Canon (ficción)

conjunto de obras que, en la explicación de un universo ficticio, se consideran oficiales y ajustadas a la historia original

Se puede decir que es canon si el contenido es creado por el autor intelectual de la obra. En el contexto de la ficción, el canon de un universo ficticio es nombrado por el fandom como aquellas novelas, historias, películas, series de televisión y cualquier otro material audiovisual que fue desarrollado por el autor original o por quien es designado por él para la continuación de la obra.

UsoEditar

Este término fue introducido por los fanáticos de los mundos ficticios, conocido en situaciones donde algunas historias son desarrolladas siguiendo una línea cronológica definida establecida por el autor, mientras otras se saltan la línea argumental principal, para experimentar con los personajes y ponerlos en situaciones que no se desarrollarían en la realidad de la historia. El término es utilizado entonces para diferenciar ambas situaciones: 'canónico' es aquello que se adecua a la lógica y coherencia interna del universo de ficción establecido por el autor de la obra, mientras que lo que no es canónico resulta en todo material no creado por el autor, generalmente resultando una contradicción de dicha coherencia o cualquier material distinto a la ya que no se lo considera parte de la misma.

Esto puede ocurrir con el género de las fanfictions, así como también cuando los redactores del universo ficticio original, buscando ampliar la definición de sus personajes, colocándolos en diferentes entornos para evitar las limitaciones narrativas del género o de las creaciones de redactores anteriores, o bien crear versiones 'actualizadas' de los mismos pero manteniendo al mismo tiempo a los originales.


No debe confundirse con el término "oficial", pues este se utiliza cuando algún producto que debe comercializarse necesita la autorización del autor, en este término se pueden incluir derivados del producto original como, novelas, novelas ligeras, animes, remakes, videojuegos entre otros.

OrigenEditar

Proviene del griego que significa “vara para medir” y fue introducido por el discurso religioso: el Canon bíblico. Con el tiempo el término canónico empezó a utilizarse para señalar los textos sagrados que los creyentes debían leer. Por su parte los libros que no debían leerse se les mencionaba en el Index Librorum Prohibitorum, es por ello que canon y censura casi siempre van de la mano y dependen de una autoridad que es quien los dictamina.

Posteriormente, el concepto fue utilizado expresamente en el campo de la literatura para referirse a aquellos libros clásicos que los alumnos, en su tránsito por la escuela deberían de leer o que convenía que aparecieran en los libros de texto o las antologías de obras literarias.[1]

ReferenciasEditar

  1. Shutherland, John (2014). 50 cosas que hay que saber sobre la literatura. Ariel. p. 66. ISBN 978-607-937742-7.