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Curación de la hemorroísa en uno de los frescos de las catacumbas de Roma.

Se conoce como curación de la hemorroísa a uno de los milagros de Jesús, mediante el cual fue sanada una mujer que padecía flujos de sangre,[1]​ algo que en su tiempo se consideraba vergonzante. Se narra en los Evangelios sinópticos (Mt 9:20-22, Mc 5:25-34, Lc 8:43-48) en el contexto de otros milagros, como la curación de la hija de Jairo, localizados por las narraciones evangélicas en Decápolis.

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Interpretación teológicaEditar

La función de la túnica de Cristo se interpreta como un símbolo de la salvación. No es la ropa la que salva a la mujer, sino la intención de su fe. Su contraejemplo, que pone San Juan Crisóstomo, son los soldados que, durante la Pasión los sortearon entre sí y, por tanto, también los tocaron sin ser por ello salvados. Los creyentes que acceden por el tacto a objetos sagrados (como las reliquias o los iconos), pretenden obtener de Jesucristo la salvación, o ser librados de la tentación (especialmente las tentaciones de la carne).

IconografíaEditar

La curación de la hemorroísa es un tema relativamente frecuente en el arte cristiano, destacando una obra de Veronés:

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar