Empréstito

deuda financiera a largo plazo y dividida en partes alícuotas

Un empréstito es una forma de captar dinero del público por parte de las entidades de crédito, que emiten en este caso un conjunto de valores en serie que la gente puede comprar. A cambio, la entidad se compromete a devolver el dinero en el plazo y con los intereses pactados. Se parece a un depósito a plazo fijo, pero la diferencia reside en que en un empréstito la deuda que asume la entidad está representada por un valor cuya propiedad puede ser transmitida libremente, a saber, que se puede comprar o vender. Estos valores se llaman títulos de renta fija, porque quienes los poseen reciben unos intereses fijados de antemano, a diferencia de lo que ocurre con la renta variable.[1]

«Empréstito forzoso»

No solo las entidades de crédito emiten renta fija, sino también otras empresas tales como compañías eléctricas, de autopistas o de telecomunicaciones. El Estado a través del Tesoro Público también emite empréstitos que llama Deuda Pública.[1]

Empréstito a un Estado o gobiernoEditar

Según el autor Adolfo Arrioja Vizcaíno, se llama empréstito al crédito o financiamiento otorgados a un gobierno por un Estado extranjero, por organismos internacionales de crédito (Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, Eximbank, Banco Mundial, etc.), por instituciones privadas de crédito extranjeras o por instituciones nacionales de crédito para la satisfacción de determinadas necesidades presupuestales, que generan para el gobierno receptor, la obligación a un cierto plazo, de restituirlos adicionados con una sobreprima por concepto de intereses y cuyo conjunto, aunado a otras disposiciones crediticias (emisión de bonos, moratorias e indemnizaciones diferidas por expropiación y nacionalizaciones), forma la deuda pública de un país.[2]

Los empréstitos pueden negociarse a corto, mediano o largo plazo; de acuerdo fundamentalmente con la capacidad de pago del receptor y con sus requerimientos monetarios.[2]

Pueden revestir la forma de "préstamos libres" o de "préstamos atados", según se condicione o no por el otorgante, su aplicación a programas específicos de gobierno.[2]​ Así, por ejemplo, los créditos que confiere el Banco Interamericano de Desarrollo "organismo de ayuda económica internacional a los países del Continente Americano" son generalmente "atados", en virtud de que su aprobación y desembolso están vinculados a la planeación y ejecución de obras públicas perfectamente identificadas, v. gr., la constitución de un sistema de riego para el fomento de la agricultura en una región territorialmente delimitada. Por el contrario, los empréstitos provenientes del Fondo Monetario Internacional, como generalmente obedecen a propósitos de reconstrucción económica global, suelen revestir el carácter de "créditos libres", en cuanto a que su aplicación no está condicionada, si bien las "cartas de intención" conforme a las cuales dicho organismo trabaja, llegan a imponer a las naciones receptoras fuertes restricciones en materia de tasas anuales de inflación, incrementos salariales, reducción del circulante monetario y otras más que sería largo enumerar aquí.

Abusos en los préstamosEditar

Los préstamos predatorios son una forma de abuso en la concesión de préstamos. Suele implicar la concesión de un préstamo con el fin de poner al prestatario en una posición en la que se pueda obtener una ventaja sobre él; los préstamos hipotecarios de alto riesgo[3]​ y los préstamos de día de pago[4]​ son dos ejemplos, donde el prestamista no está autorizado o regulado, el prestamista podría ser considerado un prestamita tiburón.

La usura es una forma diferente de abuso, en la que el prestamista cobra un interés excesivo. En diferentes épocas y culturas, el tipo de interés aceptable ha variado, desde ningún interés hasta tipos de interés ilimitados. En algunos países, las organizaciones de consumidores han acusado a las empresas de tarjetas de crédito de conceder préstamos a tipos de interés usureros y de ganar dinero con "cargos extra" frívolos.[5]

Los abusos también pueden consistir en que el cliente defraude al prestamista pidiéndole un préstamo sin intención de devolverlo.

ReferenciasEditar

  1. a b ¿Qué es un empréstito? Web del Banco de España. Consultado el 11 de noviembre de 2014.
  2. a b c Los ingresos del Estado. Ingresos financieros. Adolfo Arrioja Vizcaíno citado por Willy Earl Vega Ramírez en Análisis del riesgo de la desaparición del Principio de Relatividad de la Sentencia en materia Tributaria, Capítulo I La Rectoría del Estado y el derecho financiero, I.4 Los ingresos del Estado, I.4.2 Ingresos financieros. Ángel Editor, 2004.
  3. «Los depredadores intentan robar la vivienda». money.cnn. com. [CNN]. 18 de abril de 2000. Consultado el 7 de marzo de 2018. 
  4. Horsley, Scott; Arnold, Chris (2 de junio de 2016). org/sections/thetwo-way/2016/06/02/480329986/new-rules-to-ban-payday-lending-debt-traps «Nuevas normas para prohibir los préstamos de día de pago 'trampas de deuda'». National Public Radio. Consultado el 7 de marzo de 2018. 
  5. «Los titulares de tarjetas de crédito pagan 6.000 crs. de rupias 'extra'». The Financial Express (India) (Chennai, India]). 3 de mayo de 2007. Archivado desde el original el 20 de enero de 2019.  Alt URL

Véase tambiénEditar

BibliografíaEditar

  • Derecho Fiscal, Adolfo Arrioja Vizcaíno, Editorial Themis, Número de Edición: 17, 2003, págs. 85-86.