Enio

diosa griega de la guerra

En la mitología griega, Enio (en griego antiguo Ένυώ Enyố, ‘horror’) era una antigua diosa conocida por el epíteto homérico de «Destructora de Ciudades» y frecuentemente representada cubierta de sangre y llevando las armas de guerra. Era con frecuencia retratada junto con Fobos y Deimos como acompañante de Ares, el dios de la guerra, de quien se dice que era su hermana, haciéndola, por tanto, hija de Hera y Zeus. Algunos autores, entre ellos el propio Homero, confunden a Enio con Eris, diosa de la discordia e hija de Nix (diosa de la noche).

Representación de Belona,
equivalente romano de Enio,
en el Palacio del Louvre.

En Tebas y Orcómeno se celebraba un festival llamado Όμολώϊα en honor de Zeus, Deméter, Atenea y Enio, y se decía que Zeus había recibido el epíteto Homoloios de Homolois, una sacerdotisa de Enio.[1]​ Una estatua de Enio, hecha por los hijos de Praxíteles, se erigía en el templo de Ares de Atenas.[2]

Enio es también el nombre de una de las tres Grayas.

El equivalente de Enio en la mitología romana era Belona.

NotasEditar

FuentesEditar

BibliografíaEditar