Bala de goma

La bala de goma, o pelota de goma, es el nombre de un tipo de proyectil utilizado habitualmente por la policía antidisturbios para disolver manifestaciones. A veces es considerada como 'munición menos letal', pero esta menor letalidad está seriamente cuestionada por diversos colectivos sociales y organismos internacionales.[cita requerida]

La Ertzaintza con escopetas de balas de goma.

Existen numerosos casos de pérdida de ojos, lesiones de órganos internos e incluso de muertes causadas por impactos de balas de goma. El caso más reciente y conocido en España fue el de Íñigo Cabacas muerto el 9 de abril de 2012 en Bilbao, País Vasco.[1]

En Chile, durante el transcurso de los últimos meses del año 2019, producto de las manifestaciones sociales provocadas por el descontento nacional, Carabineros de Chile señaló estar utilizando balas de goma[cita requerida] para contener y disipar las manifestaciones.

En México, un caso sonado fue la muerte del niño José Luis Alberto Tlehuatlie Tamayo, de 13 años, originario de la comunidad de San Bernardino Chalchihuapan en el estado de Puebla, fallecido a causa de un disparo de bala de goma en el cráneo; proyectil utilizado por la policía bajo la "Ley bala" promovida por el gobernador del estado.[2]

CaracterísticasEditar

 
Manifestante mexicano sosteniendo una bala de goma empleada durante los disturbios del 1 de diciembre de 2012 en la Ciudad de México.

Las balas de goma se utilizan principalmente como arma de disuasión, con la intención de no provocar mayor daño que un hematoma. Existen diversas morfologías englobadas en la categoría de 'balas de goma', desde esferas de caucho mayor que una pelota de tenis hasta las de forma cilíndrica con una pieza similar a una pelota de golf incrustada en la parte delantera. La cantidad de pólvora presente en esta munición es menor a la tradicional.

Existen diferentes calibres, dependiendo del arma que dispare esta munición. En el caso de que sea un rifle, la munición puede alcanzar velocidades de hasta 200 m/s (720km/h), que resultan peligrosas si el proyectil alcanza el cráneo, los riñones u otras zonas débiles del cuerpo. En casos extremos pueden provocar la muerte.

VíctimasEditar

Desde 1990, más de 30 personas han perdido un ojo por el impacto de estos proyectiles en España y desde la transición (1975) han fallecido 9 personas.[cita requerida] En México el niño José Luis Alberto Tlehuatlie Tamayo, de 13 años, en el estado de Puebla murió a causa de un disparo de bala de goma en el cráneo, a causa de la antigua "Ley bala" en dicho estado promovida por el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas. La ley fue posteriormente removida por el propio gobernador.

En Chile, desde el 19 de octubre de 2019 al 11 de noviembre del mismo año, entre 5 y 7 personas supuestamente perdieron la visión de un ojo a causa de los balines de goma utilizados por Carabineros de Chile en las vandálicas manifestaciones sociales que se llevaron a cabo en dicho país. El Colegio Médico de Chile informó que, en dicho período, un sujeto de 21 años quedó ciego por causa del impacto de esta clase de munición, aunque nunca quedó claro si el balín fue disparado por la fuerza policial o por los mismos vándalos.

En Colombia, a finales de marzo de 2020.

Gipsy Morales, madre de la víctima, aseguró que el lamentable incidente se presentó en su vivienda, ubicada en el occidente de la capital del Magdalena.

De acuerdo con el testimonio de la mujer, la mejor amiga de su hija sacó un arma de fogueo mientras estaban conversando. No obstante, el artefacto se activó y una bala de goma impactó a la joven.

“Ella estaba chateando recostada contra la pared. Después sacó la pistola para mostrársela, se la puso en el cuello y le disparó en la carótida. Posteriormente, se le salió otro tiro”, precisó Morales en ese mismo medio.

Pese a que la trasladaron de emergencia a una clínica privada de Santa Marta, la muchacha fue declarada muerta debido a la grave lesión que sufrió en el cuello producto del impacto.

Johanna Jiménez, como fue identificada la víctima, iba cumplir años la próxima semana. Asimismo, la familia señaló que cantar era el pasatiempo favorito de la joven, quien soñaba con convertirse en una gran médica.

“Era muy alegre y tenía muchos sueños. Ella decía que quería llegar muy lejos. Su aspiración era estudiar medicina luego de haber hecho un curso de enfermería”, manifestó Gloria Morales, tía de la fallecida, en Noticias Caracol.

Óscar Solarte, comandante de la Policía de Santa Marta, afirmó que la presunta responsable del hecho fue acusada de homicidio culposo. Sin embargo, quedó en libertad debido a las circunstancias en las que se presentó el incidente.

ReferenciasEditar

  1. «La autopsia confirma que Iñigo Cabacas falleció a causa de un pelotazo». El Mundo. 10 de abril de 2012. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  2. Camacho, Estefanía (23 de julio de 2014). «Un niño de 13 años falleció por la ‘Ley Bala’ del gobernador de Puebla». Vice. Consultado el 31 de agosto de 2015. 

Enlaces externosEditar