Abrir menú principal

Anexo:Personajes de ¡Fibrilando!

Dr. Quesada, JesúsEditar

Cirujano

Quesada carece de vocación y, desde luego, nadie le vio recitar el juramento hipocrático. Analfabeto del siglo XXI es inexplicable como pudo terminar la carrera de Medicina. O sí, a juzgar por el sospechoso título que está colgado en su consulta -junto a un póster de Rosendo-, firmado por el expresidente de una ex-república soviética. Le gusta el rollo de los médicos por ver a las tías en bata: pacientes, médicas o enfermeras. No le hace ascos a nada.

Feliz padre y marido. Feliz porque de la familia ni se acuerda. En el “Club Momentos” le ven bastante más que los de casa.

Es interpritado por Arturo Valls

Dr. Palacios, JuliánEditar

Anestesista y enlace sindical

Julián está separado, vive solo y su vida sentimental es… Bueno, no tiene vida sentimental. Estudió medicina porque creía que de esa manera alguien le respetaría. La vida le ha enseñado que no. Su carrera profesional está plagada de borrones, como a él le gusta llamarlos, que no son sino muertes por mala praxis: “Es un gusto cuando a los pacientes les inyectas su dosis y se callan”, suele decir.

Es interpritado por Carlos Chamarro

Dr. Marín, BernardoEditar

Encargado de la Farmacia

Es meticuloso en su trabajo y nunca deja un medicamento sin inventariar. Tiene a gala ser farmacéutico y posee ciertos conocimientos de medicina. Esto debería ser más que suficiente para saber el doble que la mayoría de los titulados en Medicina de la clínica. Le gusta pasar el rato con sus compañeros médicos, como uno más de ellos. “Carapocha” le llaman, y él lo aguanta, sonríe y le explica a la enfermera Cañizares que es por que se pasa todo el día encerrado en el almacén, no porque no tenga una salud de hierro.

Bernardo es soltero y vive con su madre. Cañizares es su ojito derecho y se podrían pasar las horas muertas, metidos en el almacén contando una y otra vez las cajitas de medicamentos.

Es interpritado por César Sarachu

Maricarmen CañizaresEditar

Enfermera

Cañizares es enfermera para todo. Igual le pone la cuña a un abuelete que asiste en un trasplante de córnea. Es la única de la clínica que da calor humano a los pacientes. Su inocencia contrasta con la frialdad de los demás. Aunque el traje oficial de las enfermeras de la clínica consiste en una bata y unos zuecos, ella añade siempre un toque de color a su indumentaria para, según dice, dar una nota de alegría. Ella misma se encarga de pintar flores y animales en sus batas.

Maricarmen es el último clavo ardiendo al que se agarran los pacientes antes de morir. Ella prefiere agarrarse al Dr. Marín. Sus mejores ratos los pasa escuchando a Bernardo leer los nombres de los medicamentos. Se troncha de risa.

Es interpretado por Esperanza Pedreño

Dr. Antúnez, GregorioEditar

Director de la Clínica

Antúnez ronda los sesenta. Nunca destacó, ni como médico ni como administrador, por eso esta clínica le viene al pelo. A estas alturas no sabría diferenciar un flato de un cáncer de colon, pero si alguien se atreve a poner en duda su profesionalidad saca un recorte de “The Lancet” del año de la Tana, donde queda claro que fue el primero en realizar un trasplante de testículo. Fracasó, pero fue el primero. No hay día que no le proponga al doctor Quesada: “Cuando tenga usted un ratito, arreglamos lo suyo en un pispás”.

“Investigar, investigar e investigar. Hay que mirar al futuro, señores”, es su consigna. Una consigna interesada, porque el presente no puede ser más desolador. Su ojito derecho: el Dr. Mesa -Ríchar para los amigos-, responsable del Departamento de I+D que él mismo Antúnez organizó con subvenciones para intentar arañar una mención en alguna revista del sector. De momento, lo único que ha conseguido son varios titulares en los periódicos de sucesos porque el doctor Mesa se carga a los pacientes no de uno en uno, sino por centenas.

Es interpretado por Luis Varela

Marimar MontesEditar

Enfermera Jefe

Marimar está separada, tiene dos hijos y su mundo es un mar de problemas. La vida nunca tuvo a bien sonreírla.

Marimar figura en el organigrama de la clínica como “Enfermera Jefe” pero, en realidad, su función en la Clínica es sacarle a Antúnez las castañas del fuego. Su máxima preocupación es no confundir las recetas, los medicamentos o los pacientes, cosa nada fácil porque: “Qué me va a contar usted, con lo que tiene una en casa”…

Es interpretado por Esperanza Elipe

Dra. Salazar, MónicaEditar

Directora del Departamento de Pediatría

Mónica, la responsable de Pediatría, es perfecta y no entiende porque existe la imperfección. Los feos la aburren. Se lleva fatal con Victoria, la cirujano jefe, pero es ésta la que se lleva siempre la peor parte, porque a Mónica los problemas ni la despeinan.

¿La maternidad? “¡Ay, hija, si niños tengo para dar y tomar!”.

Es interpretado por Carolina Cerezuela

Dra. de la Vega, VictoriaEditar

Cirujano Jefe

Sólo hay una cosa en la vida que la Victoria no entiende: ¿Qué hace una mujer guapa, inteligente y capaz como ella en esta clínica de mala muerte? La respuesta la irá encontrando ella misma en pequeñas dosis.

Es interpretado por Ana Milán

Dr. Mesa, Ricardo “Ríchar”Editar

Epidemiólogo

Si los demás se los cargan de uno en uno, Ríchar va de ciento en ciento. La clínica recibe una subvención para investigación que, una vez mermada a su paso por los despachos de los directivos, el doctor Mesa dilapida como responsable del control de cepas víricas. Se cree una eminencia aunque lo único que publiquen sobre él, aparezca en las páginas de sucesos.

Su material de trabajo: las cepas víricas más virulentas. Su error más frecuente: cambiar las etiquetas de las probetas.

Es interpretado por Joaquín Reyes

Dra. Ruiz, NachaEditar

Traumatóloga

Nacha lucha por todo. Por un trato digno a los pacientes, por el aborto, contra el hambre en el mundo, por la eutanasia, por la aplicación terapéutica de la marihuana, por el lince ibérico… Pero, sobre todo, por salir del trabajo antes de las siete y media

Doctora todoterreno, lo mismo se pone a amputar una pierna que a traer un bebé al mundo. Es de las pocas en esta clínica que soporta la sangre y las vísceras. Una tía alegre, vaya.

Es interpretado por Marta Belenguer

El padre Cañas Cañas, ArturoEditar

Capellán

El cura de la clínica fue monje budista, ha estado con los lamas y como misionero en las montañas de la Laponia oriental, se le ha visto en el Muro de las Lamentaciones, ha visitado la Meca y ha girado con los derviches. Durante su paso por Estados Unidos fue asesor espiritual de Tom Cruise, pero al padre Cañas no le gusta presumir.

No se sabe a ciencia cierta cuál es su verdadero credo pero lo cierto es que no hay moribundo que quede sin reconfortar sea de la religión que sea. Su presencia es siempre anuncio de que alguien se va para el otro barrio, aunque tratándose de nuestra clínica, es un indicio de que todo marcha como de costumbre.

Es interpretado por Álex O'Dogherty

Sofía GuillénEditar

Recepcionista

A sus 25 años, Sofía es la más joven de la clínica. Es lista y ambiciosa, aunque por ahora tiene que conformarse con estar en el mostrador de Recepción. En su puesto de trabajo le toca la desagradable tarea de ser el primer filtro de todas las broncas. Pero como dice ella, no le pagan para eso, por lo que es bastante habitual encontrársela ante la máquina de café.

Sofía se hizo enfermera porque de pequeña le encantaba jugar a los médicos con sus amigos. Le encantan los cirujanos, los anestesistas, los dentistas, los pacientes y en general todo lo que lleve un "los" delante. Sofía es la enfermera que todo médico sueña con encontrarse en una clínica.

Es interpretado por Ana Ruiz

Benito AvendañoEditar

Vigilante jurado

Benito fue profesional del porno –“y de los buenos, no se vaya usted a creer, que en esto hay mucho aficionado”- hasta que la edad le empujó a buscar un puesto en una empresa de seguridad. Es el responsable de la vigilancia del edificio en el que se encontraban las oficinas de “Camera Café” y en el que está la clínica de ¡¡FIBRILANDO!!. De modo que Benito no es su doble, sino él mismo. ¿Un poco lioso? En cuanto lo vean lo entienden.

Es interpretado por Daniel Albadalejo

Dra. Lüdendorff, FridaEditar

Medicina Nuclear y Genética Aplicada

Divorciada de un español al que conoció en Benidorm, a Frida le gustó esto y se quedó. Pero a la pobre se le ha pegado muy poco de lo nuestro. Es tan eficaz que aburre. Todo lo contrario del espíritu dominante en la clínica. Por eso ni la entienden ni ella entiende un carajo… Pero ya es tarde para volverse a Alemania.

Los tubos de ensayo de los dos departamentos, que nadie sabe porqué han caído bajo su jurisdicción única, pasan por las manos de sus ayudantes sin que ninguno sepa muy bien si inseminarlos o someterlos a doble dosis de radiación. Frida protesta y muestra sus instrucciones precisas en alemán: “Si lo pone aquí claguísimo…”. Lo malo es que tratando con dos asuntos tan sensibles no es raro que un día nos encontremos con resultados inesperados.

Es interpretado por Silvia Wheeler

Antonio Nogales “Tono”Editar

Responsable del Departamento de Servicios Generales (antes Mantenimiento)

El día en que lo contrataron le dijeron: “Va usted a encargarse de todo lo de…, bueno, ya me entiende”. Y Tono asintió porque lleva toda la vida cubriendo puestos de Servicios Generales y sabe exactamente lo que “no” se debe hacer bajo ningún concepto.

Tono es un profesional del “Esto se hizo sin cabeza y se ha ido tirando con parches”, del “¿Quien les he ha montado esta chapuza?”, del “Si es que queremos ahorrar y luego vienen las lamentaciones”, del “Las cosas o se hacen bien, o no se hacen” y del ya famoso “Esto viene mal del origen”. Dicho esto, hace lo único que se puede hacer: tomarse tranquilamente un café dejando que las cosas sigan su curso hacia su inevitable autodestrucción.

Es interpretado por Antón Valen

“Choches”Editar

La de la limpieza

En la Clínica la bata y los zuecos de Choches no desentonan, así que aunque sea la señora de la limpieza, cuantos pacientes no le habrán hecho una consulta en el pasillo: “Verá usted, doctora”… ¡Buena es Choches! Agarra el mocho y le explica al paciente la prospección anal que le va a hacer con él. “¡Confundirla a una con esta chusma, sólo faltaba!”.

Chacho, el hermano de Choches, es el conductor del coche fúnebre que sube diariamente a retirar pacientes fallecidos. Seco pero puntual, viene a ser como el camión de la recogida de basura. ¿Casualidad? ¿O que a estos hermanos les va la mierda?

Es interpritado por Juana Cordero

Asunción Sempere “Asun”Editar

Estudiante de primero de Neurocirugía (UNED) en prácticas

Septuagenaria. Se quedó viuda y en lugar de hacer un curso de Tai-Chi, se matriculó en neurocirugía en la Universidad a Distancia. Lleva varios años en primero pero no desespera.

Como buena becaria se echa sobre las espaldas el trabajo de un montón de vagos. En esta clínica está encantada porque le dejan hacer amputaciones, trasplantes, lobotomías… En fin, lo que a ella le gusta.

Es interpritado por Mercedes Luzuriaga

Dr. Lazcano, Juan LuisEditar

Psiquiatra

Eterno estudiante de psicología. Insiste a menudo en que ya ha acabado la carrera y que tiene el título, pero nadie le cree. En realidad todo el mundo duda de que alguna vez empezase a estudiar. Pasa consulta en el cuarto de las escobas por lo que sus pacientes salen peor de lo que han entrado.

Es interpritado por Nacho Rubio

Paco ElbrasasEditar

El del bar de abajo

No hay tema del que no sepa ni títere que quede con cabeza después de que él lo haya salpimentado con los tópicos que escucha en el bar, ya sea entre sus clientes, en la tele o en la radio.

Un pelma de tomo y lomo. Como te agarre por banda, vas dado. Y no creas que te va a valer con disimular porque para Paco “quien calla, otorga” y “a buen entendedor…” y “mejor no decir más, que luego todo se sabe” y…

Es interpritado por Manuel Tallafé

Dr. Iparraguirre Lacalle, José LuisEditar

Médico Forense

La presencia del doctor Iparraguirre Lacalle incomoda siempre por ese olorcillo que lleva impregnado en la bata y en el alma. Olor a cadáver. El doctor Iparraguirre Lacalle es el forense de la clínica. Le gusta abrir cadáveres, pero no encuentra nunca el momento de cerrarlos.

Suele afirmar que no se conoce realmente a la gente hasta que no se les ve por dentro. Esta frase no es suya, es de su mentor: el doctor Cabezas, con el que aprendió todo lo que sabe y al que profesa una admiración ciega.

Aunque nadie lo diría por su aspecto, el doctor Iparraguirre es una pieza fundamental para los dueños de la clínica. El centro es la oferta de cobertura médica de una compañía de seguros, cuyo producto estrella son los seguros de vida. Poco importa entonces si la gente se muere o no, a la compañía madre lo que realmente le importa es de qué mueren, porque hay un montón de razones, descritas en la letra pequeña del contrato, por las que no cobrarán el seguro. El doctor Iparraguirre Lacalle es el guardián de la letra pequeña.

Es interpretado por Carlos Areces

los pacientesEditar

Entre los pacientes de esta clínica uno se podrá encontrar el rostro conocido e inesperado. Los seguidores de “Camera Café” han podido disfrutar de los cameos de gente tan variopinta como Josele Román, Karlos Arguiñano, Rosa Valenty, Javier Sardá, Antonio Ozores o Charo López, entre otros.

Siguiendo la filosofía que inspiró a su antecesora, no se trata tanto de que por el plató se deje caer gente que está promocionando sus trabajos, como de que los amigos de la serie cuenten con trajes a medida diseñados especialmente para ellos por el equipo de guionistas.


La versión original de este artículo, o parte de él, se ha obtenido de guridi.net, que edita bajo la licencia CC by-sa 3.0