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Para la banda de Blackened death metal Belphegor, vea Belphegor (banda).

Belfegor, también escrito Belphegor y Balphegor, (hebreo: בַּעַל-פְּעוֹר baʿal-pəʿōr - Señor, o Baal, de Pe'or, o de la apertura) es el nombre de un demonio de la tradición judía y cristiana. Originalmente es el nombre usado en la Septuaginta (Βεελφεγώρ) y luego en la Vulgata (Beelphegor) para el dios moabita Baal Pe'or. Más tarde fue asignado a un demonio, como tal, Belfegor forma parte de la mitología cristiana y se convirtió en un personaje de la literatura renacentista y la cultura popular moderna.

Belfegor, según una ilustración del Diccionario infernal

Origen e historiaEditar

Baal Pe'orEditar

Como muchos nombres de demonios, Belfegor se origina en el dios cananeo Baal, a través de los relatos de la Biblia. En efecto, Baal Pe'or es el nombre de una divinidad moabita que aparece en el Libro de los Números (25:1 - 15) y en el Deuteronomio (3:29), cuyo culto tentó a los israelitas antes de entrar a la Tierra Prometida. Baal, puede ser entendido como un título, en ese sentido significa señor, o como el nombre de un determinado dios. En el caso de Baal Pe'or, ignoramos si se trata de una divinidad moabita, de un epíteto de algún otro dios, como Kemosh, o del propio dios Baal venerado en el monte Pe'or. Tampoco se sabe nada de su culto, y las descripciones hechas en tiempos modernos se basan, exclusivamente, en la versión bíblica y las deducciones de los eruditos posteriores.

Según el relato bíblico, los israelitas, mientras acampaban en Sittim, la llanura de Moab, comenzaron a relacionarse con las mujeres de la región; ellas, entonces, los indujeron a adorar al dios del monte Pe'or. Esta tentación, según textos posteriores, se debió a una sugerencia del profeta Balaam, llamado por el rey Balac de Moab para maldecir a Israel desde la cima del mencionado monte, pero que terminó bendiciéndolo . Al descender de la montaña, Balaam dijo al rey que la única manera de vencer a Israel era corrompiéndolo por medio de la lujuria que lo llevaría a adorar a otros dioses. Aceptó el rey y las mujeres moabitas (madianitas en otra versión) sedujeron a los varones israelitas, llevándolos al culto de Baal Pe'or. Tal idolatría provoca una peste, castigo de Yahweh, que se cobra la vida de más de veinte mil del pueblo hebreo. El episodio termina cuando Moisés ordena ejecutar a los idólatras y el sacerdote Fineas, nieto de Aarón, mata a un líder de la tribu de Simeón que estaba teniendo relaciones con una extranjera madianita.[1]​ Esta leyenda, creada para desaconsejar el matrimonio con mujeres extranjeras, fue incorporada a la Biblia y con ella el nombre del dios pagano:Baalpeor o Belfegor.

El demonio BelfegorEditar

En el judaísmo del siglo I a. C., y a partir de él, en el cristianismo posterior, los nombres o epítetos de los dioses canaeos fueron asignados a entidades demoníacas que formaban una especie de reino del mal opuesto al de Dios.[2][3]​ En los textos de Qumrán, en los amuletos y en los escritos apócrifos judíos y cristianos, se menciona a numerosos ángeles y demonios cuyos nombres derivan de los dioses canaeos. [4]​ En este caso, la leyenda contenida en el libro de los Números y la creencia de que los dioses paganos eran demonios se combinaron para convertir a esta divinidad moabita, cuyo culto todavía existía según los tanaítas,[5]​ en el demonio Belfegor.

Los autores posteriores desarrollaron al personaje al otorgarle ciertas características específicas. El topónimo Pe‘or fue relacionado con la raíz hebrea פער p‘r que indica apertura, tanto de la boca como de los intestinos. Baal Pe'or, entonces, fue interpretado como 'Señor de la Apertura'. Este sentido es probablemente la fuente de las tradiciones talmúdicas que asocian a Ba‘al Pe‘or con la desnudez y los excrementos. En el Talmud, el tratado ‘Avodah Zarah (3) afirma que Pe'or era usado como letrina y que la adoración de Baal Pe'or consistía en defecar ante el ídolo. En el mismo sentido, el comentarista Rashi señala que Pe'or era llamado así porque descubrían ante él su ano y producían excremento.[6]​ A partir de la misma raíz, el culto de este dios se asoció con la defloración de las doncellas, en especial porque los pasajes aludidos podían interpretarse como "ruptura de fornicación" (aunque en el contexto fornicar equivale a idolatría) y por ello Baal Pe'or fue identificado con Príapo.[7]

Los exégetas cristianos escribieron numerosas obras acerca de los demonios; los teólogos como Agustín o Tomás de Aquino se enfocaron en ellos como agentes del mal contra los cuales los fieles debían tomar precauciones de tipo moral y cutual (conducta virtuosa e invocaciones a Dios). Otros autores, sin embargo, desarrollaron la demonología con descripciones detalladas de los seres infernales a partir de la literatura judia y de las leyendas clásicas, como también de las creencias populares o folklore. Estos escritos son muy detallados, explican los nombres, las apariencias y rasgos de numerosos demonios y si bien nunca fueron completamente aprobados por las iglesias ciristianas, gozaron de gran aceptación tanto entre católicos, ortodoxos y protestantes. Al mismo tiempo, se desarrolló toda una literatura mágica y esotérica, como los grimorios y tratados de magia, la cual enseñaba la manera de convocar a los malos espíritus; como para ello era necesario (según la teoría de la magia) conocer sus nombres, en tales obras aparecen listados de diablos con su correspondiente invocación.[8]​ Finalmente, los libros destinados a perseguir la herejìa y la brujería, también suelen contener una especie de ¿quién es quien? en los Infiernos. En todos ellos, Belfegor figura de manera prominente.[9]

Son, sin embargo, obras posteriores como Diccionario Infernal de Collin de Plancy, las que sistematizan la demonologia y desde ellas personajes como Belfegor son tomados por la literatura y la música.[10]​ Al mismo tiempo, y por influjo del relato bíblico, los primeros estudiosos de las mitologìas semíticas atribuyeron al dios moabita Baal Pe'or, del cual poco se sabe, algunas de las características del demonio de la tradición posteiror.[11][12]

Apariencia y característicasEditar

Belfegor aparece en las ilustraciones como un demonio robusto con rostro de anciano, nariz grande, barba larga, cuernos y garras. Siempre se lo representa sentado en una especie de trono que, en realidad, es una letrina.

Peter Binsfeld, obispo alemán del siglo XVI, asignó un demonio principal a cada uno de los siete pecados capitales. La pereza, o más específicamente la acidia, fue considerada como responsabilidad de Belfegor. En el contemporáneo De praestigiis daemonum de Johann Weyer, Belfegor es mencionado como un símbolo de las cavernas donde se arrojaban las ofrendas de un sacrificio.

A partir de estas y otras fuentes, Collin de Plancy escribe en su ya citado Diccionario Infernal:[13]

... demonio de los descubrimientos ingeniosos e inventos. A menudo toma el cuerpo de una mujer joven. Proporciona riquezas. Los moabitas, quienes lo llamaban Baalfegor, lo adoraron en el monte Fegor. Algunos rabinos dicen que era honrado en la letrina y que le ofrecian el residuo de digestión, del cual era merecedor. Es por esta razón que ciertos eruditos ven en Belphégor al dios Crepilus y otros argumentan que es Príapo. - Selden, citado por Banier, afirma que le ofrecían víctimas humanas, cuya carne era devorado por sus sacerdotes. Wierus comenta que él es un demonio que siempre tiene la boca abierta; observación que, sin duda, se debe a Pégor, que significa, según Leloyer, grieta o hendidura, porque a veces era adorado en cuevas y le arrojaban ofrendas por sus aberturas.
Diccionario infernal, ed. 1863, s. v. Belphegor


Personaje durante el RenacimientoEditar

Belfegor aparece como protagonista de un cuento (favola) de Maquiavelo; Belfagor arcidiavolo ("Belfegor, el archidiablo)") escrito entre 1518 y 1527, pero publicado en 1549. En ese relato, el demonio Belfagor, con el nombre de Rodrigo de Castilla, es enviado a la Tierra por Plutón para comprobar si la vida conyugal es peor que el Infierno. El personaje sirve, entonces, como una manera de criticar desde la sátira, la sociedad de su época.[14]

La obra de Maquiavelo, que también apareció de manera abreviada bajo el nombre de Giovanni Brevio en 1545. y en Le piacevoli notti de Giovanni Francesco Straparola, fue imitada en toda Europa: por Hans Sachs en Der Dewffel nam ain alt Weib zw der Ee, die in vertrieb (1557) y por John Wilson en el drama:Belphegor, or The Marriage of the Devil ( 1691) .

En el poema de Milton. El Paraíso Perdido, Belfegor es idéntico a Nisroc (forma hebrea de un dios asirio) y, antes de su caída, "el primero de los Principados". Desde entonces se convierte en uno de los más cercanos confidentes de Satanás.[15][16]

En la literatura modernaEditar

El escritor francés Arthur Bernède publicó en 1927, Belphégor, le fantôme du Louvre, una popular novela de terror. En ella, Belfgor, como su título lo indica, es un fantasma que, en analogía con el Fantasma de la Ópera de Gaston Leroux, habita el museo del Louvre. En base a esta novela se hicieron cuatro películas.

Es un personaje del cuento Fiesta de cumpleaños de Ariel Cambronero Zumbraro.[17]

En el cine y la televisiónEditar

  •    Belphégor (1927) Serie en cuatro partes à 55 minutos. Dirigida por Henri Desfontaines con Jeanne Berangere, Jeanne Brideau, Alice Tissot, Elmire Vautier y Michele Verly. La serie fue producida por Pathé y restaurada en 1994 por el French Film Institute. En 1996, esta versión se lanzó en Italia con el sello Yamato Video.
  •    Belphégor o el secreto del Louvre es también el nombre de una exitosa serie de televisión francesa de suspenso de 1965,dirigida por Claude Barma y protagonizada por Yves Rénier, René Dary, Juliette Gréco, Christine Delaroche y Sylvie.
  •    Belphégor, una serie animada de 26 partes de 2001, producida por la emisora francesa France 2.
  •   Belphégor, le fantôme du Louvre ( Belfagor - El fantasma del Louvre) pelìcula de 2001, también conocida con el título de la Máscara del Faraón, dirigida por Jean-Paul Salomé protagonizada por Sophie Marceau, Michel Serrault y Julie Christie.[18]

El primo de BelfegorEditar

El número primo de Beflegor, es una secuencia numérica que contiene el número 666.

ReferenciasEditar

  1. «Jewish Encyclopedia v. Baal Peor». 
  2. Merriam-Webster's Encyclopedia of World Religions, 1999, Encyclopaedia Britannica Publishers, Inc. S. v. Demon p. 287 (inglés)
  3. Maureen Bloom Jewish Mysticism and Magic: An Anthropological Perspective Routledge 2007 ISBN 978-1-134-10329-4 page 128 (inglés)
  4. Guiley, Rosemary (2009). Encyclopedia of Demons and Demonology (en inglés). Facts on File. p. 28-29. ISBN 9780816073153. 
  5. Sifre Números 131; Tratado Sanedrín 106a
  6. «El dúo Balak-Bilam (Rav Zave Rudman) en Aish Latno.». 
  7. , M. Gottfried Büchner, E. Ch. Lutz, H. Riehm. Biblische Real- und Verbal-Handkonkordanz Editorial von Ferdinand Riehm, Basilea, Suiza, 1890, s. v. "Baal-Peor“ (en alemán, con caracteres góticos). Versión on line
  8. Langton, Edward (2014 (1949)). Essentials of Demonology. A Study of Jewish and Christian Doctrine, Its Origin and Development (en inglés). Wipf & Stock. ISBN 978-1498205061. 
  9. Belanger, Michelle The Dictionary of Demons: Names of the Damned. Llewellyn Worldwide, 2010, passim
  10. «Dictionnaire infernal». 
  11. Baal Peor en M.G. Easton M.A., D.D., Illustrated Bible Dictionary, Third Edition, published by Thomas Nelson, 1897.
  12. A. H. VAN ZYL, The Moabites, Leiden 1960, 193-202.
  13. Belphégor, démon des découvertes et des inventions ingénieuses. Il prend souvent un corps de jeune femme. Il donne des richesses. Les Moabites, qui l’appelaient Baalphégor, l’adoraient sur le mont Phégor. Des rabbins disent qu’on lui rendait hommage sur la chaise percée, et qu’on lui offrait l’ignoble résidu de la digestion. C’était digne de lui. C’est pour cela que certains doctes ne voient dans Belphégor que le dieu Pet ou Crepilus ; d’autres savants soutiennent que c’est Priape. — Selden, cité par Banier, prétend qu’on lui offrait des victimes humaines, dont ses prêtres mangeaient la chair. Wiérus remarque que c’est un démon qui a toujours la bouche ouverte ; observation qu’il doit sans doute au nom de Phégor, lequel signifie, selon Leloyer, crevasse ou fendasse, parce qu’on l’adorait quelquefois dans des cavernes, et qu’on lui jetait des offrandes par un soupirail. Dictionaire Infernal, ed. 1863.
  14. Hoenselaars, A. J. "The Politics of Prose and Drama: The Case of Machiavelli's Belfagor." In: The Italian World of English Renaissance Drama: Cultural Exchange and Intertextuality. Edited by Michele Marrapodi; Newark, DE, University of Delaware Press, 1998.
  15. Milton, John (1667). «VI, 447». Paradise Lost (en inglés). 
  16. Davidson, Gustav (1994). Simon and Schuster, ed. Dictionary of Angels (en inglés). p. s v. Belphegor. ISBN 9780029070529. 
  17. Cambronero Zumbado, Ariel F. (2018). Fiesta de cumpleaños. p. Revista Palabrerías. 
  18. «LA MÁSCARA DEL FARAÓN (BELPHEGOR, EL FANTASMA DEL LOUVRE) de Jean-Paul Salomé». 

Véase tambiénEditar