Dinastía tughlaq

Dinastía india

La dinastía tughlaq (Ṭughlāq o, en árabe: طغلاق [1]​) también llamada Tughluq o Tughluk, fue una dinastía musulmana turco-india[2]​ que reinó en el sultanato de Delhi en la India medieval.[3]​ Ocupó el trono del sultanato en el 1320, cuando Ghazi Malik se hizo con el poder en Delhi y se hizo llamar Guiyaz al-Din Tughluq. La dinastía perdió el poder en 1413.[4][5]

Extendió sus dominios mediante una campaña militar que dirigió Muhammad bin Tughluq y alcanzó su apogeo entre 1330 y 1335. Señoreó la mayor parte del subcontinente indio.[6][7]

Obtención del poder en DelhiEditar

La dinastía jalyi rigió el sultanato de Delhi hasta el 1320.[8]​ El último soberano de la casa, Jusro Kan (Cosroes), era un hindú que se había convertido por la fuerza al islam y había servido a los señores del sultanato en calidad de general.[9]​ Junto a Malik Kafur, dirigió numerosas campañas en nombre de Aladino Jalyi, tanto para extender el territorio sometido al sultán como para saquear los reinos indios que no eran musulmanes.[10][11]

Hubo una serie de detenciones y de asesinatos tras la muerte por enfermedad de Aladino Jalyi en el 1316.[12]​ Jusro Kan se hizo finalmente con el poder en junio del 1320 tras matar an licencioso hijo del difunto Aladino Jalyi, Mubarak Jalyi.[8]​ No pudo contar, empero, con el respaldo de la nobleza de Delhi, que solicitó la venida del gobernador de Punyab, Gazi Malik para derrocarlo. En efecto, en el 1320, Gazi Malik atacó la ciudad, dio muerte a Jusro Kan y se hizo con el poder.[7][13]

Guiyasudin TughlaqEditar

Tras hacerse con el poder, Gazi Malik se hizo llamar Guiyasudin Tughlaq, de donde tomó el nombre la dinastía.[14]​ Algunas veces también se le llama Tughlak Sha. Tenía origen turco-indio: su padre era un esclavo mameluco turco y su madre era hindú.[2][15]

 
Guiyasudin Tughlaq ordenó la construcción de Tughlakabad cerca de Delhi, ciudad con un fuerte que debía servir de protección a esta frente a los posibles ataques mongoles.[10]​ La imagen muestra las ruinas del fuerte.

Guiyasudin Tughlaq recompensó a aquellos que le habían ayudado a hacerse con el poder y castigó a los que habían sostenido a su enemigo Jusro Kan. Si bien redujo la tributación a los musulmanes, aumentó la de los hindúes, para dificultar que contasen con fondos suficientes para rebelarse contra él.[14]

Hizo construir una ciudad a seis kilómetros al este de Delhi, Tughlakabad, que contaba con un fuerte y debía servir para proteger la capital de las acometidas mongolas.[10]

En el 1321, despachó a su primogénito Ulug Kan, luego llamado Muhammad ibn Tughlaq, a Deogir, a pillar los reinos hindúes de Arangal y Tilang (en el moderno estado indio de Telangana), aunque la incursión resultó un fracaso.[16]​ Cuatro meses más tarde le envió un gran ejército a su hijo, para que volviese a intentar saquear los dos reinos.[17]​ Esta vez Ulug Kan logró su objetivo: se apoderó de Arangal, que llamó Sultanpur, y envió el botín, que incluía el tesoro real y cautivos a Delhi.

La nobleza musulmana de Lujnauti (Bengala) invitó a Guiyasudin Tughlaq a adueñarse de la región mediante el derrocamiento de Shamsudin Firoz Sha; lo atacó en 1324-1325,[16]​ tras dejar Delhi a cargo de Ulug Kan. La campaña en Bengala resultó victoriosa. Cuando volvía a Delhi acompañado por su hijo favorito Mahmud Kan desde Lajnauti, Ulug Kan se confabuló con el predicador sufí Nizamudin Auliya para matarlo haciendo pasar el magnicidio por accidente. El sultán había decidido desterrar a los dos confabulados de Delhi cuando volviese a la ciudad.[18]​ El plan surtió efecto: tanto Guiyasudin Tughlaq como Mahmud Kan perecieron en el edificio de madera (kushk) sin cimientos, que se hundió mientras Ulug Kan presenciaba la escena.[19]​ El parricida fue entronizado con el nombre de Muhammad ibn Tughluq y reinó el sultanato durante veintiséis años.[20]

Muhammad ibn TughluqEditar

 
Expansión del sultanato de Delhi Sultanate entre 1320 y 1330. Se observan además las dos capitales en tiempos de Muhammad ibn Tughluq.

Durante el reinado de Muhammad ibn Tughluq, el sultanato sometió temporalmente casi todo el subcontinente indio y alcanzó su máxima extensión.[21]​ El sultán saqueó Malwa, Guyarat, Mahratta, Tilang, Kampila, Dhur-samundar, Mabar, Lajnauti, Chittagong, Sunarganw y Tirhut.[22]​ Estas campañas resultaban onerosas, pese al botín que obtenía en cada incursión contra los reinos no musulmanes y a los rescates que obtenía a cambio de la liberación de cautivos. Tuvo dificultades para conservar las conquistas y tuvo que afrontar continuas rebeliones.[23]

Aumentó los impuestos en las regiones que se habían negado hasta entonces a pagarlos. En la fértil zona del Ganges y el Yamuna, multiplicó los tributos por diez a los no musulmanes en algunas comarcas, y por veinte en otras.[15]​ Además de los impuestos por la tierra, los no musulmanes debían entregar también parte de la cosecha al erario, en ocasiones la mitad o más. Este gran acrecentamiento de los impuestos impelió a aldeas enteras de hindúes a abandonar sus tierras y refugiarse en la selva, negándose a trabajar y a cultivar.[23]​ Muchos se dedicaron al bandidaje.[15]​ Se desató una hambruna, que el sultán afrontó mediante una draconiana represión.[23]​ Cruel y severo, la represión de Muhammad ibn Tughluq afectó tanto a la población no musulmana como a algunos grupos de musulmanes, como los chiitas, sufíes y qalandares.

Fundó una nueva ciudad llamada Yahanpana («Protección del Mundo»), que conectaba la vieja Delhi con Siri.[24]​ Luego trasladó la capital del sultanato de Delhi a Deogiri, en el moderno estado de Maharashtra, a la que bautizó con el nombre de Daulatabad. Trasladó por la fuerza a la población de Delhi a la nueva capital, e hizo ajusticiar a los que se negaron a mudarse. El cambio resultó un fiasco: la zona de Daulatabad era árida y carecía de agua suficiente para abastecer a la población, por lo que la capital volvió a fijarse en Delhi. Parte de la población musulmana, sin embargo, permaneció en el Decán, acrecentando la proporción de musulmanes en la zona.[21]

Las revueltas contra Muhammad ibn Tughlaq empezaron en el 1327 y no cesaron durante el resto de su reinado; a partir del 1335 el territorio del sultanato comenzó a menguar. El Imperio vijayanagara surgió en el sur de la India como reacción a las campañas del sultanato y eliminó la autoridad de este en la región.[25][26]​ Kapaya Nayak de los Musunuri Nayak venció en el 1336 al ejército del sultanato y reconquistó Warangal.[27]​ En 1338 el mismísimo sobrino del sultán se rebeló en Malwa; este lo apresó y lo despellejó vivo.[15]​ Para 1339, el sultanato había perdido los territorios orientales y meridionales: en los primeros los propios gobernadores se habían alzado contra el sultán; en los segundos eran los reyes hindués los que habían acabado con su autoridad en la zona y se habían proclamado independientes. Muhammad ibn Tughlaq, sin medios ni apoyos, no pudo impedir la mengua del sultanato.[28]​ En el 1347, el Sultanato bahmaní se independizó también y devino en rival musulmán en el Decán.[29]

 
Moneda acuñada con metal de poco valor intrínseco de tiempos de Muhammad ibn Tughlaq, que sumió el sultanato en una grave crisis económica.

El sultán era un intelectual con grandes conocimientos coránicos, de jurisprudencia islámica, de poesía y otros saberes.[23]​ Desconfiado de sus parientes y visires (ministros), era severísimo con sus adversarios. Algunas de sus medidas originaron una grave crisis económica. Sus campañas de expansión del sultanato acabaron con las reservas de metales preciosos, por lo que decidió acuñar moneda con otros metales de escaso valor, pero a las que dio el mismo que las de plata; la decisión facilitó la falsificación de moneda, pues la población disponía del mismo metal para acuñar.[30][21]​ Ziauddin Barni, historiador de la corte, afirmó que los hogares hindúes falsificaban moneda de cobre en grandes cantidades para pagar los diversos impuestos.[31]​ La medida de Ibn Tughlaq de acuñar en metal de escaso valor intrínseco resultó un fracaso que hundió la economía y desató una hambruna que duró casi una década.[30][32][33]​ La población era renuente a trocar el oro y la plata que poseía por las nuevas monedas de estaño y cobre.[34]​ El sultán hubo de retirar las nuevas monedas, comprando tanto las legítimas como las falsas, con gran coste para el erario.[35]

Muhammad ibn Tughlaq planeó la conquista de Jorasán, Irak y China para someterlos al islam suní.[36]​ Para la invasión de Jorasán, reunió trescientos mil jinetes, que mantuvo cerca de durante un año a costa del tesoro real. Además, pagaba a supuestos jorasaníes por la información que aportaban para facilitar la campaña. El segundo año de preparativos, empero, la hacienda real se encontró con que había gastado los fondos acumulados en las campañas indias y las provincias, empobrecidas, no podían sufragar el mantenimiento del ejército, cuyos soldados se negaron a seguir sirviendo sin paga. Para conquistar China, Ibn Tughlaq envió cien mil soldados allende el Himalaya.[15]​ Los hindúes cerraron los puertos de montaña, cortando la retirada del ejército, que fue aniquilado en las montañas por el mal tiempo y la imposibilidad de comunicarse con el sultanato.[36]​ Los escasos supervivientes que regresaron y dieron las malas nuevas fueron ajusticiados por orden del sultán.[37]

Los ingresos del fisco del sultanato se hundieron. Para sufragar los gastos estatales, Ibn Tughlaq se limitó a aumentar notablemente los impuestos en los territorios aún bajo su autoridad, que no cesaban de menguar. Salvo durante las campañas, no pagaba a los funcionarios con fondos del tesoro real; Ibn Battuta indica que remuneraba a los soldados, jueces, consejero, visires, gobernadores y demás funcionarios concediéndoles el derecho de recaudar impuestos en los pueblos hindúes, de los que podían quedarse una parte.[38][39]​ Los que no pagaban los impuestos eran perseguidos y ajusticiados.[15]​ Muhammad ibn Tughlaq falleció en marzo del 1351,[6]​ cuando perseguía a algunos rebeldes de Sind y Guyarat que se habían negado a tributar.[28]

Historians have attempted to determine the motivations behind Muhammad bin Tughlaq's behavior and his actions. Some[6]​ state Tughlaq tried to enforce orthodox Islamic observance and practice, promote jihad in South Asia as al-Mujahid fi sabilillah ('Warrior for the Path of God') under the influence of Ibn Taymiyyah of Syria. Others[40]​ suggest insanity.

Para cuando murió, la autoridad del sultanato había quedado reducida a la cordillera de Vindhya.[6]

Feroz Sha TughluqEditar

Tras la muerte de Muhammad ibn Tughluq, un pariente, Mahmud ibn Muhammad, ostentó brevemente el poder, durante menos de un mes. Después lo obtuvo un sobrino del difunto, Firuz Sha Tughlaq, que contaba por entonces cuarenta y cinco años. Reinó durante los siguientes treinta y siete.[41]​ Firuz Sha era, como su abuelo, de ascendencia turco-india. Su padre, Sipa Rayab, era turco y se enamoró de una princesa hindú, de nombre Naila, que al principio se negó a casarse con él, con el apoyo de su padre. Ibn Tughlaq y Sipa Rayab enviaron un ejército contra el renuente suegro, exigiéndole que pagase un año de impuestos por adelantado, amenazándolo con apoderarse de sus propiedades y de las de los Dipalpur si no lo hacía. Como el reino sufría por entonces una hambruna, no contaba con fondos para pagar lo que se le exigía, por lo que la princesa se avino a desposar a Firuz Sha a cambio del perdón del tributo, trato que Sipa Rayab y el sultán aceptaron. Firoz Sha fue el primer hijo del matrimonio.[42]

Según el historiador cortesano Ziauddin Barni, que estuvo en Delhi en tiempos de Ibn Tughlaq y durante los seis primeros años de reinado de Firoz Sha Tughlaq, afirma que este mandó ejecutar a los que habían servido a Ibn Tughlaq. Indica asimismo que permitió que los soldados musulmanes cobrasen impuestos a los pueblos hindúes sin tener por ello que participar en campañas, como había sido menester en los reinados anteriores.[6]​ Otros historiadores de la corte mencionan diversos conjuras e intentos de asesinar al sultán, en los que participaron entre otros un sobrino suyo y una hija de Ibn Tughlaq.[43]


Firoz Sha Tughlaq trató de recobrar los territorios perdidos en el anterior reinado y disputó una guerra de once meses con Bengala durante 1359, sin lograr conquistarla. Su ejército carecía de buenos jefes.[41]

ReferenciasEditar

  1. «موسوعة التراجم والأعلام - محمد بن طغلق شاه». www.taraajem.com. Consultado el 2 de julio de 2019. 
  2. a b Jamal Malik (2008). Islam in South Asia: A Short History. Brill Publishers. p. 104. ISBN 978-9004168596. 
  3. Lombok, E.J. Brill's First Encyclopedia of Islam, Vol 5, ISBN 90-04-09796-1, pp 30, 129-130
  4. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas ewoxford
  5. Sen, Sailendra (2013). A Textbook of Medieval Indian History. Primus Books. pp. 90-102. ISBN 978-9-38060-734-4. 
  6. a b c d e Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas pjackson2003
  7. a b W. Haig (1958), The Cambridge History of India: Turks and Afghans, Volume 3, Cambridge University Press, pp 153-163
  8. a b Holt et al. (1977), The Cambridge History of Islam, Vol 2, ISBN 978-0521291378, pp 11-15
  9. Vincent Smith, The Oxford Student's History of India, Oxford University Press, pp 81-82
  10. a b c William Hunter (1903), A Brief History of the Indian Peoples, Frowde - Publisher to the Oxford University, London, 23rd Edition, pages 123-124
  11. Elliot and Dowson (Translators), Tarikh-I Alai Amir Khusru, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 67-92;
  12. Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 214-218
  13. Mohammad Arshad (1967), An Advanced History of Muslim Rule in Indo-Pakistan, Plantilla:Oclc, pp 90-92
  14. a b Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 229-231
  15. a b c d e f William Hunter (1903), A Brief History of the Indian Peoples, 23rd Edition, pp. 124-127
  16. a b William Lowe (Translator), Muntakhabu-t-tawārīkh, Volumen 1, páginas 296-301
  17. Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 233-234
  18. Elliot and Dowson (Translators), Travels of Ibn Battuta Ibn Battuta, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 609-611
  19. Henry Sharp (1938), DELHI: A STORY IN STONE, Journal of the Royal Society of Arts, Vol. 86, No. 4448, pp 324-325
  20. Elliot and Dowson, Táríkh-i Fíroz Sháhí of Ziauddin Barani, The History of India, as Told by Its Own Historians. The Muhammadan Period (Vol 3), London, Trübner & Co
  21. a b c Muḥammad ibn Tughluq Encyclopædia Britannica
  22. Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 236-237
  23. a b c d Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 235-240
  24. Henry Sharp (1938), DELHI: A STORY IN STONE, Journal of the Royal Society of Arts, Vol. 86, No. 4448, pp 321-322, 325-326
  25. Hermann Kulke and Dietmar Rothermund, A History of India, (Routledge, 1986), 188.
  26. Advanced Study in the History of Medieval India by Jl Mehta p.97
  27. A Social History of the Deccan, 1300-1761: Eight Indian Lives, by Richard M. Eaton p.50
  28. a b Vincent A Smith, The Oxford History of India: From the Earliest Times to the End of 1911, p. 217, en Google Libros, Chapter 2, pp 242-248, Oxford University Press
  29. See:
    • M. Reza Pirbha, Reconsidering Islam in a South Asian Context, ISBN 978-9004177581, Brill
    • Richards J. F. (1974), The Islamic frontier in the east: Expansion into South Asia, Journal of South Asian Studies, 4(1), pp. 91-109
  30. a b Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas vsoxford2
  31. Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 239-242
  32. Cornelius Walford (1878), The Famines of the World: Past and Present, pp 9-10
  33. Judith Walsh, A Brief History of India, ISBN 978-0816083626, pp. 70-72
  34. Domenic Marbaniang, "The Corrosion of Gold in Light of Modern Christian Economics", Journal of Contemporary Christian, Vol.5, No.1 (Bangalore: CFCC), August 2013, p.66
  35. John Keay, India: A History (New Delhi: Harper Perennial, 2000), p.269
  36. a b Tarikh-I Firoz Shahi Ziauddin Barni, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 241-243
  37. Vincent A Smith, The Oxford History of India: From the Earliest Times to the End of 1911, Oxford University Press, Chapter 2, pp 236-242
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  39. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas berkeleychapter7
  40. George Roy Badenoc (1901), The Imperial and Asiatic Quarterly Review and Oriental and Colonial Record, p. 13, en Google Libros, 3rd Series, Volume 9, Nos. 21-22, pages 13-15
  41. a b Jackson, Peter (1999). The Delhi Sultanate: A Political and Military History. Cambridge, England: Cambridge University Press. pp. 296-309. ISBN 978-0-521-40477-8. 
  42. Elliot and Dowson (Translators), Tarikh-i Firoz Shahi Shams-i Siraj 'Afif, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 271-273
  43. Elliot and Dowson (Translators), Tarikh-i Firoz Shahi Shams-i Siraj 'Afif, The History of India by its own Historians - The Muhammadan Period, Volume 3, Trubner London, pages 290-292

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar