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{{Guerra civil española}}
El '''Asedioasedio del Alcázar de Toledo''' fue una batalla altamente simbólica que ocurrió en los comienzos de la [[Guerra Civil Española]]. En ella se enfrentaron fuerzas gubernamentales compuestas fundamentalmente por [[milicia]]nos del [[Frente Popular (España)|Frente Popular]] y [[Guardias de Asalto]] contra las fuerzas de la guarnición de Toledo, reforzadas por la [[Guardia Civil]] de la provincia y un centenar de civiles militarizados sublevados contra el Gobierno de la República. Los sublevados se refugiaron en el [[Alcázaralcázar de Toledo]], entonces [[Academia de Infantería de Toledo|Academia de Infantería, Caballería e Intendencia]], acompañados de sus familias. Las fuerzas republicanas empezaron el [[asedio]] sobre el fortín de los sublevados el [[21 de julio]] de [[1936]] y no lo levantarían hasta el [[27 de septiembre]], tras la llegada del [[Ejército Español de África|Ejército de África]] al mando del general [[José Enrique Varela]], haciendo [[Francisco Franco|Franco]] su entrada en la ciudad al día siguiente.
 
== Precedentes ==
El general [[Emilio Mola Vidal]] fue el director del golpe. El 17 de julio]] de [[1936]], [[Francisco Franco]] no proclamó ninguna [[Pronunciamiento del 17 y 18 de julio de 1936|sublevación militar]] de las fuerzas españolas en [[Protectorado español de Marruecos|Marruecos]], Franco se adhirió. En consecuencia, el [[18 de julio]] el gobernador militar de la [[provincia de Toledo]], el [[coronel]] [[José Moscardó]], se puso al mando de la [[Guardia Civil]] de dicha provincia.
El general [[Emilio Mola Vidal]] fue el director del golpe.
El [[17 de julio]] de [[1936]], [[Francisco Franco]] no proclamó ninguna [[Pronunciamiento del 17 y 18 de julio de 1936|sublevación militar]] de las fuerzas españolas en [[Protectorado español de Marruecos|Marruecos]], Franco se adhirió. En consecuencia, el [[18 de julio]] el gobernador militar de la [[provincia de Toledo]], el [[coronel]] [[José Moscardó]], se puso al mando de la [[Guardia Civil]] de dicha provincia.
 
Durante el [[19 de julio|19]] y el [[20 de julio]], el [[Ministerio de Defensa de España|Ministerio de Guerra]] del [[Segunda República Española|Gobierno republicano]] hizo varios intentos para obtener munición en la Fábrica de Armas de Toledo. Cada vez que era requerida la munición, el coronel Moscardó rehusaba entregarla, por lo que fue amenazado con que fuerzas provenientes de [[Madrid]] serían enviadas contra él.
 
== Fuerzas enfrentadas ==
 
=== Fuerzas republicanas ===
Las fuerzas republicanas asentadas en Toledo consistían aproximadamente en 5000 milicianos<ref name = razon/> de la [[Confederación Nacional del Trabajo|CNT]]-[[Federación Anarquista Ibérica|FAI]] y la [[UGT]], además de [[Guardias de Asalto]]. Tenían varias [[Pieza de Artillería|piezas]] de [[artillería]], unos pocos [[Vehículo blindado|vehículos blindados]] y dos o tres [[tanqueta]]s. Las Fuerzas Aéreas de la República realizaron tareas de [[Reconocimiento aéreo|reconocimiento]], apoyados por la artillería y bombardearon el Alcázaralcázar en 35 ocasiones.
 
=== Fuerzas sublevadas ===
Los defensores del Alcázaralcázar eran 800 hombres de la [[Guardia Civil]],<ref name="Keene61">Keene, Judith, ''Luchando por Franco: Voluntarios europeos al servicio de la España fascista, 1936-1939'', p. 61, Salvat, 2002, ISBN 84-345-6893-4.</ref> ocho cadetes de la Academia de Infantería, uno de la de Artillería y 110 civiles. Las armas de las que disponían eran según el relato de Moscardó:
 
* Se contaba con el armamento de la [[Guardia Civil]], Academia, Escuela de Gimnasia y Guardias de Asalto y Seguridad;
* 1 caja (25 granadas) de [[granada (arma)|granadas de mano]] incendiarias. Pero los oficiales y la Guardia Civil habían logrado traer munición abundante.<ref name="Keene63">''Luchando por Franco'', p. 63.</ref>
 
Aproximadamente 670 civiles (500 mujeres y 50 niños<ref name="Keene62">''Luchando por Franco'', p. 62.</ref>) vivieron en el Alcázaralcázar durante el asedio. Muchos de éstos eran familiares de los miembros de la Guardia Civil mientras que otros se habían refugiado allí desde diversas partes de la ciudad para salvar sus vidas de los milicianos anarquistas y socialistas. Las mujeres no participaron en la defensa del Alcázaralcázar, por su seguridad no se les permitía ni siquiera cocinar o curar a enfermos y heridos. Sin embargo, su presencia en el Alcázaralcázar elevó el [[Coraje|valor]] de los hombres para continuar en la defensa. Los civiles que se encontraban dentro del Alcázaralcázar estuvieron a salvo de los ataques de las tropas gubernamentales, excepción hecha de los rehenes que los sitiados tomaron en sus salidas del Alcázaralcázar y que no salvaron la vida. Las cinco muertes de civiles afines a los sublevados que hubo fueron por causas naturales. Hubo dos [[nacimiento]]s durante el sitio.
 
=== Simbolismo ===
El [[Alcázaralcázar de Toledo]] se convirtió en la residencia temporal de la [[Reyes de Castilla|monarquía castellana]] después de la [[reconquista]] de Toledo contra los [[musulmanes]], pero fue abandonada por [[Felipe II]] y en [[1850]] fue convertida en [[Academia Militar]], bajo el nombre de Colegio de Infantería. Después de un fuego en [[1886]] partes del Alcázaralcázar fueron reforzadas con [[acero]] y vigas de [[hormigón]].
 
Toledo es la capital espiritual de España y del [[Reino visigodo de Toledo|reino Hispano-Visigodo]] considerada cuna de la nación y la [[monarquía Española|monarquía española]].<ref>{{cita libro|apellidos1=Orlandis|nombre1=José|título=Historia del reino visigodo español : los acontecimientos, las instituciones, la sociedad, los protagonistas|fecha=2003|editorial=Rialp|ubicación=Madrid|isbn=8432134694|edición=2. ed.}}</ref>
 
El Alcázaralcázar se había convertido para ambos bandos en símbolo y cuestión moral. El fracaso ante el Alcázaralcázar fue un duro golpe para el [[Bandobando republicano]] y una inyección de moral para el [[Bandobando sublevado]].
 
== Cronología del asedio ==
[[Archivo:Alcazartolede-D.jpg|thumb|300px|Esquema de la destrucción del Alcázar de Toledo por la artillería republicana.]]
 
La declaración de «Estado de Guerra» fue leída por el capitán Vela Hidalgo, de la Academia Militar, a las 7 de la mañana en [[Zocodover]], la plaza principal de [[Toledo]]. Se dieron órdenes para el arresto de conocidos activistas de [[Izquierda política|izquierda]] de Toledo, pero solamente detuvieron al maestro de la prisión local, [[Francisco Sánchez López de la Torre]], que había preparado a Luis Moscardó para oposiciones, y a algunos militantes de base. Moscardó nombró a un nuevo gobernador civil, el notario [[Justo del Pozo Iglesias]], pues el anterior, Manuel Mª González, se refugió en el Alcázaralcázar con su familia. Los sublevados distribuyeron fuerzas por la ciudad: [[Hospital de Tavera]], [[Fábrica de Armas de Toledo|Fábrica de Armas]], [[Convento de los Carmelitas Descalzos (Toledo)|Convento de los Carmelitas Descalzos]], bancos, Ayuntamiento, [[Catedral de Toledo|Catedral]], Plaza de Zocodover, Correos, Teléfonos, Matadero, Cuartel de Asalto (Plaza de Padilla), Prisión Provincial, puertas de la muralla y puentes sobre el Tajo. Los guardias civiles llenaron camiones de munición en la Fábrica de Armas con destino al Alcázar. El [[Ministerio de Defensa de España|Ministerio de la Guerra]] ordenó el bombardeo aéreo de los sublevados; a las 18 horas, el último de los camiones fue alcanzado de lleno cuando estaba llegando a su destino.
 
Las tropas republicanas enviadas de Madrid, avanzadillas de la columna del [[general Riquelme]], primero llegaron al [[Hospital de Tavera]], donde fueron rechazadas por las fuerzas al mando del Comandantecomandante [[Ricardo Villalba Rubio]] profesor de la [[Escuela Central de Gimnasia]] y sobrino del Generalgeneral [[José Riquelme López-Bago]]. Dicho comandante ostentaba, desde las 18:00 horas de la tarde del día 17 de julio, el mando de tres capitanes, cuatro tenientes, un alférez, cuatro sargentos y 32 de tropa, guarnición que fue reforzada por un destacamento de la Guardia Civil con 40 hombres y dos oficiales. Al amparo de estas fuerzas se acogieron mujeres, niños, algunos huérfanos, hombres enfermos, las hermanas de la Caridad del Hospital y el capellán del mismo: en total 60 personas no combatientes.<ref>General Casas de la Vega, “El Alcazar”, edit G del Toro.,'' p. 64 y siguientes.</ref> Estratégicamente, la posición defendida por dicho comandante era imprescindible para que la Guardia civil, que se encontraba en la fábrica de Armas, pudiera subir la munición al reducto del Alcázaralcázar.<ref>General Casas de la Vega, “El Alcazar”, editG del Toro.,'' p. 68.</ref> Los defensores del Hospital de Afuera recibieron a las tropas del general Riquelme con fuego de ametralladora, rechazándolos. Poco después, uno de los carros de combate que acompañaban a la columna atacante se lanzó al asalto del hospital y el Comandantecomandante Villalba, junto con el capitán Badenas, salieron del Hospital y lanzaron cargas explosivas que inutilizan el vehículo.<ref>General Casas de la Vega, “El Alcazar”, edit G del Toro.,'' p. 105.</ref>
 
Parada la ofensiva, el Comandantecomandante Villalba ordenó la retirada al Alcázaralcázar que se hizo de forma ordenada y sin perder un solo elemento bajo sus órdenes.<ref>General Casas de la Vega, “El Alcazar”, edit G del Toro.,'' p. 107 y sig.</ref> Tras el fracaso ante el Hospital de Tavera, la fuerza del Generalgeneral Riquelme se dirigió a la Fábricafábrica de armas. Un destacamento de 200 guardias civiles estacionado en la Fábrica de Armas empezó a negociar con los republicanos. Durante estas conversaciones, la Guardia Civil envió carros cargados con la munición de la fábrica al Alcázar antes de evacuar y destruir la fábrica. Riquelme telefoneó esa noche al sublevado Moscardó conminándole a rendirse.
 
=== 22 de julio-13 de agosto de 1936 ===
[[Archivo:Women at the Siege of the Alcázar in Toledo - Google Art Project.jpg|200px|miniaturadeimagen|Milicianas republicanas durante el Asedioasedio del Alcázar de Toledo durante la Guerra Civil Española.]]
El [[22 de julio]] está ya en Toledo la columna madrileña: dos compañías de infantería, [[Guardia de Asalto|guardias de asalto]], una batería de 105&nbsp;mm y un número indeterminado de milicianos ácratas de las «Águilas Libertarias»; además, una compañía de ametralladoras del [[Regimiento León nº 2]] y milicianos del Colegio de Abogados de Madrid, lo que hace un total aproximado de 2500 hombres, frente a los 1250 del Alcázaralcázar, en su mayoría profesionales de la milicia. Controlaban la mayor parte de Toledo hacia las 20 horas, y comenzó a organizarse el cerco en torno al Alcázaralcázar. Esa noche el [[Ministerio de Educación y Ciencia de España|ministro de Instrucción Pública]], [[Francisco Barnés Salinas|Francisco Barnés]], volvió a apelar a Moscardó, para que se rindiese.
 
El [[23 de julio]] el coronel Moscardó recibió la llamada del representante del Frente Popular, el jefe local de [[Izquierda Republicana]] y secretario del colegio de abogados de Toledo<ref>{{cita libro|apellidos=Ruiz Alonso|nombre=José María|título=La Guerra Civil en la provincia de Toledo|año=2004|editorial=Almud|páginas=tomo I, p. 176.}}</ref> [[Cándido Cabello Sánchez-Gabriel|Cándido Cabello]] quien le conminó a rendirse advirtiéndole que de no hacerlo así, su hijo Luis, quien había sido detenido, sería fusilado; la conversación es la siguiente:
 
{{cita|Son Uds. responsables de los crímenes y de todo lo que está ocurriendo en Toledo, y le doy un plazo de diez minutos para que rinda el Alcázar, y de no hacerlo fusilaré a su hijo Luis que lo tengo aquí a mi lado.<br />Coronel Moscardó: ¡Lo creo!<br />Jefe de milicias: Y para que veas que es verdad, ahora se pone al aparato.<br />Luis Moscardó Guzmán: ¡Papá!<br />Coronel Moscardó: ¿Qué hay, hijo mío?<br />Luis Moscardó Guzmán: Nada, que dicen que me van a fusilar si el Alcázar no se rinde, pero no te preocupes por mí.<br />Coronel Moscardó: Si es cierto encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y a España y serás un héroe que muere por ella. ¡Adiós, hijo mío, un beso muy fuerte!<br />Luis Moscardó Guzmán: ¡Adiós, papá, un beso muy fuerte!<br />Vuelve a coger el aparato Cándido Cabello.<br />
Coronel Moscardó: Puede ahorrarse el plazo que me ha dado y fusilar a mi hijo, el Alcázar no se rendirá jamás.}}
 
Las fuentes del [[bando sublevado]] (confirmadas por numerosos testimonios) tienen un tono heroico, lacónico, patriótico y religioso al hablar del contenido de la conversación (posteriormente se le llegó a comparar con [[Guzmán el Bueno]]). La amenaza de matar a Luis Moscardó no se materializó de momento sino que fue enviado a la Prisión Provincial (acusado al parecer de ser hijo del Coronelcoronel Moscardó) pero un mes después de estos hechos, tras un bombardeo aéreo, los milicianos asaltaron la prisión, lo incluyeron en una [[Sacas de presos|''saca'']] de, al menos, cuarenta prisioneros y fue asesinado.<ref>[[Alberto Reig Tapia|Reig Tapia, Alberto]]. ''[http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=27503 El asedio del Alcázar. Mito y símbolo político del franquismo]''. [[Dialnet]]. p. 21.</ref> Por otra parte, el presidente de la Diputación hizo todo lo posible por proteger a la esposa y al hijo menor de Moscardó, Carmelo, durante los meses del Toledo revolucionario.<ref>José María Ruiz Alonso, ''La guerra civil en la provincia de Toledo. Utopía, conflicto y poder an el sur del Tajo (1936-39)'', Añil, Ciudad Real 2004, ISBN 84-932833-5-5</ref>
 
Los historiadores [[Herbert Southworth]]<ref name="Southworth">Southworth, Herbert R., ''El mito de la Cruzada de Franco'', [[Plaza & Janés]] Editores, Barcelona, pp. 92-120. Referenciado en ''Luchando por Franco'', página 74.</ref> e [[Isabelo Herreros]]<ref name="Herreros">[[Isabelo Herreros|Herreros, Isabelo]], ''Mitología de la cruz de Franco. El Alcázar de Toledo'', Vosa, Madrid, 1995. Referenciado en ''Luchando por Franco'', página 74.</ref> dudan de la versión ''oficial'' sobre la conversación y el fusilamiento, y añaden como datos nuevos que Luis Moscardó tenía tendencias liberales y que su entrada en el registro del cementerio de Toledo tuvo carácter retroactivo (Herreros dice que fue en abril de 1956 cuando su cuerpo se trasladó a la cripta del Alcázar junto a la de su padre recientemente fallecido). Después de la aparición de ambos libros se publicó la obra de [[Alfonso Bullón de Mendoza]] y [[Luis Eugenio Togores]] ''El Alcázar de Toledo: final de una polémica''<ref>{{cita libro|apellidos=Bullón de Mendoza y Gómez de Valugera y Togores Sánchez|nombre=Alfonso y Luis|título=El Alcázar de Toledo: final de una polémica|año=1997|editorial=Actas|ubicación=Madrid}}</ref> en la que, sobre la base de una exhaustiva investigación bibliográfica y numerosa documentación inédita, entre la que cabe destacar las cartas escritas por Moscardó a su mujer a lo largo del sitio, y su diario personal, queda claro que Moscardó habló con un solo interlocutor y que éste le amenazó con fusilar a su hijo si no rendía el Alcázar. Hay que señalar que ya muchos años antes, en su libro ''The Yoke and the Arrows'',<ref>{{cita libro|apellidos=MATTHEWS|nombre=Herbert L.|título=The Yoke and the Arrows|año=1957|editorial=George Braziller|ubicación=Nueva York}}</ref> el periodista norteamericano Herbert L. Matthews había dudado de la versión tradicional de la defensa del Alcázaralcázar y la conversación de Moscardó con su hijo, pero que se retractó públicamente tras la publicación de la documentada obra que en respuesta publicó el también periodista Manuel Aznar.<ref>{{cita libro |apellidos=Aznar |nombre=Manuel |título=El Alcázar no se rinde. Réplica a unas páginas del libro titulado "El Yugo y las Flechas" del escritor norteamericano Herbert. L. Matthews|año=1957|ubicación=Madrid}}</ref>
 
El [[24 de julio]] los sitiados realizaron una salida para conseguir alimentos. Posiblemente bajo la influencia de las amenazas efectuadas contra Luis Moscardó efectivos de la guardia civil asesinaron al Tenienteteniente de Alcaldealcalde del Ayuntamiento de Toledo, el exdiputado, periodista y líder histórico de la [[Unión General de Trabajadores (España)|UGT]]-[[Partido Socialista Obrero Español|PSOE]] [[Domingo Alonso Jimeno]], que se resistió a sus captores y fue muerto en plena calle, cerca de su vivienda de la calle de la Sierpe, mientras veía cómo arrastraban a su mujer y a su hija al Alcázaralcázar. Tales detenciones no fueron del agrado del coronel Moscardó, tal y como dejó escrito en una de las cartas a su mujer: "Ayer en una salida que se intentó hacer para requisar víveres, la Guardia Civil tuvo la malhadada ocurrencia de detener a la familia del Concejal Domingo Alonso y traerlos detenidos en rehenes. Me desagradó hasta el extremo, pues creerán que la salida fue únicamente para cogerlos como garantía y yo no soy capaz de hacer eso, es más, me repugna y de buena gana los soltaba; aquí están bien cuidados y atendidos en lo que cabe, por lo menos igual que las familias de los Guardias."<ref>{{cita libro|apellidos=Bullón de Mendoza y Togores|título=El Alcázar de Toledo: final de una polémica|páginas=108}}</ref>
 
En las ''Cartas a su mujer'', el coronel Moscardó confiesa pasar por varios episodios depresivos, que él llama «blandura»; varias veces confiesa a su esposa que no se suicidará, y surgen por doquier reflexiones religiosas, pues la rutina diaria de las familias católicas no se alteró durante el asedio en el interior de la fortaleza. La capacidad de mando de Moscardó, unánimemente refrendada por sus apologistas, es puesta en duda por algunos historiadores,<ref>Hugh Thomas, ''La guerra civil española'', 1979, vol. 2, p. 179; Gabriel Cardona, ''Franco y sus generales. La manicura del tigre'', 2001, pág. 30.</ref> que sostienen que el verdadero artífice de la defensa del Alcázaralcázar fue el teniente coronel de la Guardia Civil [[Pedro Romero Basart]]. Sin embargo, ninguno de los diarios publicados (algunos muchos años después de la muerte de Moscardó) por quienes participaron en la defensa del Alcázaralcázar, es decir, por quienes fueron testigos presenciales y protagonistas de los hechos, pone en duda el papel que jugó en la defensa.
 
El [[25 de julio]], ante la imposibilidad de comunicarse por radio por falta de electricidad, el capitán Luis Alba Navas salió del Alcázaralcázar con la intención de enlazar con las tropas del general Mola y hacerles ver que la rendición del Alcázar difundida por [[PRISA Radio|Unión Radio]] de [[Madrid]] ese día era completamente falsa. Para pasar inadvertido se vistió con un mono azul de miliciano. En las proximidades de [[Torrijos]] fue reconocido por un antiguo soldado que había estado a sus órdenes; lo apresaron y fue ejecutado cerca de [[Burujón]].
 
A Riquelme le sucede en el mando de la plaza el teniente coronel de infantería Francisco del Rosal, y a éste el comandante Ulibarri a finales de julio. El gobierno de la República trasladó a Toledo piezas de artillería de gran calibre. Se confiaba entonces en un pronto desenlace, pues la situación en el Alcázar era dramática: los alimentos escaseaban, el agua estaba racionada y la moral estaba muy baja. Se producían suicidios y deserciones (en la segunda semana de agosto ya habían huido de la fortaleza 23 personas para unirse a las filas republicanas). La moral se intentaba mantener con la publicación de un periódico tirado a [[multicopista]], ''[[El Alcázar (España)|El Alcázar]]'', a cargo del dirigente del [[Partido Republicano Radical|Partido Radical]] Amadeo Roig.
[[Archivo:Кольцов Осада Алькасара ппк Барсело ранен 11сент26 1936.JPG|thumb|El comandante republicano [[Luis Barceló Jover]], herido durante los combates.]]
 
El [[14 de agosto]], los republicanos cambiaron de táctica después de constatar que las defensas de la zona norte del Alcázaralcázar habían sido notablemente reducidas. Durante las cinco semanas siguientes, los republicanos atacaron once veces la casa del Gobierno Militar, pero fueron repelidos en cada uno de ellos. Si hubieran capturado la casa del Gobernadorgobernador Militarmilitar, habrían podido ubicar en masa a un gran número de tropas a sólo 40 metros del Alcázaralcázar. No obstante, la mayoría de los milicianos carecía de instrucción militar y desperdiciaban municiones disparando vanamente [[fusil]]es y artillería ligera contra los gruesos muros del Alcázaralcázar. En tanto el Alcázaralcázar era una fortaleza excavada en roca, un ataque terrestre eficaz debía basarse en la [[artillería]] pesada y en explosivos, pero los milicianos carecían de tales armas así como de líderes militares que les dirigieran en su uso.
 
El [[20 de agosto]] el comandante [[Víctor Martínez Simancas]] funda el cuadernillo de noticias del Alcázaralcázar, que ayudaba a mantener la moral y el espíritu de combate de los encerrados tras los muros de la fortaleza y que posteriormente se convertirá en el diario de tirada Nacionalnacional ''El Alcázar''.<ref>[http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1952/10/02/005.html «Reconocimiento y homenaje al General Víctor Martínez Simancas como fundador del diario ''El Alcázar'' en el asedio de dicha fortaleza-Academia.» 2 de octubre de 1952.] ''ABC''. </ref> Dicha hoja informativa, embrión del diario ''El Alcázar'', elaborada por los asediados como hoja informativa diaria en la que recogían con precisión quirúrgica los hechos acaecidos, aderezados de diversos comentarios, informaciones y consignas, fue vital para mantener alta la moral y la buena organización en el interior de la fortaleza.<ref>{{Enlace roto|1=[http://elmiradero.es/post/17486525095/asedio-al-alcazar-20-de-agosto-de-1936] |2=http://elmiradero.es/post/17486525095/asedio-al-alcazar-20-de-agosto-de-1936 |bot=InternetArchiveBot }}</ref>
 
El [[9 de septiembre]], un enviado de los republicanos, el [[Vicente Rojo Lluch|comandante Rojo]] entró en el Alcázaralcázar para hablar con el coronel Moscardó acerca de una posible rendición. El coronel la rechazó, pero pidió un [[sacerdote]] para [[Bautismo|bautizar]] a dos niños recién nacidos durante el asedio y también para decir [[misa]].
 
Vázquez Camarasa, canónigo magistral de Madrid con ideas izquierdistas, entró en el Alcázaralcázar la mañana del [[11 de septiembre]] y confesó a los sitiados. Esa tarde, Rojo habló con Moscardó acerca de una posible evacuación de las mujeres y los niños. Las mujeres unánimemente contestaron que no querían rendirse y que estaban dispuestas a empuñar las armas para defender el Alcázar.<ref>Moss, Geoffrey. ''El asedio del Alcázar'', Nueva York, A. A. Knopf, 1937, p. 203.</ref> Camarasa murió exiliado en [[Burdeos]], [[Francia]], en [[1946]].
 
El [[embajador]] [[chile]]no en España, Aurelio Núñez Morgado, habiendo oído que los anteriores intentos de rendición habían resultado fallidos, fue el [[13 de septiembre]] a intentar la rendición del Alcázar. El coronel Moscardó envió a su ayuda de campo para saludar al embajador por un altavoz y para decirle que le prestarían atención sólo si el mensaje se cursaba «a través del Gobierno Nacional de Burgos». A partir de ese momento ya no hubo diálogo.<ref>Núñez Morgado, Aurelio. ''Los sucesos de España vistos por un diplomático,'' Buenos Aires, 1941, págs. 214-221, para el relato del embajador; ''The red domination in Spain'', Madrid 1946, págs. 325-337, para el relato de Moscardó. Citados por Gabriel Jackson, ''La República Española y la guerra civil'', RBA, Barcelona 2005, pág. 245, ISBN 84-473-3633-6.</ref>
 
=== 18 de septiembre de 1936 ===
Desde el [[16 de agosto]], los republicanos habían estado cavando dos [[mina terrestre|minas]] en la parte sudoeste del Alcázaralcázar. La mañana del [[18 de septiembre]], las minas fueron detonadas por orden de [[Francisco Largo Caballero]],<ref>Moss, ''op.cit.,'' p. 217.</ref> destruyendo completamente la torre sudoeste del edificio y matando a los dos defensores que se encontraban en ella.
 
Aproximadamente 10 minutos después de la explosión, los republicanos lanzaron cuatro ataques contra el Alcázaralcázar con la ayuda de carros blindados y [[tanque]]s. El ataque fracasó a causa de la enconada resistencia de los defensores pero los republicanos respondieron con continuos bombardeos de artillería durante la noche y durante todo el día siguiente. Además, los escombros de la torre sudoeste fueron en realidad un obstáculo para los atacantes pues sirvieron como buen parapeto para que los sitiados se escondieran hábilmente entre las ruinas e hicieran fuego desde ellas.
 
=== 19 de septiembre-26 de septiembre de 1936 ===
[[Archivo:LargoCaballeroAlcazar.jpg|thumb|Francisco Largo Caballero visita el asedio del Alcázar, acompañado de oficiales y milicianos.]]
 
El bombardeo de los edificios periféricos dio buen resultado pues la comunicación entre ellos y el Alcázaralcázar llegó a ser imposible. La [[retirada]] de los edificios fue ordenada la noche del [[21 de septiembre]], la guarnición fue utilizada para defender lo que quedaba del Alcázaralcázar. Los republicanos atacaron los edificios periféricos la mañana del [[22 de septiembre]], pero el progreso fue muy lento porque desconocían que los edificios habían sido abandonados. Ese mismo día, tropas sublevadas llegaban a seis kilómetros al sur de Toledo, lo cual motivó que las [[milicia]]s republicanas se esforzaran en tomar el Alcázar lo antes posible.
 
A las 5 de la mañana del [[23 de septiembre]], los republicanos asaltaron las brechas del norte del Alcázaralcázar y sorprendieron a los defensores lanzando granadas y [[dinamita]]. Los sublevados fueron forzados a retirarse al patio del Alcázaralcázar pero contraatacaron para hacer retroceder el asalto. Un nuevo asalto al Alcázaralcázar se intentó por la mañana; esta vez un tanque condujo la carga. 45 minutos después de que los soldados republicanos hubiesen atacado las brechas el ataque se había paralizado.
 
El día [[24 de septiembre]] las tropas rebeldes al mando del [[general Varela]] estaban ya en los suburbios de Toledo y las milicias de la República debieron enfrentar sucesivamente a estos refuerzos del [[bando sublevado]] junto a los rebeldes del Alcázaralcázar, lo cual hizo insostenible las posiciones republicanas. Algunas milicias opusieron resistencia a los sublevados en Toledo, pero la mayoría de los milicianos prefirió retirarse hacia [[Aranjuez]] temiendo ser atrapadas en un nuevo cerco, facilitando que las tropas de Varela dominaran por completo la ciudad de Toledo y enlazaran con los sitiados del Alcázaralcázar el [[27 de septiembre]] de 1936, terminando así el asedio.
 
== Consecuencias ==
[[Archivo:Bundesarchiv Bild 183-2005-0601-500, Spanien, Himmlerbesucht die Burg von Toledo.jpg|thumb|[[Heinrich Himmler]] visitando el Alcázar junto a [[José Moscardó]] en octubre de 1940.]]
La toma de Toledo por las columnas de Franco había sido espectacular, pero nadie hubiera podido pedir entonces, ni las pidió, responsabilidades a un Gobierno que acababa de asumir sus funciones.<ref>Viñas, Ángel. ''El escudo de la República'', Crítica, Barcelona, 2007, pág. 476, ISBN 978-84-8432-892-6.</ref> Aparte de una fábrica de armas, Toledo era una ciudad sin importancia militar para ninguno de los dos bandos. Las fuerzas rebeldes estaban aisladas, mal equipadas y sin condiciones para conducir una operación ofensiva. Aun así, los republicanos se obcecaron en conquistar el Alcázaralcázar con hombres, artillería y armas que podían haber sido usados para parar el avance de los franquistas en el frente. El Gobierno republicano pensaba que al estar la guarnición del Alcázaralcázar 70&nbsp;km al sudoeste de Madrid y sin ayuda de otras fuerzas sublevadas, al conquistarlo, sería una fácil propaganda victoriosa. La prensa fue invitada por el Gobierno para ver la explosión de las minas en el Alcázaralcázar, el 18 de septiembre, pero hasta el 29 de ese mes no entró en el Alcázaralcázar, ya con la invitación de los rebeldes.
 
La decisión de [[Francisco Franco|Franco]] de rescatar a los defensores del Alcázaralcázar fue muy controvertida. La ofensiva de [[Juan Yagüe]] apuntaba hacia Madrid, pero ocupó antes el valle del Tajo. El día siguiente a la caída de Talavera los sublevados tomaron [[Irún]], después de un cerco muy duro, lo que impedía todo contacto con Francia de la zona vasca leal a la República. El [[8 de septiembre]] se unieron a las tropas de África las de las montañas de [[Sierra de Gredos|Gredos]]. Todo parecía inclinarse en favor del Movimiento.<ref>Pierre Vilar, ''La guerra civil española,'' Crítica, Barcelona 2000, pág. 74, ISBN 84-8432-019-7.</ref>
 
Franco no forzó la marcha hacia [[Madrid]] aprovechando el ímpetu del ataque y la inadecuada defensa que entonces oponía la ciudad. En vez de ello, hizo girar las tropas hacia Toledo para acudir en auxilio de los sitiados del Alcázar. Como Yagüe protestó (enfadado) contra esta decisión, Franco le sustituyó por Varela, que acababa de tomar la localidad malagueña de Ronda el 18 de septiembre. La ambición política llevó a Franco, entonces un ''primus inter pares'', a convertirse en «el salvador del Alcázar» y jefe indiscutible del Movimiento. Se ha dicho que podía conseguirlo también con la toma de Madrid, pero Toledo suponía un riesgo muchísimo menor.
 
Con posterioridad, Franco reconoció a un periodista portugués: «Cometimos un error militar y lo cometimos deliberadamente».<ref>Armando Boaventura, ''Madrid-Moscovo. Da ditadura à IIª República e à Guerra Civil de Espanha,'' Lisboa, Parceria António Maria Pereira, 1937, pág. 212.</ref> Prefirió salvar las vidas de sus compañeros sublevados y elevar la moral de su bando con tal golpe de efecto propagandístico. Al día siguiente, el alto mando afín a Franco se reunió en el aeródromo de [[Salamanca]], le confirmó en su condición de Generalísimo y le confirió el cargo de Jefe de Estado. Como resultado de su decisión, las operaciones bélicas se detuvieron desde el [[21 de septiembre]] (toma de Maqueda) hasta el [[7 de octubre]] (reinicio de la marcha sobre Madrid).<ref>Preston, Paul. ''El gran manipulador. La mentira cotidiana de Franco'', Ediciones B, Barcelona 2008, págs. 63-64,</ISBN 978-84-666-3829-6.</ref>
 
Franco convirtió la liberación de Toledo en un valioso golpe de efecto internacional, llegando a recrearlo, recorriendo los escombros, para las cámaras de los noticiarios que se proyectaron en salas de cine de todo el mundo. Toledo es un lugar de enorme importancia simbólica y patriótica desde la Reconquista.<ref>[[Helen Graham]], ''Breve historia de la guerra civil'', Austral, Madrid 2006, pág. 60, ISBN 84-670-2015-6.</ref>
 
== Discrepancias con la versión oficial ==
En 1964 desde su exilio en París [[Luis Quintanilla Isasi]] publica una libro donde se pone en cuestión la versión oficial del asedio al Alcazaralcázar de Toledo y el mito montado en torno al mismo. Ese libro, titulado ''Los rehenes del Alcázar de Toledo'' fue reeditado en el año 2015. En él se expone la poca relevancia que tenía la plaza y lo desequilibrado de los bandos enfrentados. Pone en valor los más de las 500 personas, en su mayoría mujeres y niños, que quedaron encerrados en la fortaleza y que sirvieron de rehenes. También afirma que la conversación telefónica en la que se instaba al general Moscardó a rendir el Alcázaralcázar si no quería que fusilasen a su hijo no existió.
 
Quintanilla afirma; {{cita| Que no hubo tal heroísmo de los sitiados y solo la espera que les sacase de su autoencierro, el absurdo de la amenaza telefónica sin relación con la muerte del hijo del ‘héroe’ y los rehenes, motivos estos de haber divulgado al mundo la leyenda del Alcázar.}} y que
{{cita|‘la defensa del Alcázar de Toledo’, igual que si fuese la trascendental defensa de una posición clave que contiene el avance de un ejército; por ejemplo, el alemán delante de Verdún en 1916. Y el Alcázar no contuvo nada, ni controló la provincia toledana ni tan siquiera la ciudad; sólo distrajo las mal equipadas y peor entrenadas fuerzas de unos dos mil milicianos y el empleo de varios cañones que pudieron servir en otro frente de mayor importancia. Lo justo y preciso es decir ‘los defendidos por el Alcázar’, cuyos sólidos muros de piedra y su emplazamiento protegieron a los autoencerrados en él. Para un ejército bien equipado, ya en 1936, su destrucción total, su arrasamiento, hubiera sido cuestión de poco tiempo, y ningún militar capacitado, si pretendía colaborar con eficacia a la sublevación armada contra el pueblo, hubiera embutido allí todas sus fuerzas, teniendo la magnífica línea defensiva del promontorio de la ciudad y sus viejas murallas al norte, protegido el resto por el río Tajo. Pero ya veremos cómo, desde el fracaso de los sublevados en Madrid, la única intención de los rebeldes de Toledo fue la de esperar que sus compañeros les librasen del encierro.}}<ref name= diario>R. P. B. [http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZB7DF2841-017D-CF20-40053548341746A9/20151102/desmontando/mito/alcazar «Desmontando el mito del Alcázar.» 2 de noviembre de 2015.] ''Diario de Burgos''. </ref>
 
== En lael cultura popularcine ==
El episodio del asedio fue llevado al cine: ''[[Sin novedad en el Alcázar]]'' (''L’assedio dell’Alcazar'', Augusto Genina, Italia 1940), ensalzadora del numantinismo y los valores de la ''causa''. El director se propuso responder a ''[[El acorazado Potemkin]]'', «film de la revolución destructora», con el episodio del Alcázar, «una revolución constructiva». Rodada en [[Cinecittà]] con asesores españoles, la cinta obtuvo la Copa Mussolini en la [[Mostra de Venecia]] de [[1940]].<ref>Román Gubern, ''1936-1939: la guerra de España en la pantalla'', Filmoteca Española, Madrid 1986; Jorge Nieto, ''La memoria cinematográfica de la Guerra Civil española (1939-1982),'' Publicacions de la Universitat de València, Valencia 2008, ISBN 978-84-370-6907-4; véase también Vicente Sánchez-Biosca, ''Cine y guerra civil española. Del mito a la memoria'', Alianza editorial, Madrid 2006, ISBN 84-206-4745-4.</ref>
 
=== Cine ===
El episodio del asedio fue llevado al cine: ''[[Sin novedad en el Alcázar]]'' (''L’assedio dell’Alcazar'', Augusto Genina, Italia 1940), ensalzadora del numantinismo y los valores de la ''causa''. El director se propuso responder a ''[[El acorazado Potemkin]]'', «film de la revolución destructora», con el episodio del Alcázar, «una revolución constructiva». Rodada en [[Cinecittà]] con asesores españoles, la cinta obtuvo la Copa Mussolini en la [[Mostra de Venecia]] de [[1940]].<ref>Román Gubern, ''1936-1939: la guerra de España en la pantalla'', Filmoteca Española, Madrid 1986; Jorge Nieto, ''La memoria cinematográfica de la Guerra Civil española (1939-1982),'' Publicacions de la Universitat de València, Valencia 2008, ISBN 978-84-370-6907-4; véase también Vicente Sánchez-Biosca, ''Cine y guerra civil española. Del mito a la memoria'', Alianza editorial, Madrid 2006, ISBN 84-206-4745-4.</ref>
 
== Véase también ==
 
== Enlaces externos ==
{{Commonscat|Siege of the Alcazar}}
* [https://web.archive.org/web/20010127112500/http://www.terra.es/personal/waffen31/alcazar.htm Página web sobre el asedio al Alcázar de Toledo]
* [https://web.archive.org/web/20080916205225/http://www.ayto-toledo.org/archivo/imagenes/doherty/doherty.asp Colección Vincent Doherty] (fotos de la guerra civil en Toledo y del asedio)
 
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[[Categoría:Alcázar de Toledo]]
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