Antonio Mohedano

artista español
Anunciación, iglesia de la Anunciación, Sevilla, retablo mayor.

Antonio Mohedano (Lucena, 1563-Antequera, 1626), fue un pintor español.

BiografíaEditar

Formado al parecer en Córdoba con Pablo de Céspedes, recibió también la influencia de los fresquistas italianos Julio Aquiles y Cesare Arbasia y, probablemente, de los manieristas escurialenses. Avecindado en Antequera, gozando de gran fama como pintor y cultivando con acierto la literatura hasta merecer que Pedro de Espinosa le incluyera dos sonetos en su Flores de Poetas Ilustres.

Muy celebrado en su tiempo como pintor de frescos, sus obras de este género, como la decoración del Sagrario de la catedral de Córdoba y la del claustro del convento de San Francisco de Sevilla, en colaboración con Alonso Vázquez, se han perdido. No obstante, queda por aclarar la atribución que Ceán Bermúdez le hizo de las pinturas del techo del Salón de honor del Palacio arzobispal de Sevilla (1604), que representan escenas apocalípticas y, aunque al óleo, poseen sentido de mural. También fue notoria su fama como autor de naturalezas muertas, principalmente frutas, aspecto de su trabajo desconocido actualmente y que lo relaciona con Blas de Prado y Sánchez Cotán. Esta faceta de su oficio, al decir de Diego Angulo Íñiguez, pudiera hacer de él un precursor de Francisco de Zurbarán.

La más importante de sus obras conservadas se encuentra en la Iglesia de la Anunciación de Sevilla, formando parte del retablo mayor, junto con otras pinturas de Juan de Roelas y Francisco Varela; fechada en 1606, permite hacerse una justa idea de la fama que Mohedano alcanzó en su tiempo, al mostrar su dominio del dibujo, su exquisito sentido del volumen y la riqueza de su paleta, cuyos azules tanto celebró Francisco Pacheco. Otras obras importantes son: la Asunción y la Transfiguración de la iglesia de San Sebastián de Antequera, la serie no muy bien conservada de la iglesia de San Pedro de la misma localidad y los lienzos dedicados a Santa Lucía y la Sagrada Familia de propiedad particular antequerana y sevillana respectivamente. También pintó a los doce apóstoles en la cúpula de la desaparecida iglesia de Santa Ana en su localidad natal, Lucena. De ellos se conservan 5 frescos: San Pablo, en el ayuntamiento de dicha localidad, San Andrés en la iglesia de San Pedro Mártir, Santo Tomás y San Pedro en propiedad particular y San Juan Evangelista en el madrileño Museo del Prado.

Situado en la transición entre el manierismo y el barroco, es, como todos los andaluces de su tiempo, un pintor italianizante y ecléctico que si no concentró como Roelas su atención por el color, a la manera veneciana, lo hizo en el volumen de las figuras, anticipando con ello mucho del plasticismo zurbaranesco. Formado, como toda su generación, en el idealismo renacentista, el naturalismo de sus composiciones y el interés que mostró por los problemas claroscuristas le convierten en un auténtico precursor del barroco de 1600.

BibliografíaEditar

  • A. DE LA BANDA Y VARGAS. Antonio Mohedano
  • J. M. FERNÁNDEZ, «El pintor Antonio Mohedano de la Gutierra», Archivo Español de Arte. (1948) 113-119.
  • D. ANGULO IÑIGUEZ, «La Encarnación de Mohedano de la Universidad de Sevilla», Archivo Español de Arte (1944) 65-68.