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→‎Según Freud: Ampliando.
== En psicoanálisis y psicología analítica ==
=== Según Freud ===
''Libido'' es también un concepto descrito en la teoría psicoanalítica de [[Sigmund Freud]].<ref>{{cita libro |autor=Jean Laplanche & Jean-Bertrand Pontalis, bajo la dirección de Daniel Lagache |enlaceautor= |título=Diccionario de psicoanálisis |url= |fechaacceso=12 de enero de 2012 |idioma= |otros= |edición= |año= |editor= |editorial=Paidós |ubicación=Barcelona |isbn=978-84-493-0256-5 |capítulo= |páginas=210 |cita=Energía postulada por Freud como substrato de las transformaciones de la pulsión sexual en cuanto al objeto (desplazamiento de las catexis), en cuanto al fin (por ejemplo, sublimación) y en cuanto a la fuente de la excitación sexual (diversidad de las zonas erógenas). En Jung, el concepto «libido» se amplia hasta designar la «energía psíquica» en general presente en todo lo que es «tendencia a», appetitus.}} </ref> {{Cita requerida|Se refiere a la energía de la pulsión, o más propiamente, al afecto ligado a la transformación energética de las pulsiones, cuya meta original sería siempre sexual (si bien puede ser «desexualizada» secundariamente, lo que implicaría inexorablemente renuncia o compromiso y un esfuerzo para canalizarla de manera diversa). La mente es un sistema cuyo equilibrio resulta del conflicto entre tendencias o instancias opuestas: se trata de fuerzas o ''[[Pulsión|pulsiones]]'' (‘energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo’). Esta energía que opera en la [[dialéctica]] interna de la [[psique]] se la llama ''libido''.}}
 
Desde la óptica freudiana (del [[psicoanálisis]] clásico), ''libido'' es el afecto que se encuentra ligado a determinada pulsión: en el primer marco teórico que regía hasta 1914, la energía de las pulsiones sexuales; después de 1915, pero aún en el marco de la «primera [[Tópica (psicoanálisis)|tópica]]» (hasta 1920), es la energía tanto de las pulsiones sexuales como de las pulsiones yoicas; y en el tercer marco teórico (la segunda tópica, a partir de 1920), este término es transformado en Eros.<ref>{{cita libro |apellido=Freud |nombre=Sigmund |enlaceautor=Sigmund Freud |título=[[Psicología de las masas y análisis del yo]] |url= |fechaacceso=28 de noviembre de 2010 |idioma= |otros=Obras Completas, Vol. XVIII|edición= |año=1921 |editor= |editorial=Amorrortu |ubicación= |isbn=950-518-594-4 |capítulo= |páginas=87 |cita=Por su origen, su operación y su vínculo con la vida sexual, el Eros del filósofo Platón se corresponde totalmente con la fuerza amorosa (Liebeskraft), la libido del psicoanálisis... y cuando el apóstol Pablo, en su famosa epístola a los Corintios, apreciaba el amor por sobre todo lo demás, lo entendía sin duda en ese mismo sentido "ampliado".}}</ref> {{Cita requerida|Si bien los trabajos iniciales de Freud la definieron desde un punto de vista únicamente sexual, sus últimas obras reconsideraron este concepto y lo ampliaron, aplicándolo no sólo a ese ámbito, sino también a la energía productiva y vital de todo ser humano (véase [[Eros]] y [[Tánatos]]).}}
 
En ''[[Esquema del psicoanálisis]]'' (1940), Freud sostiene que la libido, cuyo monto íntegro se concentra al principio sobre el [[ello, yo y superyó|yo]], es luego utilizada para [[catexis|investir o catectizar]] representaciones de objeto, lo cual supone una superación de la [[narcisismo (psicoanálisis)|etapa narcisista]] y la trasposición de libido narcisista en libido de objeto. Sin embargo, el yo seguirá cumpliendo la función de almacenarla: de él partirán las nuevas investiduras objetales y a él regresarán cuando un [[objeto (psicoanálisis)|objeto]] sea resignado o desinvestido. Se requerirá del más profundo [[enamoramiento]] para que el componente objetal se granjee para sí la mayor parte de esta energía en perjuicio del yo. Freud destaca la naturaleza móvil de la libido, que es cedida de un objeto a otro e incluso al propio yo, considerado por el psicoanálisis como un objeto más. Tal movilidad, sin embargo, dista de ser absoluta dado que la libido muestra una tendencia contrapuesta a permanecer [[fijación|fijada]] a ciertos objetos, constatándose fijaciones que pueden durar toda la vida.<ref name="Freud23">{{cita libro
|apellido=Freud
|nombre=Sigmund
|enlaceautor=Sigmund Freud
|título=Obras completas
|editorial=[[Amorrortu Editores]]
|ubicación=Buenos Aires
|volumen=XXIII - Moisés y la religión monoteísta, Esquema del psicoanálisis y otras obras (1937-1939)
|isbn=978-950-518-599-3
|año=2013
|traductor=[[José Luis Etcheverry]]
|capítulo=Esquema del psicoanálisis
|páginas=133-209
}}</ref>
 
Para Freud, la libido tiene origen somático y es reconducida al yo desde numerosas partes del cuerpo, lo cual puede apreciarse con mayor facilidad en el caso de aquella porción de la libido que se exterioriza como [[excitación sexual]]. Si bien el autor reconoce la existencia de regiones somáticas cuya contribución libidinal es más importante ―y que son llamadas ''[[zonas erógenas]]''―, ninguna parte de aquel se encuentra excluida de la propiedad de la erogeneidad: “en verdad el cuerpo íntegro es una zona erógena tal” (Freud, 2013: 149). La función sexual ―que en psicoanálisis no coincide con [[pulsión de vida y pulsión de muerte|Eros]], sino que se subsume a él como uno de sus elementos― habría permitido realizar los principales descubrimientos sobre los que se desarrolló la teoría de la libido, que establece que una pulsión sexual más o menos integrada tendría por antecesor en la ontogenia individual cierto número de [[pulsión parcial|tendencias pulsionales fragmentarias]], adscrita cada una de ellas a una u otra zona erógena.<ref name="Freud23"/>
 
=== Según Jung ===
188

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