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Jesús da su Discurso de Despedida a sus once discípulos restantes después de la Última Cena, de la Maesta de Duccio, c. 1310.

El nuevo mandamiento de Jesús de «amarse unos a los otros» es parte de las instrucciones finales dadas a sus discípulos después de que la Última Cena había terminado,[1]​ y después de que Judas Iscariote se había marchado, en Juan 13:30.[2][3][4]

33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 13:33-35

Este mandamiento aparece trece veces en doce versículos en el Nuevo Testamento.[4][5]​ Teológicamente, este mandamiento se interpreta como el dual Amor de Cristo para sus seguidores.[2]​ El mandamiento también puede ser visto como el último deseo en el discurso de despedida a los discípulos.[6]

A pesar del nombre, el mandamiento no es técnicamente «nuevo». El mandamiento de amarnos unos a otros se encuentra en Levítico 19:18:

No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.

Levítico 19:18

Índice

Evangelio de JuanEditar

La declaración del mandamiento nuevo de Jesús en Juan 13:34-35 fue después de la Última Cena, y después de la salida de Judas.[7]​ El mandamiento fue precedido por Juan 13:33, donde Jesús dice a sus discípulos restantes, como a niños, que va a estar con ellos por un corto tiempo, entonces los dejará.[7]

El mandamiento que Jesús dijo a los discípulos fue: «Amaos los unos a los otros; como yo os he amado».[2][8]

Justo después del mandamiento, y antes del discurso de despedida, se registra la primera referencia a la negación de Pedro, donde Jesús predijo que Pedro lo negaría tres veces antes de que cantara el gallo.[7]

Dos declaraciones similares también aparecen en el capítulo 15 del Evangelio de Juan.[3]

  • «Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado» (Juan 15:12).
  • «Esto os mando: Que os améis unos a otros» (Juan 15:17).

Otras referencias del Nuevo TestamentoEditar

Escritos joánicosEditar

Los escritos de Juan incluyen otros pasajes similares:[3][4]

  • «Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros» (1 Juan 3:11).
  • «Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado» (1 Juan 3:23).
  • «Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios» (1 Juan 4:7).
  • «Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros» (1 Juan 4:12).

Del mismo modo, la Segunda Epístola de Juan afirma:[4]

  • «Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros» (2 Juan 1:5).

Epístolas paulinasEditar

Las epístolas paulinas también contienen referencias similares.[4]

  • «No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley» (Romanos 13:8).
  • «Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros» (1 Tesalonicenses 4:9).

1 PedroEditar

La Primera Epístola de Pedro tiene una declaración similar.[4]

  • «Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro» (1 Pedro 1:22).

InterpretacionesEditar

El «nuevo mandamiento», afirma el Wycliffe Bible Commentary, «era nuevo en que el amor debía ser ejercido hacia los demás, no por pertenecer a la misma nación, sino por pertenecer a Cristo [...] y el amor de Cristo, el que los discípulos habían visto [...] sería un testimonio al mundo».[9]

Una de las novedades introducidas por este mandamiento – tal vez justificando su designación como nuevo – es que Jesús «se presenta como un estándar para el amor».[10]​ El criterio habitual habría sido «como a ti mismo». Sin embargo, el Nuevo Mandamiento va más allá del «como a ti mismo» como se encuentra en la ética de la reciprocidad y afirma «como yo os he amado», mediante el amor de Cristo por sus discípulos como el nuevo modelo.[10]

La Primera Epístola de Juan refleja el tema del amor siendo una imitación de Cristo, con 1 Juan 4:19 que dice: «Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero».[11]

ReferenciasEditar

  1. Juan 13:2 «Y cuando cenaban [...]».
  2. a b c Francis J. Moloney y Daniel J. Harrington (1998). The Gospel of John. p. 425. ISBN 0-8146-5806-7
  3. a b c Yarbrough, Robert W. (2008). 1, 2, and 3 John. Baker Academic. p. 100. ISBN 0801026873. 
  4. a b c d e f Wiersbe, Warren W. (1992). The Bible Exposition Commentary. p. 487. ISBN 1564760316. 
  5. Richard A. Burridge (2007). Imitating Jesus. p. 301. ISBN 0802844588
  6. a b c Andreas J. Kostenberger (2002). Encountering John: The Gospel in Historical, Literary, and Theological Perspective. pp. 149-151. ISBN 0801026032
  7. Frederick Bruce (1994). The Gospel of John. p. 294. ISBN 0-8028-0883-2
  8. Charles F. Pfeiffer and Everett F. Harrison, eds. (1971). The Wycliffe Bible Commentary. Nueva York: Iversen-Norman Associates. p. 341. LCCN 72-183345. 
  9. a b «Homily of Cardinal Martins, Antequera, Spain». The Vatican. 6 de mayo de 2007. 
  10. M. Eugene Boring y Fred B. Craddock (2010). The People's New Testament Commentary. p. 335. ISBN 0664235921