Español salvadoreño

Dialecto español escrito y hablado en El Salvador

El español salvadoreño (es-SV[2]​) es el conjunto de dialectos del idioma español que se hablan en el territorio de la República de El Salvador utilizando como su idioma oficial[3]​. Se considera que forma parte del español centroamericano.

Español salvadoreño
Hablado en El SalvadorFlag of El Salvador.svg El Salvador
Hablantes 7.5 millones en total[1]
Familia

Indoeuropeo
 Itálico
  Grupo Romance
   Romance
    Ítalo-occidental
     Subgrupo Occidental
     Grupo Galo-Ibérico
      Ibero-romance
       Ibero-occidental
        Español
         Español centroamericano

          Español salvadoreño
Dialectos Caliche
Lenca
Escritura Alfabeto latino
Estatus oficial
Oficial en El SalvadorFlag of El Salvador.svg El Salvador
Regulado por Academia Salvadoreña de la Lengua
Códigos
ISO 639-1 es
ISO 639-2 spa
ISO 639-3 spa
Zonas dialectales del español de El Salvador, según Azcúnuga López (2010).svg
Zonas dialectales del español de El Salvador, según Azcúnaga López (2010).

     Caliche

     Lenca

Fonética y fonologíaEditar

VocalesEditar

El español salvadoreño presenta, como la mayoría de las variantes del español, un sistema de cinco vocales: /i, e, a, o, u/.[4]

Vocal Anterior Central Posterior
Alta i u
Media e o
Baja a

En posiciones átonas y en contacto con /s/, las vocales medias /e, o/ y baja /a/ comúnmente se articulan de forma plena como los alófonos [e], [o] y [a], respectivamente. En tal contexto, los fenómenos de variación más importantes son el relajamiento (desde el ensordecimiento hasta el cierre vocálico), más común en el norte-oriente del país, y la pérdida o elisión de la vocal, más presente en el centro y occidente.[5]

Como en otras variedades del español, las vocales se nasalizan en contacto con una consonante nasal.[4]

ConsonantesEditar

  • Las oclusivas sonoras /b, d, g/ tienden a pronunciarse como alófonos oclusivos en posiciones intervocálicas (especialmente diptongos decrecientes) y tras las consonantes /l/, /ɾ/ y /s/.[6]​ La articulación oclusiva de /d/ se extiende, por ejemplo, a la terminación /-ado/ y rara vez se escucha la variante [-ao].[7]​ En cambio, /d/ se elide en en posición final absoluta y contextos que involucran la preposición de como en cara de loco - [kaɾe'loko].[8]
  • El español salvadoreño es un dialecto yeísta, es decir, no distingue la antigua oposición entre los fonemas palatal lateral sonoro /ʎ/ y fricativa palatal sonoro /ʝ/. Sólo conserva este último segmento, el cual puede realizarse como una fricativa palatal sonora [ʝ], una semivocal palatal [j] o una vocal anterior alta [i].[11]​ Puede llegar a elidirse ante una vocal anterior alta [i] o una media anterior [e].[12]​ Es frecuente la presencia de una "y" ultracorrecta o antihiática en los hiatos que llevan como primera vocal los sonidos /e/ o /i/: María > Mariya, vea > veya, etc."[12]
  • La articulación de la consonante fricativa velar sorda /x/ se ha debilitado y es predominantemente fricativa, glotal y sorda [h], lo que provoca casos de neutralización con los fonemas /f/ y /s/.[13]
  • La consonante africada postalveolar sorda /t͡ʃ/ tiene dos alófonos principales, uno africado [t͡ʃ], el más usual, y uno fricativo postalveolar sordo [ʃ]. Las realizaciones fricativas de este fonema son menos frecuentes, alternan con el alófono africado y son más comunes en la franja norteña del país, desde donde se extienden hacia el puerto de La Unión. El alófono fricativo también se presenta en préstamos del idioma náhuat y se considera uno de los principales rasgos heredados de esta lengua al español hablado en El Salvador, así como uno de los más distintivos de este dialecto del español.[14]

ProsodiaEditar

John M. Lipski ha documentado en literatura costumbrista el desplazamiento acentual de los vocativos a la sílaba final de palabra: ¡Qué aguacero, hijó! (Salarrué).[17]

MorfosintaxisEditar

El idioma español hablado en "El Salvador, igual que los demás países centroamericanos, es una nación eminentemente voseante, es decir que se prefiere el empleo del pronombre vos (y las formas verbales correspondientes) frente al tú que aparece como único ocupante del paradigma pronominal de segunda persona singular en los manuales de gramática. A diferencia de algunos otros dialectos centroamericanos, el habla salvadoreña presenta un sistema pronominal que da cabida a los tres pronombres singulares del castellano: tú, vos y usted."[12]

En El Salvador se da una coexistencia de voseo y tuteo; y el voseo es pronominal con formas verbales de vos y . Predomina un sistema binario, en el que vos es el tratamiento familiar o de confianza y usted el tratamiento más formal.[18]​ Cabe destacar que el uso de usted para el trato de confianza está muy extendido, sobre todo en personas mayores de 20 años, y supera al de vos en los 2 grupos de mayor edad (adultos y ancianos); mientras que en niños y adolescentes es universal el trato de vos. En el ámbito laboral se prefiere usted, mientras que en el escolar se prefiere usted en la relación alumno-maestro (y viceversa), y vos entre los alumnos. Generalmente se considera que el voseo indica "familiaridad". El voseo no posee estigmatización, aunque para tratamientos con desconocidos o mayores siempre se prefiere "usted".[18]

Es muy común observar que una combinación sintáctica que ocurre con frecuencia en el dialecto salvadoreño es la yuxtaposición del artículo indefinido y el posesivo antepuesto: una mi amiga, una mi tacita de café. Muy raras veces el posesivo se combina con un demostrativo en vez del artículo: aquella su idea."[12]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Instituto Cervantes, El Español: Una Lengua Viva (2018), «1. El Español en Cifras», pp. 6-7
  2. es-SV es el código de idioma para el español salvadoreño, definido por el estándar ISO (ver ISO 639-1 e ISO 3166-1 alpha-2) y STD).
  3. «2. Derechos Sociales, Art. 62». Constitución de la República de El Salvador. 1983. 
  4. a b Azcúnuga López, 2010, p. 91.
  5. Azcúnuga López, 2010, pp. 91-92.
  6. Azcúnaga López, 2010, p. 92-94.
  7. Azcúnaga López, 2010, p. 93.
  8. Azcúnaga López, 2010, p. 94.
  9. Azcúnaga López, 2010, pp. 94-96.
  10. Azcúnaga López, 2010, p. 96-100.
  11. Azcúnaga López, 2010, p. 100-102.
  12. a b c d Lipski, 2000.
  13. Azcúnaga López, 2010, pp. 102-103.
  14. Azcúnaga López, 2010, pp. 103-104.
  15. Azcúnaga López, 2010, p. 104.
  16. Azcúnaga López, 2010, pp. 105-107.
  17. Lipski, 2000, p. 77.
  18. a b Rivera Mills, 2011.

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar