El bautismo de Cristo (Retablo de María de Aragón)

cuadro de El Greco

El bautismo de Cristo es un lienzo realizado por el Greco entre 1596 y 1600. Consta con el número 14 en el catálogo razonado realizado por el profesor e historiador del arte Harold Wethey, especializado en este pintor​.​ Se exhibe en una de las salas del Museo del Prado en Madrid. Formaba parte del conjunto pintado para el Retablo de doña María de Aragón. [1]

El bautismo de Cristo
El bautismo de Cristo (El Greco, 1597).jpg
Año H. 1596-1600
Autor El Greco
Técnica Óleo sobre lienzo
Estilo Manierismo
Tamaño 350 cm × 144 cm
Localización Museo del Prado, Madrid, EspañaFlag of Spain.svg España

IntroducciónEditar

En 1596, El Greco se comprometió a realizar el retablo de la iglesia del Colegio de doña María de Aragón, un seminario de la orden agustina. El nombre popular alude a doña María de Aragón, la dama que pagó todo aquel conjunto. El Greco recibió el encargo del Consejo de Castilla, que se había hecho cargo de las obras del seminario después de la muerte de doña María. Existen documentos que atestiguan que aquel retablo debía realizarse en tres años, y su trabajo fue valorado en algo más de sesenta y tres mil reales, el precio más alto que el maestro cretense consiguió en su vida. Sin embargo no hay referencias del número de cuadros que formaban el retablo, ni de su estructura, ni de la temática tratada en los lienzos que lo conformaban. [2]

Descripción de la obraEditar

El Greco no pretende una representación naturalista del evento, sino su significado profundo, que se hace palpable gracias al siguiente esquema:

  1. El evento está representado de noche, un hecho inusual, que podría explicarse por su conocimiento de de ciertas costumbres del Cristianismo primitivo.
  2. Casi no hay indicaciones ambientales, ni referencias paisajísticas, por lo que el río Jordán queda reducido a un débil hilo de agua entre dos grandes rocas.
  3. Jesús y San Juan aparecen en primerísimo plano, con el espacio comprimido alrededor de sus grandes figuras, lo que reclama poderosamente la atención del espectador. [3]

La composición se divide en dos planos separados por la figura del Espíritu Santo en forma de paloma. En la parte inferior -terrenal- Juan el Bautista bautiza a Jesucristo mediante una venera, mientras que su otra mano adopta una postura típica del Greco: la unión de los dedo anular y medio. Ambas figuras son extraordinariamente alargadas, idealizada la de Cristo -que aparece arrodillado en una roca a la izquierda- y descarnada la del Bautista. En segundo término, unos ángeles sostienen un manto rojo por encima de la figura de Cristo. Uno de ellos, vestido con una túnica azul, ofrece a Cristo sus nuevas vestiduras, de un rojo intenso que prefigura su sacrificio posterior. Otros tres ángeles contemplan el acontecimiento, mientras que otro -vestido con una túnica de color verde amarillento- eleva su mirada y brazo izquierdo hacia el Cielo, anunciando a Dios Padre el renacimiento del Hombre a una nueva vida espiritual. [4]

En la parte superior -celestial- aparece Dios Padre, representado como un anciano casi sonriente, rodeado de una mandorla luminosa, bendiciendo a la manera bizantina, con los dedos medio y pulgar unidos. Dios Padre aparece rodeado por ángeles mancebos, que ascienden en un movimiento centrífugo, arremolinándose en distintas posturas, con lo que El Greco consigue dar un gran dinamismo al conjunto. [5]

ProcedenciaEditar

ReferenciasEditar

  1. Wethey, Harold E. op. cit. p. 27. 
  2. Wethey, Harold E. op. cit. p. 25. 
  3. Álvarez Lopera, José. op.cit. p. 185. 
  4. Cirlot, Lourdes. op. cit. p. 71. 
  5. Álvarez Lopera, José. op. cit. p. 185-186. 
  6. Wethey, Harold E. op. cit. p. 27. 

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar