Diócesis de Roma

La diócesis de Roma (en latín, Dioecesis Urbis seu Romana) es una circunscripción eclesiástica latina de la Iglesia católica, sede metropolitana de la región eclesiástica del Lacio y sede primada de Italia.[1]​ La diócesis tiene al romano pontífice como su ordinario, desde el 13 de marzo de 2013 el papa Francisco.

Diócesis de Roma
Dioecesis Urbis seu Romana (en latín)
Emblem of the Holy See usual.svg
Emblema de la Santa Sede

San Giovanni in Laterano 2021.jpg
Archibasílica lateranense
Información general
Iglesia católica
Iglesia sui iuris latina
Rito romano
Diócesis sufragáneas sedes suburbicarias:
  • Ostia
  • Albano
  • Frascati
  • Palestrina
  • Porto-Santa Rufina
  • Sabina-Poggio Mirteto
  • Velletri-Segni
  • Fecha de erección siglo I
    Sede
    Catedral Archibasílica Papal del Santísimo Salvador del Mundo, de los Santos Juan Bautista y Juan Evangelista en Letrán
    Ciudad sede Roma
    División administrativa Lacio
    País Bandera de Italia Italia
    Bandera de Ciudad del Vaticano Ciudad del Vaticano
    Jerarquía
    Papa Francisco
    Obispos auxiliares Vacante,
    Arzobispo Vicegerente
    Dario Gervasi,
    sector sur
    Paolo Selvadagi,
    sector oeste
    Daniele Libanori, S.J.
    sector centro
    Guerino di Tora,
    sector norte
    Benoni Ambăruş
    Paolo Ricciardi
    Riccardo Lamba
    Daniele Salera
    Baldassarre Reina
    Vicario general Card. Angelo De Donatis,
    Ciudad y Provincia de Roma
    Card. Mauro Gambetti,
    Ciudad del Vaticano
    Papa emérito Benedicto XVI
    Obispo(s) auxiliar(es) emérito(s) Enzo Dieci
    Paolino Schiavon
    Estadísticas
    Población
    — Total
    — Fieles
    (2020)
    3 174 440
    2 603 000 (82%)
    Sacerdotes 3769
    Parroquias 335
    Superficie 881 km²
    Sitio web
    www.diocesidiroma.it

    Desde el punto de vista administrativo y titular, esta diócesis de características singulares es al mismo tiempo:

    La catedral es la Archibasílica de San Juan de Letrán, en Roma.

    Territorio y organizaciónEditar

    La diócesis está sometida a la autoridad episcopal del papa. Se extiende sobre suelo perteneciente a la República Italiana y todo el territorio de la Ciudad del Vaticano. Las dos partes de la diócesis están administradas por dos vicariatos:

    La diócesis se extiende sobre 881 km² y comprende la mayor parte de la ciudad y de la comuna de Roma, a excepción de porciones pertenecientes a las diócesis limítrofes de Puerto-Santo Rufina, de Frascati y de Tivoli. También pertenecen a la diócesis algunas parroquias de la comuna de Guidonia Montecelio.

    La catedral de la diócesis es la archibasílica del Santísimo Salvador y de los Santos Juan el Bautista y Evangelista, que ostenta el título de Madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad y del mundo. Anexa a ella se encuentra el palacio de Letrán, sede de las oficinas del Vicariato de Roma.

    Vicariato de RomaEditar

    La parte de diócesis que se encuentra en territorio italiano constituye el Vicariato de Roma, que "realiza la función de curia diocesana".[5]​ El vicariato está dirigido por un vicario general, que, es un cardenal, el cardenal vicario: estos, en nombre y por mandato del papa, "ejercen el ministerio episcopal de enseñar, santificar y regir el gobierno pastoral en la diócesis de Roma con potestad ordinaria vicaria". Al cardenal vicario se le encomienda pues el efectivo gobierno de la diócesis romana, junto al arzobispo vicegerente y los obispos auxiliares.[6]​ Desde 1970, al cardenal vicario también se le asigna el cargo de arcipreste de la archibasílica lateranense, cerca de la cual tiene sede la curia diocesana.

    Organización territorialEditar

    El vicariato está dividido en 5 sectores: norte, sur, este, oeste, y centro. Cada sector está dirigido por un obispo auxiliar que colabora con el cardenal vicario y el vicegerente en la administración pastoral de la diócesis. Los cinco obispos auxiliares son:

    Cada sector está dividido en prefecturas[7]​ (agrupación local de parroquias), útil para la colaboración pastoral entre las parroquias. El responsable de cada prefectura es un prefecto, elegido por los vicarios y los vice-vicarios de la prefectura, a los cuales se les encarga la tarea de coordinación pastoral en colaboración con el obispo auxiliar del sector. El prefecto está elegido entre los vicarios de la prefectura a la que pertenece.[8]​ En total la diócesis se compone de 36 prefecturas y 334 parroquias.

    Órganos de gobiernoEditar

    La suprema autoridad de la diócesis es el Papa, obispo de Roma, que gobierna la diócesis por medio del cardenal vicario. Los mayores organismos de gobierno y de pastoral de la diócesis son:[9]

    • el consejo episcopal: órgano colegial compuesto por el cardenal vicario, el arzobispo vicegerente, y los cinco obispos de los sectores.
    • el consejo de los prefectos: órgano compuesto por el consejo episcopal y los 36 vicarios prefectos, elegidos por mayoría por los párrocos y curas de la prefectura.
    • el consejo presbiterial: órgano compuesto por el consejo episcopal y los miembros elegidos por el clero romano, que representan las diversas realidades pastorales de la diócesis.
    • el consejo pastoral: constituido por el consejo episcopal de miembros de derecho y de miembros designados. Este último grupo está compuesto de laicos, representantes de cada prefectura de la diócesis y de las agrupaciones laicas presentes en el territorio.
    • el consejo para los asuntos económicos: "tiene la tarea de elaborar anualmente el presupuesto de la gestión económica de la diócesis y aprobar las cuentas definitivas de ingresos y gastos".[10]

    Iglesias, títulos y diaconíasEditar

    El nombre de cada iglesia de Roma, va ligado a un título cardenalicio desde el momento de creación de un cardenal. En el vicariato de Roma se encuentran:

    • las iglesias titulares o títulos, propias de los cardenales presbíteros (simbólicamente las iglesias de los antiguos curas de la diócesis de Roma).
    • las iglesias diaconales o diaconías, propias de los cardenales diáconos (simbólicamente las iglesias de los antiguos diáconos: administradores de la diócesis de Roma).

    En el territorio diocesano además hay muchas iglesias que no necesariamente poseen un título. En particular:[11]

    Vicario general de la Ciudad del Vaticano

    Vicariato de la Ciudad del VaticanoEditar

    El Vicariato de la Ciudad del Vaticano fue creado junto al Estado de la Ciudad del Vaticano, con la firma de los Pactos de Letrán, el 11 de febrero de 1929, por la bula Ex Lateranensi pacto del 30 de mayo de 1929.[12]​ El papa Pio XI estableció que tal encargo sería asignado al "Sacristán de Su Santidad", cargo confiado a un religioso de la Orden de San Agustín, consagrado obispo con el título de Porfireone. Juan Pablo II, en el 1991, abolió el cargo de Sacristán y asignó el encargo de Vicario de la Ciudad del Vaticano al arciprete "pro tempore" de la Basílica de San Pedro.[13]

    El vicariato está bajo la jurisdicción administrativa del Estado de la Ciudad del Vaticano. A este pertenecen sólo dos parroquias: Sant'Anna de los Palafrenieri y San Pedro en el Vaticano.

    Provincia romana: sedes suburbicariasEditar

    Las antiguas diócesis sufragáneas pertenecientes a la provincia eclesiástica de Roma ostentan el título de sedes suburbicarias (del compuesto latino sub-urbis, "sujeto a la ciudad") y están asignadas en título a los cardenales obispos (simbólicamente los antiguos obispos sufragáneos del Papa), pero poseen obispos ordinarios, al igual que todas las otras diócesis. La provincia eclesiástica romana está compuesta por las siguientes diócesis:

    Desde 1962, la sede suburbicaria de Ostia, dada su poca extensión, no tiene un obispo residencial, pero está unida en administración apostólica a la diócesis de Roma. Su administrador apostólico es el cardenal vicario, el cual confía el gobierno de la pequeña diócesis al obispo auxiliar del sector sur.

    HistoriaEditar

    Periodo paleocristianoEditar

    El nacimiento de la Iglesia romanaEditar

     
    San Pedro, considerado el primer papa

    El nacimiento de la comunidad cristiana de Roma, la cual era la capital del Imperio romano, está ligada a la predicación del apóstol Pablo de Tarso empezada antes con las Epístolas a los Romanos del 57-58, luego con su estancia en la Urbe alrededor de los primeros años 60 del siglo I. En el mismo periodo, llegó a Roma también Simón Pedro, el primero de los Apóstoles; según el libro apócrifo de los Hechos de Pedro del siglo II, su legada se dio para solucionar las disputas nacidas en el seno de la comunidad alrededor de las teorías propugnadas por Simón el Mago. Pedro es considerado el primer obispo de Roma, fundador de la Iglesia romana que posteriormente sería primada universal sobre todas las otras Iglesias particulares.

    Alrededor de los años 64-67, los dos apóstoles sufrieron ambos en Roma el martirio, durante las persecuciones del emperador Nerón.

    Las persecucionesEditar

    La muerte de los dos apóstoles significó el inicio de la persecución de los cristianos en el imperio romano.

    La difusión de la fe cristiana en la capital del Imperio reflejó el hecho evidente de la incompatibilidad entre esta y la antigua religión romana, en particular por el hecho de que, con el politeísmo, el cristianismo no podía ser integrado en el sistema religioso de Estado y en el concepto de pax deorum que lo regia. A esto se añadía el hecho de la denegación del culto imperial, que aparecía como un reto a la autoridad del princeps, con el agravante de que, a diferencia del Judaísmo, el cristianismo no resultaba ser limitado a una sola (y reducida) etnia. El hecho final de que los seguidores de Cristo cobraran importancia entre las partes más bajas de la sociedad romana, propugnando también ciertos principios de igualdad, sospechosos a los ojos de las autoridades.

    Cuando el emperador Nerón imputó el gran incendio de Roma a la acción de la secta cristiana, esta fue puesta fuera de ley y empezaron las persecuciones contra aquellos que rechazaban hacer sacrificios a los dioses y al emperador. La persecución de Nerón fue una de las más violentas que golpearon la comunidad de Roma, en particular por la muerte de sus fundadores: Pedro, crucificado en el circo de la colina vaticana, y Pablo, decapitado A Aquaas salvias, en el lugar sobre el cual se alza en la actualidad la abadía delle Tre Fontane, a lo largo de la vía Ostiense.

    Las persecuciones, en cambio, no fueron unos fenómenos continuos, pero de los acontecimientos dieron el contexto para que los emperadores no toleraran el nuevo culto.

    Durante tales persecuciones sufrieron el martirio prácticamente todos los sucesores de Pedro:

    Fue en este periodo que se crearon las catacumbas, cementerios subterráneos dedicados al culto de los mártires.

    Legalización del cristianismo y constitución de la pentarquíaEditar

     
    La Escalera Santa: la tradición dice que son las escaleras del pretorio de Poncio Pilato, llevadas a Roma por Elena, madre del emperador romano Constantino I.

    Con el edicto de Milán del emperador Constantino I en el 313 se permitió la libertad de culto a los cristianos. Roma y su diócesis vivieron una amplia campaña de construcción durante el pontificado de Silvestre I, iniciada por el emperador con la construcción de las tres primeras basílicas papales: la lateranense, la vaticana y la ostiense. Los cristianos podían obrar libremente y bajo la protección imperial, la diócesis de Roma creció rápidamente en importancia, tanto religiosa como política.

    Las Iglesias de lengua latina, (Europa occidental y Norte de África), constituyeron la Iglesia latina. En esta época el primado de la cristiandad estaba dado a las tres sedes petrinas: Roma, Alejandría y Antioquía, que estaban relacionadas directamente con San Pedro.

    Con el edicto de Tesalónica del emperador Teodosio, el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano. Esto reforzó todavía más la estructura jerárquica de la Iglesia y atribuyó al obispo de Roma, como a los otros obispos, un rol formal en la administración imperial, junto a los funcionarios civiles: el término diócesis se empieza a utilizar para indicar la circunscripción episcopal, que se refería al análogo término "diócesis", atribuida a las circunscripciones de provincias. Así como los gobernadores provinciales estaban sometidos a los vicarios y los viciarios a los prefectos del pretorio, los obispos estaban sometidos a los metropolitanos y los metropolitanos a los patriarcas. A partir de Teodosio y posteriormente el emperador Graciano, cedieron al papa Dámaso y a sus sucesores el título de Pontífice Máximo, que era la máxima autoridad religiosa romana.

    Paralelamente a la división del Imperio, la creciente importancia de Constantinopla llevó a los obispos de Roma a enfrentarse con las decisiones del Concilio Constantinopolitano I, que había elevado la sede episcopal de Bizancio a patriarcado, asignándoles el primado de honor después de la Iglesia de Roma.

    La organización de la Iglesia cristiana se consolidó en esta época con la denominada pentarquía, gobernada por los cinco patriarcados, en orden de precedencia: Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén. En el 451, sin embargo, la sede romana rechazó la aprobación del canon XXVIII del Concilio de Calcedonia, que equiparaba las dos sedes de Roma y de Constantinopla, reflejando por primera vez el primado papal.

    Con la caída en el 476 del Imperio Romano de Occidente se creó un vacío de poder temporal, ocupado por el Senado y la autoridad pontificia, siendo el papa el único "funcionario imperial" que quedaba en la ciudad.

    Dominio de los emperadores bizantinos y Cisma de los Tres CapítulosEditar

    Entre el siglo VI y el VII, Roma y su diócesis estuvieron bajo la autoridad del Imperio bizantino: la unión vino decretada con la Pragmática Sanción "sobre las solicitudes de papa Vigilio". El dominio bizantino sobre Roma vino por la estructuración de la eparquía Urbicaria (580), luego a partir del 582, el Ducado Romano, pasa estar sujeto al Exarcado bizantino de Italia.

    Alrededor del año 590, el papa Gregorio Magno, más de a solicitar la intervención imperial contra los lombardos que amenazaban Roma, reorganizó el rito romano y el anexo canto litúrgico: el gregoriano. En este periodo las posesiones de la diócesis romana se extendieron sobre amplias porciones de Sicilia y de Cerdeña bizantina.

    En este periodo los obispos de Roma debieron afrontar numerosas disputas tanto políticas como religiosas con los emperadores bizantinos por su autoridad sobre la materia religiosa: en el siglo Vl, el papa Silverio había muerto en la isla Palmarola prisionero de Justiniano I y su sucesor Vigilio tuvo que hacer frente al monofisismo del emperador, provocando el Cisma de los Tres Capítulos de las metrópolis de Milán y Aquilea. Incluso un siglo después el papa Severino, oponiéndose al monotelismo imperial propugnado en el edicto Ekthesis de Heraclio I, sufrió la prisión y el saqueo de Letrán en 640, mientras que Martín I, después haber rechazado la aprobación del nuevo edicto monotelita typos de Constante II, murió en el exilio en Cherson, sobre el Mar Negro.

    Periodo del dominio temporalEditar

    El nacimiento del Patrimonio de San PedroEditar

     
    Carlomagno coronado emperador por el papa León III

    La pérdida de poder del Imperio bizantino sobre el territorio de Roma, el Ducado romano, los obispos de la Urbe asumieron el rol de administradores del poder temporal. Tal poder vino determinado ante la constitución del Patrimonio de san Pedro, compuesto de las propiedades iniciales de la Iglesia romana. Más tarde, en el 728, se constituye el primer núcleo de los Estados de la Iglesia, a través la donación de Sutri realizada por Liutprando, rey de los lombardos. Con la definitiva independencia del control imperial, la diócesis de Roma extendió su poder sobre el Lazio y otras tierras limítrofe gracias a una nueva donación, esta vez del Rey de los francos, Pipino el Breve: la Donación de Pipino. El soberano concedió el poder sobre todos los territorios del Exarcado de Rávena a la Santa romana República de Dios. A partir de ese momento, las propiedades de la sede romana se organizaron en entes territoriales: las diaconías de la Iglesia romana: las Patrimonia.

    Entre los siglos VIII y IX, gracias la falsa Donación de Costantino y a los conflictos políticos con los Emperadores carolingios, los papas justificaron y consolidaron el dominio temporal de la Santa Sede y reafirmaron sus aspiraciones al primado universal, además de reservarse el poder de legitimar a los Sacro Romano Emperadores mediante la coronación imperial. Esto comenzó con la misa de Navidad del 25 de diciembre del 800, cuando el papa León III coronó a Carlomagno en la basílica vaticana. Fue en este periodo que los papas empezaron a usar una tiara (corona), para simbolizar su poder sobre el Estado de la Iglesia.

    El saqueo de San Pedro en el 846 por los sarracenos, evidenció la vulnerabilidad del santuario petrino, que representaba, el símbolo de la supremacía romana. La solución fue la construcción de la Ciudad Leonina, que se inauguró el 27 de junio del 852 por el papa León IV. Esta quedó separada de Roma y tenía sus propios magistrados y clero. Empezaba así la confrontación secular entre la basílica y el clero vaticano, reflejo del poder papal, jefe de la Iglesia universal, y la catedral lateranense con su propio clero, símbolo del papa obispo y señor de Roma.

    La nueva dimensión temporal de la sede de Roma hizo que los obispos entraran cada vez más en la política de los estados, en especial en la del Sacro Imperio Romano Germánico. Un episodio particular que se dio por esta situación fue en el 897, el Sínodo del cadáver, en el cual se exhumó el cadáver de papa Formoso y fue procesado por su sucesor, Esteban VI. Este acusó a su predecesor por su respaldo a Arnolfo de Carinzia en contra de Guido y Lamberto de Spoleto, en sus pretensiones imperiales. Después de Esteban, entre el 904 y el 963, la Iglesia romana fue presa de la política de mujeres poderosas y corruptas, entre las cuales destacó la senadora Marozia: mujer del duque Alberico I de Spoleto y esposa en segundas nupcias de Hugo de Arlés, rey de Italia. Fue la amante del papa Sergio III, con el cual tuvo al papa Juan XII y al duque de Spoleto Alberico II. Fue también abuela del papa Juan XII. Este último fue finalmente declarado indigno y depuesto por un concilio por orden del emperador Otón I, recientemente coronado en Roma por el mismo Juan XII. A esta oscura etapa de la iglesia romana se la conoce como pornocracia.

    El Cisma de Oriente y las cruzadas: la creación de los patriarcados latinosEditar

     
    Urbano II, ilustración del siglo XII

    En el 1054 se produjo el Cisma de Oriente tras las recíprocas excomuniones entre el papa y el patriarca de Constantinopla, rompiendo la comunión entre la Iglesia católica, y el conjunto de las Iglesias que reconocían el primado pontificio, y las Iglesias ortodoxas, que siguiendo el ejemplo del patriarca Miguel Cerulario, rechazaron la autoridad de la sede romana. La respuesta fue el Dictatus papae de Gregorio VII: la enunciación de las supremas prerrogativas del obispo de Roma. En el 1078 en el Laterano se acogió un concilio para la definición de las herejía en materia Eucarística.

    Desde 1095 hasta pasados doscientos años, los obispos de Roma propugnaron de la liberación de Tierra Santa del dominio del Califato Islámico. Las Cruzadas, iniciadas por Urbano II, garantizaban la indulgencia para cuantos liberaran el Santo Sepulcro y las vías de peregrinación de los infieles. En el 1099, se crearon los patriarcados latinos de Jerusalén, y de Antioquia, en contraposición a los patriarcados orientales.

    En el 1204, con la conquista de Constantinopla por parte de los latinos, se creó el Patriarcado latino de Constantinopla, que duró poco tiempo. Los papas crearon también el Patriarcado latino de Alejandría, para intentar reconstruir la pentarquia.

    Durante el pontificado de Urbano II la Iglesia de Roma tomó el control de Sicilia, que, después de siglos de control bizantino y árabe, se convirtió en legacía apostólica. Aquí los papas crearon el Reino de Sicilia, cuyos reyes eran vasallos del papa. Cada vez que era elegido un nuevo papa, en homenaje, los reyes les mandaban una mula blanca, que era utilizada en la toma de posesión de la cátedra episcopal en Letrán.

    En esta época en Roma, se acogieron el I, II, III y IV Concilio de Letrán. En ellos se estableció el nombramiento exclusivo del papa de los obispos y cardenales, la confirma del celibato eclesiástico, el dogma de la transubstanciación y el primado pontificio.

    La introducción del Año Santo, el Cautiverio de Aviñón y el Cisma de OccidenteEditar

     
    La tiara papal, representación del periodo aviñonés.

    Durante el pontificado de Bonifacio VIII las aspiraciones universales de los obispos de Roma llegaron a su apogeo, con la enunciación de la bula Unam Sanctam, «sobre la unidad de la Iglesia católica, fuera de la cual no hay salvación» y «sobre la potestad espiritual de la Iglesia sobre el poder temporal» representado por la tiara. En junio de 1299 el papa ordenó la destrucción completa de la ciudad de Palestrina, que perdió temporalmente el título de sede suburbicaria. El 22 de febrero de 1300, se inauguró el primer Año Santo, por la bula Antiquorum habet fidem. Las aspiraciones del pontífice a la supremacía temporal se vieron frustradas tras el atentado de Anagni.

    La aspiración universal del papado trajo como consecuencia para la diócesis romana, el traslado de la residencia pontificia de Letrán al Vaticano, donde al estar cerca de la tumba de Pedro, podía transmitir con más fuerza la idea del papa como "sucesor de Pedro y Vicario de Cristo".

    Aunque el papa Clemente V añadiera una tercera corona a la tiara pontificia, para indicar la supremacía temporal, los obispos de Roma, se trasladaron a vivir a Aviñón, bajo el control de los Reyes de Francia. este periodo, conocido como el Cautiverio aviñonés, llevó a un enfrentamiento entre franceses y antifranceses por el control del Papado. La consecuencia de tal enfrentamiento fue un Cisma de Occidente, que duró de 1378 a 1417.

    La Reforma protestante y la Reforma anglicanaEditar

     
    La actual basílica de San Pedro, construida en el siglo XVI.

    A partir del siglo XVI la administración de la diócesis romana y de la misma ciudad de Roma recayó sobre los Vicarios Generales con título cardinalicio, que tomarían el nombre de cardenales vicario. Esta forma de administración se mantiene hasta la fecha.

    En la misma época, tras el V Concilio de Letrán, en Europa se difundió la Reforma protestante, una revisione teológica opuesta al primado papal y al sistema clerical. Fue declarada herejía por León X. También la Iglesia de Inglaterra rechazó el primado papal y los Reyes de Inglaterra fueron proclamados jefes supremos de la nueva iglesia. A esto se le conoce como la Reforma anglicana.

    Al final del siglo XVI, los obispos de Roma se dotaron de una nueva residencia, el Palacio del Quirinal, en una posición más salubre que la Ciudad Leonina y más alejado de los flujos de peregrinos que llegaban a San Pedro.

    La ContrarreformaEditar

    La reacción de la Iglesia católica fue la intención de realizar la revisión de su estructura, conocida como Contrarreforma. Entre las otras cosas, el Concilio de Trento extendió el rito romano en la Iglesia latina, aboliendo todos los ritos que tuvieran una antigüedad inferior a los doscientos años.

    En la segunda mitad del siglo XIX el Concilio Vaticano I aprobó el dogma de la infalibilidad pontificia.

    Final del poder temporalEditar

     
    Plaza de San Pedro, la línea blanca señala la frontera entre la Ciudad del Vaticano y la República Italiana.

    Después la brecha de la Puerta Pia y la conquista de Roma, anexionada al Reino de Italia, en el 1871, se puso fin al poder temporal de los Papas, pero no al status de personalidad jurídica en la legislación internacional para la sede episcopal romana. A pesar de que los papas se consideraron prisioneros políticos, el Reino de Italia garantizó la autonomía y la inviolabilidad vaticana y de la Iglesia romana mediante la ley de las Garantías Papales.En 1929, la firma de los Pactos lateranenses puso fin a la disputa entre el papado y el reino de Italia con la creación del Estado de la Ciudad del Vaticano: un Estado independiente sujeto a la soberanía absoluta de la Santa Sede, dirigida por el papa.

    La relación especial entre Italia y el obispo de Roma fue reafirmada en 1946 a la República Italiana, sucesora de la monarquía de los saboya, y reformulada en el 1984 con el acuerdo de Villa Madama, que constituye el denominado nuevo Concordato, actualmente vigente.

    En el siglo XX la diócesis de Roma acogió el último concilio ecuménico: el Concilio Vaticano II.

    El 7 marzo 2005 la diócesis incorporó el territorio de la abadía territorial de San Pablo extramuros, que perdió el privilegio de la territorialidad.

    El 28 febrero 2013, por primera vez después de varios siglos, Benedicto XVI, renunció del obispado de Roma.[14]

    EpiscopologioEditar

    Obispos de RomaEditar

     
    Placa conmemorativa en la Basílica de San Pedro que indica los papas sepultados en ella y el año de su sepultura.

    La siguiente es la lista de papas, en orden cronológico, de acuerdo con el Anuario Pontificio bajo el título I Sommi Pontefici Romani ("Los Supremos Pontífices de Roma"), excluyendo a los que la misma fuente indica como ciertamente antipapas. El Anuario Pontificio es compilado todos los años por la Oficina Central de Estadística de la Iglesia católica y no establece números consecutivos a los papas, considerando que en varios casos no se puede decidir qué pontífice era legítimo y cuál el antipapa, por ejemplo en los casos de León VIII, Benedicto V y otros papas de mediados del siglo XI.[15]

    La edición de 2001 del Anuario Pontificio introdujo "casi 200 correcciones a las biografías existentes de los papas", en torno a fechas, especialmente en los primeros dos siglos, lugares de nacimiento y nombre de familia de algunos papas.[16]

    El término «papa» (del latín papa, "padre") se usa en varias iglesias para designar a sus dirigentes (como el papa copto) pero en español se refiere generalmente al jefe de la Iglesia católica. El papa tiene otros títulos, como santo padre, sumo pontífice, vicario de Cristo, obispo de Roma, sucesor de Pedro y siervo de los siervos de Dios. El título esencial es el de "obispo de Roma": es por ser obispo de Roma que el papa es el sucesor de Pedro y jefe del colegio de los obispos.[17]​ Desde 1929, el papa también ostenta el título de soberano de la Ciudad del Vaticano.

    Hermann von Reichenau pudo ser el primer historiador en numerar a los papas cronológicamente. Su lista finaliza en 1049, con León IX en el número 154. Se hicieron varios cambios en la lista a lo largo del siglo XX. El antipapa Cristóbal fue considerado un papa legítimo durante largo tiempo. El papa electo Esteban fue considerado legítimo con el nombre de Esteban II hasta la edición de 1961, en la que se le eliminó de la lista. A pesar de este cambio, algunas listas modernas siguen incluyendo al "primer papa Esteban II". Es probable que esto se deba a que están basadas en la edición de 1913 de la Enciclopedia Católica, que está en el dominio público.

    A lo largo de la historia la lista del Anuario Pontificio contiene 264 papas y 266 papados. Esto se debe a que Benedicto IX accedió en tres ocasiones al papado. De entre todos los papas, 42 han ejercido el pontificado durante menos de un año y 10 lo han ejercido durante más de 20 años. El papa con el pontificado más largo del que se tienen datos fidedignos fue Pío IX, que fue papa durante 31 años, 7 meses y 22 días (se cree que el pontificado de san Pedro fue más largo, pero su duración exacta es difícil de determinar, ya que hay dudas sobre cuándo situar el comienzo: si en el momento de la muerte de Cristo, hacia el 30, o en el de su llegada a Roma, hacia el 42). El papa de pontificado más corto fue Urbano VII, que lo ejerció durante 13 días.

    Cardenales vicariosEditar

    El cardenal vicario (en italiano, cardinale vicario) es un título que se le dio al vicario general de la Diócesis de Roma. El título oficial, tal como figura en el Anuario Pontificio (bajo el epígrafe "Vicariato de Roma"), es vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma. El obispo de Roma nombra al vicario general para ayudar con la administración espiritual de la diócesis. Aunque el derecho canónico exige que todas las diócesis católicas deben tener uno o varios vicarios generales, el de la diócesis de Roma presenta más funciones que los demás, como se recoge en la constitución apostólica Ecclesia in Urbe.[18]​ A diferencia de otros vicarios generales, su función no cesa cuando la sede episcopal queda vacante.[19]

    El actual (2017) vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma es el arzobispo Angelo De Donatis.[20]

    También existe un cargo similar, que se ocupa de las necesidades espirituales de la Ciudad del Vaticano, llamado vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano, este cargo también es ocupado muchas veces por un cardenal. Petrus Canisius van Lierde, vicario general para la Ciudad del Vaticano de 1951 hasta 1991, y sus dos predecesores no fueron cardenales.

    Arzobispos vicegerentesEditar

    Arzobispo vicegerente es el título propio del vicario general de la diócesis de Roma.

    Obispos auxiliares (desde 1961)Editar

    Desde julio de 1961, se han nombrado obispos auxiliares para la diócesis de Roma. Los primeros fueron mons. Filippo Pocci y mons. Giovanni Canestri, a los cuales, a partir de febrero de 1966, con la división de la diócesis en sectores, se les añadió otros dos, mons. Oscar Zanera y mons. Dino Trabalzini.

    EstadísticasEditar

    De acuerdo al Anuario Pontificio 2021 la diócesis tenía a fines de 2020 un total de 2 603 000 fieles bautizados.

    Año Población Sacerdotes Bautizados por
    sacerdote
    Diáconos
    permanentes
    Religiosos Parroquias
    Bautizados
    católicos
    Total % de
    católicos
    Total Clero
    secular
    Clero
    regular
    Varones Mujeres
    1970 ? 2 650 002 ? 4729 1369 3360 ? 3360 15 800 245
    1980 2 694 871 2 766 000 97.4 5136 1636 3500 524 5230 16 800 293
    1990 2 614 000 2 690 000 97.2 5135 1635 3500 509 29 5189 20 000 320
    1999 2 591 000 2 669 961 97.0 7781 3451 4330 332 64 5878 21 500 329
    2000 2 588 000 2 667 451 97.0 5891 1561 4330 439 61 5878 25 000 331
    2001 2 587 720 2 667 166 97.0 5867 1537 4330 441 61 5932 21 500 335
    2002 2 454 000 2 530 023 97.0 5331 1681 3650 460 78 4478 22 000 334
    2003 2 454 000 2 787 206 88.0 5410 1760 3650 453 84 5605 22 000 333
    2004 2 454 000 2 787 206 88.0 5390 1740 3650 455 88 5630 21 900 333
    2010 2 473 000 2 816 706 87.8 4922 1631 3291 502 116 4875 22 500 336
    2011 2 348 905 2 864 519 82.0 4894 1589 3305 479 114 4925 22 705 336
    2013 2 365 923 2 885 272 82.0 4834 1574 3260 489 122 4952 22 775 334
    2014 2 365 923 2 885 272 82.0 4834 1574 3260 489 122 4952 22 775 334
    2016 2 351 057 2 867 143 82.0 4660 1542 3118 504 125 4820 22 740 334
    2017 2 355 984 2 873 152 82.0 3702 1524 2178 636 133 3870 22 770 334
    2019 2 607 995 3 180 482 82.0 3693 1508 2185 706 131 3879 22 710 334
    2020 2 603 000 3 174 440 82.0 3769 1574 2195 691 137 3938 22 720 335
    Fuente: Catholic-Hierarchy, que a su vez toma los datos del Anuario Pontificio.[1]

    ReferenciasEditar

    1. a b Cheney, David (3 de enero de 2022). «Diocese of Roma». Catholic-Hierarchy (en inglés). Kansas City. Consultado el 4 de enero de 2022. «Datos tomados del Anuario Pontificio de 2021 y precedentes». 
    2. Orlandis, José (2004). «Oriente y Occidente cristianos (1054-2004): novecientos cincuenta años de Cisma». Anuario de historia de la Iglesia (13): 247-256. ISSN 1133-0104. Consultado el 13 de septiembre de 2016. 
    3. Código de Derecho Canónico, can. 331.
    4. Nomina in Acta Apostolicae Sedis, 97 (2005), p. 335.
    5. Ecclesia in Urbe, art. 8.
    6. Ecclesia in Urbe, art. 10.
    7. Nota giuridico-pastorale "La Prefettura".
    8. Elenco dei prefetti Archivado el 3 de marzo de 2016 en Wayback Machine. dal sito del Vicariato di Roma.
    9. Ecclesia in Urbe, art. 19-22.
    10. Ecclesia in Urbe, art. 22.
    11. Dati dal sito web Archivado el 7 de abril de 2013 en Wayback Machine. della diocesi.
    12. Acta Apostolicae Sedis, 21 (1929), pp. 309-311.
    13. Chirografo Per la cura spirituale nella città del Vaticano.
    14. «Boletín de prensa de la Santa Sede: Declaración del Santo Padre Benedicto XVI sobre su renuncia al ministerio del Obispo de Roma.». 
    15. Annuario Pontificio 2012 (Libreria Editrice Vaticana 2012 ISBN 978-88-209-8722-0), p. 12*
    16. «Corrections Made to Official List of Popes». ZENIT. 5 de junio de 2001. Consultado el 21 de octubre de 2008. 
    17. The Blackwell Companion to Catholicism (John Wiley & Sons, 2010), p. 420.
    18. Constitución apostólica Ecclesia in Urbe de Juan Pablo II
    19. Constitución apostólica Ecclesia in Urbe, art. 13
    20. Oficina de prensa de la Santa Sede, "Rinunce e nomine, 26.05.2017" con biografía de monseñor De Donatis

    BibliografíaEditar

    Véase tambiénEditar

    Enlaces externosEditar