Capitulación (rendición)

convenio en que se estipula la rendición de un ejército, plaza o punto fortificado

Se conoce como capitulación al convenio en que se estipula la rendición de un ejército, plaza o punto fortificado. Se llama capitulación debido a los capítulos y condiciones necesarias para llevar a cabo una rendición.[1]

Napoleón Bonaparte acepta la capitulación de los austriacos en Ulm después de la victoria francesa en la batalla homónima.

La capitulación conlleva la rendición de las fuerzas derrotadas y la entrega del territorio y sus posesiones a los vencedores a cambio de una serie de términos. Las condiciones son acordadas por los líderes y diplomáticos de ambos bandos y afectan a todos sus subordinados. Los términos pueden ser de carácter religioso, civil o militar. Las capitulaciones siempre suelen ser más beneficiosas que la captura y conquista de los asentamientos en disputa ya que evitan pérdidas en las facciones enfrentadas. Sin embargo, la rendición significa normalmente una falta de honor y valentía a los líderes del bando perjudicado por las condiciones y por ello solo se emplea como último recurso o por miedo a la destrucción total de una de las partes.

Capitulaciones célebresEditar

ReferenciasEditar

  1. «Definición de capitulación». RAE. Consultado el 15 de enero de 2015.