Anexo:Patrimonio de la Humanidad en Bélgica

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Bélgica cuenta actualmente con doce lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, todos ellos de carácter cultural.[1] Además tiene once bienes culturales inmateriales en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.[2]

Bienes culturales y naturalesEditar

Bélgica cuenta actualmente con los siguientes lugares declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco:

  Beguinajes flamencos
Bien cultural inscrito en 1998.
Localización: Flandes
Zona de protección: 60 ha.

Las ”béguines“ eran mujeres que consagraron su vida al servicio de Dios sin retirarse del mundo. En el siglo XIII fundaron los ”béguinages“, recintos que correspondí­an a sus necesidades espirituales y materiales. Los ”béguinages“ flamencos son conjuntos formados por casas, iglesias, dependencias y zonas verdes, que están estructurados con arreglo a un trazado de carácter urbano o rural. Construidos en los estilos arquitectónicos tí­picos de Flandes, son el testimonio excepcional de una tradición religiosa nacida en el noroeste de Europa en la Edad Media. (UNESCO/BPI)[3]

  La Grand-Place de Bruselas
Bien cultural inscrito en 1998.
Localización: Región de Bruselas-Capital
Zona de protección: 1,48 ha. Zona de respeto: 21 ha.

La Plaza Mayor de Bruselas es un conjunto extraordinariamente homogéneo de edificios públicos y privados que datan en su mayorí­a del siglo XVII. Su arquitectura es un excelente compendio y una viva ilustración del nivel alcanzado en este periodo por la vida social y cultural en este importante centro polí­tico y comercial. (UNESCO/BPI)[4]

  Los cuatro elevadores del Canal du Centre y su entorno, La Louvière y Le Rœulx (Henao)
Bien cultural inscrito en 1998.
Localización: Valonia
Zona de protección: 67 ha. Zona de respeto: 539 ha.

Construidos en un corto tramo del histórico Canal del Centro, estos cuatro elevadores hidráulicos para embarcaciones son monumentos industriales de una calidad excepcional. Junto con el propio canal y las estructuras conexas, ofrecen un ejemplo muy completo de paisaje industrial de fines del siglo XIX en excelente estado de conservación. De los ocho elevadores de este tipo construidos en esa época y a comienzos del siglo XX, los del Canal del Centro son los únicos del mundo que se conservan en su estado de funcionamiento primigenio. (UNESCO/BPI)[5]

  Campanarios municipales de Bélgica y Francia
Bien cultural inscrito en 1999, extensión en 2005.
Este bien es compartido con   Francia
Localización: Flandes y Valonia (Bélgica) / Norte-Paso de Calais y Picardía (Francia)

Veintitrés campanarios situados en el norte de Francia y el campanario belga de Gembloux han sido inscritos conjuntamente en la Lista del Patrimonio Mundial, ampliando así el sitio formado por 32 campanarios municipales de Flandes y Valonia que ya figuraba en la Lista desde 1999. Construidos entre los siglos XI y XVII, estos campanarios son representativos de diversos estilos arquitectónicos –románico, gótico, renacentista y barroco– y constituyen símbolos muy significativos de la conquista de las libertades cívicas por parte de las poblaciones urbanas. En tiempos en que la mayoría de las ciudades italianas, alemanas e inglesas optaban por construir ayuntamientos, en esta región del noroeste de Europa se prefirió la construcción de campanarios municipales. Entre la tríada de torres que dominaban el paisaje de las ciudades, la del campanario municipal, emblema del poder de los concejales, se erguía frente a la del castillo señorial y la de la iglesia, símbolos respectivos del poder feudal y el eclesiástico. Con el correr de los siglos, llegó a simbolizar el poderío y la riqueza de cada municipio. (UNESCO/BPI)[6]

  Catedral de Nuestra Señora de Tournai
Bien cultural inscrito en 2000.
Localización: Valonia
Zona de protección: 0,50 ha. Zona de respeto: 20 ha.

Levantada en la primera mitad del siglo XII, la Catedral de Tournai se distingue por su nave románica de dimensiones excepcionales, sus capiteles ricamente esculpidos y su crucero con cinco torres precursoras del arte gótico. El coro fue reconstruido en el siglo XIII en el más puro estilo gótico. (UNESCO/BPI)[7]

  Principales viviendas del arquitecto Victor Horta en Bruselas
Bien cultural inscrito en 2000.
Localización: Región de Bruselas-Capital

Situadas en Bruselas y diseñadas por el arquitecto Víctor Horta, uno de los iniciadores del “Art Nouveau”, la Casa Tassel, la Casa Solvay, la Casa Van Eetvelde y la vivienda-estudio del propio arquitecto forman parte de las obras arquitectónicas más innovadoras de fines del siglo XIX. La revolución estilística de la que son representativas se observa en su plano abierto, así como en la difusión de la luz y la genial fusión de las líneas curvas de su decoración con las estructuras de fábrica. (UNESCO/BPI)[8]

  Centro histórico de Brujas
Bien cultural inscrito en 2000.
Localización: Flandes
Zona de protección: 410 ha. Zona de respeto: 168 ha.

La ciudad de Brujas es un ejemplo excepcional de asentamiento humano medieval que ha conservado su tejido urbano histórico tal como ha ido evolucionando a lo largo de los siglos. Sus construcciones góticas primigenias forman parte de la identidad de esta capital comercial y cultural de la antigua Europa, que estableció vínculos culturales con distintas partes del mundo. El nombre de Brujas está estrechamente unido a la escuela de pintura de los primitivos flamencos. (UNESCO/BPI)[9]

  Minas neolíticas de sílex de Spiennes (Mons)
Bien cultural inscrito en 2000.
Localización: Valonia
Zona de protección: 172 ha.

Las minas de sílex de Spiennes, que datan del Periodo Neolítico y se extienden por más de 100 hectáreas, son los centros de extracción de mineral más vastos y antiguos de Europa. Constituyen un ejemplo notable de la diversidad de técnicas utilizadas por el hombre prehistórico para extraer el sílex y ofrecen un interés excepcional por su vinculación directa con asentamientos humanos de ese periodo. (UNESCO/BPI)[10]

  Casa, talleres y museo Plantin-Moretus de Amberes
Bien cultural inscrito en 2005.
Localización: Flandes
Zona de protección: 0,23 ha. Zona de respeto: 184 ha.

Una imprenta y una casa editorial del Renacimiento y la época del Barroco forman el museo Plantin-Moretus. Situado en Amberes –que formó con Venecia y Parí­s la trí­ada de ciudades europeas donde la imprenta cobró más auge en sus primeros tiempos–, el museo está estrechamente vinculado a la historia de la invención y propagación del arte tipográfico. Su nombre rinde homenaje al impresor y editor más importante de la segunda mitad del siglo XVI (circa 1520-1589). Además de su valor arquitectónico excepcional, el edificio del museo contiene numerosos testimonios de la vida y los trabajos de la imprenta y casa editorial más prolí­fica de toda Europa en las postrimerí­as del siglo XVI. La casa editorial prosiguió sus actividades hasta 1867 y en su edificio se conserva una importante colección de material antiguo de imprenta de notable valor, así­ como una gran biblioteca, archivos muy valiosos y algunas obras de arte, entre las que figura un lienzo pintado por Rubens. (UNESCO/BPI)[11]

  Palacio Stoclet
Bien cultural inscrito en 2009.
Localización: Región de Bruselas-Capital
Zona de protección: 0,86 ha. Zona de respeto: 25 ha.

En 1905, cuando Adolphe Stoclet, banquero y coleccionista de obras de arte, encargó la construcción de este edificio a Josef Hoffmann, uno de los arquitectos más destacados del movimiento denominado Secesión de Viena, no le impuso condiciones estéticas ni financieras de ningún tipo. La finalización en 1911 de este palacio y su jardín, caracterizados por su geometría austera, fue un momento decisivo en la historia del Art Nouveau que anunciaba ya la arquitectura del Art Déco y el Movimiento Modernista. El Palacio Stoclet es una de las edificaciones más logradas y homogéneas de la Secesión de Viena, cuenta con obras de Koloman Moser y Gustav Klimt, y encarna la ambición de crear la “obra de arte total” (Gesamtkunstwerk), en la que arquitectura, escultura, pintura y artes decorativas se integran en una misma obra. Este edificio es un testimonio de la renovación artística de la arquitectura europea. Su estado de conservación es excepcional, ya que se han preservado intactas la mayoría de las instalaciones y del mobiliario originales. (UNESCO/BPI)[12]

  Sitios mineros importantes de Valonia
Bien cultural inscrito en 2012.
Localización: Valonia
Zona de protección: 118 ha. Zona de respeto: 345 ha.

Las cuatro minas que integran este sitio cultural se extienden desde el este hasta el oeste de Bélgica, a lo largo de una franja de terreno de 170 kilómetros de largo y de 3 a 15 kilómetros de ancho. El sitio lo forman las zonas de minería del carbón mejor conservadas de todo el país, que se explotaron principalmente desde principios del siglo XIX hasta la segunda mitad del siglo XX. En este sitio se hallan muestras tempranas de la arquitectura utópica de los inicios de la primera Revolución Industrial europea, que forman conjuntos urbano-industriales sumamente integrados. El ejemplo más notable lo proporcionan la mina y la ciudad obrera del Grand-Hornu, planeadas en la primera mitad del siglo XIX por el arquitecto Bruno Renard. En Bois-du-Luc se hallan numerosos edificios construidos en el periodo 1838-1909, así como una de las minas de carbón más antiguas de todo el continente europeo, cuya explotación se inició a finales del siglo XVII. A pesar de que Valonia contó con centenares de minas de carbón en el pasado, la mayoría de sus infraestructuras han desaparecido hoy en día. Sin embargo, las cuatro minas que componen este sitio del Patrimonio Mundial han conservado su integridad en muy gran medida. (UNESCO/BPI)[13]

  La obra arquitectónica de Le Corbusier, una contribución excepcional al Movimiento Moderno
Bien cultural inscrito en 2016.
Este bien es compartido con   Alemania,   Argentina,   Francia,   India,   Japón y   Suiza
Localización: Amberes
Zona de protección: 118 ha. Zona de respeto: 345 ha.

Repartidos en siete países, los 17 sitios integrantes de este bien del patrimonio mundial constituyen un testimonio de la invención de un nuevo modo de expresión de la arquitectura, en clara ruptura con sus formas anteriores. Las obras arquitectónicas de esos sitios fueron realizadas por Le Corbusier a lo largo de cincuenta años de “búsqueda paciente”, según sus propias palabras. El Complejo del Capitolio de Chandigarh (India), el Museo Nacional de Bellas Artes de Occidente de Tokio (Japón), la casa del Dr. Curutchet en La Plata (Argentina) y la Unidad de Viviendas de Marsella (Francia), entre otras construcciones, ponen de manifiesto las soluciones aportadas en el siglo XX por el Movimiento Moderno al reto de renovar las técnicas arquitectónicas para satisfacer las necesidades de la sociedad. Estas obras maestras del genio humano también constituyen un testimonio de la internacionalización de la arquitectura a escala planetaria. (UNESCO/BPI)[14]

Localización del Patrimonio de la Humanidad en Bélgica.
* Campanarios municipales de Bélgica y Francia - ** Beguinajes flamencos - *** Sitios mineros importantes de Valonia
1. Los cuatro elevadores del Canal du Centre y su entorno, La Louvière y Le Rœulx (Henao)

Lista indicativaEditar

La inscripción en esta lista es la primera etapa para cualquier futura candidatura. Bélgica, cuya lista indicativa fue revisada por última vez el 29 de enero de 2015,[15] ha presentado los siguientes sitios:

  El centro histórico medieval de Gante y las dos abadías desde las que se originó

Bien cultural

Propuesto en 2002

  Núcleo histórico de Antuerpia -Amberes- desde el Escalda a las antiguas murallas de hacia el 1250

Bien cultural

Propuesto en 2002

  Lovaina, edificios universitarios, el patrimonio de seis siglos en el seno del centro histórico

Bien cultural

Propuesto en 2002

  Los pasajes de Bruselas / Las Galerías Reales de Saint-Hubert

Bien cultural

Propuesto en 2008

  La obra arquitectónica de Henry van de Velde

Bien cultural

Propuesto en 2008

  Palacio de Justicia de Bruselas

Bien cultural

Propuesto en 2008

  La meseta de Hautes Fagnes

Bien cultural

Propuesto en 2008

  El tramo de Bavay-Tongeren de la calzada romana Boulogne-Colonia situado en el territorio de la región valona

Bien cultural

Propuesto en 2008

  Palacio de los Príncipes-Obispos de Lieja

Bien cultural

Propuesto en 2008

  El campo de batalla de Waterloo, el fin de la epopeya napoleónica

Bien cultural

Propuesto en 2008

  El Panorama de la Batalla de Waterloo, ejemplo particularmente significativo de "Fenómeno de Panoramas"

Bien cultural

Propuesto en 2008

  Las ciudadelas mosanas

Bien cultural

Propuesto en 2008

  Hoge Kempen: paisaje de transición industrial

Bien mixto

Propuesto en 2011

  Sitios funerarios y memoriales de la Primera Guerra Mundial (Frontera Oeste)

Bien cultural, compartido con Francia.

Propuesto en 2014

  Grandes spas de Europa

Bien cultural, compartido con Austria, República Checa, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

Propuesto en 2014

  Extensión de la denominación multinacional Hayedos primarios de los Cárpatos y Alemania (Ucrania, Eslovaquia y Alemania)

Bien natural

Propuesto en 2015

Patrimonio cultural inmaterialEditar

Actualmente Bélgica tiene los siguientes elementos inscritos en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial, uno de ellos compartido con Francia y otro bajo una denominación multinacional:

  El Carnaval de Binche
Bien inmaterial inscrito en 2008 (originalmente proclamado en 2003).[16]

La ciudad medieval de Binche está situada al sur de Bruselas, en la provincia belga de Hainaut. Cada año, durante los tres días que preceden la Cuaresma, en esta ciudad de más de 32.000 habitantes se celebra un carnaval en el centro histórico de la ciudad que atrae a un gran número de visitantes extranjeros. El célebre Carnaval de Binche, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media, es una de las más antiguas celebraciones de este tipo que sobreviven en Europa.

Durante esos días, reina un ambiente de gozosa efervescencia en la ciudad, donde miles de habitantes se afanan en la confección de suntuosos trajes y participan en los ensayos con los instrumentos de percusión y en los bailes de disfraces. El domingo de Carnaval, que marca el inicio oficial de las festividades, las calles y los cafés de Binche se ven invadidos por muchedumbres festeras que recorren la ciudad disfrazadas. Los Mam’selles, hombres disfrazados con extravagantes atuendos femeninos, son la principal atracción de ese día. El apogeo de la fiesta es el martes de Carnaval, cuando hacen su espectacular aparición los legendarios Gilles. Una vez ataviados en una ceremonia ritual, varios centenares de Gilles ostentando sus trajes rojos, amarillos y negros, sombreros de plumas de avestruz, zuecos de madera, campanillas, máscaras de cera y pequeños anteojos, recorren la ciudad al compás del tambor. Pierrots, arlequines y campesinos siguen los desfiles mezclándose con los festeros y las bandas de música locales de instrumentos de cobre y clarinetes. Los bailarines, exaltados por las melodías tradicionales tocadas por violas y tambores, ejecutan una serie de complicados pasos, y entre ellos el eterno favorito, “el paso de Gille”. El momento culminante de los festejos del día es el baile de los Gilles en la Plaza Mayor, iluminado por fuegos artificiales.

El carnaval de Binche es una genuina fiesta popular famosa por su espontaneidad y por la sustancial colaboración financiera de los participantes. Los habitantes de la ciudad están muy orgullosos de esta celebración y tratan de preservar las técnicas artesanales asociadas a los trajes, accesorios, bailes y músicas tradicionales del Carnaval. (UNESCO/BPI)

  Gigantes y dragones procesionales de Bélgica y Francia
Bien inmaterial inscrito en 2008 (originalmente proclamado en 2005).[17]
Este elemento es compartido con   Francia

La tradición de los gigantes y dragones procesionales abarca un conjunto original de manifestaciones populares festivas y representaciones rituales. Estas efigies aparecieron por primera vez en las procesiones religiosas a finales del siglo XIV en muchos pueblos europeos y son el emblema de identidad de ciertas ciudades belgas (Ath, Bruselas, Dendermonde, Mechelen y Mons), y francesas (Cassel, Douai, Pézenas y Tarascon), donde siguen siendo tradiciones vivientes.

Los gigantes y dragones son grandes muñecos que miden hasta nueve metros de altura y que pueden pesar hasta 350 kilos. Representan héroes o animales míticos, personalidades locales contemporáneas, personajes históricos, bíblicos o legendarios. Se escenifica el combate de San Jorge y el Dragón en Mons; el caballo Bayardo de la leyenda de Carlomagno desfila en Dendermonde; Reuze Papá y Reuze Mamá, personajes populares y familiares, desfilan en Cassel. Las representaciones, que mezclan a menudo procesiones profanas y ceremonias religiosas, varían de una ciudad a otra, pero siempre siguen un ritual muy preciso, en el que el gigante está a menudo relacionado con la historia, la leyenda o la vida de la ciudad.

Gigantes y dragones animan así las fiestas populares en las que son los actores principales al menos una vez al año, puesto que cada gigante tiene su fiesta en una fecha fija. Representan escenas históricas y bailan en las calles acompañados de charangas y grupos de personas disfrazadas. La muchedumbre sigue la comitiva y son muchos los que participan en los preparativos y en las distintas etapas de la fiesta. La fabricación de un gigante, así como su mantenimiento permanente, requiere meses de trabajo y conocimientos de distintas técnicas, dada la variedad de materiales utilizados. Aunque estas manifestaciones no están amenazadas de desaparición por ahora, sufren una serie de presiones como las transformaciones de los centros urbanos y el incremento del turismo, que van en detrimento del carácter popular y espontáneo de la fiesta. (UNESCO/BPI)

  La procesión de la Santa Sangre de Brujas
Bien inmaterial inscrito en 2009.[18]

Todos los años, en primavera, entre 30.000 y 45.000 personas acuden al centro de la ciudad belga de Brujas para presenciar la procesión de la Santa Sangre, celebrada el día de la Ascensión, cuarenta días después de la Pascua de Resurrección. Los orígenes de esta brillante solemnidad se remontan al siglo XIII. Se dice que por ese entonces un ciudadano de Brujas volvió de la segunda cruzada trayendo una reliquia de la sangre de Jesucristo. Encabezados por 30 personalidades de la ciudad, cofrades de la Noble Hermandad de la Santa Sangre, y acompañados por bandas de música, más de 1.700 vecinos del municipio desfilan a pie, a caballo o en carruajes, representando escenas del Antiguo Testamento, de la vida de Jesús y de la historia de Brujas. Luego, los diferentes grupos de ciudadanos van a venerar la reliquia, y la procesión finaliza con un oficio religioso en varios idiomas para que puedan participar en él los espectadores venidos de otros países. Esta procesión ha desempeñado durante siglos un papel importante en la expresión de la identidad de los habitantes de Brujas, así como en su contacto con gentes forasteras. Los participantes en esta festividad son representativos de todos los grupos de edad, familias y comunidades de la población. Algunos vecinos participan en la procesión desde cuarenta o cincuenta años atrás, y muchos de los que dejaron la ciudad vuelven a menudo a ella para revivir el “día más hermoso de Brujas”. La procesión de la Santa Sangre es un vivo ejemplo de cómo una ceremonia colectiva puede unir a una ciudad gracias a una representación ritual de su historia y sus creencias. (UNESCO/BPI)

  El carnaval de Aalst
Bien inmaterial inscrito en 2010.[19]

El carnaval de Aalst se celebra todos los años durante tres días, a partir del Domingo de Cuaresma cristiano. Con su celebración culmina el año de preparativos efectuados por los vecinos de esta ciudad, situada al norte de Bélgica, en la región de Flandes Oriental. Las festividades, jubilosas y satíricas a la vez, se señalan por los siguientes eventos: la proclamación simbólica del Príncipe Carnaval como alcalde de la ciudad, que recibe las llaves de ésta durante una ceremonia en la que se ridiculiza a los políticos del municipio; el desfile de gigantes y de Bayardo, el caballo legendario del emperador Carlomagno; el baile con escobas en el emplazamiento del mercado central para ahuyentar a los fantasmas del invierno; el desfile de muchachos jóvenes disfrazados de mujeres que llevan corsés, cochecitos para niños y paraguas rotos; y la quema ritual de la efigie del Carnaval, acompañada por los gritos de los presentes que quieren que la fiesta se prolongue por espacio de una noche más. Además de los participantes oficiales que desfilan en carros alegóricos escrupulosamente preparados, vienen a sumarse a las festividades grupos extraoficiales que escenifican burlescamente los acontecimientos locales e internacionales del año que acaba de transcurrir. Esta festividad tradicional de 600 años de antigüedad atrae a unos 100.000 espectadores y es una expresión de un esfuerzo colectivo de todas las clases sociales, así como un símbolo de la identidad de la ciudad dentro de la región. Recreada continuamente por las generaciones más jóvenes, la atmósfera jocosa y un tanto subversiva de este carnaval secular constituye una ocasión para exaltar la unidad de la ciudad de Aalst. (UNESCO/BPI)

  Houtem Jaarmarkt, feria invernal anual y mercado de ganado en Sint-Lievens-Houtem
Bien inmaterial inscrito en 2010.[20]

Houtem Jaarmarkt es una feria comercial anual que tiene lugar en el pueblo de Sint-Lievens-Houtem, situada al sudeste de la provincia de Flandes Oriental en Bélgica. Los días 11 y 12 de noviembre de cada año, este pueblo es escenario del último mercado importante al aire libre de todo el país para la compraventa de ganado vacuno y purasangres. Centenares de tratantes de ganado muestran sus animales ante jueces, colegas, agricultores y miles de visitantes entusiásticos. Acude gente de todo el país para visitar los stands de los 500 expositores de la feria y encontrarse con otros tratantes, así como para ver, palpar, probar y comprar animales o máquinas agrícolas, y presenciar transacciones en las que se recurre a técnicas de negociación ancestrales, como las efectuadas con palmadas. La feria, en la que se ofrecen a la venta unos 600 caballos y el doble número de vacas, es una efeméride crucial del calendario del comercio agrícola y un elemento esencial de la identidad de los tratantes de ganado. Cada año se invita a una región diferente de un país extranjero para que presente en la feria sus productos regionales, artesanías y otros elementos atrayentes, lo que permite la realización de encuentros e intercambios entre tratantes, agricultores y artesanos de diferentes naciones. El impacto de la feria y del mercado de ganado en la comunidad local es muy considerable: los domicilios de los particulares se convierten en lugares públicos en lo que se puede comer y beber, escuchando música. Durante los dos días de la feria, todo el pueblo se transforma en un lugar acogedor, abierto a todos. (UNESCO/BPI)

  Los Krakelingen y el Tonnekensbrand, festividades del pan y del vino del final del invierno en Geraardsbergen
Bien inmaterial inscrito en 2010.[21]

La ciudad de Geraardsbergen organiza su feria anual el primer lunes del mes de marzo y celebra el final del invierno ocho días antes con las festividades de los Krakelingen y el Tonnekensbrand. Los días precedentes, los comerciantes adornan sus escaparates, los panaderos hornean panecillos especiales en forma de anillos, llamados krakelingen, y los maestros narran a sus alumnos el relato que explica los orígenes de la fiesta ritual. El día de su celebración, sale de la iglesia de Hunnegem un cortejo de miles de personas, encabezado por el deán y los concejales del ayuntamiento vestidos a la antigua usanza. Portadores de pan, vino, pescado y lumbre, los participantes en la procesión se encaminan a la cumbre de la colina de Oudenberg, donde se yergue la capilla de Santa María. Una vez llegados al templo, el deán bendice los krakelingen y recita una plegaria. Luego, las autoridades religiosas y civiles beben un trago de vino en vaso de plata del siglo XVI que contiene un pececito vivo, costumbre que está siendo objeto de controversias recientemente. A continuación, lanzan a la muchedumbre presente diez mil krakelingen. Uno de ellos encierra en su interior un boleto premiado. El premio consiste en una joya de oro especialmente creada para el evento. Al anochecer, la gente se congrega de nuevo en lo alto de la colina, donde prende fuego a un tonel de madera, el tonnekensbrand, para festejar la llegada de la primavera. Después, los participantes descienden de la colina llevando antorchas encendidas en la mano, para llevar la luz a la ciudad. El rito festivo confiere a los participantes un fuerte sentimiento de continuidad y les hace cobrar conciencia de su pasado, al evocar leyendas y acontecimientos históricos transmitidos de generación en generación. (UNESCO/BPI)

  El repertorio del ritual de las quintas de Lovaina
Bien inmaterial inscrito en 2011.[22]

El repertorio del ritual de las quintas de Lovaina es un rito de paso en la vida de un hombre, centrado en los diez años que preceden su quincuagésimo aniversario. Para los hombres de Lovaina (Bélgica) y sus alrededores, la formación de la quinta comienza a los cuarenta años con la realización de un viaje de carácter social y filantrópico y culmina a los cincuenta, el día de San Abraham, con una celebración ante la estatua de este profeta situada en el parque central de la ciudad. Cada quinta escoge una medalla, una bandera y un uniforme distintivos, y cuenta con un “padrino” perteneciente a una quinta diez años más vieja. Los miembros de las quintas celebran y festejan la vida durante un decenio y más. De hecho, la quinta sólo se extingue con la muerte de su último miembro superviviente. Las quintas se caracterizan por la adopción de valores intergeneracionales de apertura, amistad, solidaridad y dedicación a sus miembros y a la ciudad. Las diferencias de origen familiar, rango o posición social carecen de importancia, y tampoco son relevantes las que atañen a las convicciones políticas, filosóficas o religiosas. Las únicas condiciones requeridas para ser miembro de la quinta son la pertenencia al sexo masculino y el hecho de haber nacido el mismo año. Las mujeres participan cada vez más en las actividades de las quintas como madrinas y colaboradoras. Este ritual, que fomenta la identidad y el sentimiento de continuidad tanto entre sus miembros como en el conjunto de la ciudad, ha llegado cobrar un papel importante en la cultura urbana de Lovaina. El número actual de quintas se cifra en cincuenta y cuatro. (UNESCO/BPI)

  La cetrería, un patrimonio humano vivo
Bien inmaterial inscrito en 2011 (ampliado en 2012 y 2016).[23]
Este elemento es compartido con   Alemania,   Arabia Saudita,   Austria,   Catar,   Corea del Sur,   Emiratos Árabes Unidos,   España,   Francia,   Hungría,   Italia,   Kazajistán,   Marruecos,   Mongolia,   Pakistán,   Portugal,   República Checa y   Siria

En un principio, el hombre utilizó el arte de la cetrería para procurarse alimentos, pero su evolución posterior hizo que hoy en día esté vinculado principalmente a la conservación de la naturaleza, al patrimonio cultural y a las actividades sociales de las comunidades. De conformidad con sus tradiciones y principios éticos, los cetreros doman, alimentan y adiestran para el vuelo aves de presa –halcónidos, y también águilas y acipítridos–, creando un vínculo con ellas y convirtiéndose en sus principales protectores. Practicado en muchos países de todo el mundo, el arte de la cetrería puede presentar algunas variantes prácticas –por ejemplo, en los equipamientos utilizados– pero sus métodos son siempre análogos. Los cetreros se consideran un grupo específico. A veces viajan juntos durante semanas, cazando y contándose luego mutuamente las vicisitudes de cada jornada en las veladas que organizan. Consideran que la cetrería les une al pasado, especialmente cuando pertenecen a comunidades en las que este arte representa uno de sus últimos vínculos con el medio ambiente natural y su cultura tradicional. Las prácticas y conocimientos relacionados con este elemento del patrimonio cultural inmaterial se transmiten de generación en generación en el seno de las familias, así como mediante sistemas de tutoría formal y aprendizaje o cursos de formación impartidos en clubs y escuelas. En algunos países es preciso aprobar un examen de nivel nacional para ser cetrero. La celebración de encuentros y festivales permite a las comunidades de cetreros intercambiar conocimientos, fomentar la diversidad y sensibilizar más al público al valor de su arte. (UNESCO/BPI)

  Las marchas de Entre-Sambre-et-Meuse
Bien inmaterial inscrito en 2012.[24]

Las marchas militares de Entre-Sambre-et-Meuse son un elemento importante de la identidad cultural del pueblo de este mismo nombre situado entre los ríos Sambre y Mosa, en la región de de Valonia (Bélgica). Todos los vecinos participan en estas marchas conmemorativas de la dedicación de la iglesia de esta localidad a su santo patrono. Las procesiones escoltadas comprenden varias compañías organizadas al estilo militar, y cada una de ellas agrupa a decenas, e incluso centenas, de participantes. Vestidos con uniformes militares, éstos forman una o varias compañías para acompañar la procesión religiosa. Cada compañía es administrada por un comité y/o un organismo oficial que organiza el recorrido de la marcha y garantiza el buen orden de las formaciones. Los jóvenes marchan con sus padres, formando filas en la Joven Guardia o en otras compañías. La transmisión de las tradiciones vinculadas a esta práctica cultural se hace de forma oral, con frecuencia en el seno de las familias, y también en los encuentros, bailes y banquetes que es necesario organizar para preparar la marcha. Se han creado dinastías de tamborileros y pífanos que transmiten sus conocimientos, melodías y canciones a los nuevos músicos. Los artesanos que diseñan la indumentaria y fabrican los tambores y pífanos también transmiten sus técnicas para reconstituir y crear instrumentos musicales, indumentarias, banderas y accesorios. Las marchas desempeñan un papel fundamental en el fortalecimiento de la integración, en la agrupación de hombres y mujeres de orígenes diferentes, y en el fomento de la cohesión social. (UNESCO/BPI)

  La pesca del camarón a caballo en Oostduinkerke
Bien inmaterial inscrito en 2013.[25]

Doce familias de Oostduinkerke se dedican a la pesca del camarón y cada una de ellas desempeña un cometido especial en esta actividad, por ejemplo tejer las redes o conocer a fondo todo lo relacionado con los caballos de tiro brabanzones. Salvo en invierno, estos robustos caballos recorren las aguas de la playa de Oostduinkerke dos veces por semana, paralelamente a la línea costera y con el agua hasta el pecho, tirando de redes en forma de embudo que dos planchas de madera mantienen abiertas. Una cadena arrastrada por la arena produce vibraciones para que los camarones salten y queden atrapados en la red. Los pescadores van almacenando sus capturas en cestos fijados a ambos lados de sus caballos. Tan pronto como la pesca acaba, los camarones se cocinan y se consumen. Para este tipo de pesca, es esencial que sus practicantes posean un buen conocimiento del mar y de los bancos de arena, y que tengan una estrecha relación de confianza y respeto con sus caballos. Este arte de pescar tradicional confiere a la comunidad que lo practica un fuerte sentimiento de identidad colectiva y desempeña un papel esencial en eventos sociales y culturales, especialmente durante la Fiesta del Camarón que dura dos días. La comunidad local prepara este evento con meses de antelación fabricando carrozas, organizando representaciones teatrales callejeras y confeccionando disfraces. A esta fiesta acuden más de diez mil personas atraídas por la Cabalgata del Camarón y un concurso infantil de iniciación a la pesca de este crustáceo en el que participan centenares de niños. Los pescadores de camarones se guían por los valores culturales que comparten en común y por el principio de interdependencia Los pescadores más veteranos enseñan a los principiantes sus técnicas y comparten con ellos sus conocimientos sobre las redes de pesca y las mareas y corrientes marinas. (UNESCO/BPI)

  La tradición cultural cervecera en Bélgica
Bien inmaterial inscrito en 2016.[26]

La fabricación de cerveza y la estima en que se tiene esta bebida forman parte del patrimonio cultural vivo de una vasta serie de comunidades esparcidas por todo el territorio de Bélgica. La tradición cultural cervecera desempeña un papel importante tanto en la vida diaria como en los eventos festivos. En todo el país se producen unas 1.500 clases de cerveza diferentes con métodos de fermentación distintos. Desde el decenio de 1980, la cerveza fermentada artesanalmente ha cobrado una gran popularidad. Algunas regiones del país son reputadas por sus variedades específicas, y también hay comunidades de monjes trapenses que fabrican cerveza y donan sus ganancias a asociaciones caritativas. Además, la población utiliza esta bebida para cocinar, elaborar quesos lavados con ella y acompañar determinados alimentos para darles nuevos sabores, tal y como se hace con el vino. Varias organizaciones de cerveceros llevan a cabo una acción a gran escala con las comunidades para promover un consumo responsable de la bebida. Además, las prácticas compatibles con el desarrollo sostenible han empezado a formar parte de la fabricación de cerveza, ya que se está fomentando el uso de embalajes reciclables y de nuevas tecnologías que permiten reducir el consumo de agua. Las prácticas y los conocimientos relacionados con la elaboración de la cerveza se transmiten no sólo en el seno de familias y círculos sociales, sino también por otros medios, a saber: cursos impartidos por maestros cerveceros en los lugares de fabricación; cursos universitarios especializados para estudiantes dispuestos a trabajar en el sector cervecero o la hostelería; programas públicos de formación para empresarios; y prácticas en pequeñas fábricas de cerveza para fermentadores aficionados. (UNESCO/BPI)[26]

Mejores prácticas de salvaguardiaEditar

El artículo 18 de la convención de la Unesco de 2003 estipula que el comité intergubernamental selecciona periódicamente entre las propuestas presentadas por los estados partes, programas, proyectos y actividades de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial que reflejen mejor los principios y objetivos de la convención. Bélgica cuenta con dos proyectos entre las mejores prácticas de salvaguardia bajo las denominaciones de Programa para cultivar la ludodiversidad: salvaguardia de los juegos tradicionales en Flandes[27] y Programa de salvaguardia de la cultura del carillón: preservación, transmisión, intercambios y sensibilización[28] , seleccionados en 2011 y 2014, respectivamente.

Véase también Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

ReferenciasEditar

  1. «Belgium» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 17 de enero de 2013. 
  2. «Bélgica - Información sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de diciembre de 2016. 
  3. «Beguinajes flamencos» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  4. «La Grand-Place de Bruselas» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  5. «Los cuatro elevadores del Canal du Centre y su entorno, La Louvière y Le Rœulx (Henao)» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  6. «Campanarios municipales de Bélgica y Francia» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  7. «Catedral de Nuestra Señora de Tournai» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  8. «Principales viviendas del arquitecto Victor Horta en Bruselas» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  9. «Centro histórico de Brujas» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  10. «Minas neolíticas de sílex de Spiennes (Mons)» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  11. «Casa, talleres y museo Plantin-Moretus de Amberes» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  12. «Palacio Stoclet» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  13. «Sitios mineros importantes de Valonia» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 2 de enero de 2013. 
  14. «La obra arquitectónica de Le Corbusier, una contribución excepcional al Movimiento Moderno» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 18 de julio de 2016. 
  15. Lista indicativa de Bélgica
  16. «El carnaval de Binche». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  17. «Gigantes y dragones procesionales de Bélgica y Francia». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  18. «La procesión de la Santa Sangre de Brujas». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  19. «El carnaval de Aalste». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  20. «Houtem Jaarmarkt, feria invernal anual y mercado de ganado en Sint-Lievens-Houtem». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  21. «Los Krakelingen y el Tonnekensbrand, festividades del pan y del vino del final del invierno en Geraardsbergen». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  22. «El repertorio del ritual de las quintas de Lovaina». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  23. «La cetrería, un patrimonio humano vivo». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de diciembre de 2016. 
  24. «Las marchas de Entre-Sambre-et-Meuse». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de enero de 2013. 
  25. «La pesca del camarón a caballo en Oostduinkerke». UNESCO Culture Sector. Consultado el 16 de agosto de 2014. 
  26. a b «La tradición cultural cervecera en Bélgica». UNESCO Culture Sector. Consultado el 1 de diciembre de 2016. 
  27. Programa para cultivar la ludodiversidad: salvaguardia de los juegos tradicionales en Flandes
  28. Programa de salvaguardia de la cultura del carillón: preservación, transmisión, intercambios y sensibilización

Enlaces externosEditar