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El crimen del Cácaro Gumaro es una película mexicana de 2014 llevada a la pantalla por Alameda Films y distribuida por 20th Century Fox; dirigida por Emilio Portes, producida por Daniel Birman Ripstein y escrita por Armando Vega Gil y Andrés Bustamante, marcando igualmente el debut de este último en el cine. Se trata de una parodia a diversas películas mexicanas tanto modernas como antiguas, teniendo cameos de varios artistas como Carmen Salinas, Freddy Ortega, Germán Ortega, Jorge Rivero, Xavier López "Chabelo", José María Torre y Víctor Trujillo con su personaje de Brozo, por mencionar algunos. En septiembre de 2014, fue lanzada en Estados Unidos con el nombre The Popcorn Chronicles.

Índice

SinopsisEditar

En el pueblo de San Andrés Güépez hay un pequeño cine llamado Linterna Mújica. Un día durante una de las funciones, el dueño y cácaro del cine Don Toribio Mújica, cae de la sala de proyección al intentar desatorar su corbata de la cámara proyectora. Don Toribio desde el hospital del pueblo, manda llamar a sus hijos Gumaro y Archimboldo para darles un mensaje a cada uno antes de morir; cada uno en ese momento tenía su vida hecha en diferentes lugares: Gumaro en los Estados Unidos como dependiente en un restaurante de burritos, y Archimboldo en un burdel de la Ciudad de México haciendo tranzas como clonar tarjetas de crédito, robar billeteras y celulares de clientes, y servirles agua con sal de uvas en vez de champán o vino. Ambos regresan a Güépez, y su padre les dice en su lecho de muerte lo que deberá hacer cada uno de ahora en adelante (no sin antes delirar y hacer alusión al famoso Guillermo López Langarica "El Canaca"). Durante el funeral de Don Toribio, los 2 hermanos comienzan a pelear y los detiene Don Cuino Meléndez De La Popocha, presidente vitalicio de Güépez, mismo que les pide vayan al día siguiente a su despacho para leerles el testamento de su padre.

El día de la lectura del testamento de Don Toribio, ambos hermanos intentan cada uno a su manera evitar que el contrario llegue a la cita con una serie de artimañas: Gumaro deja que Archimboldo entre a ducharse pero le sella el cancel y la puerta para que no pueda salir, y con la ayuda de Memito (que es digamos como su Sancho Panza) hace arder el calentador de agua para que Archimboldo se queme; mientras tanto, Archimboldo ha preparado a su novia Claudianita (que anteriormente había sido novia de Gumaro pero cuando éste se fue de mojado a Estados Unidos, Archimboldo se la bajó) para hacerle creer que aún lo ama y así ponerle una trampa dejándolo en las afueras de la ciudad. Finalmente ambos hermanos llegan a la cita después de todos los líos.

El testamento decreta que Archimboldo hereda la casa de su padre, y Gumaro el cine; pero respectivamente, la casa está hipotecada y Archimboldo necesita liquidarla antes de dos meses; y Gumaro debe pagar una gran cantidad de prediales que Don Toribio dejó como deuda. De no cumplirse ambas cosas, las propiedades pasarán a manos del fideicomiso de Güépez, mismo que está recaudando fondos para un monumento (realmente todo pasaría a la cuenta personal de Don Cuino). Gumaro queda muy contento con el legado que le ha dejado Don Toribio, contrario a Archimboldo que decide bloquear a su hermano a toda costa. Aquí es donde comienza una dura rivalización entre los hermanos Mújica que llevará a Güépez al borde del apocalipsis.

Gumaro y Memito se dedican a reactivar el cine y anuncian que en la reapertura del cine se proyectará la película Hasta el viento siente pelos (en clara alusión a Hasta el viento tiene miedo). Para esto realizan una "agresiva" campaña de publicidad, utilizando los volantes como envoltorio de bistecs y tortillas, y repartiéndolos también con los niños de Güépez. El día de la inauguración, Gumaro ve una larga fila y piensa que es para ir al cine a ver la película. El Padre Amargo le dice que el crítico Ayatolá Blanco y la crítica especializada catalogó a la película como una joya de la "estulticia retardataria genofléxica", y al no saber Gumaro de qué está hablando, sólo le dice que le parece muy bien. Después saluda a Papá Cuino (papá de Don Cuino el presidente) y le dice que se forme porque no va a conseguir copia, y que ya Archimboldo está vendiendo un segundo lote de la película en formato de DVD pirata, justo afuera de Linterna Mújica. Es cuando se da cuenta que la fila que vio no es para ir al cine, sino para comprar la película apócrifa, a lo que Gumaro va de inmediato con Don Cuino a denunciar a su hermano por los delitos de piratería y por violar leyes de derecho de autor (pero Don Cuino no le hizo tanto caso a esto; la causa por la que decidió proceder fue porque Gumaro le dijo que Archimboldo era Americanista). Al final eligieron una sentencia algo medieval para Archimboldo, que se trataba de decomisarle la mercancía pirata y darle un "escarmiento" al estilo Sangre de Cristo, o sea golpeándolo con soldados y haciéndole cargar una cruz a cuestas. Una vez decomisada la mercancía, Don Cuino se encargaría de revendérsela a Archimboldo, excepto las películas para adultos, alegando que esas necesitaban un análisis más profundo por parte de la autoridad competente (o sea él mismo).

Ya sin competencia desleal, Gumaro y Memito siguen con su negocio, cuando de repente llegan Archimboldo y Claudianita aparentemente a hacer las pases y a regalarles un sistema de sonido para la sala de cine que era originalmente para el puesto de películas piratas. Gumaro aprovecha para estrenar las bocinas en la película recién llegada: Chabelo vs Los Monstruos. Todo va bien hasta que al activar el subwoofer, comienzan a salir cucarachas de las bocinas y la sala queda infestada de insectos. Don Cuino intenta clausurar el cine, pero Gumaro le dice que está seguro que todo fue obra de Archimboldo. Entonces Don Cuino les dice a los de la fumigadora que recojan todas las cucarachas y las lleven al crematorio (Realmente "El Crematorio" es una taquería, donde después procesarían las cucarachas para servirlas como botana).

Después de este evento, Don Cuino convence a Gumaro de hacer un Festival de Cine para levantar el prestigio del pueblo. Sin embargo, el Festival amenaza con fracasar por no haber ninguna personalidad del cine presente y las películas proyectadas son muy aburridas; en el clímax, Archimboldo presenta una película de corte experimental bajo el nombre de Archimè Boldeau ridiculizando a Gumaro cuando eran más jóvenes y con la grabación en cámara celular de cuando Claudianita lo dejó desnudo a las afueras de la ciudad; Gumaro decide entonces sacar una película que su padre hizo, la cual comienza con tomas muy nostálgicas del pueblo pero pronto muestran a Don Jorge El Pajarero teniendo relaciones sexuales con Orquídea, mamá del Cochigordo, lo que desata una persecución contra Gumaro y Memito. Al final, tratan de deshacerse de Gumaro amarrándolo a un mega cohete, y éste le dice a Memito que seguramente va a llegar hasta los Estados Unidos; Memito entonces le pide que de paso le traiga unos tenis con lucecitas. El cohete sale disparado pero después de subir, baja al mismo lugar dejando tiznado a Gumaro.

En un acto desesperado por salvar el cine Don Cuino les ofrece a los hermanos trabajar en equipo ofreciendo modos más baratos de hacer refrescos y palomitas, pero lo que no contaban los hermanos es que los ingredientes de baja calidad de ambos productos, especialmente el contenido radiactivo del jarabe del refresco, generaría una reacción inesperada en los asistentes al cine provocando un apocalipsis zombi. Don Cuino pide ayuda del ejército norteamericano que, convencido de la amenaza, decide atacar el pueblo, mientras tanto Memito, Gumaro, Archimboldo y los pocos sobrevivientes se las ingenian para sobrevivir.

Los hermanos engañan a Memito para que corra hacia los zombis quedando ellos y Claudianita quien se convirtió en un zombi tras ser mordida momentos antes. Tras un breve combate, descubren que el agua bendita puede revertir el efecto y curan a Claudianita y, poco a poco, a los demás zombis (excepto el Padre Amargo, quien termina por explotar). Sin embargo el bombardero americano no se entera de que la alarma ha sido revertida y tira una bomba nuclear que acaba con el pueblo, sobreviviendo solo Memito quien aborda una camioneta a los Estados Unidos, sin que nadie sepa que está infectado, y le dice al conductor que sólo irá a comprar sus tenis con lucecitas. En el noticiero con Brozo se informa que aparentemente la bomba dejó saldo blanco, pero que no descarta la posibilidad que posteriormente encuentren fosas clandestinas.

Durante la secuencia de créditos finales, aparece Don Cuino recogiendo su sombrero, dejando en claro que sólo él y Memito sobrevivieron.

ElencoEditar

CuriosidadesEditar

  • La película fue filmada en su totalidad en la ciudad de Salvatierra, estado de Guanajuato.
  • En entrevista detrás de las cámaras, Andrés Bustamante señaló que para hacer el personaje de Don Cuino, se basó en varios políticos famosos, pero más especialmente en Fidel Velázquez y José López Portillo.

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