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Curimón es un pequeño poblado de origen prehispánico ubicado a 5 kilómetros al este de la ciudad de San Felipe y a 12 kilómetros al oeste de Los Andes, valle de Aconcagua en plena ruta 60 en la Región de Valparaíso de Chile. Curimón significa en lengua mapuche "tierras negras", posiblemente en alusión a su fertilidad.

Curimón
Pueblo
Iglesiacurimon.jpg
Coordenadas 32°47′10″S 70°41′03″O / -32.7861, -70.6842Coordenadas: 32°47′10″S 70°41′03″O / -32.7861, -70.6842
Entidad Pueblo
 • País Bandera de Chile Chile
 • Región Valparaíso
 • Provincia San Felipe de Aconcagua
 • Comuna San Felipe
Superficie  
 • Total 1,38 km² Ver y modificar los datos en Wikidata
Población (2017)  
 • Total 2648 hab.
 • Densidad 1918,84 hab/km²
Iglesia de Curimón, el poblado con más historia del valle de Aconcagua, Región de Valparaíso de Chile.

Historia prehispánicaEditar

El poblado agrupaba a una comunidad de Picunches (gente del norte) de la etnia mapuche, posiblemente agricultores y cazadores recolectores de la denominada Cultura Aconcagua. Se han encontrado vestigios del cultivo de maíz, quínoa y la producción de ganado camélido. La elección del lugar se debe principalmente a la presencia de un pequeño cerro que domina el valle, y a la posibilidad de cruzar el río Aconcagua a través de la angostura que se forma en las rocas que provee el mismo cerro, lugar donde se construyera en fecha indeterminada un primer puente. Durante la dominación inca del valle de Aconcagua es construido un pucará en la cima del cerro, desde donde se dominaba estratégicamente todo el valle y principalmente el puente sobre el río Aconcagua (actual puente ferroviario), razón por la cual además el camino del Inca atravesaba el valle a esta altura (actual calle Camino del Inca).

Importancia histórica del pobladoEditar

Quizás pocos poblados de Chile pueden exhibir una tan nutrida bitácora de acontecimientos históricos como Curimón: Las huestes de Diego de Almagro llegaron al valle central de Chile a través de este poblado, y posteriormente las tropas de Don Pedro de Valdívia. Es este último quien conmina a los Franciscanos que lo acompañaban a crear un convento en el poblado, sentando las bases del primer asentamiento español en el valle de Aconcagua, y por lo tanto muy anterior a la fundación de San Felipe y Los Andes, actuales ciudades predominantes.

El camino del inca es durante cientos de años la única ruta de entrada al valle del Mapocho y a la ciudad de Santiago, siendo denominado "el camino de Chile". Por allí transitan laicos y religiosos hacia el norte de Chile y principalmente hacia la ciudad de Mendoza.

El 3 de agosto de 1740, el Gobernador del Reino, don José Antonio Manso de Velasco, firma en el convento de Curimón el acta de fundación de la ciudad de San Felipe el Real.

Los frailes franciscanos aconsejaron personalmente a don Ambrosio O'Higgins sobre el lugar de fundación de la ciudad de Santa Rosa de Los Andes, ya que el gobernador pretendía fundarla cerca de Curimón, luego de visitar este sector en una expedición de reconocimiento realizada dos años antes de la fundación. Los frailes le aconsejaron hacerlo en las proximidades del cerro de las Piedras Paradas (hoy llamado Cerro de la Virgen, ubicado 12 Km. al este), lugar donde existían además numerosas canteras propicias para la construcción. En este sitio finalmente decidió fundar la ciudad, por decreto fechado el 31 de julio de 1791.

Los frailes franciscanos del convento alojaron en numerosas ocasiones, y de manera muy discreta (disfrazado de franciscano), al guerrillero y héroe de la independencia de Chile, coronel don Manuel Rodríguez Erdoyza, y apoyaban secretamente sus esfuerzos por congregar y azuzar a la población.

Los patios interiores del convento de San Francísco de Curimón alojaron a las tropas del Ejército Libertador, bajo el mando del General San Martín antes de la decisiva batalla de Chacabuco. El grueso del ejército se congregó en el poblado desde el 8 de febrero de 1817, siendo librada la batalla el día 12.

Tras haber enviudado del capitán Arturo Prat Chacón (21 de mayo de 1879), Doña Carmela Carvajal vivió en su hacienda familiar ubicada en el poblado, hasta 1881 cuando se traslada a Valparaíso.

La primera santa Chilena, Santa Teresa de los Andes, se apoyaba al rezar en el tronco y sombra de una palma chilena, en el patio dedicado a la Virgen María de su monasterio (Monasterio del Espíritu Santo, de las carmelitas descalzas) en Los Andes. La palma había sido donada y trasladada desde el convento de San Francísco de Curimón.

Enlaces externosEditar