Abrir menú principal
Moluscos, coral, aletas de tiburón y peces globo secados en venta en Grecia.

El tráfico de animales silvestres, comprende el comercio legal e ilegal de especies de animales salvajes y/o productos derivados. Entre los productos derivados, algunos conllevan la muerte del animal. En muchos países el comercio de animales salvajes está reglamentado por las leyes nacionales para la protección de las especies en peligro de extinción; en Argentina por ejemplo, existe la Ley Nacional N° 22.421 que protege la fauna autóctona y prohíbe su comercialización. Además de la misma, que es una ley de adhesión, cada provincia argentina cuenta con sus propias normas[1][2]​. A nivel internacional, el comercio de animales salvajes se rige por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), ratificada por una gran mayoría de países en el mundo.

Índice

Comercio legalEditar

En la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) están incluidas cerca de 5600 especies de animales en tres apéndices diferentes. El comercio de estos animales, y los productos derivados, está prohibido o sometido a restricciones. Las licencias necesarias para la importación, exportación y reexportación son otorgadas por las autoridades nacionales competentes.[3]​ En nombre de la secretaría de CITES, el Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente (UNEP-WCMC) mantiene una base de datos sobre el comercio de las especies incluidas en el convenio, de acuerdo con los datos proporcionados por los Estados miembros.[4]

Número aproximado del comercio de animales vivos incluidos en CITES en 2013 (datos proporcionados por los importadores)[5]
Taxón Vivos, total Vivos, código comercial: salvaje
Mamíferos ca. 15 000 ca. 500
Aves ca. 230 000 ca. 125 000
Reptiles ca. 1 000 000 ca. 150 000
Anfibios ca. 35 000 ca. 7 500
Peces ca. 230 000 ca. 40 000
Invertebrados excepto los corales ca. 375 000 ca. 25 000
Corales ca. 1 250 000 ca. 1 000 000

Además de los animales vivos, existe el comercio internacional de productos derivados, especialmente las pieles (mamíferos, reptiles) y la carne de animales salvajes. Entre 2009 y 2013, los principales importadores de animales salvajes vivos eran Estados Unidos, China, Unión Europea y el Sudeste asiático. La única excepción se da en el caso de las aves, donde los principales importadores eran México y Emiratos Árabes Unidos.[5]​ No se dispone de datos exactos sobre el comercio internacional de las especies salvajes que no aparecen en CITES, bien que este comercio puede ser reglamentado por disposiciones nacionales. En muchos países, la producción de alimentos o prendas de vestir derivados de animales salvajes está reglamentada por las leyes de caza y pesca, y requiere la posesión de las licencias pertinentes. A menudo, el comercio internacional de estos productos sólo esta sumiso a la reglamentación aduanera y de cuarentena, y no necesita una autorización suplementaria. En la pesca mundial se capturó 92 millones de toneladas de productos pesqueros en 2006, incluyendo 81,9 millones de toneladas proveniente de especies marinas, y el resto proveniente de los ríos y los lagos.[6]

Comercio ilegalEditar

El comercio ilegal de animales salvajes, es un problema global y puede constituir una amenaza seria para la conservación del patrimonio natural y cultural de los pueblos del mundo en general y para las especies amenazadas y en peligro de extinción,[7]​ en particular. De acuerdo a la World Wide Fund for Nature (WWF) citando a South y Wyatt (2011): "El tráfico ilícito de vida silvestre describe cualquier crimen relacionado con el medio ambiente que implique el comercio ilegal, el contrabando, la caza furtiva, la captura o recolección de especies en peligro de extinción, la vida silvestre protegida (incluidos animales y plantas sujetos a cuotas de cosecha y regulados por permisos), derivados o productos de los mismos."[8]​ Una de las razones por las cuales existe, es la suposición de que los animales silvestres, pueden ser considerados mascotas [9]​ y por ello mantenidos en los domicilios; además de la obtención de los productos derivados para trofeos de caza, artículos de moda, objetos de arte, ingredientes para la medicina tradicional y carne para el consumo humano; entre otros. En aquellos países, como Vietnam, donde los ciudadanos ricos usan los cuernos de rinocerontes para el tratamiento del cáncer y la "cura de la resaca", aumentó el comercio de los mismos. De acuerdo a la WWF, esas creencias, los mitos urbanos y las promesas falsas de curaciones milagrosas para enfermedades mortales, incrementó su demanda a nivel mundial. En ese sentido, datos del año 2012 indicaron que los precios de los cuernos habían alcanzado los US$ 60.000 por kilo, duplicando el valor del oro o platino de ese momento y eran más valorados que los diamantes o la cocaína.[8]​ Por otro lado y en el año 2010, la comercialización de marfil de elefantes y cuernos de rinocerontes, entre otros; alcanzó un valor estimado en 75 millones de dólares. [10]

Se habla de comercio ilegal de animales salvajes si la importación viola la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres o si viola las leyes nacionales de cuarentena u otras leyes que regulan el comercio de ciertos animales o productos (por ejemplo, vino de serpiente).[11]​ Los vínculos entre la prosperidad, la pobreza y la participación en el comercio de animales salvajes son complejos: las personas involucradas en el comercio no son necesariamente pobres, y los pobres que están involucrados no son los que reciben la mayor parte de los beneficios monetarios del negocio.[12]​ El informe sobre elefantes de la CITES presentado en la 62ª Reunión del Comité Permanente, dio cuenta de que el incremento de la demanda asiática de productos ilegales vinculados a la vida silvestre, estaba asociado al aumento de la caza furtiva en África. A su vez, esta situación tuvo su correlato con el mayor poder adquisitivo de los grandes consumidores de marfil que son los chinos.[8]​ En 2014, se estimó que el comercio ilegal de especies salvajes (animales y plantas) generó un rendimiento entre US$ 7000 millones y US$ 23 000 millones al año. Con esto el comercio ilegal de especies salvajes se convierte en el quinto negocio ilegal más rentable en el mundo.

La cadena de valor del tráfico ilegal de especies silvestresEditar

En la comercialización ilegal de vida silvestre, existe una cadena de valor que se extiende desde el primer eslabón, que es la captura o cosecha de ejemplares, hasta la disponibilidad de los mismos para el último eslabón, que son los consumidores finales. Es muy cruel la forma en que los animales vivos son trasladados desde su sitio de extracción en su hábitat natural, hasta los depósitos donde permanecen esperando su destino de comercialización. Viajan dentro latas, valijas, caños de plástico agujereados, toda clase de recipientes de plástico o cartón; mezclados juveniles con adultos; sin recibir agua o alimentos en cientos de kilómetros por agua, tierra o aire, entre otras condiciones terribles. Por esta razón la supervivencia es muy baja y en ese sentido se ha estimado que de cada diez animales traficados, solo uno llega con vida[13][8]​. También se registran destinos intermedios de recolección y/o procesamiento.Por otro lado, existe una diferenciación entre países de origen de los animales y los consumidores que no son mutuamente excluyentes. [8]

Patrimonio natural y culturalEditar

Según el diccionario, patrimonio significa: “Conjunto de bienes que una persona adquiere por herencia familiar.” Pues bien, si trasladamos esta definición a la pregunta que estamos tratando, el conjunto de bienes está referido a los “bienes naturales” o “bienes sociales”. En otras palabras, estas riquezas que forman parte del patrimonio, son los bienes naturales como la fauna, la flora, los minerales de las montañas, los bosques, montes, selvas, el agua dulce, los combustibles fósiles, entre otros. Sin embargo, la palabra persona de la definición, tiene aquí un alcance más amplio y está referido a toda la gente de un territorio; en este caso, el pueblo de la nación argentina. Con respecto al concepto: herencia familiar; es necesario comprender que en efecto, hemos heredado todos estos bienes comunes de las generaciones que nos antecedieron y los tenemos en custodia para que nuestros descendientes los puedan disfrutar y sostenerse también con los mismos. Es decir, debemos conservarlos, cuidarlos y usufructuarlos pero de manera tal que no se destruyan ni desaparezcan. Por el contrario, son una herencia maravillosa debe pasar de generación en generación. [14]

Unión EuropeaEditar

De acuerdo con Europol, la Unión Europea es uno de los mercados más importantes para el comercio ilegal de especies, tanto como lugar de origen, como lugar de venta. Para el comercio ilegal de mascotas, la Unión Europea es un mercado importante. Para el comercio ilegal de aves, corales y tortugas, la Unión Europea es un importante lugar de origen; a esto se suma el comercio prohibido de cuernos de rinoceronte que se trafican principalmente por la demanda en China. De acuerdo con Europol, la demanda de especies salvajes en la Unión Europea sigue siendo significativamente mayor que la oferta, incluso durante la crisis económica de 2008-2015.[15]​ A esta realidad se ha sido sensible, y en la aplicación del convenio CITES en la Unión Europea se es mucho más estricto: los apéndices I y II han sido rebautizados como apéndices A y B .[16]​ Es de especial importancia puesto que se aplican las máximas medidas de protección a los ejemplares del apéndice A, donde se incluyen muchas especies que fuera de la Unión Europea tendrían solo nivel de protección como lista II. Y a su vez, en apéndice B, se incluyen especies que fuera de la Unión no tendrían protección por el acuerdo CITES. [17]

AsiaEditar

 
Aleta de tiburón a la venta en Hong Kong.
 
Pieles de leopardo.

Otra parte importante del comercio ilegal internacional de animales salvajes ocurre en Asia, donde existe una demanda significativa de ciertas partes de animales salvajes para uso en la medicina oriental tradicional, el consumo humano, y como símbolo de prosperidad. En el Sudeste asiático la demanda tiende a aumentar, en parte debido al auge económico y la creciente prosperidad.[11]​ Por otra parte, el Sudeste asiático es también el lugar de origen de ciertos productos derivados de animales salvajes.[12]

China es un mercado importante para el tráfico ilegal de tortugas, marfil, productos derivados de tigres, pangolines, y muchas otras especies.[18]India y Nepal son los países de origen y de tránsito para el comercio de partes del cuerpo de tigres, rinocerontes, leopardos, leopardos de las nieves, lutrinos y ciervos almizcleros, que se utilizan en la medicina china tradicional y como decoración. Los comerciantes suelen utilizar regiones con fronteras permeables y prácticas aduaneras negligentes, como Sikkim, Ladakh y Tíbet.[19]

En Tailandia, el mercado Chatuchak en Bangkok es un importante centro para la venta de tortugas de agua dulce y tortugas terrestres como mascotas. La mayoría de las especies con origen ilegal —registrados en 2006 y 2007 como parte de una investigación o que se incautaron en los últimos años— no eran nativas de Tailandia, sino de Indonesia, Indochina, Madagascar, Congo, Uganda, Kazajistán, Líbano, Barbados y Venezuela.[20][21][12]

En Vietnam, entre marzo de 1996 y 2007 se incautaron 181 670 especímenes individuales y se detectaron y procesaron 14 758 casos de caza ilegal y de comercio de animales salvajes. La expansión de los mercados y el aumento de los precios han contribuido significativamente al desarrollo del comercio de animales salvajes, que se convirtió en el factor más importante para el fuerte descenso de las poblaciones de algunas especies amenazadas, como elefantes, pangolines (subgénero Manis), anfibios, reptiles, y plantas como orquídeas del género Paphiopedilum y madera de agar.[22]

Estados UnidosEditar

Estados Unidos es también un importante importador de animales salvajes y productos derivados, y es un gran mercado para el comercio ilegal de mascotas.[18]​ Entre 2001 y 2005, se incautaron más de 11 000 especímenes de animales vivos y productos elaborados a partir de especies salvajes, incluyendo pájaros, reptiles, tortugas marinas, corales y mamíferos, provenientes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.[23]​ Para el tráfico de los animales procedentes de la selva amazónica se utilizan las mismas rutas que las utilizadas para el contrabando de drogas hacia los Estados Unidos.[24]


Comercio y conservación de vida silvestreEditar

El comercio de animales salvajes puede convertirse en un problema serio para la conservación de la vida silvestre, especialmente cuando el comercio es ilegal y abarca especies endémicas [2] de un área, y en este sentido provienen de poblaciones silvestres pequeñas. Un ejemplo es la salamandra Neurergus kaiseri, que ha sido incluido en el Apéndice A de CITES.[25]​ Incluso las especies más comunes pueden ser amenazadas por la caza, como la gacela saudí (Gazella saudiya) que fue declarada extinta en 2008.[26]

Por otra parte, el comercio de animales salvajes puede también tener un efecto positivo para la conservación de especies amenazadas si se maneja de manera sostenible. El marjor (Capra falconeri), por ejemplo, fue amenazado debido, entre otros, a la caza furtiva por su carne y sus cuernos; En 1994 sólo quedaban 700 ejemplares en Pakistán. A partir de 1992, todas las subespecies fueron incluidas en el Apéndice I de CITES, y en 1998 se inició un programa dentro del marco de la Convención que permitió la caza de trofeos rigurosamente reglamentada. Este programa fue implementado y controlado por las comunidades locales y los ingresos monetarios generados beneficiaron la conservación de la especie y la población de las aldeas locales. Para el año 2010, el programa había generado 2 millones de dólares y se logró un aumento notable de la población de marjores, que alcanzó 4000 animales en Pakistán.[27]

Consecuencias del tráfico ilegal de especies silvestresEditar

Las consecuencias del comercio ilegal de vida silvestre, pueden ser potencial y directamente irreversibles. [8]​ A nivel ecosistémico y de poblaciones hay una gran pérdida de biodiversidad, incluyendo variabilidad genética, especies, ecosistemas y los servicios ambientales que resultan de la interacción de entre estos. A nivel individuo, la extracción de su medio natural implica la muerte ecológica del ejemplar. Una vez que el animal es retirado de su ambiente,raramente podrá ser devuelto a la naturaleza, de manera que no puede continuar ejerciendo su función biológica (predador,presa,dispersor). A pesar de que la liberación de animales decomisados,es una práctica de manejo apreciada por animalistas interesados en el bienestar de los individuos,existen motivos fundados para considerar a las liberaciones como indeseables.[28]​ Por otra parte, el tráfico ilegal de vida silvestre está asociado a la introducción de especies exóticas, potencialmente invasoras.Las mismas, son un peligro en potencia para las especies autóctonas y/o nativas ya que compiten por el nicho ecológico, alimento, son predadores sin control natural; entre otras cuestiones y desequilibran los ecosistemas. En este sentido, la WWF cita el ejemplo de las pitones birmanas liberadas por sus propietarios, que resultaron en una plaga muy importante para Everglades, en Florida, Estados Unidos. [8]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Especies de fauna silvestre». Argentina.gob.ar. 1 de febrero de 2018. Consultado el 24 de julio de 2019. 
  2. Farioli, Homero Angel (2017). «Capítulo VIII». Tráfico de Fauna Silvestre + Unidad Judicial Ambiental. Ecoval Ediciones. p. 137. ISBN 978-987-4003-18-8. 
  3. CITES How CITES works, cites.org, consultado el 26 de noviembre de 2015
  4. UNEP World Conservation Monitoring Centre Species Database
  5. a b CITES trade data dashboard dashboards.cites.org, consultado el 26 de noviembre de 2015
  6. The State of World Fisheries and Aquaculture. FAO Fisheries and Aquaculture Department, Rome, 2009 The State of World Fisheries and Aquaculture (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión). ftp.fao.org, consultado el 27 de noviembre de 2015.
  7. Nowell, K., Jackson, P. (1996) Wild Cats: status survey and conservation action plan
  8. a b c d e f g WWF/Dalberg (2012). «Tráfico Ilícito de Vida silvestre: Los fundamentos». En Inner Workings. WWF La Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Vida Silvestre. p. 11. ISBN 978-2-940443-67-3. 
  9. Richard, E., Situación Ambiental Argentina 2000 (2000). Fundación Vida Silvestre Argentina. Buenos Aires, ed. Especies silvestres llevadas a cautiverio y colecciones privadas: una introducción al problema. p. 260. ISBN 950-9427-09-8. Consultado el 25 de julio de 2019. 
  10. «Delito ambiental: el tráfico ilícito de fauna silvestre y madera». 
  11. a b Wyler, L.S., Sheikh, P.A. (2008) International Illegal Trade in Wildlife: Threats and U.S. Policy (PDF; 758 kB). Congressional Research Service, The Library of Congress, Washington DC, 22. August 2008, consultado el 26 de noviembre de 2015
  12. a b c TRAFFIC (2008) What’s Driving the Wildlife Trade? A Review of Expert Opinion on Economic and Social Drivers of the Wildlife Trade and Trade Control Efforts in Cambodia, Indonesia, Lao PDR and Vietnam (PDF; 3,2 MB). East Asia and Pacific Region Sustainable Development Discussion Papers. East Asia and Pacific Region Sustainable Development Department, World Bank, Washington, DC.
  13. Nigro, Claudia y David María Florencia (2015). «¿Cómo se trafica la fauna silvestre?». En UNR Editora. Respuestas a las 10 preguntas básicas sobre el tráfico de fauna silvestre. Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. p. 6. ISBN 978-987-702-107-3. 
  14. Nigro, C. y David, M.F., ¿Qué es el patrimonio natural de un país? (2015). Rosario: UNR Editora, ed. Respuestas a las 10 preguntas básicas sobre el tráfico de fauna silvestre. Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. p. 3. ISBN 978-987-702-107-3. 
  15. Threat Assessment 2013 - Environmental Crime in the EU, public version europol.europa.eu 2013; consultado el 26 de noviembre de 2015
  16. «Aplicación de CITES en la Unión Europea». Consultado el 31 de marzo de 2017. 
  17. «Reglamento consolidado (CE) 338/97 del Consejo, para aplicar el CITES en España y resto países Unión Europea». Consultado el 31 de marzo de 2017. 
  18. a b Hance, J. (19 de enero de 2009). «Wildlife trade creating 'empty forest syndrome' across the globe» (en inglés) (edición en línea). mongabay.com. 
  19. Yonzon, P.S. (2006) The Illicit Trade on Megavertebrates of Asia. Conservation Biology in Asia, Paper 6. pdf
  20. Nijman, V., Shepherd, C. R. (2007) Trade in non-native, CITES-listed, wildlife in Asia, as exemplified by the trade in freshwater turtles and tortoises (Chelonidae) in Thailand. Contributions to Zoology, 76 (3): 207-212 pdf
  21. Shepherd, C. R., Nijman, V. (2008) Pet freshwater turtle and tortoise trade in Chatuchak Market, Bangkok, Thailand. TRAFFIC Southeast Asia, Petaling Jaya, Malaysia pdf
  22. Nguyen Manh Ha, Vu Van Dung, Nguyen Van Song, Hoang Van Thang, Nguyen Huu Dung, Pham Ngoc Tuan, Than Thi Hoa and Doan Canh (2007) Report on the review of Vietnam’s wildlife trade policy. CRES/FPD/UNEP/CITES/IUED, Hanoi, Vietnam. pdf
  23. Traffic North America (2009) Wildlife Trade Control CAFTA-DR Regional Gap Analysis Report. Traffic North America. Washington DC.: World Wildlife Fund. pdf
  24. Kneidel, S. (2008) Monkeys and Parrots Pouring from the Jungle.... Veggie Revolution, (10 de noviembre de 2008) online
  25. Neurergus kaiseri speciesplus.net, consultado el 27 de noviembre de 2015
  26. IUCN SSC Antelope Specialist Group 2008. Gazella saudiya. In: IUCN 2011. IUCN Red List of Threatened Species. Version 2011.1. [«Comercio de animales salvajes». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2019 (en inglés). ISSN 2307-8235.  <www.iucnredlist.org>. Consultado el 27 de noviembre de 2015.]
  27. CITES - Hope for a sustainable future, 2014, CITES Secretariat - International Environment House, Geneva – Switzerland, Seite 16 [1] cites.org, consultado el 27 de noviembre de 2015
  28. David, M.F.; Nigro, C.; Manoni, C.; (2017). «Unidad 5: Aprovechamiento de la fauna silvestre». En Rosario: UNR Editora. Apuntes de cátedra...para introducir en el manejo y conservación de fauna silvestre. Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. p. 57. ISBN 978-987-702-216-2. 

Enlaces externosEditar