Brasil como superpotencia emergente

Análisis que sustenta la idea de que Brasil es o pronto será una superpotencia, debido a su contingente poblacional y a su crecimiento económico.

La República Federativa de Brasil es considerada, en el ámbito internacional, como una superpotencia emergente, debido a su contingente poblacional y a su crecimiento económico.[1]

Brasil
Flag of Brazil.svg
Brazil (orthographic projection).svg
     República Federativa de Brasil
Véase también Superpotencia (desambiguación).

Desde el año 2001, con la creación de la sigla BRIC (acrónimo de Brasil, Rusia, India y China), este extenso país sudamericano pasó a ser un importante actor en el escenario mundial, atrayendo inversiones, dinamizando sus exportaciones, y teniendo cada vez más presencia e influencia en diferentes foros internacionales.

Índice

Factores favorablesEditar

Factores económicosEditar

 
Las cinco primeras economías mundiales en el año 2050, en cuanto PIB nominal (millones de US$) según Goldman Sachs:[2]China, Estados Unidos, India, Brasil, Rusia.

Brasil es la sexta mayor economía del mundo por PIB nominal, ocupando el octavo o noveno lugar por paridad de compra (según la institución de la que se toma el dato). A partir de los años 1990, el país adquirió estabilidad económica, atrayendo inversiones foráneas.

Las exportaciones se triplicaron en cinco años, pasando de aproximadamente 60 mil millones de dólares en el año 2002, a más de 200 mil millones de dólares en el año 2008.

Brasil es el mayor detentor de reservas de aguas dulce del mundo, y está en el noveno puesto en cuanto a reservas de petróleo, después de la confirmación en noviembre de 2007, de los yacimientos existentes en la Cuenca de Santos.

En cuanto a las reservas económicas internacionales, ellas se sitúan en los 335 mil millones de dólares.[3]

Por su parte, la moneda brasileña, el real, se consolidó como una moneda fuerte y de intensa actuación en la zona suramericana.


Este país a veces llamado nación-continente, es uno de los que más actividad mantiene en los continentes Sudamérica y África (excluyendo a los países desarrollados), lo que se conduce tanto a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) como de empresas brasileras públicas y privadas.

Brasil posee la mayor bolsa de valores de Latinoamérica (Bovespa),[4][5][6]​ y también posee empresas de talla mundial en el campo petrolífero (Petrobras), así como en exploración mineral (Vale S.A.), construcción de aviones (Embraer), siderurgia (Gerdau), gráfica de seguridad (Casa da Moeda do Brasil), telecomunicaciones (Rede Globo), alimentos (Brasil Foods S.A.), bebidas (AmBev), e ingeniería (Odebrecht), lo que le ofrece razonable ventaja en penetración comercial en vastas zonas del mundo.

Brasil es una de las naciones del Grupo de los cuatro, que buscan asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por otra parte, Brasil posee la sexta mayor reserva de uranio, y ya enriquece dicho mineral a un grado de 3,8% y 4%, porcentaje que pretende aumentar hasta el 6% a breve plazo.[7]

Factores geográficosEditar

Brasil posee la quinta mayor población del mundo, y también la quinta mayor extensión territorial del mundo. También Brasil alberga la mayor biodiversidad del planeta, contando con cerca de 18% de la biota global, y además un litoral de más de 7.000 km, que permite un fácil tránsito de la producción en el Océano Atlántico, a través de los varios puertos existentes en el país, y una diversidad climática que propicia variada producción agrícola e industrial.

Factores militaresEditar

Artículo principal: Fuerzas Armadas de Brasil.

Brasil nunca pasó por un momento histórico que lo obligase a militarizarse y participar en una guerra como beligerante, excepto durante la Guerra del Brasil (1825-1828) y la del Paraguay (1864-1870), siempre teniendo buenas relaciones con todas las naciones, pero este panorama tiende a cambiar, debido al objetivo de Brasil de obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Brasil está coordinando mayor actividad militar en actuaciones en el continente americano, estando al frente de MINUSTAH, fuerza de paz (estabilizadora) que actúa en Haití, además y; como ya se indicó, Brasil posee la 6ª mayor reserva de uranio del mundo, siendo el enriquecimiento de esta sustancia necesario para la fabricación de armas nucleares, y teniendo ya la tecnología necesaria para su desarrollo.

La inversión de Brasil en sus fuerzas armadas asciende a 13.940 millones de dólares, pero las previsiones fueron que en 2008 se invirtieran en torno a 18 mil millones de dólares en el sector defensa, pasando así a ocupar la decimotercera ubicación en cuanto a presupuesto militar en el mundo. Además, el país también posee un gran contingente de soldados, ya que el servicio militar es obligatorio, haciendo del Ejército Brasileño uno de los más importantes del mundo.

El país tiene la mayor aeronáutica, marina, y ejército de América Latina, y mantiene una destacada superioridad en cuanto a infraestrucuras militares, con excepción de la fuerza aérea, donde Chile y Venezuela poseen una relativa ventaja debido a adquisiciones recientes.[8]

Factores adversosEditar

Hay varios factores que pueden comprometer o limitar el crecimiento brasilero, entre los que pueden mencionarse los siguientes: gastos públicos elevados; burocracia; tributación excesiva (presión fiscal alta).

El país también tiene problemas con la baja calidad de la enseñanza (en ciertos y determinados sectores), así como un tejido físico-logístico-institucional-social (urbano, digital, financiero, etc.) no siempre satisfactorio, diferencias regionales acentuadas, y alta concentración de renta. Además de eso, la corrupción política y administrativa, y la violencia ciudadana,[9]​ son situaciones que resultan demasiado destacadas, exigiendo para ponerles fin políticas mucho más eficaces en el campo social y educativo, en el que aún restan por implementar fórmulas eficaces.

Corresponde señalar, por un lado, que las falencias indicadas no son exclusivas de Brasil, sino que en realidad se encuentran extendidas por toda o casi toda América Latina, naturalmente presentando diferencias de un país a otro, pero exhibiendo en muchos casos carácter endémico, o por lo menos de importante arraigo en la idiosincrasia y la cultura local. Y por ello, esas cuestiones serán de muy difícil solución, tanto en Brasil como en muchas otras zonas en vías de desarrollo o en emergencia.

Y por otro lado, también debe destacarse que estos factores no son meras cuestiones anecdóticas o marginales, ni en Brasil ni en el resto del mundo, ya que por lo general tienen incidencia notablemente negativa sobre el desarrollo económico y social de los países.

Archivo:Corruption perception index 2012.png
Percepción de corrupción en el mundo (2012).

Para confirmar estas aseveraciones, hagamos primero un repaso del posicionamiento de los distintos países según su Índice de Percepción de Corrupción elaborado por Transparencia Internacional.[10]

De este análisis, podrá concluirse con facilidad que la percepción de corrupción está bastante extendida en toda América Latina, incluido Brasil, país este último que en la evaluación del año 2010 ocupó el lugar 69 entre unos 180 países evaluados, con un índice de 3,7 sobre un total de 10 (el máximo de diez para la posición con corrupción inexistente).[11][12]

Compárese esta situación con por ejemplo la de Argentina (índice 2,9)[13][14]​ o la de Venezuela (índice 2,0),[15][16]​ y también con la de Uruguay (índice 6,9). Obviamente, al dar estos valores lo que se pretende es que cada cual profundice en sus propios análisis y en sus propias reflexiones; la situación de Brasil no resulta atemperada porque al menos existen otros dos países latinoamericanos en una mucho peor condición, y la situación de Uruguay tampoco puede considerarse como idílica, ya que allí también hay corrupción política, sobornos, peajes ilegales, especulación, estafas.[17][18][19][20]

Por cierto y en cuanto a deshonestidad y corrupción, hay diferencias de grados entre los distintos países latinoamericanos, pero en todos ellos, esta cuestión es un factor negativo, y limitante del progreso.

Repasemos ahora la situación de la educación, en Brasil y en otros países de la región. Del análisis de los informes PISA, se infiere con claridad que la educación en Latinoamérica es bastante peor que la que se imparte en los países de la OCDE.[21][22]​En efecto, por convención, la media de la OCDE se sitúa en 500 puntos, y por ejemplo en el estudio centrado en la lectura (año 2000), las medias de los países latinoamericanos fueron: Argentina (421); Brasil (398); Chile (411); México (422); Perú (329). Y en el segundo estudio centrado en las matemáticas (año 2003), los alumnos mexicanos puntuaron de media 385 puntos, los brasileños 356, y los uruguayos 422.[23]

Claro está, las desigualdades económicas de las familias de los estudiantes, y el nivel cultural de los padres, por lógica, tiene que influir bastante en el rendimiento escolar. Y Brasil es uno de los países con más desigualdad económica del planeta. Es por tanto de esperar que allí, los alumnos pobres que estudian en escuelas igualmente carentes, tengan resultados deplorables. Pero sería de esperar que los alumnos de la clase pudiente brasilera que se forman en muy buenas escuelas privadas, tengan rendimientos escolares similares a los que se presentan en los países ricos, y no obstante, ello no es así: Los hijos de la clase alta brasileña leen más o menos igual que los hijos de los obreros españoles.

A efectos de poder terminar esta sección con un toque de esperanza, y a pesar de reconocer que la resolución de estas cuestiones requerirá de mucho empeño y de mucho tiempo, en líneas generales señalemos que una gran ayuda se podría recibir de la tecnología.

El problema de la educación en la región no se arregla únicamente con asignar mayores presupuestos, ya que por ejemplo y entre varias cosas, es enorme el desafío de mejorar el nivel de calificación docente y aumentar el número de docentes. La solución podría estar en obtener mejores resultados educativos aún con un cuerpo docente con carencias, y en alguna medida ello podría lograrse a través de conveniente tecnología educativa.

Igualmente, la corrupción y las ilegalidades casi seguramente no podrán ser atemperadas mejorando el aparato represivo. Muy probablemente allí la tecnología puede también venir en nuestra ayuda, por ejemplo cambiando la naturaleza del dinero, y generalizadamente usando monedas digitales, nominativas, e informativas de transacciones.[24][25][26][27]

Ya para cerrar esta sección, correspondería señalar otro factor adverso que tiene Brasil para realmente poder llegar a ser una verdadera superpotencia: su idioma.

El portugués[28][29]​ tiene una presencia irrelevante en el mundo (aproximadamente 280 millones de personas en todo del mundo, pero una penetración no muy importante como segunda lengua a nivel internacional), muy por detrás del inglés,[30]​ del español[31][32][33]​ o el francés,[34][35][36]​ así que he aquí otra cuestión (lengua y cultura) que Brasil debería de trabajar mejor, si es que quiere aumentar visiblemente su influencia en el concierto internacional de naciones aunque es imposible que llegue a tener un nivel de protagonismo como sus lenguas hermanas español y francés.

ReferenciasEditar

  1. ÉPOCA, 21 de mayo de 2009. 21/05/2009 Entrevista com Jim O’Neill, por João Caminoto.
  2. (en inglés) "The N-11: More Than an Acronym" - Goldman Sachs study of N11 nations, Global Economics Paper No: 153, March 28, 2007.
  3. BCB Jun/2011
  4. Bovespa: A Nova Bolsa
  5. Noticia en diario O-Globo
  6. Rogerio Jelmayer. «Brasil ofrece señales de esperanza». The Wall Street Journal. Archivado desde el original el 28 de abril de 2009. 
  7. Apesar de alto potencial, Brasil nega intenção de exportar urânio
  8. Senado Federal Pronunciamento Completo Autor Alvaro Dias
  9. «Seguridad ciudadana: ¿Violencia o paz? (monografía)». 
  10. Transparencia Internacional. «Índice de Percepción de Corrupción» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  11. Transparencia Internacional. «Corruption Perceptions Index 2010» (en inglés). 
  12. «¿Quienes son los más honestos? ¿Cómo podemos promover mayor transparencia y honestidad de procederes en nuestra sociedad?». 
  13. «El periodista que denunció el fraude IBM-Banco Nación vive de limosnas». 
  14. «Crimen de Cabezas» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  15. «Actualidad sobre la corrupción en Venezuela». 
  16. «La corrupción en Venezuela ha llegado a niveles sin precedentes durante el gobierno de Chávez». 
  17. «LA CORRUPCION URUGUAYA CON NOMBRE Y APELLIDO: Como funciona la corrupción en Uruguay». 
  18. Revisa Inter-Forum. «Percepción de la corrupción en Uruguay». 
  19. Carlos Zapiola. «La corrupción en Uruguay en la lupa de los cientistas». 
  20. «Tratando de entender las complejas crisis financieras: La crisis bancaria en el Uruguay en el año 2002, crisis importada o falta de controles». 
  21. «OECD Programme for International Student Assessment». 
  22. Sitio oficial. «Centro de la OCDE en México». 
  23. «AMÉRICA LATINA Y EL INFORME PISA». Archivado desde el original el 16 de abril de 2008. 
  24. «POLÍTICA Y SEGURIDAD, POLÍTICA GLOBAL: ¿CÓMO QUEREMOS DECIDIR? - GOBERNANZA». 
  25. «Ideas y paradigmas para una nueva sociedad: La aldea del tercer milenio». 
  26. «Centro de Estudios Joan Bardina» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  27. Magdalena Grau Figueras; Agustí Chalaux de Subirà. «Moneda telemática y estrategia de mercado». 
  28. Wikipedia. «Comunidad de Países de Lengua Portuguesa» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  29. «Centro Culural Brasil-Perú». 
  30. Wikipedia. «British Council» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  31. «La comunidad hispana incide cada vez más, en actividades artísticas, en cultura, e incluso en tecnología, en ciencia, en negocios, en intercambio». 
  32. «El Español en el mundo». 
  33. Wikipedia. «Instituto Cervantes» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  34. Wikipedia. «Alliance française» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  35. Wikipedia. «Francofonía» |url= incorrecta con autorreferencia (ayuda). 
  36. «Francofonía / Lengua francesa». Archivado desde el original el 25 de agosto de 2011. 

Véase tambiénEditar

Enlaces externosEditar