Anexo:Repertorio literario y pictórico de la sierra de Guadarrama

«La influencia del Guadarrama en la literatura española es comparable con la de la Arcadia en la griega.»[1]
—Ramón Menéndez Pidal
Localización de la sierra del Guadarrama en la península ibérica.

El Guadarrama, por su carácter de "montaña símbolo", ha acaparado la atención de intelectuales y artistas, dejando como fruto un bagaje cultural de casi ocho siglos de antigüedad. En este anexo se reúne una muestra de obra pictórica y escrita en torno a un macizo del sistema Central de la península ibérica que constantemente lucha por recuperar su identidad concebida como cultura y espacio de libertad.[2]

Pintores del Guadarrama (índice parcial)Editar

Siglos XVII y XVIIIEditar

  • Diego Velázquez (1599-1660): considerado uno de los descubridores del Guadarrama como tema pictórico. Lo usó como fondo en algunos de sus mejores retratos ambientados en exteriores.
  • Miguel Ángel Houasse (1680-1730): recogió paisajes serranos al menos en dos obras, Vista del Palacio del Pardo (Patrimonio Nacional, Segovia) y Jardín de los frailes de El Escorial (Patrimonio Nacional, Madrid).

Siglos XVIII y XIXEditar

Siglo XIXEditar

  • Genaro Pérez Villaamil (1807-1854): artista romántico y pionero del paisaje español, pudo inspirarse en vistas del Guadarrama para pintar las arrebatadas y fantásticas sierras de algunos de sus cuadros y litografías.
  • Carlos de Haes (1829-1898): catedrático de Pintura de Paisaje en la Escuela de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid desde 1857. Entre los alumnos que, con diferente intensidad, llegarían a ser cronistas del Guadarrama, están: Jaime Morera, Aureliano de Beruete y Darío de Regoyos.
  • Martín Rico Ortega (1833-1908): a partir de 1855, instalado inicialmente en la "Venta del León", en el puerto de Guadarrama, pintó paisajes al modo barbizón de El Espinar, Peguerinos y El Escorial. En 1856 ganó la tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con Vista del Guadarrama. Aún pintaría una nueva serie hacia 1970, a su regreso de París.
  • Antonio Muñoz Degrain (1840-1924): uno de los padres de la pintura española de paisaje del siglo XIX. Su Paisaje del Pardo al disiparse la niebla (1866), fue premiado en la Exposición Nacional de 1867.
  • Francisco Fernández de la Oliva (1854-1893): paisajista pucelano tardorromántico, alumno de Haes. Se le conocen al menos tres cuadros del Guadarrama: Valle de Villalba (1875), adquirido por el Museo del Prado, Paisaje de los alrededores de Canencia... (1876), y Un recuerdo de Lozoya (1879).

Siglos XIX y XXEditar

  • Agustín Riancho, (1841-1929): pintor cántabro, alumno de Haes. Pintó el Pico de la Maliciosa en 1860.
  • Aureliano de Beruete (1845-1912): compañero de excursión plen air de Haes, Rico y Sorolla, y con Giner de los Ríos otro de los grandes rescatadores del "espíritu del Guadarrama".
  • Juan Espina y Capo (1848-1933): discípulo de Haes, con dos buenos ejemplos en el Museo del Prado, En el Pardo y Pico de Peñalara.[3]
  • Casimiro Sainz Saiz (1853-1898): paisajista y pintor de interiores cántabro, alumno de Carlos de Haes.
  • Jaime Morera y Galicia (1854-1927): pintor catalán y discípulo predilecto de Haes (quien, a su muerte, le nombraría legatario de su obra). Recorrió el Guadarrama y lo pintó en medio de intensas nevadas. Su colección de lienzos "Estudios del Guadarrama", le valió para una Primera Medalla en la Exposición Nacional de 1901.
  • Darío de Regoyos (1857-1913): paisajista asturiano, uno de los más personales post-impresionistas españoles, miembro en Bruselas de los grupos "L'Essor" (1881-1883) y "Les XX" (1883-1893), dejó algunos cartones del Guadarrama, probablemente bajo el estímulo de su maestro, el belga Carlos de Haes.
  • Tomás Campuzano y Aguirre (1857-1934): paisajista santanderino que veraneaba en el pueblo de Becerril de la Sierra, dejó una buena colección de obras dedicadas a su entorno, además de otras vistas generales serranas.[4]​ Además de pintor y grabador, Campuzano fue director y profesor de grabado de la Escuela Nacional de Artes Gráficas, administrador de la Calcografía Nacional, corresponsal de "La Ilustración Española y Americana" y miembro de la comisión española que visitó las obras del canal de Panamá.
  • Joaquín Sorolla (1863-1923): la enfermedad de su hija primogénita, los estudios, bocetos y cartones preparativos de su magna obra para la Hispanic Society of America y la circunstancia de tener casa de verano en Cercedilla, explican la repetida presencia del Guadarrama en muchas de sus obras.
  • Enrique Simonet Lombardo (1866-1927): primer director de la "Residencia de Pintores de Paisaje" de El Paular, creada en 1918 por la entonces Dirección General de Bellas Artes, e instalada cada verano en el Monasterio de El Paular. Promotor de excursiones y acampadas en diversos parajes del Guadarrama.
  • Ovidio Murguía de Castro, (1871-1900): hijo de Rosalía de Castro y Manuel Murguía. Pintó el Guadarrama durante su estancia madrileña y bohemia en la última década del siglo XIX. Como el resto de los miembros de la "Generación Doliente", muere de tuberculosis en la flor de la vida.
  • Félix Borrell Vidal, (1875-?): paisajista catalán, tercera medalla en la Nacional de Bellas Artes de 1904 por el lienzo titulado El puerto de Navacerrada, firmado en 1901, año en el que también pintó el Paisaje del Escorial, depositado en el Congreso de los Diputados.
  • Francisco Pons Arnau (1886-1953): discípulo de Sorolla, casado con una de sus hijas, también pintó paisajes nevados y aspectos de la vida rural serrana.
  • Gregorio Prieto (1897-1992): artista manchego que en su primera etapa post-impresionista pasó por la Residencia de Pintores de El Paular.
  • José Frau (1898-1976): paisajista vigués, miembro del grupo de El Paular.
  • Rafael de Penagos Zalabardo (1889-1954):más conocido como dibujante y cartelista, padre del Art Decó en España, dejó algunos cartones al óleo dedicados al Guadarrama.

Siglo XXEditar

  • Juan Esplandiú (1901-1987): paisajista del Madrid de los tres primeros cuartos del siglo XX. Miembro del grupo El Paular.
  • Luis Feito (1929): pintó en la segunda mitad del siglo XX visiones abstractas de parajes de “Camorritos”, “Peñalara”, “Pingarrón” y el Valle de Lozoya.

Autores con obra sobre el Guadarrama (índice elemental)Editar

Siglos XIII, XIV y XVEditar

Siglo XVIIIEditar

  • Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811): el ilustrado asturiano, recluido en la cartuja de El Paular en su juventud, dejó sentidos versos dedicados al Guadarrama en su Epístola de Jovino a Anfriso, escrita desde el Paular.[7]

Siglo XIXEditar

  • Gabriel García Tassara (1817-1875): un clásico olvidado, famoso por su soneto Cumbres de Guadarrama y de Fuenfría.[8]
  • José María Gutiérrez de Alba (1822-1897): vate sevillano, durante su estancia de trece años en Bogotá, dejó escrita, dentro de su magno poema "El invierno en Madrid", una divertida Historia de dos constipados, con el Guadarrama de fondo.[9]

Siglos XIX y XXEditar

  • Francisco Giner de los Ríos (1839-1915), fundador de la ILE, pionero de la experiencia montañera del Guadarrama.
  • Miguel de Unamuno (1864-1936): aunque más aficionado a la Sierra de Gredos, también le dedicó algunas de sus páginas al Guadarrama.
  • Ramón Menéndez Pidal (1869-1968): en los primeros años del siglo XX y siguiendo los pasos de Juan Ruíz,[nota 1]​ el erudito filólogo de la Generación del 98, resultó un asiduo visitante de la sierra, y de enclaves concretos como las ruinas del ex-monasterio de El Paular.
  • Pío Baroja (1872-1956): novelista del 98, excursionista en su juventud por los pueblos y sierras del norte de la provincia de Madrid.[nota 2]
  • Azorín (1873-1967): otro escritor del 98 que glosó el Guadarrama como espina dorsal de Castilla.
  • Antonio Machado (1875-1939): poeta del 98, alumno de la Institución Libre de Enseñanza. La doble circunstancia de que viviera y trabajase en Madrid y en Segovia en diferentes épocas de su vida, hace que, en sus versos, el Guadarrama aparezca cantado desde las dos vertientes.
  • Enrique de Mesa (1878-1929): poeta y crítico cercano al círculo de Ortega y Gasset. En 1916 recibió el Premio Fastenrath de la Real Academia Española, por Silencio de la Cartuja (fruto de sus retiros esporádicos en la celda del archivero de la excartuja de El Paular).[10]
  • José Ortega y Gasset (1883-1955): filósofo y ensayista que recogió en algunos de sus escritos sobre el Guadarrama la esencia definida por krausistas y "noventaiochistas".

Siglo XXEditar

  • John Dos Passos (1896-1970), escritor estadounidense que entre 1914 y 1917, durante su estancia en España, frecuentó el Guadarrama, llegando a considerarlo su "cordillera favorita".[11][12]
  • Vicente Aleixandre (1898-1984): Nobel de Literatura con casa de verano en Cercedilla.
  • Luis Rosales (1910-1992): Premio Cervantes con casa de verano en Cercedilla.
  • Camilo José Cela (1916-2002): Nobel de Literatura más conocido por sus viajes por La Alcarria que por sus cuadernos del Guadarrama.

GaleríaEditar

Repertorio pictórico-literario (progresión cronológica)
  Israël Silvestre
Profil de la ville de Sigovie en Espagne
c. 1650


grabado

Biblioteca Nacional de Francia

La ciudad de Segovia y el perfil de la Sierra de Guadarrama desde su vertiente septentrional, en un dibujo del viajero y grabador francés Israel Silvestre, hijo (Nancy, 1621 - París, 1691).
  Benito Manuel Agüero
Vista del Monasterio de El Escorial
1650
55 x 198 cm

óleo sobre lienzo

Museo del Prado

Esta pintura de Agüero permite —relativamente— ver el Guadarrama desde su perspectiva de poniente en la vertiente meridional, extremo occidental de la Sierra (Monte Abantos) en el que se recuesta desde finales del siglo XVI el Monasterio de El Escorial.
  Diego Velázquez
El príncipe Baltasar Carlos a caballo
1635
209 x 173 cm

óleo sobre lienzo

Museo del Prado. Madrid
En el paisaje de fondo, los famosos cielos velazqueños,[nota 3]​ recogiendo panorámicas y perfiles de la sierra madrileña. La montaña nevada que se ve al fondo a la derecha es el pico de La Maliciosa, en la Sierra de Guadarrama.[13]
  Diego Velázquez
El príncipe Baltasar Carlos a caballo
1635
-detalle-

óleo sobre lienzo

Museo del Prado. Madrid
"Erguido en esta cima, montañas repetidas, yo os contemplo sangre de mi vivir que amasó vuestra piedra.
No soy distinto, y os amo".[14]

Vicente Aleixandre
  Diego Velázquez
El príncipe Baltasar Carlos cazador
1635
191 x 103 cm

óleo sobre lienzo

Museo del Prado
De nuevo los cielos velazqueños del Guadarrama desde el Monte de El Pardo.[15]

"El ciprés al sombrío
lejos negrea y el pinar menguado,
que se esfuma en el aire achubascado,
se borra al pie del Guadarrama frío."

Antonio Machado
  Francisco de Goya
La gallina ciega
1788-1789
269 x 350 cm

óleo sobre lienzo

Museo del Prado
El Guadarrama tormentoso y amenazador que sirvió de telón a los austrias de Velázquez, se convierte, con este Goya, en un horizonte apacible de color turquesa, casi un decorado pintado en un telón teatral para los cortesanos borbones.[16]
  Carlos de Haes
Valle en la sierra del Guadarrama
1870
29 x 40 cm



Museo del Prado (depositado en el Museo de Zaragoza)
Cerrando el horizonte, en la claridad luminosa de un día de estío, se perfilan el macizo de La Mujer Muerta (al fondo, a la derecha) y la zona de Siete Picos (centrando la composición). Pequeño lienzo del maestro belga, pionero de las "cuadrillas" de pintores del Guadarrama.
  Martín Rico
Paisaje del Guadarrama
1858
69 x 100 cm



Museo del Prado
Paisaje que Rico presentó en la Exposición Nacional de 1858. En primer plano unos pinos de Valsaín, y de fondo la sierra descendiendo hacia la llanura en la parte de La Pedriza.
  Antonio Muñoz Degrain
Paisaje del Pardo al disiparse la niebla
1866
200 x 300 cm



Museo del Prado
En primer plano, uno de los guardas de la reserva del Monte de El Pardo (coto de caza de la Monarquía Española). Al fondo el Guadarrama, con aspecto más alpino y enriscado de lo que es en realidad..
  Martín Rico
Sierra del Guadarrama
hacia 1870




Newark Museum (Nueva Jersey, Estados Unidos)
Pintado probablemente desde la vertiente sur de los Montes Carpetanos, en el interior del Valle del Lozoya.

"Día de desánimo; cansancio de esta vida. Me voy de paseo; llegó a la Morcuera. Deliciosa soledad, praderas frías, sol tímido. Silencio, silencio: ¡nadie¡".[17]

Manuel Azaña
  Casimiro Sainz
El río y la sierra del Guadarrama
1879-1880
15 x 30 cm

óleo sobre lienzo

-cp-
Pequeño lienzo de Casimiro Sáinz, pintor cántabro con una trayectoria vital similar a la de Vincent van Gogh. Reprodujo con intensidad paisajes de los alrededores de Madrid, en especial de las lavanderas y otras estampas típicas de la ribera del Manzanares.
  Darío de Regoyos
El Guadarrama en Madrid
c. 1885


óleo sobre lienzo

-cp-
El río Manzanares y los antiguos lavaderos junto al puente del ferrocarril del norte (puente de los Franceses), con la Sierra de Guadarrama cerrando la composición. Obra del asturiano Regoyos, con pincelada impresionista.

"Muralla del Guadarrama,
cielo azul, resplandeciente,
aire de tarde, relente,
viento que silba y que brama,
olor de jara y retama,
de tomillo y de romero;
montes de color de acero,
ceñuda tranquilidad,
reposo, serenidad,
lento anochecer severo".[18]

Pío Baroja
  Jaime Morera
Peñalara (Sierra de Guadarrama)
1891
44 x 72 cm

óleo sobre lienzo

MNAC
Sobre una peña desnuda, Anselmo, el arriero de Miraflores de la Sierra que sirvió de guía al pintor catalán Jaume Morera en sus cabalgadas por la sierra en el invierno de 1891. Detrás cerrando toda la perspectiva con su inmensa mole blanca: Peñalara, la montaña reina del Guadarrama.

"La grave y austera poesía de un paisaje cuyo nervio llegaría hasta la fiereza si no lo templasen la dignidad y el reposo que por todas partes ofrece".[19]

Francisco Giner de los Ríos
  Jaime Morera
Guadarrama
1891-1896
62 x 103 cm

óleo sobre lienzo

Museu d'Art Jaume Morera

"El mes era de março, día de Sant Meder,
pasado el puerto Loçoya fui camino prender
de nieve e de graniso non ove do me absconder
quien busca lo que non pierde, lo que tien debe perder."

Arcipreste de Hita
  Ovidio Murguía de Castro
Sierra de Guadarrama
1898
111 x 83 cm

óleo sobre lienzo

Museo de Bellas Artes de La Coruña
La experiencia montañera y la pasión pictórica de Ovidio, el hijo de Rosalía de Castro que nació gemelo, no lograron impedir que el autodidacta alumno de Fenollera muriese de tuberculosis a los 29 años de edad.

"Mi mayor alegría es la Sierra de Guadarrama...La nieve de los picos toma formas extraordinarias de plumas y cuchillos debido al viento; y cuando el cielo, de un azul intensísimo y las rocas bordeadas de nieve brillan al sol,...¿cómo extrañarse de que la musa enmudezca?".[20]

John Dos Passos
  Aureliano de Beruete
Vista de la Sierra de Guadarrama desde El Plantío
1901
48,7 x 78 cm

óleo sobre lienzo

Museo Carmen Thyssen (Málaga).
Pintado con desparpajo impresionista, muestra toda la cuerda del macizo central nevada, y al final, a la derecha del cuadro, las elevaciones de La Pedriza.

"La sierra es una escultura luminosa ante nosotros. No anula la llanura; antes bien, la subraya naciendo de ella, conviviendo con ella en perenne diálogo plástico, hasta el punto de que la sierra supone siempre una llanura que se ve desde su falda y su cima, como viceversa, íntegra la sierra se ve desde la planicie".

José Ortega y Gasset
  Joaquín Sorolla
Tormenta sobre Peñalara, Segovia
1906
62 x 93 cm

óleo sobre lienzo

Fundación Museo Sorolla.
"Esta grandiosa luz, que hay en el cuarto,
desplegada regresa de los montes
altos del Guadarrama"...[21]

Francisco Brines

Dos artistas valencianos, un pintor y un poeta, recuperan la luz levantina en su intensa percepción del Guadarrama. Sorolla pinta desde el llano segoviano las alturas de Peñalara cernidas por el cobalto del aguacero; al otro lado de la sierra, Brines, desde su casa en el balcón madrileño de la Dehesa de la Villa recogió en los versos de su primer libro el eco luminista del Guadarrama.
  Joaquín Sorolla
Vista del Torneo, El Pardo
1907
62 x 91 cm

óleo sobre lienzo

Museo Sorolla.
Sorolla presiente el aguacero desde el monte de El Pardo, en primer término. Al fondo, la Sierra de Guadarrama, medio cubierta por la nieve.[22]
  Aureliano de Beruete
El Guadarrama desde el Plantío de los Infantes
1910
67 x 101 cm

óleo sobre lienzo

Museo del Prado. Madrid
Aureliano de Beruete pintó en diversas ocasiones la Sierra del Guadarrama desde diferentes perspectivas. En este paisaje del Museo del Prado, el caballete parece haber sido instalado en los pastos de las afueras de Colmenar Viejo. Para los krausistas como Beruete, este macizo del Sistema Central peninsular encarnaba simbólicamente la "espina dorsal de España", definida así por la Generación del 98.[23]

"¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo,
la sierra gris y blanca,
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veía en el azul pintada?
Por tus barrancos hondos
y por tus cumbres agrias,
mil Guadarramas y mil soles vienen,
cabalgando conmigo, a tus entrañas".

Antonio Machado Camino de Balsaín, 1911
  Tomás Campuzano y Aguirre
Becerril bajo la nieve
1933
28 x 43 cm

óleo sobre lienzo

Museo de Bellas Artes de La Coruña
Alumno de Carlos de Haes en Madrid, el santanderino Campuzano, con casa de verano en Becerril de la Sierra desde 1913, dedicó buena parte de su obra (óleos, grabados. acuarelas y colecciones de estampas) al entorno de ese pueblo del Guadarrama.

"¡Oh monte impenetrable¡ ¡Oh monte ombrío¡
¡Oh valle deleitoso¡ ¡Oh solitaria,
taciturna mansión¡ ¡Oh quién del alto
y proceloso mar del mundo huyendo
a vuestra eterna calma, aquí seguro
vivir pudiera siempre, y escondido¡"

Gaspar Melchor de Jovellanos

Véase tambiénEditar

NotasEditar

  1. En 1930, al cumplirse el sexto centenario del Libro de Buen Amor, la Real Academia Española, labró (físicamente lo haría Jimena, hija de Ramón Menéndez Pidal, promotor del homenaje) en un peñasco al pie del cerro de Matalafuente, cercano a Tablada, una inscripción a la memoria del Arcipreste de Hita. La peña sería luego declarada "Monumento Natural de Interés Nacional".
  2. Miguel Pérez Ferrero, amigo y biógrafo de don Pío, comenta que las excursiones que desde 1898 hizo Baroja al Guadarrama, y en especial sus estancias en El Paular, se reflejaron luego en Camino de perfección (novela de la trilogía "La vida fantástica"). Del mismo modo que una temporada de casi dos meses en dicho ex-monasterio con su hermana Carmen, le permitió trabajar en La feria de los discretos, novela que, curiosamente, transcurre en escenarios cordobeses. Otro compañero de excursión y acampada del novelista vasco fue el suizo Paul Schmitz, que solía leerle a don Pío las últimas cartas de Nietzsche. Vida de Pío Baroja, Editorial Magisterio Español; Madrid, 1972; p. 106 DL: M.15.080-1972
  3. Así se consideran los que cierran algunos de los retratos que Velázquez hizo de Felipe IV, el Conde Duque de Olivares o del príncipe Baltasar Carlos. Rafael Alberti, en A la pintura, escribió: "en la paleta de Velázquez tengo otro nombre, me llamo Guadarrama". (Versículo 16 del poema titulado "Azul").

ReferenciasEditar

  1. Julio Vías, Memorias del Guadarrama, p. 124
  2. Eduado Martínez de Pisón: "Sierra de Guadarrama: Pasado y presente de un concepto". En La Sierra de Guadarrama: Un reto de protección integral. FIDA (Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental. Madrid, 2002. pp.34-35
  3. Museo del Prado, Enciclopedia "online". Consultado el 1 de noviembre de 2012
  4. Tomás Campuzano y Aguirre. Fundación Marcelino Botín. Santander, 2000. ISBN 84-95516-17-9
  5. El anillo del Dragón. http://www.elmundo.es/elmundo/2011/08/23/ocio/1314090700.html
  6. Por todos estos pinares
    nin en val de la Gamella
    non vi serrana más bella
    que Menga de Manzanares.
  7. Poesías. Instituto de Estudios Asturianos. Oviedo, 1961; p. 186. O también en: VV. AA.: Poesía del siglo XVIII. Editorial Castalia, S.A. Madrid, 1994. ISBN 978-84-70392-16-0
  8. Tassara por Ricardo Gullón. Consultado el 28 de octubre de 2012
  9. Quedó en el Guadarrama un manto leve,
    Deshecho ya en jirones;
    Tocaron retirada las legiones
    Del Invierno aterido,
    Y los muertos y el susto y los cuidados
    Fueron por los vivientes arrojados
    En el profundo seno del olvido.
    [1]
  10. Mesa, poeta del Guadarrama. Consultado el 26 de octubre de 2012
  11. Dos Passos, John (1966 - 1974). Años inolvidables. Madrid: Alianza Editorial. pp. 43-4. ISBN 9788420614885. 
  12. Julio Vías, Memorias del Guadarrama, p. 126
  13. Museo del Prado. Pintura española de los siglos XVI y XVII, Enrique Lafuente Ferrari. Aguilar S.A., Madrid 1964.
  14. En el poema "Adios a los campos", del libro Sombra del Paraíso (1967).
  15. El Monasterio del Escorial y la pintura: F. Javier Campos y Fernández de Sevilla. Actas del Simposium (1,5-IX-2001). San Lorenzo de El Escorial: DES, 2001. ISBN 84-89942-24-2
  16. Ficha de La gallina ciega del catálogo en línea del Museo del Prado
  17. Manuel Azaña: Memorias (21 de abril de 1932).
  18. Pío Baroja: Canciones del suburbio (1944). Caro Raggio Editor, 1984. ISBN 978-84-7035-075-7
  19. F. Giner de los Ríos. "Paisaje", en La Ilustración Artística nº 219-220. Barcelona; marzo, 1886.
  20. Dos Passos, John: Años inolvidables. Editorial Seix Barral. Barcelona, 1984. p. 42
  21. Del libro Las brasas (1960). Ed.Hontanar. Valencia. DL: V.4562-1971; p. 55
  22. Ficha del Ministerio de Cultura
  23. "El Pardo y la Sierra del Guadarrama aliados con el arte" Artículo de Ruiz Souza en el Rinconete del CVC. Consultado el 26 de octubre de 2012

Repertorio bibliográficoEditar

  • Almela Meliá, Juan: Leyendas y evocaciones de la serranía. Industria gráfica. Madrid, 1929. (reedit: ISBN 978-84-451-3129-9)
  • Azaña, Manuel: Diarios, 1932-1933: los cuadernos robados. Editorial Crítica. Barcelona, 1997. ISBN 84-7423-868-4
  • Bernaldo de Quirós, Constancio: La colonización del Guadarrama. Boletín de la InstituciónLibre de Enseñanza. LII. Madrid, 1928.
  • Cela, Camilo José: Cuaderno del Guadarrama. Real Sociedad de Alpinismo. Madrid, 2002. ISBN 978-84-9329-410-6
  • Cervantes, Miguel de: Rinconete y Cortadillo. Alianza Editorial. Madrid, 2005. ISBN 978-84-206-5903-9
  • Madrazo, Santos: La Edad de Oro de las diligencias. Madrid y el tráfico de viajeros en España antes del ferrocarril. Editorial Nerea. Madrid, 1991.
  • Mateu Bellés, F. y Nieto Salvatierra, M.: Retorno al paisaje. El saber filosófico, cultural y científico del paisaje en España. Evren, 2008. ISBN 978-84-612-3592-6
  • Ortega, Nicolás: Estudios sobre Historia del Paisaje Español. Editorial Los Libros de la Catarata. Madrid, 2002; pp. 176-186. ISBN: 978-84-83191-34-7
  • Ortega y Gasset, José: El Alpe y la Sierra. "Cuaderno de Bitácora. El Espectador. VII." Revista de Occidente. Madrid, 1961. pp. 63-64.
  • Prado Nogueira, José Luis: Oratorio del Guadarrama. Editorial Ágora. Madrid, 1956.
  • Quinet, Edgar: Mis vacaciones en España (1846). Ediciones La Nave (biblioteca Atenea). Madrid, 1931.
  • Rico Ortega, Martín: Recuerdos de mi vida. Imprenta Ibérica (Cultura Hispánica). Madrid, 1906/7. pp. 26-31.
  • Unamuno, Miguel de: Manzanares arriba o las dos Barajas de Dios. Diario "El Sol", 26 de junio de 1932.


En libros clásicos de viajeros extranjeros (selección)Editar

BibliografíaEditar

  • Arteche, Antonio Javier (2006). Por la Sierra de Guadarrama con el Arcipreste de Hita, y con otros personajes singulares. Madrid: Ediciones La Librería. ISBN 978-84-96470-31-6. 
  • de Mesa, Enrique (1910). Andanzas serranas (por Somosierra y Guadarrama). Madrid: Biblioteca Renacimiento. 
  • Morera y Galicia, Jaime (1927). En la Sierra de Guadarrama. Divagaciones sobre recuerdos de unos años de pintura entre nieves. Madrid: Ruiz Hermanos. 
  • Vías, Julio (2001). Memorias del Guadarrama. Madrid: Ediciones La Librería. ISBN 84-89411-72-7. 
  • Vías, Julio (2004). La Sierra de Guadarrama. Biografía de un Paisaje. Madrid: Ediciones La Librería. ISBN 84-95889-73-0. 
  • VV. AA., Exposición celebrada el Museo Municipal de Madrid (1998). Madrid y la sierra de Guadarrama. Madrid: Museo Municipal de Madrid, Caja España y Univ. Autónoma de Madrid. ISBN 84-78124-51-9. 
  • VV. AA. (2006). En torno al Guadarrama. Madrid: Ediciones La Librería. ISBN 978-84-96470-63-7. 

Enlaces externosEditar