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Antonia Tejera Reyes[1]​ (9 de febrero de 1908, Candelaria, Tenerife - 15 de agosto de 1983, Santa Cruz de Tenerife) fue una famosa médium española popularmente conocida como «La Iluminada de Candelaria». Fue célebre por sus supuestos poderes paranormales. Recientemente sobre ella se ha escrito una novela.

Antonia Tejera Reyes
Información personal
Nacimiento 9 de febrero de 1908
Candelaria (Tenerife, España)
Fallecimiento 15 de agosto de 1983 (75 años)
Santa Cruz de Tenerife, España
Nacionalidad Española
Información profesional
Ocupación Médium
Conocida por "La Iluminada de Candelaria"

Índice

BiografíaEditar

Nació en un humilde hogar de la Villa Mariana de Candelaria, el 9 de febrero de 1908. Su padre y uno de sus hermanos, emigrarían a Cuba y su madre, intentaba sacar adelante tanto a ella como a sus hermanos, uno de los cuales llegó a ser alcalde de Candelaria.[2]

Desde su infancia comenzaron a manifestarse unos fenómenos paranormales que llegarían a ser notorios no solamente en la isla de Tenerife, sino también en el resto del Archipiélago Canario, principalmente en la década de los años 20. Antonia entraba en trance, cambiaba la voz y su rostro se distorsionaba hasta tener un rostro distinto al suyo y ser casi irreconocible.[2]

Durante sus trances, Antonia Tejera realizaba predicciones[3]​ relacionadas con la Iglesia católica y recomendaciones para la gente sencilla: Que habrá mujeres-sacerdote en el futuro en la Iglesia,[3]​ el fin del celibato,[3]​ la sencillez ornamental de la curia[3]​ y que la Iglesia católica reconocería, en cierto sentido la reencarnación.[3]​ Antonia desaconsejaba enramar las tumbas o encender velas en honor a los difuntos e incluso vestirse de luto.[3]

Realizaba sanaciones a la gente, y según relataba, en ella se manifestaba Jesucristo, diversas advocaciones marianas (entre las que destacaba la Virgen de Candelaria), y diferentes santos como San Antonio de Padua, Santa Rosa de Lima y Juana de Arco.[4]​ También refería que contactaba con diversas entidades que se hacían llamar "hermanos de buena voluntad con experiencia de muchos siglos".[3]

Miles de personas acudían a contemplarla mientras estaba en trance y su caso fue estudiado por prestigiosos investigadores y médicos.[2]​ Antonia se casó con Karl Eduard Johansson, uno de sus pacientes, con quien tuvo dos hijas, y vivió de casada en Santa Cruz de Tenerife, de manera austera y humilde hasta su fallecimiento el 15 de agosto de 1983.

Reconocimientos y difusiónEditar

  • Posteriormente el Ayuntamiento de la Villa Mariana de Candelaria la homenajeó otorgándole su nombre a una calle de su villa natal próxima a su casa.[2]
  • Su yerno, José Manuel Pérez escribió su biografía, y Domingo Cabrera en 1928 publicó La iluminada de Candelaria, dando testimonio de la curación de un ciego.

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar