Diferencia entre revisiones de «Francisco Santos (escritor)»

 
== Biografía ==
Francisco Santos nació en Madrid en 1623.<ref name="nacimiento">Milagros Navarro Pérez encontró su partida de bautismo, que data del 20 de octubre de 1623. Ver su Introducción a Francisco Santos, ''Obras selectas'', edición, introducción y notas de Milagros Navarro Pérez, Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1976, p. XI, [https://books.google.com.ar/books?id=HkwsAAAAMAAJ&dq=Francisco+Santos%2C+Obras+selectas%2C+edici%C3%B3n%2C+introducci%C3%B3n+y+notas+de+Milagros+Navarro+P%C3%A9rez&focus=searchwithinvolume&q=1623 En google books]</ref> Vivió toda su vida en dicha villa, donde fue criado del rey [[Felipe IV de España|Felipe IV]] y [[Carlos II de España|Carlos II]], a los que sirvió como soldado en su Guardia Real. Casado con María Muñoz en 1645, tuvo nueve hijos.<ref>Navarro Pérez, 1976, p. X</ref> Poseemos una lista de sus obras a través de un inventario que hizo el ermitaño en ''Un ermitaño y Torres'' de [[Diego de Torres Villarroel]], seguramente tomado de una edición de 1723: ''Obras en prosa y verso, discursos políticos, máximas cristianas y morales'', cantera de la que se ha nutrido casi toda la edición posterior. Es un escritor [[Conceptismo|conceptista]] y continuador de la tradición [[picaresca]] en dos de sus obras: la más importante es ''Día y noche de Madrid. Discurso de lo más notable que en él pasa'' (1663), obra algo influida por ''El diablo cojuelo'' de [[Luis Vélez de Guevara]] y por las obras del costumbrista [[Juan de Zabaleta]], contra el que sin embargo despotrica. La otra, posterior, es ''Periquillo el de las gallineras'' (1668), cuyo santurrón protagonista muestra un carácter antipicaresco absolutamente transgresor del género.<ref>Ver Miguel Donoso Rodríguez, Introducción a ''Periquillo el de las gallineras'', estudio, edición y notas de M. Donoso Rodríguez, New York, IDEA, 2013, p. 21 </ref> Murió de gota en Madrid en 1698.<ref>Navarro Pérez, 1976, pp. XVIII-XIX.</ref>
 
Aunque carece en buena parte de originalidad (aparte de a Vélez de Guevara y Zabaleta, saquea a conciencia a [[Cristóbal Suárez de Figueroa]], [[Baltasar Gracián]] y [[Francisco de Quevedo]] y toma lo que puede y quiere de los dramaturgos y poetas de su época y aún de las anteriores) y también no alcanza el sesgo y calidad de las obras cumbres del género costumbrista, no están mal escritas y son sociológicamente importantes, ya que la primera es una obra clave para el estudio de las costumbres de la Corte en el tiempo en que se escribió, la segunda mitad del siglo XVII. Hay, sin embargo, una visión [[sátira|satírica]], como no podía ser de otra manera, propia del género [[novela picaresca|picaresco]], centrada tanto en los aspectos materiales como en los morales. Por demás, escribió también otras obras costumbristas en las que reflejó sobre todo los ambientes más marginales de la Corte; ejemplo de estas obras son: ''Las tarascas de Madrid y tribunal espantoso'', ''Los gigantones de Madrid'', ''La verdad en el potro'' y ''El Cid resucitado''.