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La ciencia y la tecnología en Argentina constituye un conjunto de políticas, planes y programas llevados a cabo por el Estado, las universidades e institutos nacionales, las empresas, y otros organismos y asociaciones nacionales e internacionales orientadas hacia la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) en Argentina, así como las infraestructuras e instalaciones científicas y tecnológicas.

El país destina el 0,63 de su PBI a investigación y desarrollo, siendo el segundo país que más invierte en América Latina por detrás de Brasil (1,2%) pero muy lejos de los países desarrollados que invierten alrededor del 3%.[1]​ De ese total el 78% es invertido por el estado (organismos de CyT y universidades) y el 19% por el sector privado (datos de 2015).[2]

Índice

HistoriaEditar

Argentina cuenta con una larga tradición en la investigación científica que comienza con los astrónomos y naturalistas del siglo XIX, como Florentino Ameghino. Con la aparición de las universidades nacionales comienzan los primeros esfuerzos por sistematizar y formalizar el estudio científico, así surgen la Universidad Nacional de Córdoba (fundada en 1613 y nacionalizada en 1854), la Universidad de Buenos Aires (1821), Universidad Nacional del Litoral (1889), Universidad Nacional de La Plata (1897) y la Universidad Nacional de Tucumán (1914).

Durante el período de posguerra se produce una transformación del sistema científico nacional. En gran medida por la creación del CONICET, organismo creado a imagen y semejanza del CNRS francés, que se encarga de financiar los recursos humanos necesarios para la investigación científica (becarios e investigadores). Durante este período también se crearon organismos específicos para la investigación en tecnología agropecuaria (INTA), industrial (INTI), nuclear (CNEA), de defensa (CITIDEF) y espacial (CNIE, actual CONAE).

Este período de desarrollo del sistema científico termina abruptamente en 1966 con un episodio conocido como a Noche de los Bastones Largos que provoca una fuga de cerebros hacia países desarrollados. La persecución política e ideológica continuaría hasta el final de la última dictadura militar en 1983.

Durante la presidencia de Alfonsín (1983-1989) se normaliza la situación institucional en los organismos de ciencia y técnica que pasan nuevamente a manos civiles. Sin embargo, los acotados recursos presupuestarios acotan las posibilidades de avance.

El gobierno de Carlos Menem (1989-1999) produce nuevos cambios en el sistema científico argentino. El más relevante fue creación de la ANPCyT en 1997, con el objetivo de separar la función de brinda subsidios y créditos para investigación de CONICET. Además se crearon nueve nuevas universidades nacionales, entre las que se destacan Quilmes (1989) y San Martín (1992). Durante este período las vacantes en el sistema científico fueron casi nulas generando una nueva fuga de cerebros, que continuaría durante el gobierno de De la Rúa al sumarse el factor de la crisis económica.[3]

La situación de la ciencia argentina mejora durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. En primer luegar se reabre la convocatoria a nuevos investigadores y becarios en CONICET y se pone en marcha el Plan Raíces con el objetivo de repratriar a los científicos que se encontraban en el exterior. De esta forma se consigue que mil investigadores argentinos regresen al país. En 2007 se asciende a la secretaria a Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. El ministerio traza un plan a corto y mediano plazo, denominado Argentina Innovadora 2020, donde se propone aumentar la planta de investigadores a un 10% anual y focalizar las investigaciones en áreas prioritarias como la biotecnología, las energías y la biomedicina.

Argentina tiene una larga tradición de investigación biomédica, que le ha dado al país tres Premios Nobel: Bernardo Houssay (1947, el primero de latinoamérica), Luis Federico Leloir (1970) y César Milstein (1984). Actualmente se desarrollan programas de promoción en áreas consideradas estratégicas por el estado nacional como la informática, la nanotecnología y la biotecnología.[4]​ Además, la Argentina se destaca en desarrollo de ingeniería como la construcción de satélites y reactores nucleares.[5]

Planes EstratégicosEditar

La política científica nacional se encuentra plasmada en planes creados por el MinCyT en colaboración con actores de la comunidad científica. Estos planes sirven a modo de "hoja de ruta" para que el ministerio defina los objetivos a corto y mediano plazo del sistema de ciencia y tecnología nacional que luego quedan plasmados en planes operativos.

Bases para un Plan Estratégico de Mediano Plazo en Ciencia, Tecnología e InnovaciónEditar

Este documento, publicado en 2005, propone cuatro metas estratégicas para el año 2015:[6]

  • Aumento de la inversión total en I+D hasta llegar al 1% del PBI
  • Incremento del financiamiento privado a la I+D hasta equiparar el aporte público
  • Incremento del número de investigadores y tecnólogos hasta alcanzar el tres por mil de la PEA
  • Duplicar la participación de las diecinueve provincias en el total de recursos de I+D

Argentina Innovadora 2020Editar

Lanzado en 2013, este plan propone una reorientación del sistema científico teniendo en cuenta los siguientes puntos:[6]

  1. Viraje gradual de políticas horizontales hacia políticas diferenciadas y focalizadas
  2. Mayor énfasis en el impulso a la innovación
  3. Mayor relevancia de la colaboración interorganizacional
  4. Reconocimiento de que la ciencia puede y debe contribuir a un mejoramiento de las condiciones de desarrollo e inclusión social.

La "focalización" de las políticas implicó la determinación de "áreas prioritarias" donde el estado desea fortalecer la investigación, como la agrobiotecnología, la producción de recursos forestales y océanicos, la adaptación al cambio climático, tecnologías para la discapacidad, soluciones de hábitat, energías renovables y no renovables, generación distribuida de electricidad, equipamiento médico, componentes electrónicos, enfermades crónicas e infecciosas, fármacos biosimilares y nanomedicina.

Argentina Innovadora 2030Editar

Está siendo actualmente planeado por la Comisión Asesora para el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CAPLANCYT).[7]

Fuentes de financiamientoEditar

La financiación para investigación, desarrollo e innovación en Argentina proviene de seis fuentes principales:

  1. Fuentes gubernamentales (nacionales y provinciales). A nivel nacional las investigaciones son financiadas fundamentalmente a través de la ANPCyT (subsidios) y CONICET (salarios, becas y subsidios). Mientras que a nivel subnacional varias provincias han avanzado en la creación de ministerios, secreterías o agencias de ciencia, como es el caso de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, entre otros.
  2. Financiamiento indirecto a través de los presupuestos de universidades públicas y privadas. Las universidades financian investigaciones por medio del pago de salarios de docentes-investigadores y, en muchos casos, mediante subsidios a proyectos.
  3. Empresas públicas, como el caso de INVAP y Y-TEC
  4. Empresas privadas, se destacan en I+D en el país las empresas de agrobiotecnología y las farmacéuticas
  5. Asociaciones nacionales privadas y fundaciones sin fines de lucro, en general a través de donaciones. Un ejemplo de esto es el caso de la Fundación Instituto Leloir.
  6. Financiamiento de otras naciones, organizaciones internacionales e instituciones multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial, UNESCO , PNUD, Organización Mundial de la Salud, por mencionar algunos.

Organismos públicos de investigaciónEditar

El ámbito principal donde se desarrolla la investigación científica en la Argentina es en el sistema público, que se compone de diferentes organismos e instituciones.

Universidades e institutos superioresEditar

Una parte importante de la investigación científica que se realiza en Argentina proviene de las universidades e institutos de formación superior, en especial de las estatales. Las Universidad Nacionales se sostienen en los principios de la Revolución Universitaria de 1918, que establece autonomía y formación democrática en sus gobiernos, curricula y política de extensión.

Los docentes universitarios están obligados a realizar tareas de investigación (o de extensión) si su cargo tiene dedicación exclusiva, situación en la que se encuentra solo el 12 % de la planta.[8]​ A ellos se le suman investigadores y becarios de CONICET que trabajan en institutos de doble dependencia CONICET-Universidad.

CONICETEditar

CONICET es una institución estatal, dependiente de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que financia recursos humanos para la investigación científica. Las áreas de interés del CONICET incluyen gran parte de las displinas de la ciencia, desde las ciencias de la ingeniería, las exactas, la biológicas hasta las sociales y humanas. El personal se encuentra descentralizado, trabajando principalmente en Institutos de CONICET (75 %) y en universidades públicas (18 %).[9]

ANPCyTEditar

La Agencia es un organismo dependiente de la Secretaría de Ciencia y Tecnología encargado de la promoción de actividades relacionadas a la ciencia, la tecnología y la investigación e innovación productiva. Brinda subsidios y créditos para la investigación.

Otros organismosEditar

Existen otros organismos especializados en determinadas temáticas:

Empresas públicasEditar

  • INVAP, compañía especializada en energía nuclear y satélites
  • ARSAT, empresa dedicada a los satélites de telecomunicaciones y la televisión satelital
  • Y-TEC, dedicada al desarrollo tecnológico en el sector de petróleo y gas, está constituida en un 51 % por YPF y 49 % por el CONICET.
  • VENG, empresa aeroespacial

Parques tecnólogicos e incubadoras de empresasEditar

  • Parque Tecnológico Litoral del Centro SAPEM: es un parque tecnológico ubicado en la Ciudad de Santa Fe, integrado por la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el CONICET, las municipalidades de Santa Fe y Paraná y la Provincia de Santa Fe. El parque brinda la oportunidad a empresas de base tecnológicas de pre incubarse, incubarse, pre radicarse y radicarse. En la actualidad son varias los desarrollos que se llevan a cabo en el lugar en el ámbito farmacéutico, veterinario, nanotecnológico, liposomal entre otros y que ya significan más del 30 por ciento de las exportaciones de la ciudad. El predio se encuentra estratégicamente ubicado a la vera de la Ruta Nacional 168, la autovía que conecta las ciudades de Santa Fe y Paraná y que constituye parte del corredor del Mercosur y es lindero con los predios del CONICET y de la ciudad universitaria de la UNL.
  • Incubadora de empresas UNC: incubadora de empresas tecnológicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Brindan infraestructura, asesoramiento y capacitación para nuevas empresas.
  • Incubacen: incubadora de empresas de base tecnológica de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA

Cooperación internacionalEditar

Programa generalesEditar

  • ABEST, la oficina de Enlace Argentina - Unión Europea en Ciencia, Tecnología e Innovación busca fomentar la actividad en CyT entre la Argentina y la UE.
  • CYTED, Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el desarrollo. Creado en 1984 mediante un acuerdo firmado por 21 países de lengua hispano-portuguesa.[10]​ Financia proyectos con fondos propios de la organización y con aportes externos de los países integrantes a través de sus organismos nacionales.
  • Programa de cooperación empresarial en I+D Argentina - Israel, programa bilateral para el financimiento de emprendimientos conjuntos en investigación y desarrollo.[11]
  • Programa Horizonte 2020, programa de la Unión Europea que financia el desarrollo de iniciativas de CyT que involucren a países europeos y terceros países, entre los que se encuentra Argentina.[12]

AstronomíaEditar

En noviembre de 1995, la Unesco eligió a la Argentina como la sede sur para instalar el Observatorio Pierre Auger en Malargüe, provincia de Mendoza, el cual comenzó a funcionar en 2005. Se trata de un emprendimiento conjunto de más de 20 países en el que colaboran unos 250 científicos de más de 30 instituciones, con la finalidad de detectar partículas subatómicas que provienen del espacio exterior denominadas rayos cósmicos.

BiotecnologíaEditar

  • Plataforma de Biotecnologías BIOTECSUR, una iniciativa de cooperación entre la UE y el MERCOSUR que busca promover la consolidación de una plataforma regional de biotecnologías. Es financiado por los programas BIOTECH (2005-2011) y BIOTECH II.

SatélitesEditar

Se han construido hasta el momento tres satélites de investigación científica en cooperación con otros países:

  • SAC D / Aquarius (con EEUU)
  • SAC E (Sabia) (con Brasil)
  • SIASGE (con Italia)

Divulgación científicaEditar

Parques temáticosEditar

  • Tecnópolis: Un parque temático sobre ciencia y tecnología, ubicado en Villa Martelli, Provincia de Buenos Aires. Tecnópolis se encuentra dentro del Polo Científico y Tecnológico Constituyentes, que también incluye al INTI, Centro Atómico Constituyentes, y CITEDEF.
  • Parque de las Ciencias, espacio verde dentro del Polo Cientifíco Tecnológico del MinCyT, donde se realizan actividad de divulgación y extensión.

Emisora de TVEditar

  • TECtv: Se trata del primer canal de televisión argentino destinado a emitir programas relacionados con la ciencia, la tecnología y la innovación. Dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, fue creado en 2012 y su misión es acercar la ciencia a la población. Aunque retrata temas mundiales, uno de sus claros objetivos es mostrar la actualidad de la ciencia argentina. Se puede ver en el canal 22.5 de la TDA y a través de su sitio web: www.tectv.gob.ar donde se transmite por streaming.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Argentina invierte entre cinco y siete veces menos en investigación y desarrollo que los países más innovadores». Infobae. Consultado el 27 de octubre de 2018. 
  2. «Indicadores de Ciencia y Tecnología Argentina 2015 - Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva». Consultado el 27 de octubre de 2018. 
  3. Clarín.com. «Argentina lidera la fuga de cerebros a Estados Unidos». Consultado el 29 de octubre de 2018. 
  4. «Copia archivada». Archivado desde el original el 11 de noviembre de 2007. Consultado el 23 de junio de 2008.  «Conicet en los medios: Un buen año nacional (2006)»,] artículo en el sitio web del CONICET.
  5. Artículo acerca de la central nuclear compacta.
  6. a b «Argentina Innovadora 2020». 
  7. «Nueva reunión para elaborar un Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030». www.argencon.org (en spanish). Consultado el 31 de octubre de 2018. 
  8. «Estadísticas Universitarias - Argentina 2013». 
  9. «CONICET en Cifras». cifras.conicet.gov.ar. Consultado el 29 de octubre de 2018. 
  10. «Objetivos | CYTED. Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnologia para el Desarrollo.». www.cyted.org. Consultado el 29 de octubre de 2018. 
  11. MinCyT. «Internacional Israel». Mercado de Innovación Argentina. Consultado el 29 de octubre de 2018. 
  12. «Programa Horizonte 2020». Argentina.gob.ar. Consultado el 29 de octubre de 2018. 

Enlaces externosEditar