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Benito Arias Montano

humanista y escritor español

Benito Arias Montano (Fregenal de la Sierra, 1527 - Sevilla, 1598) fue un humanista, hebraísta, biólogo y escritor políglota español.

Benito Arias Montano
Francisco pacheco-arias montano.jpg
Retrato de Benito Arias Montano por Francisco Pacheco, Libro de descripción de los verdaderos retratos, Madrid, Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano.
Información personal
Nacimiento 1528 o 1527 Ver y modificar los datos en Wikidata
Fregenal de la Sierra (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 6 de julio de 1598 Ver y modificar los datos en Wikidata
Sevilla (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Lingüista, bibliotecario y traductor Ver y modificar los datos en Wikidata

Índice

Primeros estudiosEditar

Realizó sus primeros estudios en Sevilla, donde trató entre otros a Pedro Mejía[1]​ y Juan de Quirós,[2]​ interesándose por las ciencias físicas y médicas y, sobre todo, por la poesía, la música,[3]​ la filosofía, la lingüística y la teología. Allí permaneció hasta 1548, año en que se trasladó a Alcalá de Henares para cursar estudios en su Universidad, ampliando sus conocimientos en medicina, teología, filosofía, las lenguas clásicas (latín y griego) y las semíticas (árabe, hebreo y sirio). Aquí trató entre otros a los maestros Cipriano de la Huerga,[4]​ Ambrosio de Morales,[5]​ Hernando Díaz[6]​ y Pedro Serrano,[7]​ y fue coronado como poeta.[8]

Se ordenó sacerdote y se retiró a la Peña de Alájar (Huelva) para dedicarse allí al estudio en profundidad de las Sagradas Escrituras.

Concilio de Trento y Biblia RegiaEditar

 
Portada de la Biblia políglota en edición dirigida por Arias Montano.

Su fama de docto teólogo hizo que en 1562 el obispo de Segovia don Martín Pérez de Ayala lo llevase consigo a participar en el Concilio de Trento donde se distinguió por su erudición. De vuelta a España, Felipe II lo nombró su capellán en 1566 y le encomendó la ingente obra de la Biblia Políglota de Amberes, conocida como «Biblia Regia», de cuya impresión se encargó Cristóbal Plantino, miembro de la Familia Caritatis, a la que atrajo al propio Arias Montano. Las innovaciones introducidas con respecto a la Biblia Políglota Complutense y, más aún, en relación con la Vulgata, levantaron los recelos de la Inquisición, y fue denunciada por León de Castro, si bien pudo ser finalmente editada en Amberes en 1572. Arias corrigió la interlineal de Sanctes Pagnino y formó un verdadero aparato bíblico con sus numerosas disertaciones sobre la Masorah, sobre los idiotismos hebreos, sobre el lenguaje arcaico, sobre pesos, medidas y monedas, sobre la geografía de Palestina, sobre arquitectura e indumentaria de los judíos, sobre la cronología, etcétera. Otros trabajos bíblicos suyos fueron Comentarios a los doce Profetas Menores, a Josué, a los Jueces, a Isaías, etc. También una versión latina poética de los Salmos, conforme a la verdad hebraica.

En Amberes se encargó además de publicar un tratado de Cirugía de su paisano Francisco Arceo.[9]

En El EscorialEditar

Finalizado este trabajo e instalado definitivamente en España, se dedicó por encargo de Felipe II a gestionar la biblioteca del Monasterio de El Escorial. Tradujo al latín el famoso Itinerario del gran viajero medieval hispanohebreo Benjamín de Tudela y compuso numerosos escritos sobre los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, tratados teológicos, filosóficos y científicos, cuantiosas traducciones del hebreo y un abundante elenco poético en latín y castellano. Amigo del gran poeta Francisco de Aldana, que le dirigió su famosa Epístola a Arias Montano; escribió 9 tomos de Antigüedades Judías (1593) en que trata de los nombres propios y comunes caldeos, hebreos, griegos y latinos que aparecen en la Biblia; descuellan el Dictatum Christianum, Rhetoricum libri IV, (1569); los Humanae salutis monumenta, colección de odas latinas dedicadas a motivos bíblicos bellamente ilustrada por dibujos de Pieter van der Borcht con estampas de Abraham de Bruyn, Crispijn van de Passe, Hieronymus Wierix, Pieter Huys y otros, e impresa por Cristóbal Plantino, Amberes, 1571; el Liber generationis Adam (1593), los Hymni et saecula (1593) y la Naturae Historia (1594); en esta última innova la biología apartándose de la clasificación bíblica de los animales en acuáticos, volátiles y terrestres y añadiendo diferenciaciones morfológicas más complejas.

Retiro en SevillaEditar

En 1584 se retiró a Sevilla renunciando a todos los cargos que poseía en la corte y a otras dignidades que le ofrecían. Allí murió en 1598. Marcelino Menéndez Pelayo le ha calificado de "gran filósofo, eminente escriturario, sabio humanista y dulcísimo poeta".

Retratos de Arias MontanoEditar

 
Retrato de Benito Arias Montano según Pieter Pourbus, publicado por Philipe Galle en Virorum doctorum de disciplinis benemeritium effigies, 1572.

Arias Montano se hizo retratar en más de una ocasión, pero a juzgar por los ejemplares conservados nunca antes de su estancia en Amberes. Carlos Doetsch localizó catorce pinturas, veintinueve grabados, cuatro esculturas y una medalla, si bien muchos de esos supuestos «retratos» son obras de fechas muy posteriores a la muerte del erudito.[10]​ En 1572 o poco antes, fue retratado por Pieter Pourbus según Philipe Galle, que publicó una reproducción grabada de ese retrato en su colección de varones ilustres Virorum doctorum de disciplinis benemeritium effigies. De fecha cercana ha de ser el retrato grabado por Johan Wierix, de tres cuartos, apoyada la mano derecha sobre una mesa en la que reposan dos gruesos volúmenes, llevando otro en la mano izquierda. Ambos presentan rasgos semejantes: rostro ovalado, cabello y barba cortos, nariz grande y labios apretados enérgicamente.[11]​ Hay documentos referidos a otros tres retratos de Arias Montano localizados en Amberes aún en vida del humanista, pero ninguno de ellos ha llegado hasta el presente.[12]​ Sí se conserva, en cambio, la medalla que le hizo Jacobo Jonghelinck en 1569, con un retrato de perfil en el anverso y su emblema de Arquímedes saliendo del baño con el lema EURHKA en el reverso. De regreso a España aún debió de retratarse en más de una ocasión, pero la documentación escasea. El anónimo conservado en la biblioteca de El Escorial, con la inscripción BEN. AR. MONT. AETAT. AN. LXIIII, que permite fecharlo en 1591, se ha atribuido alguna vez a Juan Pantoja de la Cruz y, habida cuenta de que en esa fecha no se encontraba ya en El Escorial sino en Sevilla, a Pedro de Villegas Marmolejo, amigo del retratado, al que se presenta con cabello y barba encanecidos, como corresponde a su edad más avanzada. De fecha próxima y bien documentado, es el dibujo de Francisco Pacheco para su Libro de descripcion de verdaderos retratos de illustres y memorables varones. El propio Pacheco indica:

le visité y comuniqué año 1593. Su retrato que pongo aqui es el más parecido que ai en la edad que le conocí –66 años.[13]

Grabado de Johan Wierix, hacia 1570.  
Autor desconocido. Óleo sobre lienzo, 178 x 93 cm. Biblioteca de El Escorial.  
Aguafuerte de Joaquín Ballester según Agustín Esteve: Retratos de españoles ilustres publicado por la Imprenta Real de Madrid, 1791.  
Autor desconocido. Óleo sobre lienzo, 99 x 77 cm. Casa museo de Lope de Vega.  

Otros retratos y reconocimientosEditar

 
Panteón de Sevillanos Ilustres. Vista lateral dcha. del sepulcro de Benito Arias Montano procedente de la iglesia del priorato de Santiago de la Espada (1606).

Próximo a la puerta de entrada a la cripta de la iglesia de la Anunciación (Sevilla), más concretamente en el llamado «Panteón de Sevillanos Ilustres», se encuentra el sarcófago de piedra con los restos de Benito Arias Montano sobre el que descansa la figura yacente del escritor, al que se representa con ropajes y birreta eclesiásticos cubriendo un pequeño ejemplar de la Biblia regia con las manos, procedente del antiguo monasterio de Santiago de la Espada.

En cuento a los elementos que recuerdan el origen frexnense del autor, cabe citar la placa conmemorativa colocada en la fachada de su casa natal, ubicada en la calle que lleva su nombre, (conocida antiguamente como «calle la Ruda»), el retrato al óleo de principios del siglo XIX que figura en el «Salón de los Hijos Ilustres» del santuario de la Virgen de los Remedios, un relieve que muestra la cabeza con una carta autógrafa del mismo conservados conjuntamente en el Ayuntamiento de la localidad,[14]​ otro retrato al óleo sobre lienzo depositado en la sacristía de la iglesia de Santa Catalina,[15]​ etc.

Pero quizá la representación más conocida de Benito Arias Montano sea el busto de bronce del pintor español Eugenio Hermoso (1883-1963), considerada según todos los indicios como la primera pieza en orden cronológico de su llamada «fase de escultor». Para su ejecución, el artista siguió las directrices del grabado de Pacheco que aparece en su Libro de descripcion de verdaderos retratos de illustres y memorables varones, inédito hasta 1886. Fue «cedida a Fregenal»[16]​ con ocasión del cuarto centenario del nacimiento del humanista extremeño y se conocen en la actualidad dos copias de la misma erigidas respectivamente en la denominada «Peña de Arias Montano» o «Peña de los Ángeles», en el término municipal de Alájar (Huelva)[17]​ y el propio Fregenal (inaugurada en octubre de 1927).[18][19][20]

Aquel mismo año, el militar y escritor Enrique Segura (1927. Hermoso. Badajoz: La Minerva Extremeña) escribía del busto en cuestión:

 
Autor desconocido. Óleo sobre lienzo. Santuario de Ntra. Sra. de los Remedios (Fregenal de la Sierra).
 
Fregenal de la Sierra (Badajoz). Monumento a Benito Arias Montano realizado por el pintor Eugenio Hermoso en 1927. Detalle del busto.

Organizada por el Ateneo de Badajoz, celebrose la XI Exposición de Arte en la que figuraron más de sesenta obras de Eugenio Hermoso y Adelardo Covarsí.

Además del busto de Arias Montano –inspirado en un retrato de Pacheco– presentó Hermoso varios cuadros de gran tamaño…

[…]

Durante su estancia en la capital, realizó algunas excursiones y al día siguiente por la mañana regresó a Fregenal, donde pasó el verano dedicado a sus pinturas y a dirigir y trabajar el basamento de piedra de cantería sobre el que aparece el busto de bronce de Arias Montano dedicado por el pintor a su pueblo natal.

Por su parte, el escultor canario Jesús María Perdigón (1888-1970) afirmaba del trabajo:

Ha sido para mí una verdadera sorpresa encontrarme a Eugenio Hermoso metido a escultor, modelando el busto de Arias Montano para el monumento que se erigirá por iniciativa del propio artista en Fregenal, cuna del glorioso ingenio.

[…]

El primer ensayo del pintor extremeño está ejecutado con gran cariño y entusiasmo. El nuevo escultor estudia pacienzudamente el retrato que de Arias Montano hizo Pacheco y procura antes que nada darle espíritu, lo que logra desconociendo la técnica escultórica tan llena de trucos para sortear las dificultades. De seguro, cuando Hermoso emprenda otra obra, ya el "oficio" le hará perder lo que de esta primera más me agrada: la sinceridad liberada de prejuicios.

Finalmente, en su Vida de Eugenio Hermoso (1955. Madrid: Ediciones Castilla), el artista frexnense declaraba:

Con motivo de acercarse la época del centenario de Arias Montano, me comprometí a modelar un busto de tan ilustre hijo de Fregenal. Y aunque yo no había vuelto a hacerlo desde mi último ensayo en Sevilla el año 1899, y aunque estuve siempre completamente apartado de los escultores en lo que respecta a las manipulaciones del oficio, compré barro, compré palillos, híceme hacer un caballete de escultor con planta giratoria y di comienzo al busto de Montano.

[…]

Mandose fundir por cuenta mía para Fregenal. Don Carlos [Doetsch] escribió a los de Aracena y Alájar y con el consentimiento de los dos Ayuntamientos se hicieron otros dos bustos para ellos, solo por el precio de la fundición: quinientas pesetas cada uno.

Respecto a los sucesivos traslados del monumento, se sabe que tras su primitivo emplazamiento en el centro de la actual Plaza de la Constitución (llamado por entonces «la perrunilla» a causa de su peculiar forma oblonga) fue mudado al patio del CEIP Arias Montano, no lejos del popular «pilar redondo», de donde fue llevado a la Avda. de España, justo enfrente del IES Eugenio Hermoso, donde se encuentra hasta ahora.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Pascual Barea, Joaquín (1995). «Un epitafio inédito de Benito Arias Montano a su maestro Pedro Mexía». Excerpta Philologica, 4-5. pp. 301-306. 
  2. Pascual Barea, Joaquín (2006). «Benito Arias Montano y su maestro de poesía Juan de Quirós». Benito Arias Montano y los humanistas de su tiempo. Mérida: Editora Regional de Extremadura. pp. 125-149. 
  3. Pascual Barea, Joaquín (2016). «Carmina a Benedicto Aria Montano voce et fidibus modulata». Quantus qualisque: Homenaje al profesor Jesús Luque Moreno. Granada: Universidad de Granada. pp. 447-460. 
  4. Pascual Barea, Joaquín (2005). «Un epigrama inédito en latín de Benito Arias Montano a Cipriano de la Huerga con dos cuchillos y un chiste sobre la Biblia». Cipriano de la Huerga: Obras completas, vol. X. Nuevos escritos y testimonios. León: Publicaciones de la Universidad de León. pp. 105-126. 
  5. Pascual Barea, Joaquín (1997). «Un epigrama inédito de Arias Montano basado en la epístola quinta de Horacio como invitación a un suculento almuerzo en Alcalá». El humanismo extremeño. Trujillo: Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. pp. 83-90. 
  6. Pascual Barea, Joaquín (1998). «Un poema inédito de Arias Montano a Don Hernando de su etapa complutense influida por Marcial». Revista Agustiniana, 120. pp. 1017-1027. 
  7. Pascual Barea, Joaquín (2000). «Ecos de las obras de Marcial y de Erasmo en un epigrama de Arias Montano durante sus estudios en Alcalá». Calamus Renascens, 1. pp. 259-276. 
  8. Pascual Barea, Joaquín (2012). «Los primeros poetas laureados por la Universidad Complutense (1552-1554): Benito Arias Montano, Juan de Santacruz Cárcamo y Diego de Guevara». Dulces Camenae: Poética y Poesía Latinas. Granada: Universidad de Granada. pp. 775-803 (esp. 776-782). 
  9. Pascual Barea, Joaquín (2002). «El epitafio latino inédito de Arias Montano a un joven médico y astrónomo y el tratado de Cirugía de Francisco Arceo». Excerpta Philologica, 10-12: 357-372. 
  10. Doetsch, Carlos, Iconografía de Benito Arias Montano, Madrid, 1927. Cit. en Hänsel (1999), p. 225.
  11. Hänsel (1999), pp. 225-226.
  12. Hänsel (1999), p. 228.
  13. Pacheco, Libro de descripción de verdaderos retratos, Sevilla, 1985, nº 46, cit. Hänsel (1999), p. 229.
  14. Caso Amador, Rafael (sep. 1991). «Una carta de Arias Montano en el Ayuntamiento de Fregenal». La Fontanilla (Fregenal de la Sierra) (17): 76-78. 
  15. Márquez, Juan Ignacio (14 oct. 1993). «Un Arias Montano de Reviriego en la parroquia de Santa Catalina». Hoy. Cultura (Badajoz): 52.  Salguero Marín, José Antonio (abr. 1994). «Restauraciones llevadas a cabo en obras de nuestro patrimonio religioso-cultural». Fiestas Patronales en honor de Ntra. Sra. Santa María de los Remedios (Fregenal de la Sierra: Asociación y Patronato de Ntra. Sra. Santa María de los Remedios): 15. 
  16. REDACCIÓN (25 jun. 1927). «Una exposición de pintura en el Ateneo de Badajoz». La Opinión. Diario independiente. De provincias (Madrid) (1072): 2. 
  17. Vázquez, José Andrés (30 oct . 1927). «El sapientísimo varón Benito Arias Montano nombrado el Salomón del siglo XVI». ABC (Madrid): 6-8. 
  18. REDACCIÓN (24 oct. 1927). «Badajoz». Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona. Información telegráfica y telefónica de Madrid, provincias y extranjero (95): 21. 
  19. REDACCIÓN (26 oct . 1927). «El centenario de Arias Montano». ABC. Informaciones y noticias de toda España (Madrid): 28. 
  20. Pérez Reviriego, Miguel (18 feb. 1990). «La escultura de Hermoso». Hoy. Dominicalia (Badajoz): 29 (III). 

BibliografíaEditar

  • Hänsel, Sylvaine, Benito Arias Montano. Humanismo y arte en España, Huelva, Universidad de Huelva, 1999, ISBN 84-95089-80-7

Enlaces externosEditar