Conflicto de La Pedrera

El Conflicto de La Pedrera fue un conjunto de escaramuzas fronterizas presentadas en 1911 entre Colombia y Perú por la posesión territorial de una amplísima zona de la selva del Amazonas. Ninguno de los dos países reconoce en estos hechos la existencia de una guerra, por el contrario historiadores de ambas nacionalidades han optado por ignorar o minimizar estos hechos refiriéndose como un pequeño conflicto entre naciones hermanas.[cita requerida]

Conflicto de La Pedrera
Conflicto limítrofe entre el Perú y Colombia
Mapa del Modus-Vivendi entre Perú y Colombia.jpg
El modus vivendi entre Colombia y Perú sobre el Putumayo conforme a lo acordado por el protocolo de 18 de septiembre de 1905.
Fecha 10 de julio de 1911 - 12 de julio de 1911 (2 días)
Lugar La Pedrera a orillas del río Caquetá, Loreto, Bandera del Perú Perú (hoy Flag of Colombia.svg Colombia)
Resultado

Retirada para evitar conflictos diplomáticos[1]

  • Las tropas colombianas fueron desalojadas de la Pedrera
  • Las tropas peruanas abandonaron la posición
Consecuencias Se da paso al llamado "Rescate de Leticia" por parte de civiles peruanos oriundos de Loreto
Beligerantes
Bandera del Perú Perú Flag of Colombia.svg Colombia
Comandantes
Óscar R. Benavides Isaías Gamboa

Índice

AntecedentesEditar

Desde la independencia los límites de todas las naciones latinoamericanas quedaron ambiguos y más en zonas absolutamente inexploradas e inaccesibles como el trapecio amazónico. A principios del siglo XX mientras Colombia sufría la Guerra de los Mil Días algunas empresas como la Casa Arana de Perú se adentraron en territorios selváticos que por derecho correspondían al Perú, donde se dedicaron a la explotación del árbol del Caucho. Estos hechos que se hallan documentados entre otros en la novela La vorágine de José Eustasio Rivera, provocaron una serie de denuncias de Rafael Uribe Uribe en el congreso y en la prensa de la época. Entre otras se denunciaba que el gobierno peruano estaba militarizando los ríos Putumayo, Napo y Caquetá.

La ocupación peruana de los territorios referidos se dio con el respaldo que daba el derecho, de acuerdo a la Real Cédula de 1802. Se venía ejerciendo desde 1896 por la Casa Arana y desde 1900 por los militares del Perú, quienes ese año abrieron una guarnición en Tarapacá.[cita requerida]

La Casa Arana sacó a todos los propietarios colombianos instalados en el área, apoyados por las fuerzas militares. Se había convertido en productor y exportador monopolístico de caucho en toda la región, esclavizando a los indígenas para obtener el preciado producto y asesinado a cualquiera que se interpusiera en el camino. El Putumayo se había ido convirtiendo lentamente en territorio custodiado por tropas y autoridades peruanas sin que el gobierno de Colombia hiciera reclamo.

En febrero de 1911 el gobierno peruano de Augusto B. Leguía ordenó al Teniente Coronel Oscar Benavides para conducir el Batallón No. 9 acantonado en Chiclayo, costa norte del Perú, a la frontera amazónica con Colombia para reforzar las tropas de la guarnición del puerto amazónico de Iquitos.

La tragedia del Putumayo se piensa repetir en el Caquetá. Desde el mes de febrero, el país se entera de un ataque peruano en los territorios por Colombia. El patriotismo henchido en el pecho de los colombianos reclamó una ardua defensa de la soberanía nacional. Eduardo Arias, "El Loco", produce en su imprenta, panfletos que reparte personalmente y en forma gratuita por las calles bogotanas, denuncia la gravedad de los acontecimientos vaticinando un segundo "Panamá", esta vez a manos de los peruanos.[2]

El gobierno de Carlos Eugenio Restrepo presionado por el aumento de denuncias y el temor latente por la reciente separación de Panamá envió el 27 de enero de 1911 una reducida tropa para hacer presencia en el margen derecho del río Caquetá. Al frente se envió a los generales Isaias Gamboa y Gabriel Valencia con unos 70 hombres más.

El gobierno republicano de Carlos E. Restrepo reacciona en forma aletargada e irresponsable. Aparentemente hay una resistencia a la defensa de la soberanía nacional por parte del Estado cuyo vocero es el Canciller Enrique Olaya Herrera. La insistencia de los militares y la oposición liderada por el General José María Valencia hacen eco en el gobierno de Restrepo. Finalmente accediendo a las suplicas insistentes del General Isaías Gamboa, el Ministro de Guerra, Mariano Ospina Vásquez lo despachó con el General José María Valencia y una reducida guarnición a La Pedrera, debajo de Puerto Córdoba y cerca de la frontera con el Brasil. Un grupo que salió bajo las más inicuas fallas administrativas y logísticas, quedando prácticamente abandonado a su suerte.[2]

La BatallaEditar

Establecidos en la base la Pedrera crearon un campamento permanente, donde había una trocha de 6 kilómetros, un terreno de 3.000 metros cuadrados para cultivos y un conjunto de trincheras. La mayoría de los soldados colombianos estaban enfermos de Paludismo, Fiebre amarilla o Leishmaniasis por lo que la tropa contaba con 11 enfermos, 22 moribundos, 34 fuera de combate. El día 10 de julio el comandante peruano Óscar R. Benavides exigió la retirada de las fuerzas colombianas, la negativa provocó el primer enfrentamiento.

11 soldados colombianos desde las trincheras rechazaron el ataque de cuatro lanchas de artillería con 500 hombres, tras dos horas de combate la avería de la lancha America dio pie a la retirada de Benavides.

23 colombianos lograron sostener la posición hasta la noche. A las 23:30 se realizó un nuevo ataque que también fue repelido con éxito por Gamboa.

43 soldados colombianos combatieron con éxito la mayor parte del día pero el general Gamboa igualmente enfermo perdió el sentido cuando transportaba una caja de municiones, recogido por sus hombres la base de la pedrera fue desalojada y los colombianos se retiraron.

El día 13 se comunicó por telegrama con la presidencia de República explicando la situación. Además dio cuenta de la pérdida de equipos, de 15 hombres entre ellos el general Valencia y afirmó haber provocado 47 bajas a los peruanos.

En Colombia hubo una reacción inmediata. La casa del embajador peruano fue apedreada el 4 de octubre, más de mil hombres se alistaron voluntarios desde el primer día solo en Bogotá pero el número fue en aumento día por día y ciudad por ciudad. Se dio instrucción de tiro en la Junta Patriótica de Clubs. Mientras tanto el gobierno empezó una batalla diplomática con su canciller Enrique Olaya Herrera. Por otro lado las fuerzas peruanas sufrieron una feroz epidemia de Beri-Beri y Fiebre amarilla que les hizo perder hasta 30 hombres al día. Esto además dio lugar a una reacción de la opinión pública peruana que exigió la permanencia de sus hombres en territorio considerado legítimamente peruano. El 16 de octubre las tropas peruanas se retiraron a de La Pedrera, y el 6 de noviembre se declaró terminado el incidente y se normalizaron las relaciones entre Colombia y Perú.

ConsecuenciasEditar

El incidente pasó a la historia y con ella al olvido. La Casa Arana no desapareció de forma inmediata a pesar de los escándalos sobre esclavitud con los indígenas Huitoto en Inglaterra y en su propio país, ni de la caída del precio del caucho silvestre en favor del caucho de Malasia y Ceilán. El incidente de la Pedrera, confirmó la superioridad local que tenía Perú en la zona con respecto a Colombia, en cambio Colombia carecía de presencia naval en la zona a diferencia del Perú. Después del incidente Colombia logró que se le reconociera que pudiera poner cierta cantidad de fuerzas en la Pedrera y Puerto Córdoba (fuerzas limitadas) pero sin reconocerle ningún tipo de soberanía. Por lo demás la frontera seguía siendo el Caquetá teniendo como pequeño enclave la posición de la Pedrera.

En el Putumayo en 1911 no había presencia colombiana y el Perú era dueño de ambas orillas, donde existían poblados como Tarapacá, Arica y Tacna. En lo que respecta a la presencia de Colombia en esas zonas sólo se da a partir de 1930 con la ratificación del Tratado Salomón-Lozano por el cual Colombia reafirmó su soberanía del Caquetá, Putumayo y Leticia. La situación de explotación, esclavitud y terror en los indígenas amazónicos por parte de los caucheros peruanos continuó casi hasta 1930 cuando la guerra Colombo-Peruana, finalmente retiró a las tropas y colonos Peruanos del territorio Colombiano. Pero del conflicto de La Pedrera ninguno se ha atribuido la victoria. Colombia se retiró de la posición que defendían pero los peruanos recibieron más bajas. Ambos bandos fueron diezmados por las enfermedades de la selva. El conflicto poco se recuerda en ambos países.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. http://la-republica-aristocratica-10a.wikispaces.com/0.+LA+REP%C3%9ABLICA+ARISTOCR%C3%81TICA
  2. a b Mariano Ospina Peña, Combate en la Pedrera, www.caballerosandantes.net/index.php?cid=21&page=15

BibliografíaEditar

  • PINEDA Camacho Roberto. Colombia Amazónica. UNAL. Bogotá 1987
  • GRANADOS Juan José. Historia de Colombia. 1982