Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Rwanda

fecha anual internacional de reflexión sobre el Genocidio en Ruanda de 1994

El Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Ruanda se celebra el 7 de abril, siendo esta fecha el inicio del conocido como genocidio ruandés de 1994.

Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Ruanda
Charleroi - mémorial aux victimes du génocide des Tutsis et des casques bleus belges assassinés au Rwanda.jpg
Memorial en honor a las víctimas del genocidio en Ruanda.
Tipo día internacional
Primera organización 23 de diciembre de 2003
Fecha 7 de abril

Cada año, alrededor de esta fecha, las Naciones Unidas organizan eventos conmemorativos en su sede y en las oficinas de las Naciones Unidas en todo el mundo.[1]

Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en RuandaEditar

Establecimiento del Día International de Reflexión

El 23 de diciembre de 2003 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 7 April (A/RES/58/234) como el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio cometido en 1994 en Rwanda y "alienta a todos los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales competentes, así como a las organizaciones de la sociedad civil, a que observen el Día Internacional con actos y actividades especiales en memoria de las víctimas del genocidio cometido en Rwanda".

Corrección del título de la Conmemoración Anual

El 26 de enero de 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución A/72/L.31 que declara el 7 de abril de 2004 como el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Rwanda, recordando que también fueron asesinados los hutus y otras personas que se opusieron al genocidio.[1]

Conmemoración de 2021: 27° aniversario del genocidio en Rwanda
Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Rwanda

Mensaje del Secretario General para 2021

Es un honor para mí participar en los actos conmemorativos del Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Rwanda.

Han pasado 27 años desde que más de un millón de personas fueron sistemáticamente asesinadas en menos de tres meses en Rwanda.

Las víctimas eran en su mayoría tutsis, pero entre ellas también había hutus y otros que se oponían al genocidio.

Aquellos días de 1994 permanecen en nuestra conciencia colectiva como de los más horrendos de la historia reciente de la humanidad.

En este día rendimos homenaje a todas las personas asesinadas, reflexionamos sobre el sufrimiento padecido y reconocemos la resiliencia de quienes sobrevivieron.

Unidos en solidaridad con el pueblo de Rwanda, debemos dirigir una mirada muy atenta al mundo actual y asegurarnos de que hemos aprendido las lecciones de hace 27 años.

Hoy en día, en todo el mundo, hay personas que se ven amenazadas por grupos extremistas decididos a engrosar sus filas mediante la polarización social y la manipulación política y cultural.

Esos movimientos extremistas representan la principal amenaza en materia de seguridad en muchos países.

Aunque la tecnología y las técnicas que utilizan los extremistas están evolucionando, los mensajes y la retórica infames siguen siendo los mismos.

La deshumanización de las comunidades, la información errónea y el discurso del odio están atizando el fuego de la violencia.

La pandemia de COVID-19 pone de relieve la necesidad urgente de abordar divisiones cada vez más profundas.

La crisis sanitaria mundial ha afectado profundamente a todo el conjunto de los derechos humanos en todas las regiones, provocando más discriminación, más polarización social y más desigualdades —todo lo cual puede desembocar en violencia y conflictos.

Vimos lo que ocurrió en Rwanda en 1994 y conocemos las atroces consecuencias que sobrevienen cuando se permite que prevalezca el odio.

Para impedir que la historia se repita es necesario contrarrestar esos movimientos impulsados por el odio que se han convertido en una amenaza transnacional.

Debemos redoblar nuestros esfuerzos, además de forjar una Agenda Común, para renovar y revitalizar nuestra acción colectiva en el futuro.

Para ello, debemos defender los derechos humanos y seguir impulsando políticas que respeten plenamente a todos los miembros de la sociedad.

Rwanda vivió uno de los capítulos más dolorosos de la historia moderna de la humanidad, pero su pueblo ha renacido de las cenizas.

Tras sufrir violencia de género y discriminación indescriptibles, las mujeres rwandesas ocupan ahora más del 60 % de los escaños del parlamento, lo que convierte a Rwanda en líder mundial a este respecto.

El pueblo de Rwanda nos ha mostrado el poder de la justicia y la reconciliación, así como la posibilidad de progreso.

En este Día solemne, comprometámonos todos a construir un mundo inspirado por los derechos humanos y la dignidad para todos.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar