Enrique Ruelas Espinosa

Enrique Ruelas Espinosa (Pachuca, Hidalgo, 1913 - México, D.F, 1987) fue un catedrático y director teatral. Nació en 1913 en Pachuca, Hidalgo, y murió el 6 de octubre de 1987 en la Ciudad de México. Estudió Derecho en la Universidad de Guanajuato. Impartió cátedra en su Casa de Estudios y en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Enrique Ruelas Espinosa desempeñó diferentes cargos en la administración pública y privada: Representante del Departamento de Cooperación Intelectual de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el área de Teatro y Cine, ante la United Nations Educacional, Scientific and Cultural Organization (UNESCO, 1947-1949); Secretario del Centro Mexicano de Teatro (1949-1963); Director de Teatro del Canal 4, de Telesistema Mexicano (1951); Subdirector del Instituto de Cultura Cinematográfica de la Universidad Iberoamericana (UIA, 1957-1960); Jefe del Departamento de Actividades Estéticas de la Escuela Nacional Preparatoria, y del Departamento de Literatura y Dramática de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM (1976).[1]

Enrique Ruelas Espinosa
Enrique Ruelas Espinoza.jpg
Información personal
Nacimiento 1913 Ver y modificar los datos en Wikidata
Pachuca de Soto (México) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 1987 Ver y modificar los datos en Wikidata
Ciudad de México (México) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Mexicana
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Director de teatro Ver y modificar los datos en Wikidata

En 1944 se incorpora al profesorado de la Facultad de Filosofía y Bellas Artes (hoy Facultad de Filosofía y Letras) como profesor de una de las asignaturas optativas que darían pie a la Especialización en Arte dramático de la maestría en Letras. Ruelas junto con Fernando Wagner y Rodolfo Usigli serán los tres pilares que funden y den forma en 1959 a la licenciatura en Literatura Dramática y Teatro, la más antigua entidad educativa teatral del país.[2]​ En 1952 con su montaje Arsénico y encaje, de Kesserling, funda el Teatro Universitario de Guanajuato (TUG). A partir de 1953 representó los Entremeses de Miguel de Cervantes, en plazas de la Ciudad de Guanajuato, donde participaban estudiantes y gente del pueblo. Los entremeses cervantinos fueron puestos en escena en entornos naturales, aprovechando la arquitectura y paisajes reales de Guanajuato, lo que brindó un mayor significado e impacto en el público. Después de todo, la arquitectura acercó a la España del siglo XVIII así como a Cervantes y su tradición al Guanajuato del siglo XX. El trabajo continuo de Ruelas generó un cambio económico y social en la marchita ciudad minera, que se instituyó como una de las primeras capitales culturales de America Latina. A lo largo de cinco décadas, el TUG fue edificando un repertorio proclive al teatro clásico español: Tres entremeses de Miguel de Cervantes, que se representan -hasta hoy- en el atrio del templo de San Roque; Los pasos, de Lope de Rueda (1955), que se escenificaba en la Plazuela de Mexiamora y después en San Cayetano; Yerma (1963), de Federico García Lorca, que se montó en San Matías, junto al lecho del río, posteriormente en Pueblito de Rocha, durante 13 años; El retablillo jovial, de Alejandro Casona (1957), que fue escenificada en el Mesón de San Antonio; El caballero de Olmedo de Lope de Vega en el barrio de San Javier, Las estampas del Quijote (1972), en la plazuela de Cata y Dos hombres en la mina (1979) de Ferenc Herczeg, que se representa en el interior de la mina del Nopal. Esta última rescata, por otra parte, la identidad minera que posee la ciudad y sus pobladores, a manera de homenaje a todos aquellos hombres que de alguna manera nacieron, crecieron y murieron en las minas de plata. Todas estas obras dirigidas por Enrique Ruelas, al utilizar escenarios naturales de la ciudad e incluir la participación de los propios pobladores, fueron dando un carácter patrimonial a la manifestación artística impulsada desde el TUG, a la postre representó parte importante del patrimonio artístico de los guanajuatenses.[3]

Los Entremeses conquistaron al público y dieron origen años más tarde (1972) al Festival Internacional Cervantino. En 1976, fundó el Teatro Preparatoriano y participó en la fundación de la carrera de Literatura Dramática en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Entre sus numerosas puestas en escena destacan: Don Juan Tenorio, de José Zorrilla (1943); Un día de octubre, de Kaiser (1949); Muertos sin sepultura, de Jean-Paul Sartre (1950); El emperador Jones, de Eugene O’Neill (1950); Saber morir, de Wilberto Cantón (1950); Arsénico y encaje, de Kesserling (1952); La soga, de Halmiton (1953); Cristóbal Colón, de Fernando Benítez (1954); El caballero de Olmedo, de Lope de Vega (1962) y Estampas de Quijote (1972), entre otras.

Además, Enrique Ruelas Espinosa incursionó en la industria cinematográfica como guionista y argumentista del largometraje Lazos de fuego (Dir. René Cardona, 1948), y fue asesor dramático de la película Caperucita y sus tres amigos (Dir. Roberto Rodríguez, 1960).

ReferenciasEditar

  1. «Biografía». Escritores del cine mexicano sonoro. UNAM. Consultado el 5 de abril de 2016. 
  2. «Historia de la licenciatura en literatura dramática y teatro». UNAM. Consultado el 5 de abril de 2016. 
  3. Briseño León, Rolando. «El teatro que transformó una identidad». Consultado el 5 de abril de 2016.