Antiintelectualismo

Intelectual y antiintelectual: El caricaturista político Thomas Nast compara a un académico con un boxeador, personificando la visión populista de que leer y estudiar es antitético al deporte. Así, presenta la cabeza y el cuerpo desproporcionados.

El antiintelectualismo es la hostilidad y desconfianza hacia el intelecto, los intelectuales y la actividad intelectual, generalmente, expresada en escarnio de la educación, filosofía, literatura, arte y ciencia como poco práctica y despreciable. Alternativamente, los autodenominados intelectuales, que supuestamente no logren asimilar los rigurosos estándares académicos, pueden ser descritos como antiintelectuales. Los antiintelectuales se suelen percibir y presentarse públicamente como defensores de la gente común —populistas contra elitismo político y académico— al proponer que los educadores son una clase social distante de las preocupaciones cotidianas de la mayoría, dominando el discurso político y la educación superior.

Como el término «antiintelectual» suele ser peyorativo, definir casos específicos de antiintelectualismo puede ser problemático; se pueden objetar aspectos específicos del intelectualismo o la aplicación de estos sin ser despectivos de las actividades intelectuales en general. Por otra parte, las acusaciones de antiintelectualismo pueden constituir un argumento de autoridad o un recurso al ridículo que intentan desacreditar a un oponente en lugar de tratar específicamente sus argumentos.[1]

Isaac Asimov definió el antiintelectualismo de la siguiente manera:

El antiintelectualismo es el culto a la ignorancia. Ha sido una constante en nuestra historia política y cultural, promovida por la falsa idea de que la democracia consiste en que "mi ignorancia es tan válida como tu conocimiento".
[2]

Tres tipos de anti-intelectualismoEditar

Según el trabajo realizado por Richard Hofstadter, Dabiel J. Rigney y Diane S. Claussen, existen tres tipos de anti-intelectualismo:

  • Antiintelectualismo religioso: Considera que las emociones son lo más importante, son cálidas, buenas y humanas. La razón es considerada fría, mala y robótica.
  • Antiintelectualismo populista: La persona considera la educación como un arma política manejada por supuestas élites.
  • Antiintelectualismo irreflexivo: Donde la educación es vista como una herramienta para alcanzar mayor rango social y mayor salario.

Ejemplos de antiintelectualismoEditar

  • Los expertos académicos, a pesar de su especialización en un área, carecen de verdadero conocimiento sobre esa área porque son considerados lejanos y faltos de sentido común.
  • Los expertos académicos son inaccesibles, como personas de otro rango, alejados de la gente y de los problemas humanos.
  • Teoría de conspiración acerca de la educación.
  • La gente con estudios es "elitista".
  • Los intelectuales promueven la maldad y la degeneración.
  • No considerar ni revisar los argumentos de expertos, despreciándolos directamente por provenir de expertos.

ReferenciasEditar

  1. "Es muy fácil para personal con más educación formal creer que saben más que aquellos directamente involucrados [en un problema específico]," (Sowell 2001).
  2. Asimov, Isaac (21 de enero de 1980). «El antiintelectualismo en Estados Unidos». Learnt in translation. Consultado el 28 de mayo de 2018. 

BibliografíaEditar

  • Lim, Elvin T. The Anti-Intellectual Presidency: The Decline of Presidential Rhetoric from George Washington to George W. Bush. New York: Oxford University Press. ISBN 19534264X.
  • Hofstadter, Richard. Anti-intellectualism in American Life, ISBN 0-394-70317-0
  • Claussen, Dane S. (2004). Anti-Intellectualism in American Media. Nueva York: Peter Lang Publishing, ISBN 0-8204-5721-3
  • Link, Perry (1991). Evening Chats in Beijing: Probing China's Predicament. Nueva York y Londres: W.W. Norton & Company, ISBN 0393310655
  • Hinton, William (1972). Hundred Day War: The Cultural Revolution at Tsinghua University. Nueva York: New York UP, ISBN 0-85345-281-4.

Enlaces externosEditar