Antonio Machado en Baeza

La estancia de Antonio Machado en Baeza (octubre de 1912-noviembre de 1919) se considera una de las etapas literarias más prolíficas del autor de Campos de Castilla, a la vez que como un intento de sobreponerse a la reciente desaparición de su joven esposa, Leonor Izquierdo, fallecida en Soria el 1 de agosto de 1912, a la edad de 18 años.

Antonio Machado en Baeza
Estatua sedente de Antonio Machado (1a).jpg
Antonio Pérez Almahan. Estatua sedente de Antonio Machado. Colocada en la calle San Pablo, junto a la fachada del Casino Nuevo.
Autor Antonio Pérez Almahan
Creación 2009
Ubicación Escudo de Baeza (Jaén).svg Baeza (Jaén)
Estilo Realista
Material Bronce
Dimensiones 120 x 100 x 160 cm, aprox.
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Índice

Triste, cansado, pensativo y viejoEditar

Al no haber plaza en Madrid (su destino prioritario), Machado llega a finales de octubre de 1912 a Baeza (Jaén), donde toma posesión de la cátedra de Gramática francesa en el Instituto General y Técnico —ubicado en el edificio de la antigua Universidad, actual sede «Antonio Machado» de la Universidad Internacional de Andalucía— el 1 de noviembre, siendo director del mismo Leopoldo de Urquía y Martín, hasta su fallecimiento en 1916.[1]

Pero el ansiado regreso a su tierra («Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla…») no parece producir la esperada impresión en el abatido ánimo del poeta.

Así, al mes de vivir en la ciudad, le escribe a su gran amigo José María Palacio:

Esta tierra es casi analfabeta. Soria es Atenas comparada con esta ciudad donde ni aun periódicos se leen. Aparte de esto, que es suficiente y aun sobrado, la gente es buena, hospitalaria y amable.[2]

En parecidos términos, se dirige a Unamuno:

A primera vista parece esta ciudad mucho más culta que Soria, porque la gente acomodada es infinitamente discreta, amante del orden, de la moralidad administrativa y no faltan gentes leídas y coleccionistas de monedas antiguas. En el fondo no hay nada.[3]

No obstante, el poeta parece reconocer que la muerte de Leonor no le permite opinar —objetivamente— de una ciudad a la que acaba de incorporarse:

¿Será porque se ha ido
quien asentó mis pasos en la tierra,
y en este nuevo ejido
sin rubia mies, la soledad me aterra? (CXLI)

Una ciudad y un entorno paisajístico a los que, sin embargo, dedicará en ocasiones sus más sentidos versos:

¡Campo de Baeza,
soñaré contigo
cuando no te vea! (CLIV, IV)

Pero no todo parece resumirse en esta negativa visión de su realidad inmediata.

Cuando Machado llega a Baeza, lo primero que le llama la atención son las graves estrecheces por las que pasa el campo andaluz, lo que enciende sus «gotas de sangre jacobina»:

Pero ¿qué vitalidad es la de un pueblo que se muere? Con los dos tercios de nuestro territorio sin cultivar; la cifra máxima europea de emigración desesperada; la mínima de población, ¿hablamos todavía de confianza en nuestra vitalidad, en nuestra fuerza prolífica y en nuestro porvenir? ¿No es absurdo hablar de confianza? Nuestro punto de partida ha de ser una irresignación desesperada.[4]

Un creciente apego a las capas más desfavorecidas de la sociedad que —según los estudiosos de la obra machadiana— tiene su reflejo literario en una notable simplificación del lenguaje poético, visible en sus Nuevas canciones, escritas íntegramente en Baeza.

Un día como otro díaEditar

Aplacada la primera sensación de doloroso «exilio», se impone ahora combatir esa gris «monotonía / que mide un tiempo vacío».

Con este fin, en 1915, comienza la carrera de Filosofía y Letras, como alumno libre, en la Universidad de Madrid —una vez al año, se desplaza a la capital para examinarse—, que termina en 1918; asiste a la tertulia de la desaparecida rebotica de Adolfo Almazán, farmacéutico y profesor de Gimnasia del Instituto,[5]​ lee libros nuevos («Abro uno / de Unamuno»), escribe cartas a su madre y sus hermanos Manuel y José, Juan Ramón Jiménez [8], José Ortega y Gasset [7], Miguel de Unamuno [4], Manuel García Morente [1], Ramón María del Valle-Inclán [1], Azorín [1], Julio Cejador [1], Federico de Onís [2]…;[6]​ da largos paseos:

Y la encina negra,
a medio camino
de Úbeda a Baeza.[7]​ (CLIV)

O, sencillamente, deja pasar el tiempo. Rafael Laínez, alumno aventajado del poeta, lo recuerda así:

Solíamos encontrar a don Antonio solo, sentado bajo el olmo de la Puerta del Conde o en alguno de los bancos que, más lejos, se apoyan en la espalda de la plaza de toros, allí por el egido […] Todavía lo recuerdo, apoyado con sus dos manos en su cayado, como tantas veces, llenos los ojos de lejanía, inmóvil […]

Excursiones de Machado desde BaezaEditar

¡Montes de Cazorla,
Aznaitín y Mágina! (CLIV, I)

En 1913, acompañado por su entonces alcalde Miguel Salcedo, Machado visita Jimena —una pequeña población a unos 25 km al sur de Baeza, en plena Sierra Mágina— junto a Juan Camps, Adolfo Almazán y el pintor Florentino Soria. Conoce el llamado «Paraje de Cánava», sube al cerro Aznaitín (1740 msnm)…

En el Aznaitín afila
su cuchillo la tormenta. (II)[8]

Dos años después, en 1915, esta vez con su hermano Manuel, Rafael Laínez y varios amigos de Baeza, se desplaza a la Sierra de Cazorla, parece que con el propósito de llegar al nacimiento del Guadalquivir. De Baeza a Cazorla, pasa por Torreperogil y Peal de Becerro:

¡Terroperogil!
¡Quién fuera una torre, torre del campo
del Guadalquivir! (I)[8]

A dos leguas de Úbeda, la Torre
de Pero Gil, bajo este sol de fuego,
triste burgo de España. (Los olivos, II)[9]

El carricoche lento,
al paso de dos pencos matalones,
camina hacia Peal. Campos ubérrimos. (Los olivos, II)[9]

Por último, quizá a finales de verano de 1917, visita el santuario de la Virgen de Tíscar, a unos 14 km de Quesada:

En la sierra de Quesada
hay un águila gigante,
verdosa, negra y dorada,
siempre las alas abiertas.
[…]
Y allí donde nadie sube,
hay una virgen risueña
con un río azul en brazos.
Es la Virgen de la Sierra. (Viejas canciones, IV)[9]

Visita de Federico García Lorca a BaezaEditar

El 8 de junio de 1916, Federico García Lorca (1898-1936) —por aquellos entonces, un joven alumno de la Universidad de Granada— visita Baeza en viaje de estudios dirigido por su profesor de Teoría de la Literatura y de las Artes Martín Domínguez Berrueta.

También Rafael Laínez ofrece esta vez algunos pormenores de un día sin duda «especial», en que Machado, «haciendo una excepción imponderable en su modo de vivir silencioso y modesto, accedió a los ruegos del señor Berrueta»:[10]

También recuerdo ahora que por aquellos años, acaso en la primavera de 1916, un día, al filo de las doce, vi a un grupo de forasteros acompañados por el arcipreste de la catedral baezana, don Tomás Muñiz de Pablos, que contemplaban la fachada del Seminario, antiguo Palacio de Jabalquinto […], cercano al Instituto. Me incorporé al grupo de turistas lleno de curiosidad y escuché a un grave señor una interesante lección de historia del arte baezano. Supe después que el grupo lo formaban estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada […] Entre los muchachos, […] iba Federico García Lorca, al que pocos años más tarde conocería en Madrid. Aquel día, ellos marcharon hacia la catedral y yo, venciendo mi curiosidad, me volvía al Instituto porque no quería perderme la clase de don Antonio. Al día siguiente, mi compañera Paquita de Urquía me dio noticias de los viajeros: que los acompañó toda la tarde y que en el Casino Antiguo —o de los señores— don Antonio había recitado fragmentos de La tierra de Alvargonzález y Federico había tocado el piano con mucha gracia.[11]

Traslado a SegoviaEditar

El 7 de septiembre de 1919, solicita traslado al Instituto de Segovia, que le es concedido el 30 de octubre. A finales de noviembre, deja Baeza.

Actividad literariaEditar

Como ya se ha citado anteriormente, el poeta escribe durante su estancia en la ciudad las tituladas Nuevas canciones, inéditas hasta 1924.

Comienza además la redacción de Los complementarios, un extenso cuaderno de teoría literaria, definido por el autor como una serie de «borradores y apuntes impublicables, escritos desde el año 1912 en que fui trasladado a Baeza, hasta el 1 de junio de 1925 (p. 243).[12]

Datan también de esta etapa los «elogios» dedicados, entre otros, a Giner de los Ríos, Ortega y Gasset, Rubén Darío, Azorín o Gonzalo de Berceo, en los que el autor sigue el modelo lírico iniciado en Campos de Castilla con los dos poemas a Unamuno y Juan Ramón Jiménez.[13]

PublicacionesEditar

  • (1917). Páginas escogidas. Madrid: Casa Editorial Calleja (1.ª ed.)
  • (1917). Poesías completas de Antonio Machado. Madrid: Publicaciones de la Residencia de Estudiantes (1.ª ed.)
  • (1919). Soledades, galerías y otros poemas. Madrid: Calpe –Colección Universal–; 27 (2.ª ed.)

Colabora además en numerosos diarios y revistas —particularmente de Soria y Madrid—, así como en el semanario reformista Idea Nueva, fundado en Baeza en febrero de 1914 (a finales de febrero de 1915, publica un texto en homenaje al recién fallecido Giner de los Ríos).[14]

ReconocimientosEditar

Artes plásticasEditar

 
Pablo Serrano. Cabeza de Machado, 1966. Bronce.
  • (1966). Cartel de Joan Miró para la serie de homenajes que con el título «Paseos con Antonio Machado» se le rindieron en varias de las ciudades en las que vivió, entre ellas, Baeza.
  • (1966). Cabeza de Machado, del escultor Pablo Serrano. El fanal de hormigón en que se aloja es obra del arquitecto Fernando Ramón Moliner, también de 1966. Tras el frustrado homenaje al poeta que se iba a celebrar el 20 de febrero de ese año (acabó disuelto por la Policía y con varios detenidos; según las autoridades de la época, «el monumento no estaba terminado»),[15]​ fue oficialmente inaugurada el 10 de abril de 1983.[16]
  • (1996). Poema de un día, relieve de J. Cuesta. Colocado en el patio renacentista del Instituto Santísima Trinidad, donde fue «profesor / de lenguas vivas…»
  • (1997). Retrato de Antonio Machado, del pintor Antonio Moreno. Pertenece a la sede «Antonio Machado» de la Universidad Internacional de Andalucía.
  • (1999). Busto de Antonio Machado, del escultor Melchor Zapata. Colocado en el patio de la sede «Antonio Machado» de la Universidad Internacional de Andalucía.[17]
  • (2009). Retrato de Antonio Machado, del pintor David Padilla. Pertenece a la sede «Antonio Machado» de la Universidad Internacional de Andalucía.
  • (2009). Estatua sedente de Antonio Machado, del escultor Antonio Pérez Almahan. Colocada en la calle san Pablo, junto a la fachada del Casino Nuevo.
  • (2011). Cartel conmemorativo de Rafael Simón con ocasión del centenario de la llegada del poeta a la ciudad (ANTONIO MACHADO / Y BAEZA 1912-2012 / CIEN AÑOS DE UN ENCUENTRO).[18]
  • (2012). Placa conmemorativa en la fachada del Instituto Santísima Trinidad. Bajo el medallón de bronce con el perfil del poeta, figuran los conocidos versos «Caminante no hay camino / se hace camino al andar» —en español, inglés y francés— y su firma.

OtrosEditar

  • (1975). Placa conmemorativa. Colocada en la fachada de la casa en que vivió (segunda planta) durante su estancia en la ciudad, ubicada en la esquina del Pasaje Cardenal Benavides con la calle Gaspar Becerra, frente al Ayuntamiento:

AQUÍ VIVIO EL POETA
D ANTONIO MACHADO
EL CIT EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO
BAEZA - 1975

No obstante, hay que destacar que los primeros meses de su estancia en Baeza los pasó en la habitación n.º 15 del desaparecido Hotel Comercio, ubicado en la calle San Pablo.[19]

Notas y referenciasEditar

  1. Gibson, Ian (6 nov. 1966). «Federico, en Baeza». ABC (Madrid): 40. 
  2. Machado, 2009; edición anotada e introducción de Jordi Doménech y Carlos Blanco Aguinaga, p. 101.
  3. Machado, 1999; edición de Francisco Caudet, p. 174.
  4. Machado, 2009; edición anotada e introducción de Jordi Doménech y Carlos Blanco Aguinaga, pp. 127-128.
  5. Chicharro, Dámaso. «Antonio Machado y la tertulia de la rebotica de Almazán.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  6. «El epistolario de Antonio Machado (Baeza, 1912-1919).» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  7. A finales de los años 80, muchas de estas encinas próximas a la carretera fueron taladas por razones urbanísticas o de comunicación. La distancia entre ambas ciudades es de unos 9 km.
  8. a b «Apuntes para una geografía emotiva de España.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  9. a b c «Viajes y excursiones de Machado desde Baeza.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  10. Gibson, Ian (6 nov. 1966). «Federico, en Baeza». ABC (Madrid): 37. 
  11. «Encuentro de Antonio Machado y Federico García Lorca en Baeza.» Consultado el 17 noviembre de 2016.
  12. Alvar, Manuel. «La teoría de "Los Complementarios".» Consultado el 20 de noviembre de 2016.
  13. «Cien años de un encuentro.» Consultado el 17 de noviembre de 2016.
  14. Gibson, 2006.
  15. «Las "Cabezas" de Antonio Machado.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  16. «Homenaje a Machado en Baeza en 1966.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.
  17. MELCHOR ZAPATA PINTOR Y ESCULTOR "La escultura es una forma de sentir el arte en tus dedos". Publicado el 28 ago. 1999 por Paula Peláez en EL PAÍS.
  18. En las artes plásticas. Consultado el 17 nov. 2016.
  19. «Lugares machadianos de Baeza.» Consultado el 19 de noviembre de 2016.

BibliografíaEditar

  • Checa, Antonio (2001). La creación poética de Antonio Machado en la ciudad de Baeza. En una tarde azul. Ayuntamiento de Baeza. 
  • Chicharro Chamorro, Antonio (2009). Antonio Machado y Baeza a través de la crítica. Universidad Internacional de Andalucía. ISBN 9788433816382. 
  • Gibson, Ian (2006). Ligero de equipaje: la vida de Antonio Machado. Aguilar. ISBN 9788403096868. 
  • Lapuerta, Francisco; Navarrete, Antonio (1969; prólogo de José Luis Cano). Baeza y Machado. Madrid: Vassallo de Mumbert. 
  • Machado, Antonio (1924). Nuevas canciones. Madrid: Mundo Latino; Talleres Gráficos de G. Hernández y Galo Sáez. 
  • Machado, Antonio (1999; edición de Francisco Caudet). Antología comentada. II. Prosa. Ediciones de la Torre. ISBN 9788479602499. 
  • Machado, Antonio (2009; edición anotada e introducción de Jordi Doménech y Carlos Blanco Aguinaga). Epistolario. Barcelona: Octaedro. ISBN 9788480639767. 
  • Rodríguez-Aguilera, Cesáreo (1967; exordio de A. Puig Palau y 24 fotografías de F. Català-Roca). Antonio Machado en Baeza. Barcelona: A. Puig Palau. 
  • Rubio, Fanny (2008). Baeza de Machado. Sevilla: Fundación José Manuel Lara. ISBN 9788496824355. 

Enlaces externosEditar