Diferencia entre revisiones de «La cruz de hierro»

1 byte eliminado ,  hace 2 años
Durante una patrulla de reconocimiento Steiner se hace de un [[subfusil]] soviético [[PPSh-41]] y en la que el pelotón captura a un joven soldado ruso ([[Slavko Štimac]]), un niño pre-adolescente, el nuevo oficial [[Aristocracia|aristócrata]] [[Prusia|prusiano]], capitán Stransky ([[Maximilian Schell]]) llega a la base. Demostrando su sangre fría, Stransky ordena a Steiner que le dispare, en estricta observancia de las normas de la [[Wehrmacht]] sobre no hacer [[Prisionero de guerra|prisionero]]s. Cuando Steiner se niega, Stransky se dispone a disparar al chico, pero en el último momento el veterano soldado Schnurrbart (Fred Stillkrauth ), lo salva al decir que le disparará él, alejándose con el prisionero con la supuesta intención de hacerlo pero escondiéndole en el barracón.
 
En conversación del capitán Stransky con el comandante de la base, el coronel StraussBrandt ([[James Mason]]), un oficial que pone la nota amable, y su adjunto el capitán Kiesel, un hombre cansado de la guerra, Stransky revela que solicitó el traslado desde la [[Francia de Vichy|Francia ocupada]] hasta el frente ruso para así poder conseguir la [[Cruz de Hierro]].
 
La Cruz de Hierro es una condecoración al valor en combate del ejército alemán equivalente a la [[Medalla de Honor]] [[estadounidense]]. Después de obtener la Cruz de Hierro de segunda clase se puede obtener la Cruz de Hierro de primera clase. Y si se obtiene esta última, arriesgando su vida por tercera vez o realizando una acción increíble, se puede obtener la Cruz de Caballero. Aún se pueden obtener cuatro condecoraciones superiores. Solo [[Hans-Ulrich Rudel]] obtuvo la máxima condecoración alemana por haber realizado 2530 misiones de combate, en las que reclamó la destrucción de 519 tanques soviéticos, el acorazado Marat, el acorazado "Revolución de Octubre", dos cruceros, 9 aviones enemigos derribados, 150 baterías antiaéreas, 70 lanchas de desembarco, incontables puentes, líneas ferroviarias y cientos de embarcaciones fluviales hundidas. Tal revelación sorprende a Brandt y Kiesel por su ingenuidad.
Usuario anónimo