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El Cuarzo hematoide o hematoideo (del hemo-, que a su vez viene del griego y significa sangre) es la la variante de tonalidad ladrillo/rojiza macro-cristalina del grupo mineral de los cuarzos. Este mineral debe su color a las altas concentraciones de óxido de hierro en las zonas circundantes a su cristalización. El mineral en cuestión es también conocido bajo el nombre de "Jacinto de Compostela".

Este es, como todos los cuarzos, un dióxido de silicio. Esta variante ocre del cristal de roca es una piedra rara vez utilizada en forma de gema, por su opacidad, lo que no permite la refracción de la luz en las facetas de un ejemplar tallado para joyería. Sin embargo es una piedra muy apreciada por los coleccionistas de minerales. Como todos los silicatos macro-cristalinos cristaliza en el sistema hexagonal, esto debido a la posición que toman sus átomos dentro de la molécula. Es decir que los cristales de cuarzo hematoideo se encuentran naturalmente en forma de cuerpos, que si bien son irregulares, se asemejan mucho a un cuerpo geométrico, a un prisma recto de base hexagonal. Solo que los cristales suelen terminar en punta (es decir que el prisma del cristal de cuarzo concluye en una pirámide de misma base). La cúspide suele no coincidir con el eje de simetría del prisma.

Clasificaciones del cuarzo hematoide/hematoideoEditar

Hay tres grandes clasificaciones para los minerales: la clasificación de Mohs (basada en la escala de mismo nombre), la clasificación de Cobel (basada en la escala de Cobel) y la clasificación de Strunz.

La primera, la clasificación de Mohs, es según la dureza en de los minerales, basada en una escala de diez minerales patrón ordenados de más blandos a más duros, esta es la escala de Mohs. Según esta clasificación el cuarzo hematoideo (como todos los cuarzos) tiene una dureza de 7 mohs.

La clasificación de Cobel divide a los minerales por sus puntos de función, teniendo como máximo escalón los minerales infusibles, entre los que se encuentren todos los dióxidos de silicio, ya sean macro micro o cripto-cristalinos.

Y la clasificación de Strunz es según sus propiedades y composición química, en la cual hay nueve (9) clases definidad cada una por un número romano: I Elementos Nativos; II Surfuros y sulfosales; III Haluros o halogenuros; IV Óxidos, dióxidos e hidróxidos; V Carbonatos, nitratos y boratos; VI: Sulfatos; VII Fosfatos y afines; VIII Silicatos y IX Sustancias orgánicas.

Según esto se suele clasificar al cuarzo hematoideo, así como a todos los cuarzos en la clase 8: Silicatos, subclase tectosilicatos. Pero existen también aquellos que consideran que su lugar está en la clase 4: Óxidos y afines.

Luego existen clasificaciones según el sistema cristalino (sistema hexagonal, en este caso) y hábito cristalino (también hexagonal en este caso).

El primero se refiere a la disposición de los átomos dentro de la molécula, y el segundo al aspecto macroscópico del cristal bien formado. Y si bien están relacionados hay situaciones en las que no coinciden los dos, por esto es preciso separarlos adecuadamente.

Véase TambiénEditar