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[[Archivo:Charlemagne autograph.svg|miniatura|izquierda|KAROLUS. [[Monograma]] de Carlomagno, quien lo utilizaba como firma. Carlomagno, a pesar de sus esfuerzos, nunca aprendió a escribir con soltura.]]
Se crearon las [[Marca (territorio)|marcas]] para fijar las fronteras ante los enemigos exteriores (árabes en la [[Marca Hispánica]], [[Pueblo sajón|sajones]] en la [[Marca Sajona]], [[bretones]] en la [[Marca Bretona]], lombardos —hasta su derrota— en la [[Marca Lombarda]] y [[ávaro]]s en la [[Marca Ávara]]; posteriormente también se creó una para los [[Pueblo magiar|húngaros]]: la [[Marca del Friuli]]). El territorio interior fue organizado en [[condado]]s y [[Duque|ducados]] (unión de varios condados o marcas). Los funcionarios que los dirigían ([[conde]]s, [[marqués|marqueses]] y [[duque]]s) eran vigilados por inspectores temporales (los ''[[missi dominici]]'' -enviados—enviados del señor-señor—), y se procuraba que no se heredaran para evitar que quedaran patrimonializados en una familia (cosa, que con el tiempo, no pudo evitarse). La consignación de tierras junto con los cargos, pretendía sobre todo el mantenimiento de la costosa [[caballería pesada]] y los nuevos [[caballo de batalla|caballos de batalla]] (''[[destrero]]s'', introducidos desde Asia en el siglo VII, que se empleaban de una manera completamente distinta a la caballería antigua, con [[estribo]]s, aparatosas [[silla de montar|sillas]] y que podían sostener [[armadura (combate)|armaduras]]).<ref>Le Goff, ''op. cit.'', pgs. 25-27</ref> Tal proceso estuvo en el origen del nacimiento de los [[feudo]]s que había que ceder a cada militar de acuerdo con su rango, hasta la unidad básica: el [[caballero]] que ejercía de [[señor]] sobre un territorio, se quedaba para su mantenimiento con una [[reserva señorial]] y dejaba los [[Manso feudal|mansos]] para sus [[siervo]]s, que estaban obligados a cultivar la reserva con prestaciones gratuitas de trabajo a cambio de la protección militar y el mantenimiento del orden y la justicia, que eran las funciones del señor. Lógicamente, los feudos en sus distintos niveles sufrieron la misma transformación patrimonial que marcas y condados, estableciendo una red piramidal de fidelidades que es el origen del [[vasallaje]] feudal.
 
Carlomagno negoció de igual a igual con otras grandes potencias de la época, como el [[Imperio bizantino]], el [[Emirato de Córdoba]], y el [[Califato Abasida]]. Aunque él mismo, ya en edad adulta, no sabía escribir (cosa habitual en la época, en que únicamente algunos clérigos lo hacían), Carlomagno siguió una política de prestigio cultural y un notable programa artístico. Pretendió rodearse de una corte de sabios e iniciar un programa educativo basado en el ''[[trivium]]'' y el ''[[quadrivium]]'', para lo que mandó llamar a la intelectualidad de su tiempo a sus dominios impulsando, con la colaboración de [[Alcuino de York]], el llamado ''[[Renacimiento carolingio]]''. Dentro de este empeño educativo ordenó a sus nobles aprender a escribir, cosa que él mismo intentó, aunque nunca consiguió hacerlo con soltura.<ref>Berta Raposo Fernández, ''Textos alemanes primitivos: La edad media temprana alemana en sus testimonios literarios'', Universitat de València, 1999, [http://books.google.com/books?id=Q3NRNow5UsoC&pg=PA12&lpg=PA12&dq=%22carlomagno+aprendi%C3%B3+a+escribir%22&source=web&ots=dLo3_YYvh0&sig=oLwrkxEYYjBXfnyiCzxXHGXZobQ&hl=es&sa=X&oi=book_result&resnum=1&ct=result#PPA13,M1 pg. 12]. ISBN 978-84-370-4049-3</ref>
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