Ejército Guerrillero del Pueblo

Bandera del Ejército Guerrillero del Pueblo.svg

El Ejército Guerrillero del Pueblo fue una organización guerrillera que se estableció en Argentina en 1963 y 1964, en Salta. Comandada por Jorge Masetti e integrada por combatientes argentinos y cubanos. El grupo fue rápidamente derrotado por la Gendarmería Nacional Argentina.

Índice

OrigenEditar

 
Jorge Masetti con sus hijos.

Ernesto Che Guevara pensaba que la guerrilla obraba como «foco» revolucionario, provocando en los pueblos una toma de conciencia que los llevaba a apoyar masivamente la insurrección (ver foquismo).

Jorge Masetti fue quien comenzó a organizar la guerrilla guevarista en la Argentina. Se trataba de un periodista que había realizado la primera entrevista hecha por un periodista latinoamericano a Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara en Sierra Maestra. Luego del triunfo de la Revolución Cubana fundó la agencia de noticias Prensa Latina y fue su primer director general.

Luego del derrocamiento del presidente Arturo Frondizi por las fuerzas armadas en 1962 el Che Guevara y Masetti comenzaron a pensar en la posibilidad de instalar un «foco» guerrillero en la Argentina. Finalmente tomaron la decisión de hacerlo en la provincia de Salta, en el noroeste argentino, en Orán, una zona selvática limítrofe con Bolivia. Se trataba de un grupo de cerca de 30 guerrilleros, mayoritariamente argentinos con algunos cubanos experimentados, que adoptó el nombre de Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP). Masetti recibió el grado de Comandante Segundo, mientras el Che Guevara quedaba como Comandante Primero, dispuesto a sumarse al grupo una vez que el mismo se hubiera asentado.

En dicho lugar se redactó el código de conducta que, entre otras cosas, preveía la pena de muerte por homosexualidad, así como por traición ante el enemigo, aprovechamiento de la población civil, violación a una mujer, robo, etc.[1]

Operaciones en ArgentinaEditar

En 1963 las condiciones cambiaron debido a la convocatoria a elecciones que, aunque limitadas, permitieron el triunfo del radical Arturo Illia. En dichas elecciones se encontraba proscrito el peronismo. El 21 de septiembre de 1963 cruzan a la Argentina y después de varios días de marcha se instalaron cerca del río Pescado.[1]​ Se continuó con el plan de iniciar un foco armado abriendo la confrontación mediante una carta pública al presidente Illia fechada el 9 de julio de 1963.[2]​ Bustos fue el encargado de llevar la carta a los medios de comunicación, para lo cual debió viajar por todo el país. La carta prácticamente no tuvo impacto en los medios de comunicación y la opinión pública casi no prestó atención al hecho, pero produjo la inmediata movilización de la Gendarmería Nacional Argentina, fuerza de seguridad de fronteras, conducida entonces por el general Julio Alsogaray (hermano del economista Álvaro) con el mayor Héctor Báez a cargo de las tropas ubicadas en Salta.

El grupo estaba fuertemente armado pues contaba

"Desde fusil "Garand", semiautomático y que tenía un cargador de siete proyectiles, hasta FAL (Fusil Automático Liviano) con granadas antitanques. También granadas de mano norteamericanas, las "Energas", dos bazookas con proyectiles "RPG" soviéticas, había "M1" y "M2" que usaban los norteamericanos y "M3", que era del tipo PAM pero de calibre mayor: 11,25. Y ametralladoras parecidas a la Halcón, como las que tenía la policía argentina."[1]

El primer objetivo militar era el puesto de Gendarmería de Aguas Blancas, pero se cambió al reconocer la zona y no fue reemplazado por otro.[1]

A comienzos de marzo de 1964, más de cinco meses después del ingreso a la Argentina, se produjo el primer encuentro con la Gendarmería Nacional Argentina, fuerza de seguridad de fronteras, conducida entonces por el general Julio Alsogaray con el mayor Héctor Báez a cargo de las tropas ubicadas en Salta, la cual se apoderó de un campamento ubicado en La Toma deteniendo a cinco personas y haciéndoles perder provisiones y armas. Los que no fueron detenidos en esa acción se reagruparon. Masetti no aceptó la opinión de otros integrantes que consideraban que había que abortar la operación dada la situación en que se hallaban, ordena a un grupo que vaya en la búsqueda de alimentos y se queda en el lugar. Mientras marchan para eso, dos de los integrantes (Marcos y César) murieron de hambre en la selva. En ese viaje Jouvet y Antonio se despeñan por una garganta y este último muere por las heridas.[1]

El grupo en el que estaba Jouvet sobrevive con muchas penurias causadas por la escasez de alimentos y a mediados del mes de abril son encontrados por la Gendarmería, detenidos y posteriormente llevados a juicio. Pocos días después la Gendarmería encuentra al otro grupo y allí son muertos el cubano Hermes Peña y Jorge Guille, y detienen a los restantes. De Masetti, que no estaba con el grupo cuando se produjo el encuentro, no se tuvieron más noticias, suponiéndose que se internó en la selva y allí murió.

Respecto de la operación decía Jouvet:

"Yo pensaba que había sido un desastre por una pésima conducción militar … pensaba que había sido un desastre militar y, desde lo político, un fracaso táctico. Pero en ese orden: primero lo pensé como error militar y recién después como un error político"[1]

Se toma como fecha de la desaparición de Masetti el 21 de abril de 1964. En palabras de Walsh,

Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante Segundo empuña un fusil herrumbrado.

Fusilamientos internosEditar

Respecto de uno de los integrantes del grupo, Adolfo Rotblat (a) el Pupi, decía Jouvet:

"Tenía un poco más de 21 años …Ya comenzó a tener problemas en la marcha. Se quedaba. …y bueno había que sostenerlo un poco para que siguiera marchando. Y a veces la columna iba más lenta por él... Cuando nos quedamos sin agua durante 24 horas, con mucho calor y muchas dificultades para seguir caminando, Pupi perdió fuerzas, y como que se fue desmoronando su personalidad. Cuando llegamos al campamento estaba muy mal. Se cubrió la cabeza con las manos y acurrucó su cuerpo. Entonces Masetti pensó que había que fusilarlo. Yo me opuse, y le dije que no, que no estaba de acuerdo. Insistí y entonces me dijo: "entonces vos le vas a dar el tiro de gracia". No, yo no lo iba a hacer porque no violaba ningún código de seguridad: no era desertor, no tenía actitud cobarde ante el enemigo, no era homosexual".[1]

El Pupi fue muerto mientras Jouvet estaba ausente del campamento y luego se presentó el caso de Bernardo Groswald (a) Nardo, sobre el que dice Jouvet:

"Era un muchacho bancario, acostumbrado a la ciudad, usaba anteojos de mucho aumento y tenía pie plano, lo que complicaba su capacidad de caminar … fue un juicio sumario. Él estaba desquiciado. De todas maneras yo pensaba que había que bajarlo a la ciudad … Bustos creía eso. Pero el juicio tenía el sentido de todos los juicios que se han hecho en Cuba y en otras guerrillas: se llevan a cabo para levantar la moral e imponer las autoridades… Nadie le iba a decir a Masetti "yo no estoy de acuerdo". El único que se lo podía decir era yo. Pero Masetti dijo "se acabó la joda", armó un pelotón de tres personas, creo, y dispararon".[1]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c d e f g h Jouvet, Héctor, entrevista publicada en "Lucha armada en la Argentina" n* 2 del trimestre marzo-mayo de 2005, pp. 51-59, Buenos Aires.
  2. En las elecciones del 7 de julio de 1963 la fórmula encabezada por Illia había obtenido el mayor número de electores pero no alcanzó la mayoría absoluta. Dado que al 9 de julio tampoco tenía el compromiso de apoyo de otros partidos es evidente que la fecha de esta carta dirigida al "Presidente" Illia no es la real sino que fue elegida para asociarla al 9 de julio de 1816 en que se declaró la independencia del país. Recién el 31 de julio se reunió el Colegio Electoral y eligió como presidente a Illia, quien asumió el 12 de octubre del mismo año.

Enlaces externosEditar