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Relación entre ciencia y religión

(Redirigido desde «Ciencia y fe»)

Se habla de la relación entre la ciencia y la religión para indicar los estudios y discusiones que surgen a la hora de establecer relaciones y de deslindar ámbitos de estudio entre lo que es propio de la fe y de las religiones, y lo que es propio de la ciencia en sus distintas ramificaciones.

La relación entre religión y ciencia ha sido sujeto de estudio desde la antigüedad, entre filósofos, teólogos, científicos y otros. Diferentes perspectivas regionales, culturas y épicas son diversas, caracterizada por algunos como conflictiva, otros describiéndola como armónica y otros proponiéndola de baja interacción.

Índice

PerspectivasEditar

IncompatibilidadEditar

La mayoría de los filósofos y científicos contemporáneos opinan que la ciencia moderna y la religión persiguen el conocimiento del universo usando diferentes metodologías, en alguna medida u otra. El desacuerdo yace principalmente sobre cuáles son las implicaciones de la diferencia. Es decir, si son compatibles a la vez que distintas.

La postura de incompatibilidad reconoce tales diferencias. Los métodos de las religiones (como podrían ser la fe, el dogma, la revelación, la tradición y la autoridad) son diametralmente opuestos a, y rechazados por, la epistemología de la ciencia (que exalta la inferencia deductiva y empírica); y concluye que por lo tanto llevan a formar creencias incompatibles.[1]​ Esta tesis es defendida por científicos como Jerry Coyne,[2]Sean Carroll,[3]Richard Dawkins,[4]Steven Weinberg, Carl Sagan, Marvin Minsky[5]​ y Niel de Grasse Tyson;[6]​ o filósofos como Peter Boghossian[7]​ y Bertrand Russell.[8]

Al otro lado de la controversia, la incompatibilidad también tiene apoyo entre la población religiosa más conservadora; donde el literalismo, la preservación de la pureza de la tradición y la inerrancia de los textos sagrados han jugado un papel importante en el rechazo a la ciencia. Si bien no toda la oposición a la ciencia es producto de la ortodoxia religiosa; casos que sí lo son en el mundo contemporáneo incluyen la oposición a la biología evolutiva, cosmología y geología; la oposición a la investigación con células madre embrionarias, o el uso de tecnología de control de natalidad. A esto el neurocientífico y filósofo Sam Harris ha dicho que las interpretaciones religiosas fundamentalistas suelen superar en honestidad y consistencia a las moderadas, si bien son también las más incompatibles con la ciencia.[9]

Tesis del conflicto históricoEditar

Casos trágicos como el de Galileo Galilei y Giordano Bruno, asociados al surgimiento de la revolución científica, llevaron a académicos del siglo XVIII y XIX como John William Draper a postular una tesis de conflicto histórico permanente. Mientras que la tesis es popular entre el público general, va perdiendo relevancia entre historiadores contemporáneos de la ciencia.[10][11][12][13]​ Esto se debe a que el problema de demarcación es una preocupación filosófica relativamente reciente. La antropología muestra que durante la mayor parte del tiempo las sociedades humanas no distinguieron entre religión y ciencia. Históricamente, las innovaciones científicas y técnicas previas a la Revolución Científica fueron logradas a través de sociedades organizadas por tradiciones religiosas. Luego gran parte del método científico fue innovado por académicos islámicos, y posteriormente por cristianos. El hinduismo aceptó la razón y el empirismo, indicando que la ciencia ofrece un legítimo pero incompleto conocimiento del mundo. El pensamiento confucionista ha mantenido diferentes puntos sobre la ciencia a través de la historia. La mayoría de los budistas actuales ven la ciencia como complementario a sus creencias.[cita requerida]

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Otros científicos e intelectuales contemporáneos — como Kenneth R. Miller, Francis Collins, Francisco J. Ayala, George Coyne y los asociados a la Fundación John Templeton — mantienen que el conflicto es ilusorio; o bien que la ciencia y la fe se apoyan mutuamente. Para muchos detractores del conflicto, la ciencia ha de ser vista como confirmación de las afirmaciones hechas por la fe (como los milagros). Por ejemplo, el teólogo y matemático Johnn Lennox ha intentado racionalizar la palabra creadora del Génesis con el "lenguaje del ADN";[14]​ y hacer corresponder las hipótesis inflacionarias con la doctrina de creación ex nihilo presente en la tradición judeo-cristiana.[15]​ Al mismo tiempo, distintas confesiones como el hinduismo y el budismo proveen sus propias hipótesis ad-hoc para tomar crédito por los mismos avances científicos.[16][17][18]

Otra línea de argumentación a favor de la compatibilidad proviene de la apologética presuposicionalista, que aborda la relación en la otra dirección, proponiendo que es filosóficamente necesario aceptar los fundamentos cristianos para siquiera echar a andar la ciencia.[19][20]​ De ahí también se deriva que la religión tenga supremacía en momentos de supuesto conflicto, como es el caso del creacionismo. La idea no es muy popular entre científicos y filósofos de la ciencia pero tiene numerosos suscriptores vernáculos, especialmente evangélicos y bautismales.

IntegraciónEditar

El filósofo Mariano Artigas, en su libro La mente del universo[21]​ desarrolla la postura de integración de la cosmovisión científica con la religiosa:

La cosmovisión actual nos ofrece una nueva comprensión de los caminos seguidos por la evolución, ya que completa la explicación clásica de la evolución con la perspectiva de la auto-organización. (...) la combinación de azar y necesidad, de variación y selección, junto con las potencialidades para la auto-organización, pueden ser contempladas fácilmente como el camino utilizado por Dios para producir el proceso de la evolución. Dados trucados, un universo preñado con la vida y con seres humanos, potencialidades específicas, son conceptos y metáforas que muestran la posibilidad de combinar la gentil acción divina con la acción divina con la acción de las cosas naturales planeada por Dios mismo

Mariano Artigas[21]

Pretende unir la ciencia y religión mediante la intervención de la filosofía. Pues, como dice, la ciencia tiene unos presupuestos filosóficos, y estos son tres: que hay un orden en la naturaleza (presupuesto filosófico puesto que esto es un problema ontológico); en segundo lugar, el ser humano es capaz de conocer ese orden (presupuesto epistemológico); y, en tercer lugar, que descubrirlo es valioso (presupuesto ético). Artigas concluye sus estudios afirmando que si la ciencia tiene éxito, entonces los supuestos de los que parte son correctos.

IndependenciaEditar

Algunos científicos temen que una vez presentada la disyuntiva entre ciencia o fe, la mayor parte del público optaría por mantener la última.[22]​ Así, en el marco del fracaso de la educación científica en temas como evolución, el biólogo y geólogo ateo Stephen Jay Gould abogó por perpetuar la separación metafísica ilustrado-renacentista entre la naturaleza y los dominios supernaturales, en lo que él llamaba "Non-Overlapping Magisteria" (magisterios no-traslapados), liberando a la ciencia para hacer lo que sabe hacer mejor.

La propuesta no es exactamente nueva. Ya en su "Tratado del hombre" de 1633, René Descartes había articulado un dualismo de sustancias en aras de delimitar el alcance de la revolucionaria ciencia, que por vez primera vez en el mundo cristiano surgía como menester diferenciado de la religión.[23]​ La psicología del sentido común al día de hoy sigue reflejando esta separación conceptual entre lo mental o etéreo por un lado, y lo material o mundano por el otro. Aunque la idea de pasar algunos asuntos al fuerte de la ciencia ha provocado recelo desde tiempos de Descartes, conforme al avance científico, prometer el derecho exclusivo de algunos misterios a las religiones también ha resultado complaciente entre teólogos y clérigos contemporáneos de vertiente sofisticada, particularmente de las curias católica y anglicana como Alister McGrath, quienes desean antes que nada proteger el remanente de la fe en su estado actual.

CríticasEditar

Para el genetista cristiano Francis Collins, la religión sí tiene derecho a adjudicarse el mundo natural, en virtud de que el poder sobrenatural de Dios tiene dominio del mundo. Dice que "Gould erige un muro artificial entre ambos mundos... Estudiar el mundo natural es una oportunidad de observar la creación de Dios." No obstante, la relación entre fe y ciencia es asimétrica. Collins también piensa que "Dios no puede ser contenido en la naturaleza, y por lo tanto su existencia está fuera de la capacidad de la ciencia para emitir una opinión." [24]

Al respecto de un experimento controlado doblemente ciego financiado por la Fundación John Templeton para demostrar la eficacia de la oración, el filósofo Richard Swinburne condenó la práctica, arguyendo que Dios no concede milagros en situaciones artificiales.[25]​ Richard Dawkins nota que los religiosos evidentemente estarían encantados de obtener la validación de la ciencia y otros tipos de pruebas que allanen el territorio de la fe. Dice que "un experimento doblemente ciego podía ser hecho; y se hizo. Pudo haber tenido un resultado positivo. Y si hubiese sido así... ¿Puede usted imaginar siquiera a un solo teólogo rechazando ese resultado positivo con base en que la investigación científica no es competente en asuntos religiosos? Por supuesto que no."[22]

Sam Harris cree que la división entre ciencia y espiritualidad, además de ser una maquinación política erigida por Gould, es (1) responsable por los prejuicios sustentados contra la gente sin religión (si la religión completa una vida íntegra entonces quienes no la comparten son moralmente inferiores). (2) Que previene a muchos de sus colegas seculares de tomarse el progreso moral como una realidad histórica (especialmente en la escuela post-modernista). (3) Y que finalmente por inercia impide que la ciencia formalice el estudio de la psicología y la ética normativa.[26]

Según el filósofo Daniel Dennett, aquello a lo que los compatibilistas (ya sean religiosos como Collins o irreligiosos como Gould) se refieren es a que es lógicamente posible valerse de la falacia de la ignorancia para proveer respuestas supernaturales a los misterios científicos actuales. Sin embargo se trata de una tregua insostenible, en tanto la ciencia continúa incursionándose en temas que antes eran vistos como propios del misticismo. Entonces dice Dennett que los religiosos moderados pasan a ser fundamentalistas, con nuevas excusas para rechazar la nueva ciencia que sí les es incompatible.[2]

Otras posturasEditar

Según la físico Lisa Randall hablar del asunto es incoherente, ya que el mismo concepto de compatibilidad-incompatibilidad depende de someterse a reglas lógicas (como la regla de no-contradicción) para evaluar si una creencia religiosa y una científica son compatibles entre sí. Sin embargo la fe por definición no pretende respetar dichas reglas.[2]

Percepción públicaEditar

La investigación sobre la percepción de la ciencia por parte del púbico norteamericano concluye que los grupos más religiosos no ven ningún conflicto epistemológico general con la ciencia y no tienen diferencias con los grupos que no son religiosos en la propensión de la búsqueda de conocimientos científicos, aunque puede haber conflictos morales cuando los científicos hacen reconvenciones a los principios religiosos.[27][28]

Estudios internacionales, que han consolado datos sobre la religión y la ciencia desde 1981-2001, han señalado que los países con alta religiosidad también tienen mayor optimismo por la ciencia; mientras que los países menos religiosos tienen más escepticismo sobre el impacto de la ciencia y la tecnología.[29]​ El mismo estudio sugiere que los Estados Unidos es un caso insólito, comparado con otras potencias, mostrando una mayor fe tanto en Dios como en el avance científico.

En contraste, otros estudios estiman que más del 40% de la población estadounidense (y otras fracciones sustanciales en América Latina, África y el mundo islámico) rechazan la ciencia en materia de evolución y edad del Universo.[30][31]​ Un estudio de 2013 sobre las variables que afectan la aceptación de la evolución concluyó que, al menos en los Estados Unidos, la religiosidad se correlaciona muy negativamente con dicha aceptación.[32]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Paz-y-Miño-C G. & Espinosa A. (2014). «The Incompatibility Hypothesis: Evolution versus Supernatural Causation» (en inglés). In Why Does Evolution Matter? The Importance of Understanding Evolution, edited by Gabriel Trueba. Newcastle UK: Cambridge Scholars Publishing. pp. 3-16. «La hipótesis de incompatibilidad (IH) explica la causa de la controversia entre ciencia y religión, su razón fundamental. IH aborda la cuestión diréctamente: qué es lo que produce la controversia? También ofrece una respuesta educada: sus enfoques intrínsecamente opuestos para determinar la realidad, es decir con la ciencia haciéndolo mediante pruebas de hipótesis, refutando o probando prediccionesy replicando experimentos. La religión, en contraste, vía creencia en causación supernatural. La religión desorganiza, distorsiona, demora y detiene la comprensión y aceptación de la evidencia científica. Los autores consideramos estas actividades como efectos cognitivos del pensamiento ilusorio.» 
  2. a b c Jerry Coyne. «Does The Empirical Nature Of Science Contradict The Revelatory Nature Of Faith?» (en inglés). Edge. Consultado el 16 de junio de 2013. 
  3. Carroll, Sean (23 de junio de 2009). «Science and Religion are Not Compatible». Sean Carroll Blog (en inglés). 
  4. Dawkins, Richard (enero–febrero 1997). «Is Science a Religion?». American Humanist Association. Archivado desde el original el 30 de octubre de 2012. Consultado el 15 de marzo de 2008. 
  5. Closer To Truth (29 de febrero de 2016), Marvin Minsky - Do Science and Religion Conflict?, consultado el 25 de diciembre de 2017 
  6. Neil deGrasse Tyson. «Holy Wars» (en inglés). Haydenplanetarium.org. Consultado el 16 de junio de 2013. 
  7. Boghossian, Peter (2013). A Manual for Creating Atheists. (en inglés). Pitchstone Llc. ISBN 1939578094. 
  8. Russell, Bertrand (1992) [1954]. «7. Will Religious Faith Cure Our Troubles?». Human Society in Ethics and Politics. Londres: Routledge. p. 213. ISBN 978-1-134-52383-2. Consultado el 27 de octubre de 2017. 
  9. Seri, Blair Golson, traducción de Anahí (1 de mayo de 2007). «Entrevista con Sam Harris». Sin Dioses. Consultado el 25 de diciembre de 2017. «Los cristianos moderados han acordado no leer la Biblia literalmente, e ignorar totalmente ciertos pasajes, y así llegan a una versión mucho más progresista, tolerante y ecuménica del cristianismo. Sólo escuchan a Jesús cuando está predicando el Sermón de la Montaña, y afirman que eso es el auténtico cristianismo. Pues no, eso no es el auténtico cristianismo. Es una lectura selectiva de ciertos aspectos del cristianismo. La otra cara del cristianismo siempre está esperando en el libro a que se la resucite. Se puede encontrar el Jesús de Tesalónicos 2, el que regresará y echará a los pecadores a la fosa." [...] "Los creyentes moderados y los laicistas no lo comprenden porque no saben qué significa, en realidad, creer en Dios. No saben qué significa estar seguro de que Dios está ahí escuchando tus oraciones, estar seguro de que Él dictó un libro, y de que ese libro es perfecto hasta la última sílaba, y de que es una hoja de ruta al paraíso. Y los fundamentalistas sí comprenden qué significa creer en estas cosas absurdas.» 
  10. Russel, C.A. (2002). Ferngren, G.B., ed. Science & Religion: A Historical Introduction. Johns Hopkins University Press. p. 7. ISBN 0-8018-7038-0. «The conflict thesis, at least in its simple form, is now widely perceived as a wholly inadequate intellectual framework within which to construct a sensible and realistic historiography of Western science». 
  11. Shapin, S. (1996). The Scientific Revolution. University of Chicago Press. p. 195. «In the late Victorian period it was common to write about the 'warfare between science and religion' and to presume that the two bodies of culture must always have been in conflict. However, it is a very long time since these attitudes have been held by historians of science.» 
  12. Brooke, J. H. (1991). Science and Religion: Some Historical Perspectives. Cambridge University Press. p. 42. «In its traditional forms, the conflict thesis has been largely discredited.» 
  13. Ferngren, G.B. (2002). Ferngren, G.B., ed. Science & Religion: A Historical Introduction. Johns Hopkins University Press. p. x. ISBN 0-8018-7038-0. «... while [John] Brooke's view [of a complexity thesis rather than an historical conflict thesis] has gained widespread acceptance among professional historians of science, the traditional view remains strong elsewhere, not least in the popular mind.» 
  14. Libertad, religion en. «John Lennox, matemático de Oxford: «Cuanto más comprendo la ciencia, más creo en Dios»». Religionenlibertad.com. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  15. «“Stephen Hawking, está errado no se puede explicar el universo sin Dios”, dice un científico». NoticiaCristiana.com. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  16. pijamasurf. «Encuentran lo que podría ser un universo anterior al nuestro». PIJAMASURF.COM. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  17. «Todo lo que el budismo le puede enseñar a la neurociencia». Infobae. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  18. «13 things that prove Indian Mythological Literature is full of Scientific Innnovations.». South Report. (en inglés estadounidense). 4 de marzo de 2015. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  19. «La Eterna Controversia Apologética - Estudio». El Punto Cristiano. 20 de junio de 2016. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  20. Hay conocimiento en el altísimo: Una introducción a Cornelius Van Til y a su propuesta epistemológica. 2007. 
  21. a b Artigas, Mariano (2000). La mente del universo. Eunsa. ISBN 978-84-313-1675-4. 
  22. a b Dawkins, Richard (2006). El espejismo de Dios. Bantam Books. ISBN 0-618-68000-4. «Soy hostil hacia la religión por lo que le hizo a Kurt Wise. Y si le hizo eso a un geólogo educado en la Universidad de Harvard, sólo piense en lo que puede hacerle a otros menos dotados y menos preparados. La religión fundamentalista tiende a arruinar la educación científica de miles de mentes jóvenes inocentes, bien intencionadas y ansiosas de conocimiento.» 
  23. ... puesto que de un lado tengo idea clara y distinta de mí mismo, en tanto que soy solamente una cosa pensante y no extensa, y, de otro lado, tengo una idea distinta del cuerpo, en tanto que es sólo una cosa extensa y no pensante, es cierto que yo, es decir, mi alma, por la que soy lo que soy, es entera y verdaderamente distinta de mi cuerpo y que puede ser o existir sin él.

    DESCARTES, R. (1990), El tratado del hombre (traducción y comentarios de G. QUINTÁS), Alianza, Madrid. (6.ª meditación)
  24. «God vs. Science, Richard Dawkins and Francis Collins interviewed by D. Cray | Inters.org». inters.org (en inglés). Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  25. Richard Swinburn. «Response to a Statistical Study of the Effect of Petitionary Prayer» (en inglés). Archivado desde el original el 19 de octubre de 2017. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  26. Forward, Faith (17 de septiembre de 2010). «NOMA No More? The Possibility of Scientific Morality». Faith Forward (en inglés estadounidense). Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  27. Evans, John (2011). «Epistemological and Moral Conflict Between Religion and Science». Journal for the Scientific Study of Religion 50 (4): 707-727. 
  28. Baker, Joseph O. (2012). «Public Perceptions of Incompatibility Between "Science and Religion"». Public Understanding of Science 21 (3): 340-353. 
  29. Norris, Pippa; Inglehart, Ronald (2011). Sacred and Secular: Religion and Politics Worldwide (2nd edición). Cambridge University Press. pp. 67-68. ISBN 978-1-107-64837-1. «Instead, as is clearly shown in Figure 3.3, societies with greater faith in science also often have stronger religious beliefs."; "Indeed, the secular postindustrial societies, exemplified by the Netherlands, Norway, Denmark, prove most skeptical toward the impact of science and technology, and this is in accordance with the countries where the strongest public disquiet has been expressed about certain contemporary scientific developments such as the use of genetically modified organisms, biotechnological cloning, and nuclear power. Interestingly, again the United States displays distinctive attitudes compared with similar European nations, showing greater faith in both God and scientific progress.» 
  30. Creation crisis in Christian colleges
  31. Spergel, D. N.; Scott, EC; Okamoto, S (2006). «Science communication. Public acceptance of evolution». Science 313 (5788): 765-66. PMID 16902112. doi:10.1126/science.1126746. 
  32. Heddy, Benjamin C.; Nadelson, Louis S. (26 de marzo de 2013). «The variables related to public acceptance of evolution in the United States». Evolution: Education and Outreach 6: 3. ISSN 1936-6434. doi:10.1186/1936-6434-6-3. Consultado el 25 de diciembre de 2017. «Resultados: como fue predicho, hay una fuerte correlación negativa entre la aceptación de la evolución y la religiosidad.» 

Bibliografía adicionalEditar