Capricornio (astrología)

décimo signo astrológico del Zodíaco

En astrología, Capricornio (♑︎, del latín Căprĭcornus, literalmente 'cuernos de cabra' o 'dotado con cuernos de cabra')[1]​ es el décimo signo del zodíaco, el quinto de naturaleza negativa (femenina) y de cualidad cardinal.[2][3]​ Simboliza la sabiduría y las aguas por el dios primordial de los sumerios: Enki; su símbolo representa la montaña, pertenece junto a Tauro y Virgo al elemento tierra.[4]​ Su signo opuesto es Cáncer.[5]

Capricornio
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Capricornio, Arija, Blanco y Negro, 01-10-1904.svg
Símbolo Cabra
Duración (tropical) 22 de diciembre - 20 de enero
Duración (sideral) 15 de enero - 13 de febrero
Constelación Capricornio
Elemento Tierra (elemento)
Cualidad Zodiacal Cardinal
Domicilio Saturno
Detrimento Luna
Exaltación Marte
Caída Júpiter
♈︎ ♉︎ ♊︎ ♋︎ ♌︎ ♍︎ ♎︎ ♏︎ ♐︎ ♑︎ ♒︎ ♓︎

El símbolo astrológico presenta un animal híbrido: una cabra con cola de pez, asociación realizada por Germánico en el siglo I d. C.[6]​ La cola de pez simboliza las aguas nutritivas donde nace el ser para elevarse al grado más alto de espiritualidad. Representa el Unicornio con su único cuerno protuberante sobre el testus, semejante a una lanza.[7]

Se considera que alguien es del signo Capricornio cuando nace entre el 22 de diciembre y el 20 de enero (Tropical).[8]​ Es también uno de los cuatro signos cardinales, siendo los tres restantes Aries, Cáncer y Libra.[3]

MitologíaEditar

 
Mosaico con motivo de capricornio —mitad cabra con cola de pez—, emblema de la Legio XXII Primigenia, legión romana reclutada por Calígula en el año 39.

Es el escritor y general romano Germánico quien en el siglo I d. C., al hacer una traducción libre del Phainomena de Arato, asocia a Capricornio no con Pan sino con una criatura híbrida de cabra con cola de pez llamada Egipán, hermano de leche de Júpiter. Egipán descubrió un instrumento musical —la caracola— que utilizó en la lucha de los dioses contra los gigantes atemorizándolos. Como recompensa, Zeus lo colocó entre las estrellas como la constelación de Capricornio.[6]​ Germánico también asoció el signo al emperador Augusto.[9]

Al igual se dice que el capricornio se creó a partir de la guerra de los dioses, cuando Pan escapó al río Nilo, y la mitad de su cuerpo sumergido se volvió el de un pez;[10]​ al terminar la guerra, Zeus lo regresó a su forma normal y dejó en las estrellas un recuerdo de esa criatura.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Capricornio». Etimologías de Chile - Diccionario que explica el origen de las palabras. Consultado el 21 de abril de 2021. 
  2. Kwak, Hyokjin; Jaju, Anupam; Zinkhan, George M. (2015). «Astrology: Its Influence on Consumers’ Buying Patterns and Consumers’ Evaluations of Products and Services». En Spotts, Harlan E., ed. Proceedings of the 2000 Academy of Marketing Science (AMS) Annual Conference. Developments in Marketing Science: Proceedings of the Academy of Marketing Science (en inglés) (Springer International Publishing): 95. ISBN 9783319118857. doi:10.1007/978-3-319-11885-7_25. Consultado el 14 de noviembre de 2019. 
  3. a b Campagnola, Katarina (2010). Astrology in the field of psychology : A study on Jung's typology and the four astrological elements. p. 16. Consultado el 14 de noviembre de 2019. 
  4. Mitchell, V.-W. (1995). «Using astrology in market segmentation». Management Decision (en inglés): 53. ISSN 0025-1747. doi:10.1108/00251749510075383. Consultado el 14 de noviembre de 2019. 
  5. Silverman, Bernie I. (1 de marzo de 1971). «Studies of Astrology». The Journal of Psychology 77 (2): 141-149. ISSN 0022-3980. doi:10.1080/00223980.1971.9916861. Consultado el 15 de noviembre de 2019. 
  6. a b Moya del Baño (1991): 273.
  7. Alice Bailey.Tratado sobre los siete rayos. Tomo III. Astrología esotérica. Buenos Aires: Fundación Lucis. 1995.
  8. Tatum, J. B. (2010). «The Signs and Constellations of the Zodiac». Journal of the Royal Society of Canada. Consultado el 13 de noviembre de 2019. 
  9. Moya del Baño (1991): 274.
  10. Page, Michael; Ingpen, Robert (2000). Enciclopedia de las cosas que nunca existieron (Juan Manuel Ibeas, trad.) (13 edición). Madrid: Anaya. pp. 21-22. ISBN 84-207-3585-X. 

BibliografíaEditar