combatiendo a Hugo Bigod en el este de Inglaterra, pero el castillo de Nottingham sobrevivió a un intento angevino de captura.[253]​ Mientras tanto, Enrique de Blois, hermano de Esteban, y el arzobispo Teobaldo de Canterbury se reunieron en un esfuerzo por negociar una paz permanente entre los dos bandos y presionaron a Esteban para que aceptara un acuerdo.[254][255]​ Los ejércitos de Esteban y Enrique FitzEmpress se encontraron nuevamente en Winchester, donde los ambos líderes ratificaron los términos de una paz permanente en noviembre.[256]​ Enrique anunció el Tratado de Winchester en la catedral de Winchester: reconoció a Enrique FitzEmpress como hijo adoptivo y sucesor, a cambio de que Enrique le diera homenaje; Esteban prometió escuchar el consejo de Enrique, pero retuvo sus poderes reales; el segundo hijo varón de Esteban, Guillermo, daría homenaje a Enrique y renunciaría a su reclamo al trono, a cambio de promesas de seguridad sobre sus tierras; garantes retendrían castillos reales importante en nombre de Enrique, pero Esteban tendría acceso a los castillos de Enrique; los numerosos mercenarios extranjeros serían desmovilizados y enviados a sus hogares.[257][258][259][225]​ Esteban y Enrique sellaron el tratado con un beso de paz en la catedral.[260]

Transición y reconstrucciónEditar

 
Coronación de Enrique II. Miniatura de Historia Anglorum por Mateo de París (c. s. XIII).

La decisión de Esteban de reconocer a Enrique como su heredero no necesariamente era, en ese momento, la solución final a la guerra civil.[261][262]​ A pesar de la emisión de nuevas reformas monetarias y administrativas, Esteban pudo haber reinado muchos años más, mientras que la posición de Enrique en el continente estaba lejos de ser segura.[261][262]​ Aunque su hijo Guillermo era joven y no estaba preparado para desafiar a Enrique por el trono en 1153, la situación pudo haber cambiado en años posteriores. Hubo rumores generalizados durante 1154 de que Guillermo, por ejemplo, planeaba asesinar a Enrique.[263]​ El historiador Graham White describió el Tratado de Winchester como una «paz precaria», en sintonía con el juicio de la mayoría de los historiadores modernos de que la situación a fines de 1153 todavía era incierta e impredecible.[264][261]​ No obstante, Esteban entró en actividad a principios de 1154 y viajó mucho por el reino.[265]​ Comenzó a emitir órdenes reales para el sudoeste de Inglaterra nuevamente y viajó a York, donde presidió una importante corte en un intento de convencer a los barones del norte de que la autoridad real se estaba reafirmando.[263]​ Sin embargo, después de un verano ocupado en 1154, viajó a Dover para encontrarse con Teodorico de Alsacia, conde de Flandes; algunos historiadores creen que el rey inglés ya estaba enfermo y se preparaba para resolver asuntos familiares.[266]​ Esteban enfermó de un trastorno estomacal y murió el 25 de octubre.[266][267]

Enrique no estimó necesario apresurarse a regresar a Inglaterra de inmediato. Sin embargo, al llegar finalmente el 8 de diciembre de 1154, inmediatamente tomó juramentos de lealtad de algunos de los barones y luego fue coronado (ya Enrique II) junto con su esposa Leonor en Westminster.[268]​ La corte real se reunió en abril de 1155, donde los barones juraron fidelidad al rey y a sus hijos.[268]​ Enrique II se presentó como el heredero legítimo de Enrique I y comenzó a reconstruir el reino a su imagen.[269]​ Si bien Esteban había tratado de continuar el método de gobierno de Enrique I durante la guerra, su reinado de 19 años se caracterizó como un período caótico y problemático, con varios problemas derivados de la usurpación del trono que hizo Esteban.[270]​ Enrique II también tuvo la precaución de probar que, a diferencia de su madre, escucharía los consejos de los demás.[271]​ Se implementaron de inmediato varias medidas, aunque, como Enrique II pasó seis y medio de los primeros ocho años de su reinado en Francia, se tuvo que hacer mucho trabajo a distancia.[272]

El pueblo de Inglaterra había sufrido a causa de la guerra. La Crónica anglosajona contemporánea registró que «no hubo nada más que disturbio e iniquidad y robo».[273]​ Lo cierto es que en muchas partes del país —como Wiltshire, Berkshire, el valle del Támesis y Anglia Oriental— los combates y las incursiones habían causado una grave devastación.[274]​ El sistema de acuñación real anteriormente centralizado estaba fragmentado, con Esteban, Matilde y los señores locales acuñando sus propias monedas.[274]​ La ley de bosques reales se había derrumbado en gran parte del país.[275]​ Sin embargo, algunas partes del país apenas se vieron afectadas por el conflicto; por ejemplo, las tierras de Esteban en el sudeste y el núcleo angevino alrededor de Gloucester y Brístol no se vieron afectados en gran medida, mientras que David I gobernó los territorios en el norte de Inglaterra.[274]​ Empero, los ingresos generales del rey de sus propiedades disminuyeron considerablemente durante el conflicto —particularmente después de 1141— y el control de la monarquía sobre la acuñación de monedas nuevas siguió siendo limitado fuera del sudeste y Anglia Oriental.[276][184]​ Con Esteban estacionado con frecuencia en el sudeste, cada vez más Westminster —en lugar del antiguo sitio de Winchester— era utilizado como la sede del gobierno real.[277][278]

Entre las primeras medidas de Enrique II estaban expulsar a los mercenarios extranjeros remanentes y continuar el proceso de demolición de los castillos no autorizados.[279][xvi]​ Roberto de Torigni registró que 375 fueron destruidos, sin dar los detalles detrás de la cifra; estudios recientes de regiones seleccionadas han sugerido que probablemente se destruyeron menos castillos de lo que se creía y que muchos simplemente se abandonaron al final del conflicto.[279]​ Enrique II también dio prioridad al restablecimiento de las finanzas reales, con la reactivación de procesos financieros e intentando mejorar el estándar de las cuentas.[280]​ Para los años 1160, este proceso de recuperación financiera estaba esencialmente completo.[281]

El período de la posguerra también experimentó una oleada de actividad alrededor de las fronteras inglesas. El rey de Escocia y los gobernantes galeses locales habían aprovechado la larga guerra civil en Inglaterra para apoderarse de tierras en disputa; Enrique II comenzó a revertir esta tendencia.[282]​ En 1157, la presión de Enrique II forzó al joven Malcolm IV de Escocia a devolver las tierras del norte de Inglaterra que había ocupado durante la guerra; Enrique II rápidamente comenzó a refortificar la frontera norte.[283][284]​ Restaurar el dominio anglonormanda en Gales resultó ser más difícil y Enrique II tuvo que luchar dos campañas en el norte y el sur de Gales en 1157 y 1158 antes de que los príncipes galeses Owain Gwynedd y Rhys ap Gruffydd se sometieran a su autoridad y regresaron la división territorial anterior a la guerra civil.[283][285][286]

LegadoEditar

Valoraciones historiográficasEditar

 
Primera página del elemento de Peterborough de la Crónica anglosajona, escrita alrededor de 1150, una de los manuscritos que detalla los eventos de la guerra civil.

Gran parte de la historia moderna de esta guerra civil se basa en relatos de cronistas que vivieron en o cerca de mediados del siglo XII, que formaron un relato relativamente abundante del período.[287]​ Las relatos principales de los cronistas tienen importantes sesgos regionales en la forma en que describieron los eventos dispares. Varias de las principales crónicas provienen del sudoeste de Inglaterra, como la Gesta Stephani (Hechos de Esteban) y la Historia Novella (Nueva historia) de Guillermo de Malmesbury.[288]​ En Normandía, Orderico Vital escribió su Historia eclesiástica —que abarca hasta 1141— y Roberto de Torigni escribió un relato posterior del resto del período.[288]Enrique de Huntingdon, quien vivía en el este de Inglaterra, produjo Historia Anglorum (Historia de Inglaterra), que proporciona un relato regional del conflicto.[289]​ La Crónica anglosajona había llegado a su apogeo durante la guerra, pero es recordada por su sorprendente descripción de las condiciones durante «la Anarquía», en particular su descripción de que «los hombres dijeron públicamente que Cristo y sus santos estaban dormidos».[290][291][205]​ La mayoría de las crónicas tienen algún prejuicio a favor o en contra de las figuras políticas clave en el conflicto.[292]

El uso del término «la «Anarquía» para describir la guerra civil ha sido objeto de mucha discusión crítica. El término en sí se origina en el período victoriano tardío. Muchos historiadores de la época concibieron un proceso progresivo y universalista de desarrollo político y económico en Inglaterra durante el período medieval.[293][294]​ Siguiendo esta tradición whiggish, William Stubbs analizó los aspectos políticos del período en su volumen de 1874 La historia constitucional de Inglaterra.[295][296]​ Esta obra destacó una aparente ruptura en el desarrollo del constitucionalismo inglés en los años 1140 e influyó en su alumno John Horace Round para acuñar el término «la Anarquía» para describir dicho período.[297][298][296]​ Sin embargo, los historiadores posteriores criticaron el término, ya que el análisis de los registros financieros y otros documentos del período sugirieron que la verdadera ruptura de la ley y el orden durante el conflicto había sido más matizado y localizado de lo que los reportes de los cronistas pudieron haber documentado.[299][300]​ Los estudios en los años 1990 reinterpretaron los esfuerzos de Enrique II en el período de reconstrucción de posguerra y propusieron un mayor nivel de continuidad en comparación a la administración de Esteban durante la guerra.[301]​ La etiqueta de «la Anarquía» sigue en uso por los historiadores modernos, pero rara vez sin reservas.[302][303][304]

Representaciones popularesEditar

Los años de guerra de la Anarquía han servido de inspiración ocasional en la ficción histórica. Esteban, Matilde y sus respectivos seguidores aparecen en la serie de detectives históricos de la novelista inglesa Ellis Peters sobre el personaje Hermano Cadfael, ambientada entre 1137 y 1145.[305]​ La descripción de Peters sobre la guerra civil es una narración esencialmente local, centrada en la ciudad de Shrewsbury y sus alrededores.[305]​ Peters describió a Matilde como «orgullosa» y «huraña»,[306]​ en contraste con Esteban, un «hombre tolerante» y un «gobernante razonable», a pesar de la ejecución de los defensores de Shrewsbury después de la toma de la ciudad en 1138.[307][308]​ En contraste, la novela histórica Los pilares de la Tierra de Ken Follett y la adaptación televisiva homónima representan a Esteban como un villano confabulador. Aunque el libro comienza con el relato de Austin Lane Poole sobre el hundimiento del Barco Blanco para establecer la escena histórica de los eventos posteriores, Follett usó la guerra como un lugar para una historia sobre personalidades y cuestiones esencialmente modernas, una característica reproducida en adaptación épica de televisión.[309][310][311]

NotasEditar

  1. Se han especulado sobre la causa del hundimiento del Barco Blanco. Algunas teorías se centran en la sobrecarga, mientras que otras culpan al consumo excesivo de alcohol por parte del capitán y la tripulación del barco.[9]
  2. Los historiadores modernos, como Edmund King, dudan de que Hugo Bigod fue sincero en su relato.[44]
  3. Las opiniones varían sobre el grado en que la toma de poder de Esteban se asemeja a un golpe de Estado. Por ejemplo, Frank Barlow lo describió como un evidente golpe de Estado; King estuvo menos seguro de que esta fuese una descripción apropiada de los eventos.[46][42]
  4. Los eventos en Normandía están mal registrados y la secuencia exacta de los eventos es casi incierta. Por ejemplo, el historiador Robert Helmerichs describió algunas de las inconsistencias en estos reportes. Algunos historiadores, como David Crouch y Helmerichs, opinaron que Teobaldo y Esteban probablemente ya habían hecho un acuerdo privado para tomar el trono cuando Enrique I murió.[49][50]
  5. Godofredo V aparentemente aceptó esto, al menos parcialmente, debido a la presión de la alianza regional anglonormanda-francesa sobre él.[73][67]​ Las cifras financieras medievales son notoriamente difíciles de convertir en moneda moderna; para comparación, 2000 marcas equivalían a alrededor de £ 1333 en un período en el que un importante proyecto de reconstrucción del castillo podría costar alrededor de £ 1115.[74]
  6. David I estaba emparentado, a través de su madre Margarita, con Matilde de Inglaterra y Matilde de Boulogne, consorte de Esteban.
  7. R. Davis y W. L. Warren opinaron que el condado típico implicaba la delegación de considerables poderes reales; Keith Stringer y Judith Green documentaron el consenso actual de que el grado de poderes delegados siguió el grado de amenaza y que tal vez se delegaron menos poderes en total de lo que se pensaba.[93]
  8. El impacto de estas detenciones en la eficacia de la posterior administración real y la lealtad de la Iglesia en Inglaterra en general ha sido muy discutido. Kenji Yoshitake representó el consenso académico actual cuando señaló que el impacto de los arrestos «no fue grave», lo que supuso el comienzo de la desintegración del gobierno real en la batalla posterior de Lincoln.[99]
  9. Keith Stringer argumentó que Esteban «tenía razón» en apoderarse de los castillos y que el acto fue una «exhibición calculada de maestría real»;[102]​ Jim Bradbury y Frank Barlow elogiaron la solidez militar de la táctica.[103][101]​ Sin embargo, David Carpenter y R. Davis consideraron que Esteban terminó por romper sus promesas a la Iglesia, se vio obligado a comparecer ante un tribunal eclesiástico y dañó su relación con Enrique de Blois, lo que tendría graves implicaciones en 1141.[104][105]
  10. Edmund King no coincide con que Matilde recibiera una invitación a Arundel y argumentó que ella arribó inesperadamente.[138]
  11. Para la época de Esteban, la caballería se estableció como principio a respetar en la guerra anglonormanda; no se consideraba apropiado ni normal ejecutar prisioneros de élite y, como observó el historiador John Gillingham, ni Esteban ni Matilde lo hicieron, excepto cuando el oponente ya había violado las normas de conducta militar.[142]
  12. David Crouch sostuvo que, de hecho, la debilidad realista de la infantería causó su fracaso en Lincoln y propuso que la milicia civil no era tan capaz como la infantería galesa de Roberto.[161]
  13. La cuestión de que si los partidarios de Esteban en la batalla de Lincoln simplemente huyeron, sabiamente se retiraron o de hecho le traicionaron con el enemigo ha sido muy debatido.[165]
  14. En ese momento, solo tres ciudades inglesas tenían más de un castillo: Londres con tres y York con dos.[189]
  15. Edmund King creyó que el ataque nunca se acercó a York; R. Davis consideró que sí y que fue Enrique FitzEmpress disuadido por la presencia de las fuerzas de Esteban.[235][234]
  16. Investigaciones recientes han demostrado que Esteban había comenzado el proceso de destrucción de castillos antes de su muerte y que la contribución de Enrique II era menos importante de lo que se pensaba, aunque él sí se atribuyó gran parte del mérito de este proceso.[279]

ReferenciasEditar

  1. Barlow, 1999, p. 111.
  2. Koziol, Geoffrey (1992). Begging pardon and favor: ritual and political order in early medieval France (en inglés). Nueva York: Cornell University Press. p. 17. ISBN 978-0-801-42369-7. OCLC 797823695. 
  3. Thompson, Kathleen (1993). Power and border lordship in medieval France: the County of the Perche, 1000–1226 (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. p. 3. ISBN 978-0-861-93254-2. OCLC 814271055. 
  4. Carpenter, 2004, p. 137.
  5. Huscroft, 2005, p. 69.
  6. Carpenter, 2004, pp. 142-143.
  7. Bradbury, 2009, pp. 1-3.
  8. a b Costain, 1962, p. 12.
  9. Bradbury, 2009, p. 2.
  10. a b c d Barlow, 1999, p. 162.
  11. Huscroft, 2005, pp. 65, 69-71.
  12. Carpenter, 2004, p. 124.
  13. Bradbury, 2009, p. 3.
  14. Chibnall, 1993, p. 64.
  15. Bradbury, 2009, pp. 6-7.
  16. Barlow, 1999, p. 160.
  17. Chibnall, 1993, p. 33.
  18. Costain, 1962, pp. 15-17.
  19. a b c d Barlow, 1999, p. 161.
  20. Carpenter, 2004, p. 160.
  21. Carpenter, 2004, p. 161.
  22. Stringer, 1993, p. 8.
  23. Bradbury, 2009, p. 9.
  24. King, 2010, pp. 30-31.
  25. Costain, 1962, p. 13.
  26. King, 2010, pp. 38-39.
  27. King, 2010, p. 38.
  28. Crouch, 2008a, p. 162.
  29. King, 2010, p. 13.
  30. Davis, 1977, p. 8.
  31. King, 2010, p. 29.
  32. Stringer, 1993, p. 66.
  33. a b c d Costain, 1962, pp. 20-21.
  34. Crouch, 2002, p. 246.
  35. Chibnall, 1993, pp. 66-67.
  36. a b Barlow, 1999, pp. 163-164.
  37. a b c Barlow, 1999, p. 163.
  38. a b King, 2010, p. 43.
  39. a b Costain, 1962, pp. 18-19.
  40. King, 2010, p. 45.
  41. King, 2010, pp. 45-46.
  42. a b King, 2010, p. 46.
  43. a b c Crouch, 2002, p. 247.
  44. a b c King, 2010, p. 52.
  45. a b King, 2010, p. 47.
  46. Barlow, 1999, p. 165.
  47. King, 2010, pp. 46-47.
  48. a b Carpenter, 2004, p. 168.
  49. Helmerichs, Robert (2001). «'Ad tutandos partriae fines': the defense of Normandy, 1135». En Abels, Richard Philip; Bachrach, Bernard S. The Normans and their adversaries at war. Warfare in history (en inglés) XII. Woodbridge: Boydell Press. pp. 136-137. ISBN 978-0-851-15847-1. OCLC 463085059. 
  50. Crouch, 2002, p. 245.
  51. a b Carpenter, 2004, p. 165.
  52. a b King, 2010, p. 53.
  53. King, 2010, p. 57.
  54. King, 2010, pp. 57-60.
  55. Davis, 1977, p. 22.
  56. Carpenter, 2004, p. 167.
  57. White, 2000, p. 78.
  58. Crouch, 2002, p. 250.
  59. a b Crouch, 2008a, p. 29.
  60. King, 2010, pp. 54-55.
  61. a b Crouch, 2008b, pp. 46-47.
  62. Crouch, 2002, pp. 248-249.
  63. Carpenter, 2004, pp. 164-165.
  64. Crouch, 1998, p. 258.
  65. Crouch, 1998, pp. 260, 262.
  66. Bradbury, 2009, pp. 27-32.
  67. a b c d e Barlow, 1999, p. 168.
  68. Crouch, 2002, p. 252.
  69. a b Crouch, 2008b, p. 47.
  70. a b Davis, 1977, p. 27.
  71. Bennett, 2000, p. 102.
  72. Davis, 1977, p. 28.
  73. Crouch, 2008b, p. 50.
  74. Pettifer, Adrian (1995). English castles: a guide by counties (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. p. 257. ISBN 978-0-851-15782-5. OCLC 255445047. 
  75. Barlow, 1999, pp. 165, 167.
  76. Stringer, 1993, pp. 17-18.
  77. Crouch, 1998, p. 264.
  78. a b Carpenter, 2004, p. 169.
  79. a b c d e Barlow, 1999, p. 169.
  80. a b King, 2010, pp. 61-62.
  81. Stringer, 1993, p. 18.
  82. Chibnall, 1993, pp. 70-71.
  83. Bradbury, 2009, p. 25.
  84. a b Carpenter, 2004, p. 166.
  85. a b Barlow, 1999, p. 166.
  86. Bradbury, 2009, p. 67.
  87. a b c Crouch, 2002, p. 256.
  88. a b c d Davis, 1977, p. 50.
  89. Chibnall, 1993, p. 74.
  90. Chibnall, 1993, pp. 75-76.
  91. Bradbury, 2009, p. 52.
  92. Bradbury, 2009, p. 70.
  93. White, 2000, pp. 76-77.
  94. Barlow, 1999, pp. 171-172.
  95. Barlow, 1999, p. 172.
  96. Davis, 1977, p. 31.
  97. a b c Davis, 1977, p. 32.
  98. Yoshitake, 1988, p. 98.
  99. Yoshitake, 1988, pp. 97-98, 108-109.
  100. Davis, 1977, p. 34.
  101. a b Barlow, 1999, p. 173.
  102. Stringer, 1993, p. 20.
  103. Bradbury, 2009, p. 61.
  104. Carpenter, 2004, p. 170.
  105. Davis, 1977, p. 35.
  106. a b c Bradbury, 2009, p. 71.
  107. Morillo, 1994, pp. 16-17.
  108. Stringer, 1993, pp. 24-25.
  109. Morillo, 1994, pp. 51-52.
  110. a b c Bradbury, 2009, p. 74.
  111. a b Morillo, 1994, p. 52.
  112. Bradbury, 2009, p. 73.
  113. Walker, David (1991). «Gloucestershire castles». Transactions of the Bristol and Gloucestershire Archaeological Society (en inglés) 109 (Gloucester, England: Bristol and Gloucestershire Archaeological Society). p. 15. ISBN 978-0-900-19731-4. OCLC 851734071. 
  114. Creighton, 2005, p. 59.
  115. a b Coulson, Charles (1998) [1994]. «The castles of the Anarchy». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. p. 69. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  116. Bradbury, 2009, p. 191.
  117. Bradbury, 2009, p. 28.
  118. a b Creighton, 2005, p. 56.
  119. Creighton, 2005, p. 57.
  120. Mackenzie, James D (1896). The castles of England: their story and structure (en inglés) II. Londres: Heinemann. p. 149. OCLC 504892038. 
  121. Gravett, Christopher; Hook, Adam (2003). The British Isles, 1066–1216. Norman stone castles (en inglés) I. Botley: Osprey. p. 43. ISBN 978-1-841-76602-7. OCLC 647919628. 
  122. King, 2010, p. 301.
  123. Stringer, 1993, pp. 15-16.
  124. Davis, 1977, p. 127.
  125. Barlow, 1999, p. 167.
  126. Carpenter, 2004, p. 172.
  127. a b Costain, 1962, pp. 22-23.
  128. Chibnall, 1993, pp. 26, 33.
  129. Chibnall, 1993, p. 97.
  130. Chibnall, 1993, pp. 62-63.
  131. Chibnall, 1993, p. 63.
  132. Chibnall, 1993, pp. 58-59.
  133. a b Davis, 1977, p. 40.
  134. Chibnall, 1993, p. 82.
  135. Chibnall, 1993, pp. 85-87.
  136. Bradbury, 2009, p. 50.
  137. a b Davis, 1977, p. 39.
  138. King, 2010, p. 116.
  139. a b c Bradbury, 2009, p. 78.
  140. Bradbury, 2009, p. 79.
  141. Gillingham, 1994, p. 31.
  142. Gillingham, 1994, pp. 49-50.
  143. Bradbury, 2009, p. 81.
  144. White, 2000, pp. 36-37.
  145. Chibnall, 1993, pp. 83-84.
  146. White, 2000, p. 36.
  147. Bradbury, 2009, p. 82.
  148. Davis, 1977, p. 47.
  149. Bradbury, 2009, p. 83.
  150. Bradbury, 2009, pp. 82-83.
  151. Davis, 1977, p. 42.
  152. a b c Davis, 1977, p. 43.
  153. a b Bradbury, 2009, p. 88.
  154. Bradbury, 2009, p. 90.
  155. Chibnall, 1993, p. 92.
  156. Bradbury, 2009, p. 91.
  157. Davis, 1977, pp. 50-51.
  158. a b c Davis, 1977, p. 51.
  159. a b Davis, 1977, p. 52.
  160. a b Bradbury, 2009, p. 105.
  161. Crouch, 2002, p. 260.
  162. Bradbury, 2009, p. 104.
  163. a b Bradbury, 2009, p. 108.
  164. a b Bradbury, 2009, pp. 108-109.
  165. Bennett, 2000, p. 105.
  166. a b King, 2010, p. 154.
  167. King, 2010, p. 155.
  168. a b King, 2010, p. 156.
  169. King, 2010, p. 175.
  170. Davis, 1977, p. 57.
  171. a b King, 2010, p. 158.
  172. a b Carpenter, 2004, p. 171.
  173. Chibnall, 1993, pp. 98-99.
  174. Chibnall, 1993, p. 98.
  175. Chibnall, 1993, p. 102.
  176. Chibnall, 1993, p. 103.
  177. King, 2010, p. 163.
  178. Chibnall, 1993, pp. 104-105.
  179. Carpenter, 2004, p. 173.
  180. Davis, 1977, p. 68.
  181. Crouch, 2008b, p. 52.
  182. Davis, 1977, p. 67.
  183. Davis, 1977, pp. 67-68.
  184. a b Blackburn, Mark (1994). «Coinage and currency». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. p. 199. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  185. a b c Crouch, 2002, p. 261.
  186. Bennett, 2000, p. 106.
  187. a b Barlow, 1999, p. 176.
  188. Barlow, 1999, p. 121.
  189. a b c d Beeler, 1971, p. 113.
  190. a b Chibnall, 1993, p. 113.
  191. Beeler, 1971, p. 114.
  192. a b c d Barlow, 1999, p. 177.
  193. Chibnall, 1993, p. 114.
  194. Beeler, 1971, p. 115.
  195. Chibnall, 1993, p. 115.
  196. Costain, 1962, p. 29.
  197. Bradbury, 2009, pp. 134, 136.
  198. a b Barlow, 1999, p. 178.
  199. a b Bradbury, 2009, p. 136.
  200. Chibnall, 1993, pp. 116-117.
  201. a b c Bradbury, 2009, p. 137.
  202. Bradbury, 2009, pp. 137-138.
  203. Chibnall, 1993, p. 117.
  204. Davis, 1977, p. 78.
  205. a b Costain, 1962, p. 30.
  206. a b Bradbury, 2009, p. 139.
  207. Davis, 1977, p. 72.
  208. Bradbury, 2009, p. 140.
  209. Davis, 1977, p. 73.
  210. Bradbury, 2009, pp. 140-141.
  211. Bradbury, 2009, p. 141.
  212. a b Bradbury, 2009, p. 143.
  213. Bradbury, 2009, p. 144.
  214. Bradbury, 2009, p. 145.
  215. a b c d Barlow, 1999, p. 179.
  216. Amt, 1993, p. 7.
  217. Crouch, 2002, p. 269.
  218. White, 1998, p. 133.
  219. Bradbury, 2009, p. 158.
  220. Bradbury, 2009, p. 147.
  221. a b Bradbury, 2009, p. 146.
  222. Davis, 1977, p. 97.
  223. a b c d e Barlow, 1999, p. 180.
  224. Chibnall, 1993, pp. 148-149.
  225. a b c d e Costain, 1962, pp. 31-32.
  226. Davis, 1977, pp. 111-112.
  227. King, 2010, p. 243.
  228. Davis, 1977, pp. 111-113.
  229. Davis, 1977, p. 112.
  230. Davis, 1977, p. 113.
  231. Chibnall, 1993, pp. 141, 151-152.
  232. King, 2010, p. 253.
  233. King, 2010, p. 254.
  234. a b c King, 2010, p. 255.
  235. a b Davis, 1977, p. 107.
  236. Carpenter, 2004, p. 188.
  237. King, 2010, p. 237.
  238. a b c Davis, 1977, p. 105.
  239. Stringer, 1993, p. 68.
  240. Davis, 1977, pp. 100-102.
  241. a b c King, 2010, p. 264.
  242. Bradbury, 2009, pp. 178-179.
  243. a b c Bradbury, 2009, p. 180.
  244. Bradbury, 2009, p. 181.
  245. King, 2007, pp. 25-26.
  246. King, 2007, p. 26.
  247. Bradbury, 2009, p. 182.
  248. a b c d Bradbury, 2009, p. 183.
  249. a b King, 2010, p. 277.
  250. a b c Crouch, 2002, p. 276.
  251. King, 2010, pp. 278-279.
  252. King, 2010, p. 278.
  253. Bradbury, 2009, p. 184.
  254. King, 2010, pp. 279-280.
  255. Bradbury, 2009, p. 187.
  256. King, 2010, p. 280.
  257. King, 2010, pp. 280-283.
  258. Bradbury, 2009, pp. 189-190.
  259. Barlow, 1999, pp. 187-188.
  260. King, 2010, p. 281.
  261. a b c Bradbury, 2009, p. 211.
  262. a b Holt, JC (1998). «1153: the Treaty of Westminster». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. p. 306. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  263. a b Crouch, 2002, p. 277.
  264. White, Graeme (1990). «The end of Stephen's reign». History (en inglés) (Londres: Historical Association/Macmillan) 75 (243): 3-22. ISSN 0018-2648. JSTOR 24420362. OCLC 4649649535. doi:10.1111/j.1468-229X.1990.tb01507.x. 
  265. Amt, 1993, p. 19.
  266. a b King, 2010, p. 300.
  267. Costain, 1962, p. 34.
  268. a b White, 2000, p. 5.
  269. White, 2000, p. 2.
  270. White, 2000, pp. 2-3.
  271. King, 2007, pp. 42-43.
  272. White, 2000, p. 8.
  273. Huscroft, 2005, p. 76.
  274. a b c Barlow, 1999, p. 181.
  275. Carpenter, 2004, p. 197.
  276. White, 1998, p. 43.
  277. Green, Judith A (1992). «Financing Stephen's war». En Chibnall, Marjorie. Anglo-Norman Studies (en inglés) 14. pp. 91-114. ISBN 978-0-851-15316-2. OCLC 831335832. 
  278. White, 1998, p. 132.
  279. a b c Amt, 1993, p. 44.
  280. White, 2000, pp. 130, 159.
  281. Barratt, Nick (2007). «Finance and the economy in the reign of Henry II». En Harper-Bill, Christopher; Vincent, Nicholas. Henry II: new interpretations (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. p. 249. ISBN 978-1-843-83340-6. OCLC 163617783. 
  282. Warren, Wilfred Lewis (1991) [1978]. Henry II (en inglés). Berkeley: University of California Press. p. 161. ISBN 978-0-520-03494-5. OCLC 468752942. 
  283. a b White, 2000, p. 7.
  284. Carpenter, 2004, p. 211.
  285. Huscroft, 2005, p. 140.
  286. Carpenter, 2004, p. 214.
  287. King, Edmund (2006). «The Gesta Stephani». En Bates, David; Crick, Julia C; Hamilton, Sarah. Writing medieval biography, 750–1250 (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. p. 195. ISBN 978-1-843-83262-1. OCLC 967387488. 
  288. a b Davis, 1977, p. 146.
  289. Davis, 1977, pp. 147, 150.
  290. Davis, 1977, p. 151.
  291. Bradbury, 2009, p. 215.
  292. Davis, 1977, pp. 146-152.
  293. Dyer, Christopher (2009). Taking a living in the Middle Ages: the people of Britain, 850–1520 (en inglés). London: Yale University Press. p. 4. ISBN 978-0-300-10191-1. OCLC 1023318542. 
  294. Coss, Peter (2002). «From Feudalism to bastard Feudalism». En Fryde, Natalie; Monnet, Pierre; Oexle, Oto. Die Gegenwart des Feudalismus [The presence of Feudalism]. Veröffentlichungen des Max-Planck-Instituts für Geschichte (en inglés) 173. Gotinga: Vandenhoeck and Ruprecht. p. 81. ISBN 978-3-525-35391-2. OCLC 860454414. 
  295. Stubbs, William (1874). The constitutional history of England (en inglés) I. Oxford: Clarendon Press. OCLC 2653225. 
  296. a b Crouch, David (2011). «Review of "King Stephen" by Edmund King (review no. 1038)». Reviews in History (en inglés). Londres: Institute of Historical Research, University of London. ISSN 1749-8155. Consultado el 12 de mayo de 2011. 
  297. Kadish, Alon (1989). Historians, economists, and economic history (en inglés). Londres: Routledge. p. 40. ISBN 978-0-415-61388-0. OCLC 860759173. 
  298. Round, John H (1888). «Danegeld and the finance of domesday». En Dove, PE. Domesday studies (en inglés). Londres: Longmans, Green, and Co. OCLC 25186487. 
  299. White, 2000, pp. 14-15.
  300. Hollister, C Warren (1994). «The aristocracy». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. pp. 51-54. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  301. White, 2000, pp. 75-76.
  302. White, 2000, p. 12.
  303. Carpenter, 2004, p. 176.
  304. King, Edmund (1994). «Introduction». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. p. 1. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  305. a b Rielly, 2000, p. 62.
  306. Rielly, 2000, p. 68.
  307. Rielly, 2000, p. 69.
  308. Songer, Marcia J (1998). «Stephen or Maud: Brother Cadfael's discernment». En Kaler, Anne K. Cordially yours, Brother Cadfael (en inglés). Bowling Green: Bowling Green State University Popular Press. pp. 105-107. ISBN 978-0-879-72774-1. OCLC 245706019. 
  309. Turner, Richard Charles (1996). Ken Follett: a critical companion (en inglés). Westport: Greenwood Press. p. 122. ISBN 978-0-313-29415-0. OCLC 247589287. 
  310. Ramet, Carlos (1999). Ken Follett: the transformation of a writer (en inglés). Bowling Green: Bowling Green State University Popular Press. p. 108. ISBN 978-0-879-72798-7. OCLC 607379118. 
  311. Hale, Mike (22 de julio de 2010). «Blood on their hands, and sex on their minds». The New York Times (en inglés). Nueva York: The New York Times Company. Consultado el 15 de mayo de 2011. 

Bibliografía consultadaEditar

  • Amt, Emilie (1993). The accession of Henry II in England: royal government restored, 1149–1159 (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. ISBN 978-0-851-15348-3. OCLC 28424007. 
  • Barlow, Frank (1999). The feudal Kingdom of England, 1042–1216 (en inglés) (Quinta edición). Harlow: Pearson Education. ISBN 0-582-38117-7. OCLC 921142924. 
  • Beeler, John (1971). Warfare in feudal Europe 730-1200 (en inglés). Ithaca: Cornell University. ISBN 0-801-49120-7. OCLC 263627661. 
  • Bennett, Matthew (2000). «The impact of 'foreign' troops in the civil wars of Stephen's reign». En Dunn, Diana E. S. War and society in medieval and early modern Britain (en inglés). Liverpool: Liverpool University Press. ISBN 978-0-853-23885-0. OCLC 984825908. 
  • Bradbury, Jim (2009). Stephen and Matilda: the Civil War of 1139–53 (en inglés). Stroud: History Press. ISBN 978-0-750-93793-1. OCLC 898753418. 
  • Carpenter, David (2004). The struggle for mastery: Britain 1066–1284 (en inglés). Londres: Penguin. ISBN 978-0-140-14824-4. OCLC 939864686. 
  • Chibnall, Marjorie (1993). The Empress Matilda: queen consort, queen mother and Lady of the English (en inglés). Oxford: Blackwell. ISBN 978-0-631-19028-8. OCLC 742956774. 
  • Costain, Thomas B. (1962). The conquering family (en inglés). Nueva York: Popular Library. ISBN 978-1-568-49372-5. OCLC 1007023756. 
  • Creighton, Oliver Hamilton (2005). Castles and Landscapes: power, community and fortification in medieval England (en inglés). Londres: Equinox. ISBN 978-1-904-76867-8. OCLC 879613601. 
  • Crouch, David (1998). «The march and the Welsh kings». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  • Crouch, David (2002). The Normans: the history of a dynasty (en inglés). Londres: Hambledon Continuum. ISBN 978-1-852-85595-6. OCLC 939168595. 
  • Crouch, David (2008a). The Beaumont twins: the roots and branches of power in the twelfth century (en inglés). Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-09013-1. OCLC 237884028. 
  • Crouch, David (2008b). «King Stephen and northern France». En Dalton, Paul; White, Graeme J. King Stephen's reign (1135–1154) (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. ISBN 978-1-843-83361-1. OCLC 181069379. 
  • Davis, Ralph Henry Carless (1977). King Stephen (en inglés) (Primera edición). Londres: Longman. ISBN 0-582-48727-7. OCLC 613251879. 
  • Gillingham, John (1994). «1066 and the introduction of chivalry into England». En Garnett, George; Hudsdon, John. Law and government in medieval England and Normandy: essays in honour of sir James Holt (en inglés). Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-43076-0. OCLC 906623750. 
  • King, Edmund (2007). «The accession of Henry II». En Harper-Bill, Christopher; Vincent, Nicholas. Henry II: new interpretations (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. ISBN 978-1-843-83340-6. OCLC 163617783. 
  • King, Edmumd (2010). King Stephen (en inglés). New Haven: Yale University Press. ISBN 978-0-300-11223-8. OCLC 952756465. 
  • Huscroft, Richard (2005). Ruling England, 1042–1217 (en inglés). Harlow: Pearson. ISBN 0-582-84882-2. OCLC 868489802. 
  • Morillo, Stephen (1994). Warfare under the Anglo-Norman kings 1066–1135 (en inglés). Woodbridge: Boydell Press. ISBN 978-0-851-15689-7. OCLC 712491335. 
  • Rielly, Edward J. (2000). «Ellis Peters: Brother Cadfael». En Browne, Ray Broadus; Kreiser, Lawrence A. The detective as historian: history and art in historical crime (en inglés). Bowling Green: Bowling Green State University Popular Press. ISBN 978-0-879-72815-1. OCLC 247528256. 
  • Stringer, Keith J. (1993). The reign of Stephen: kingship, warfare and government in twelfth-century England (en inglés). Londres: Routledge. ISBN 978-0-415-01415-1. OCLC 468034918. 
  • White, Graeme (1998) [1994]. «Continuity in government». En King, Edmund. The anarchy of King Stephen's reign (en inglés). Oxford: Clarendon Press. ISBN 0-198-20364-0. OCLC 1027140595. 
  • White, Graeme (2000). «Earls and earldoms during King Stephen's reign». En Dunn, Diana E. S. War and society in medieval and early modern Britain (en inglés). Liverpool: Liverpool University Press. ISBN 978-0-853-23885-0. OCLC 984825908. 
  • Yoshitake, Kenji (1988). «The arrest of the bishops in 1139 and its consequences». Journal of Medieval History (en inglés) (Ámsterdam: Elsevier) 14 (2): 97-114. ISSN 0304-4181. OCLC 4931884343. doi:10.1016/0304-4181(88)90022-X.