Esclerénquima

En botánica, el esclerénquima es un tejido de sostén de algunas plantas formado por células muertas a la madurez, cuyas paredes secundarias están engrosadas y endurecidas.[1]​ Su nombre proviene del griego escleros, "duro" y enchyma, "sustancia".

Corte transversal de un tallo de lino.
Leyenda:
1. vacío
2. protoxilema/xilema I
3. xilema II
4. floema I
5. fibras de esclerénquima
6. corteza
7. epidermis

DescripciónEditar

Al estar compuesto principalmente por células muertas en la madurez, el esclerénquima es un tejido de soporte vegetal compuesto por varios tipos de células. Tiene una pared celular gruesa y uniformemente lignificada, por lo que la pared de estas células, que están muertas, permanece en la planta. El esclerénquima se puede encontrar en órganos de plantas más viejos (que ya han dejado de crecer) y puede ocurrir como células, hebras aisladas o pueden formar anillos.

Como se mencionó anteriormente, la mayoría de las células del esclerénquima mueren en la madurez, dejando solo su pared primaria (más externa y más delgada), la pared secundaria gruesa, generalmente lignificada, y una pequeña luz (espacio que antes ocupaba el citoplasma). La lignificación hace que las paredes celulares sean impermeables, evitando los intercambios metabólicos.

El esclerénquima comprende:

  • Fibras: son células fusiformes, es decir, células largas y poligonales con extremos aguzados. Poseen pocas punteaduras (perforaciones acopladas que atraviesan las dos paredes adyacentes entre célula y célula, comunicándolas).[2]​ Las fibras se clasifican en:
    • Xilemáticas: forman parte del xilema ejerciendo su función de sostén. Hay tres tipos de fibras xilemáticas: fibrotraqueida, fibra tabicada y fibras libriformes.
    • Extraxilemáticas: corresponden al floema o liber (fibras liberianas) o formas grupos o anillos corticales.[2]​ En las monocotiledóneas constituye el principal tejido de sostén, y pueden formar anillos y cordones subepidérmicos y/o corticales, y también rodeando los haces vasculares (venas).
  • Esclereidas: frecuentemente son más cortas que las fibras, no presentan extremos aguzados, adoptan diversas formas y a menudo derivan de células parenquimáticas esclerificadas. Se encuentran en diversos órganos vegetales: hojas, frutos, semillas, etcétera. Se las clasifica según su forma:
    • Braquiesclereidas o células pétreas: son más o menos isodiamétricas, con paredes muy gruesas, lúmen pequeño y punteaduras simples y ramificadas.
    • Astroesclereidas: con forma de estrella, comunes en la hoja de Camellia.
    • Macroesclereidas.
    • Osteoesclereidas: con forma de hueso.
    • Esclereidas filiformes: comunes en la hoja de olivo (Olea europaea).

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Mauseth, James D. (2012). Botany : An Introduction to Plant Biology (5th ed.). Sudbury, MA: Jones and Bartlett Learning. ISBN 978-1-4496-6580-7.
  2. a b Moore, Randy; Clark, W. Dennis; and Vodopich, Darrell S. (1998). Botany (3rd ed.). McGraw-Hill. ISBN 0-697-28623-1.

BibliografíaEditar

  • KeTI, Alejandro (2000). Botánica. Morfología de las plantas superiores. (1ª ed. 20ª reimp. edición). Montevideo: Hemisferio sur. p. 352. ISBN 950-504-378-3.