Abrir menú principal

La deriva antigénica o cambios antigénicos menores es un mecanismo de variación antigénica de los virus (típicamente de la gripe); es decir una mutación en las proteínas de la superficie del virus que son las que el sistema inmune normalmente reconoce y ataca. La modificación de las mismas, en este caso usualmente tan solo de un aminoácido, dificulta al sistema inmune la defensa mediante los anticuerpos de infecciones anteriores.[1]​ Aún más, puede producirse el efecto Hoskins o pecado original antigénico, que no sólo genera que el sistema inmune intente defenderse con los anticuerpos para una variante anterior, sino que inhibe en gran parte el mecanismo que produciría una respuesta específica para esta nueva variante. [2]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Ingraham, John L.; Ingraham, Catherine A. (1998), Introduction to Microbiology [Introducción a la microbiología] 2, 9788429118698, p. 542, ISBN 9788429118698, consultado el 8 de febrero de 2018, «Aunque la infección por el virus de la gripe estimula la producción de anticuerpos que protegen contra una reinfección, las personas enferman de grupe una y otra vez; esta recurrencia es posible debido a que los antígenos H y N cambian con mucha frecuencia, dando origen a nuevas cepas que no se inactivan por los anticuerpos anteriormente inducidos. Las variaciones menores que se producen dan lugar a la llamada deriva antigénica, causada por mutaciones espontáneas puntuales que afectan a un solo aminoácido de la proteína H o N; en cambio, a veces se produce una variación mucho más radical, llamada cambio antigénico, que se origina como consecuencia de procesos de recombinación entre cepas virídicas diferentes y que afecta a muchos aminoácidos y da lugar a una nueva proteína H o N y, por lo tanto, origina una nueva cepa del virus (Capítulo 13). … Cuando los antígenos del virus de la gripe varían ligeramente por un proceso de deriva antigénica, se producen anticuerpos que proporcionan una protección limitada frente a una infección causada por la nueva cepa, pero si se producen variaciones radicales debidas a un cambio antigénico, los anticuerpos preexistentes son totalmente ineficaces.» 
  2. Krause, Richard (2006), The Swine Flu Episode and the Fog of Epidemics, doi:10.3201/eid1201.051132