Control español de Jamaica y las Islas Caimán

El control español en Jamaica y las Islas Caimán se originó a partir de finales del siglo XV y principios del XVI, cuando Cristóbal Colón descubrió ambos archipiélagos, para finalizar fundamentalmente en 1670, fecha en la cual España entrega las islas a la corona británica mediante el Tratado de Madrid. Sin embargo, nunca hubo comunidades significativas españolas en Jamaica y ninguna en las islas Caimán, razón por la cual ambas fueron fácilmente ocupadas por los británicos.

Isla de Santiago
Asentamiento/Dependencia
1509-1670
Jamaica in its region.svg
Localización de Jamaica
Capital Villa de la Vega
Entidad Asentamiento/Dependencia
 • País Imperio español
 • Virreinato Nueva España
 • Capitanía general Santo Domingo
Idioma oficial Español
Período histórico Colonización española de América
 • 1509 Establecimiento
 • 1670 Tratado de Madrid
Gobernador
• 1510-1513
• 1656–1660

Juan de Esquivel
Cristóbal Arnaldo y Isasi
Precedido por
Sucedido por
Arahuacos
Taínos
Colonia de Jamaica

HistoriaEditar

La llegada de españoles a Jamaica se inició en 1494, con el arribo de Cristóbal Colón y de sus marineros a la isla en busca de oro (pues en Cuba y La Española, donde le habían informado de la existencia de la isla, la denominaban Xaymaca, que quiere decir, en lengua indígena, “lugar del oro bendecido”), aunque luego descubriera que este era inexistente en la isla.[1]​ Colón denominó a la isla como Santiago[2]​ y la usó como un miniestado para su familia.[1]​ Además, él y sus marineros fundaron algunos lugares, tales como Santa Gloria (la actual bahía de St. Anne), denominado así por Colón ya que fue el primer lugar que se avistó cuando ellos llegaron a Jamaica. Varios años después, en 1503, Colón y su tripulación descubrieron las cercanas Islas Caimán, que también fueron reconocidas como parte del imperio castellano.

En 1505 Juan de Guzmán, duque de Medina Sidonia propuso en acuerdo con Colón un proyecto para poblar Jamaica pero el rey Fernando lo rechazó porque le inquietaba el poderío acumulado por esta casa nobiliaria.[3]​ En 1509 se fundó el primer asentamiento español de la isla, que fue bautizado con el nombre de Sevilla la Nueva y estaba situado en un lugar cercano a Santa Gloria. Así, ya en 1510, se nombró como primer teniente de gobernador de Jamaica a Juan de Esquivel, y la isla fue incorporada al Virreinato colombino.

Sin embargo, en 1524 los colonos abandonaron Nueva Sevilla[1]​ y se trasladaron a la actual Spanish Town fundada por el adelantado Francisco de Garay, gobernador colonial de Jamaica, con el nombre de Nuestra Villa de la Santísima Señora de la Vega, Santiago de la Vega, St. Jago de la Vega o Villa de la Vega (lugar que tomó el nuevo nombre inglés cuando estos conquistaron la isla en 1655[2]​). Aquí se construyó la catedral más antigua de Jamaica.[4]​ Con el tiempo los españoles fundaron otros lugares en toda la isla (como fue el caso de Las Chorreras[5]​ u Ocho Ríos, y Santa Cruz), pero fue esa ciudad la elegida como capital de Jamaica. Los colonos, como solían hacer en las colonias en las que se establecían, llevaron a la isla cultivos (tales como la caña de azúcar y el plátano) y animales domésticos (como los perros, los gatos y los caballos), siendo estos animales la mayoría de los que existen actualmente en Jamaica.[6]

Sin embargo, la mayoría de los españoles que llegaron a la isla buscaban oro y plata pero, ante su inexistencia en Jamaica, ellos generalmente la abandonaban, asentándose solo en las llanuras costeras, principalmente en la parte norteña de la isla. Así, Jamaica se convirtió en un centro fundamentalmente de aprovisionamiento y descanso.[7]

En la segunda mitad del siglo XVI, los españoles comenzaron a usar esclavos africanos para la producción de los ingenios azucareros jamaicanos, dada la inexistencia de oro y la escasa población indígena que quedaba en la isla debido a las epidemias y a la explotación laboral. Si bien, el número de esclavos africanos aumentaría notablemente tras la invasión inglesa de la isla en el siglo XVII.[8]

En 1580, después de la incorporación de Portugal a la Corona española, numerosas familias portuguesas de origen y religión judía que habían sido expulsadas de España emigraron a Jamaica, donde establecieron una comunidad que ha sido reconocida por su laboriosidad y sus buenas condiciones económicas.[9]

Sin embargo, a partir de 1595, los piratas, bucaneros y corsarios ingleses comenzaron a atacar la isla con cierta frecuencia, con el fin de desafiar la Bula Papal, que declaraba que todos los territorios del nuevo mundo pertenecían a los reinos de Castilla y Portugal.[1]​ Al ataque de 1596, le siguieron otros desarrollados en 1603, 1640 y 1643.[4]​ Así, los españoles fueron desalojados por la fuerza por los Ingleses en Ocho Ríos, en St. Ann.[10]​ Sin embargo, fue en 1655 cuando el ejército inglés, dirigido por el almirante inglés Sir William Penn y el general Robert Venables, ocupó finalmente Jamaica, así como las islas Caimán,[4]​ haciéndose cargo de la última fortaleza española de Jamaica.[10]

Dominada la colonia española por los británicos, el temor a la pérdida oficial de la isla por parte de España provocó que, en 1659, el político y noble español Juan Francisco de Leiva, comenzara a arbitrar medios para expulsar a los extranjeros de la isla, proponiendo el envío de "una armada despachada de la Península, cargada de gentes que han de ser de trabajo y provecho como lo es la de las Canarias".[11]​ Así, llegó un grupo de soldados españoles a Jamaica, que se asentaron en el ya mencionado Santiago de la Vega, reforzando la comunidad española presente en la capital de la isla, para que ejercieran una mayor resistencia a la ocupación británica. Mientras, en 1660, fue nombrado el primer gobernador británico de Jamaica, Edward D'Oyley. Este gobierno era ya un signo de soberanía británica de la isla, pero España no reconoció a Jamaica como británica hasta 1670.

Además, en 1660, como ocurrió en otras colonias españolas, Jamaica se convirtió en un refugio para los Judíos, atrayendo también a aquellos que habían sido expulsados de España y Portugal. Ya en 1510 se había firmado un acuerdo con los Judíos, poco después de que el hijo de Cristóbal Colón se estableciera en la isla. La comunidad judía de Jamaica, formada principalmente por mercaderes y comerciantes, se vio obligada a llevar una vida clandestina, haciéndose llamar "portugeses".[12]​ Todo esto aumentó la comunidad hispana en la isla.

Sin embargo, con la firma del tratado de Madrid de 1670, España cede definitivamente Jamaica y las islas Caimán al Reino Unido. Tras la ocupación británica oficial de la isla, los colonos españoles huyeron después de liberar a sus esclavos,[10]​ los cuales se dispersaron por las montañas, uniéndose a los cimarrones, los esclavos que habían escapado previamente de los españoles para vivir con los Taínos.[13]​ Los cimarrones jamaicanos lucharon contra los británicos durante el siglo XVIII en la Primera y Segunda Guerra Cimarrón.[13]

Después de que los británicos tomaran Jamaica, los judíos de la colonia, muchos de los cuales eran originarios de España y Portugal, decidieron que la mejor defensa para tratar de evitar la recuperación de la isla por parte de España era animar a convertir la colonia en una base para los piratas del Caribe. Con los piratas instalados en Puerto Real, los españoles serían disuadidos de atacar. Los líderes británicos estuvieron de acuerdo con la viabilidad de esta estrategia para prevenir la agresión exterior.[12]​ Fue así como comenzó nuevamente un arribo de piratas caribeños a la isla.

LegadoEditar

  • Según J. G. Bruton, aparte de Santiago de la Vega, otros lugares de Jamaica nombrados por los españoles durante este tiempo, y que se extienden por toda la isla, son Ocho ríos (también llamado, según Robert Wallace Thompson, Las Chorreras por los españoles coloniales[5]​), Río Bueno, Santa Cruz,[6]Río Miño[7]​ y el Port Antonio (también llamado, según Thompson, durante la época española, Puerto Antón[5]​).[6]​ Así también, el nombre de Montego Bay, la capital de Parroquia de Saint James, podría derivar, según Bruton, del nombre español bahía de manteca, en alusión a la gran cantidad de cerdos utilizados allí en la industria de la manteca,[14]​ y el del pueblo Oracabessa deriva, seguramente, de la palabra española Cabeza de Oro con la que se designaría al pueblo durante el dominio español del lugar, debido a la existencia de una colina cercana a la región, cuya cima se cubre, en ciertas épocas del año, de flores de color amarillo. Por su parte, los nombres de otros lugares, según el mismo autor, son una traducción de los nombres con los que los españoles los denominaban: Así, la bahía Dry Harbour (Puerto Seco) fue un lugar en el que entró Colón para buscar agua cuando buscaba refugio con dos carabelas ya en muy mal estado y parcialmente destruidas. Runaway Bay (Bahía de la Huida), por su parte, es una bahía desde la que huyó, en 1665, el gobernador español de la isla, Ysassi, rumbo a Cuba. Por otro lado, el nombre del pueblo The Moneague derivaría del gentilicio español Monte de Agua (nombre con el que lo denominaban los españoles debido a que es un pueblo rodeado de cerros, por uno de los cuales emana un riachuelo)[7]​ o bien, según Yates, de La Manigua, palabra muy usada en Cuba para referirse a un bosque denso e impenetrable.[5]​ Algunos gentilicios españoles de la isla, sin embargo, se han perdido, tal es el caso del Río de la Villa (actual Río Cobre, nombre designado a esa región por los británicos, probablemente, según H. P. Jacobs, tras ver la palabra cobre en un mapa, en un punto que señalaba ese lugar, y creer que ese era el nombre del río[5]​) y del río cercano a Spanish Town, Boca de Agua, río que actualmente se llama Bog walk (paseo del Pantano).[7]​ Sin embargo, Robert Wallace Thompson rechaza la idea de Bruton sobre la relación entre los nombres actuales de los lugares jamaicanos mencionados con los nombres designados por los españoles en los mismos, a falta, según él, de documentos y fuentes coloniales que indiquen, siquiera, la existencia de esos nombres durante la época española de la isla, indicando que tales nombres derivan de palabras indígenas (Orocabezzas, tal vez de Orocavis, palabra encontrada en Santo Domingo) o inglesas (Ocho Ríos, tal vez Port Antonio).[5]
  • Los españoles introdujeron muchos cultivos a Jamaica como la caña de azúcar, plátanos, cítricos, algodón, cacao y tabaco, además de las viñas. También fueron ellos quienes, al parecer, introdujeron la mayor parte de los animales domésticos que se encuentran en la isla actualmente, como es el caso de los cerdos, caballos, vacas, cabras, gatos, perros y los pollos.[6][9]
  • Durante su dominio en Jamaica, los españoles construyeron iglesias y fortines.[9]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c d «History of Jamaica». Jamaica National Heritage Trust. Archivado desde el original el 26 de septiembre de 2010. Consultado el 30 de septiembre de 2010. 
  2. a b / Jamaican-people.html pueblo jamaicano
  3. Varela, Consuelo (1988). Colón y los florentinos. Madrid: Alianza América. pp. 99-100. ISBN 84-206-4222-3. 
  4. a b c «Spanish Town». Jamaica National Heritage Trust. Archivado desde el original el 25 de septiembre de 2010. Consultado el 30 de septiembre de 2010. . Enlace muerto.
  5. a b c d e f Centro Virtual Cervantes: Sobre la No hispanidad del inglés acriollado en Jamaica. Thesaurus. Tomo XVII. Número 1 (1962). Escrito por Robert Wallace Thompson
  6. a b c d pueblo jamaicano.
  7. a b c d Centro Virtual Cervantes: Influencias españolas sobre el inglés de Jamaica. Thesaurus. Tomo 1. Número 2 (1945). Escrito por J. G. Bruton.
  8. MARTÍNEZ MONTIEL, Luz María. Negros en América. Madrid: Colecciones Mafre Planeta, 1992. Páginas 89 y 207.
  9. a b c Martínez Montiel, Luz María. Negros en América. Publicado por Colecciones Mafre, 1992. Páginas 205-207.
  10. a b c «Jamaica's English History». Jamaica National Heritage Trust. Archivado desde el original el 24 de septiembre de 2010. Consultado el 30 de septiembre de 2010. 
  11. MDC. Memoria digital de Canarias: Aportación de Canarias a la población de América. su influencia en la lengua y en la poesía tradicional.
  12. a b Kritzler, Edward, The Jew pirates from Caribbean (in español: Los piratas judíos del Caribe), Anchor, 2009, p. 15, ISBN 0-7679-1952-1
  13. a b Benitez, Suzette. «09 2010». 
  14. «ciudad de Montego Bay información». Mobay.com. 2007-05 -07. Consultado el 7 de abril de 2009. 

Enlaces externosEditar