Balaam y el ángel (1836), obra de Gustav Jaeger.

Balaam, nombre de un personaje bíblico, profeta de la región de Mesopotamia. La Biblia lo referencia como hijo de Beor, en Petor (Peor en algunas ediciones).

La Historia de Balaam aparece en el libro de los Números. Luego que el pueblo Israelita sale de Egipto, Balaam fue consultado por el rey de Moab, Balac, pues estaba temeroso de que su suerte fuera la misma que los otros reyes, Og rey de Basán y Sehón rey de los amorreos, quienes murieron en manos de los de Israel. De acuerdo al relato Bíblico, el rey Moab solicita a Balaam para que maldiga Israel por pedido de Balac a cambio de dádivas (Números 22:5-7); este consulta a Dios el cual le niega tal permiso (Números 22:12). Balac vuelve a enviar más príncipes con ofertas de mayores dádivas, a lo que Balaam responde que primero debe saber qué "me vuelve a decir Yahvéh", a lo que Dios esta vez le autoriza a ir, especificándole que Balaam hará lo que Él le diga.

20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga.

21 Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.

22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Yahvé se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.

Números capítulo 22

Así Balaam va, pero camino a ejecutar su maldición, la burra de Balaam puede advertir al ángel invisible y evita que el jinete sea muerto por su espada desenvainada. Balaam molesto con la burra la golpea y esta comienza a hablar interrogándolo en su idioma la razón de los golpes. Entra en una discusión con Balaam quien no parece darse cuenta que habla con su asna. Finalmente se hace visible el ángel. Balaam ofrece volverse si le parece mal, pero el ángel le vuelve a autorizar con la condición de bendecir a Israel. Sus palabras son favorables a los Israelitas en tres ocasiones y esto provoca la ira de Balac. En una de sus profecías simboliza el advenimiento de un Mesías como una estrella que saldrá de los lomos de Jacob. A pesar de las bendiciones de Balaam los israelitas le matarán cuando capturen Madian (Números 31:8)

En el arte paleocristiano, una de las interpretaciones del fresco de las Catacumbas de Priscila donde aparece la Virgen con el Niño en su regazo y una figura humana bien vestida que apunta a una estrella, es que se trate del profeta Balaam tomando en cuenta el texto que habla de la estrella que saldrá de la estirpe de Jacob (cf. Nm 24, 17).

Este personaje bíblico ha adquirido cierta fama dado que por obra divina, a él le habló su burra, cuando la castigó injustamente tres veces. (Números cap. 22, ver. 28-30)[1]

BibliografíaEditar

Albizu, José Luis (1985). Figuras bíblicas. Madrid: Ediciones Rioduero. ISBN 84-220-1212-X. 

ReferenciasEditar

  1. Pasaje de la burra que habla a Balaam [1] | Números 22