Apoteosis de Homero, según Ingres

Se llama deificación o divinización al acto de colocar los hombres en el grupo de los dioses.

Los egipcios distinguían dos especies de divinidades:

  • unas, inmortales como el Sol, la Luna, los Astros, los Elementos
  • otras, mortales, es decir, los grandes hombres que por sus bellas acciones habían merecido los honores divinos.

Se pueden reducir a seis o siete clases los que merecieron ser deificados:

  1. los que nacieron de la imaginación de los poetas
  2. aquellos a quienes el interés paternal o filial tomó por objeto de su dolor y luego después de un culto destinado a suavizarlo
  3. los antiguos reyes como Saturno, Urano, etc.
  4. los que habían hecho grandes servicios a la humanidad con la invención de algún arte o por sus conquistas y victorias
  5. los antiguos fundadores de las ciudades
  6. los que habían descubierto países enviando en ellos colonias y en una palabra, todos aquellos que se habían hecho dignos del público reconocimiento
  7. también los que la lisonja colocó en esta clase siendo de este número los emperadores romanos a favor de los cuales ordenó el senado la apoteosis.

ReferenciasEditar